María Aranzazú Ayala
El problema para los habitantes de Tetela no es la minería en sí, sino la explotación a cielo abierto.
Don Felipe dice que tomemos una foto panorámica de La Cañada, comunidad de Tetela de Ocampo, y que le pongamos como pie: Este es el pueblo que quiere destruir Slim.
Tetela en náhuatl significa abundancia de cerros, lugar de los montículos con tesoros enterrados. Antes de llegar a la localidad entre las montañas de la Sierra Norte de Puebla, con un camino lleno de curvas constantes y una fuerte presencia de neblina, ya se ven los letreros en pequeñas cartulinas de colores fluorescentes: “Tetela dice no”, “Sí a la vida, no a la mina”. En la entrada del pueblo ya se ven pocos, pero es porque los arrancan, dice Don David, uno de los opositores a la minera a cielo abierto.


