Un examen especial, elaborado por la Contraloría General del Estado, determinó 12 irregularidades en el Proyecto Minero Llurimagua, ubicado en la zona de Íntag en el cantón Cotacaachi. Este proyecto está a cargo de la Empresa Nacional Minera (Enami), Ministerio de Minería, Ministerio del Ambiente, Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom) y entidades relacionadas.
Durante el periodo analizado entre el primero de enero de 2012 y el 31 de diciembre de 2017, Enami y la Corporación Nacional de Cobre de Chile (Codelco) no constituyeron una empresa de economía mixta, por lo que no existe un documento que avale las actividades realizadas.
Esta situación ocasionó que no se establezcan derechos, competencias y obligaciones entre las partes. Tampoco se cuenta con información sobre características del yacimiento que permita conocer, identificar y cuantificar los tipos de minerales de la zona.
Esta observación recién fue solventada ayer cuando representantes de las dos empresas mineras, y el ministro de Energía y Recursos Naturales no Renovables, Carlos Pérez, firmaron la constitución de una Sociedad Anónima, donde la Enami tiene el 51% y Codelco del 49%.
En lo ambiental
La segunda irregularidad es que el Ministerio de Ambiente (MAE) aprobó el estudio de impacto y plan de manejo ambiental sin parámetros locales que describan la caracterización del área del proyecto.
Así también, sin sustento técnico ni jurídico, el MAE señaló que la consulta previa no es aplicable en el área de influencia de la concesión minera, en contradicción a lo que establece la sentencia de la Corte Constitucional del 13 de abril de 2010.
En el mismo tema ambiental, los límites de medición para el análisis de agua y suelo no fueron los adecuados. Además, los valores reportados superaron los límites permisibles. Sin embargo, tampoco se validaron los resultados de los análisis de laboratorio.
En el caso de la licencia ambiental, el concesionario minero no cumplió con las condiciones de tala de árboles nativos y la obtención del registro como generador de desechos peligrosos. El MAE no aplicó sanciones por esos incumplimientos.
Otra irregularidad ambiental es que no se coordinó la elaboración de un plan de conservación para la micro-cuenca del proyecto Llurimagua, lo que ocasionó que la Enami intervenga sin disponer de medidas de prevención y mitigación.
Afectaciones
La Enami tampoco contó con la certificación de no afectación a cuerpos de agua, ni instaló medidores de flujo. Esto ocasionó que se utilizara, por 973 días, 258.607,6 m3 de agua captada de fuentes hídricas naturales sin autorización de la Senagua. Todo esto ocasionó que la afectación del caudal ecológico no se pudo cuantificar ni se establezca un plan de conservación que impida que se utilice agua de puntos no autorizados.
Finalmente, no se presentó el informe anual de actividades y el plan anual de inversiones. Tampoco se realizó el seguimiento y control de las actividades de inversión y exploración de la concesión y no se comunicó estas irregularidades, a fin de aplicar la caducidad de la concesión.
La Enami no revisó la información presentada en los informes de explotación de 2014 y 2016, lo que provocó que se presente valores de inversión que no coinciden con los gastos contables. (JS)
Fuente:https://lahora.com.ec/imbabura/noticia/1102232695/contraloria-detecta-12-irregularidades-en-el-proyecto-minero-llurimagua-en-intag-




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