Argentina, Internacional, Litio

La china Zijin comprará minera canadiense centrada en el litio en Argentina

11/10/2021
Shanghái (China), 11 oct (EFE).- Zijin Mining, uno de los mayores productores de oro y cobre de China, anunció un acuerdo para adquirir la totalidad de la canadiense Neo Lithium, centrada en la explotación de su mina de litio de Tres Quebradas, en la provincia noroccidental argentina de Catamarca.

En un comunicado remitido anoche a la Bolsa de Hong Kong, donde cotiza, la compañía indica que comprará todas las acciones de Neo Lithium por unos 960 millones de dólares canadienses (770 millones de dólares, 666 millones de euros).

Zijin pagará 6,5 dólares canadienses (4,81 dólares, 4,16 euros) en efectivo por cada título, lo que supone un aumento del 18 % con respecto al último precio de cierre de Neo Lithium en la Bolsa de Toronto.

La operación todavía está pendiente de la aprobación por parte de los reguladores chinos y canadienses, así como de los accionistas de Neo Lithium, y Zijin advierte de que su consecución todavía «está sujeta a incertidumbres».

De cualquier forma, las acciones de Zijin en Hong Kong se dispararon hoy: pasadas las 14.30 hora local (06.30 GMT) la subida era del 8,4 %.

El principal activo de Neo Lithium es el citado proyecto de Tres Quebradas, que controla a través de su subsidiaria local Liex, cuyos equipos directivos y de trabajo se mantendrán igualmente en sus puestos tras la operación.

El proyecto se basa en la explotación de lagunas de salmuera ricas en litio situadas a unos 30 kilómetros de la frontera con Chile, a unos 4.100 metros sobre el nivel del mar.

«Creemos que ya es momento de que nuestro proyecto pase a la fase de construcción y producción de la mano de Zijin», apuntó recientemente el presidente y consejero delegado de Neo Lithium, Waldo Pérez.

Según los estudios preliminares, se espera que Tres Quebradas produzca unas 20.000 toneladas anuales de carbonato de litio apto para baterías -por ejemplo, de vehículos eléctricos- a lo largo de unos 35 años.

El potencial, apunta el comunicado, es incluso mayor: «A través de la adopción de la tecnología de evaporación, es posible que el lago de salmuera produzca entre 40.000 y 60.000 toneladas de carbonato de litio por año».

El pasado mes de junio, Neo Lithium fue capaz de producir carbonato de litio apto para baterías con una tasa de pureza del 99,891 % en una de las instalaciones piloto que ha construido en el área, que se componen de dos salinas donde se evapora el agua y una planta con una capacidad de producción anual de 40 toneladas.

Zijin espera efectuar una inversión inicial de unos 319 millones de dólares (276 millones de euros), con un período estimado para el retorno -sin contar lo pagado por la adquisición de la empresa ni el tiempo de construcción- de 1,7 años.

«El proyecto tiene un gran volumen de recursos, con el potencial para expandir su capacidad de producción y las condiciones para que se convierta en una base de producción de lago de salmuera (rica en litio) a gran escala y de nivel mundial», apunta la minera china.

Asimismo, según el comunicado, el desarrollo del proyecto de Tres Quebradas «hará contribuciones significativas al desarrollo económico y social de la comunidad y de la provincia de Catamarca».

Según la información que Zijin ofrece en su página web, la minera china tiene ya presencia en Sudamérica a través de las minas de oro de Buriticá (Colombia) y Aurora (Guyana) y de la de cobre de Río Blanco (Perú).
https://www.eldiario.es/economia/china-zijin-compra-minera-canadiense-centrada-litio-argentina_1_8385686.html

Internacional, Litio

Albemarle compra la empresa china de litio Tianyuan por 200 millones de dólares

NS Energy
04/10/2021
Instalación de Albemarle en Amsterdam-Noord.
Litio
Albemarle, a través de su filial Albemarle Lithium UK, ha acordado la adquisición de Guangxi Tianyuan New Energy Materials, con sede en China, para ampliar su capacidad de producción de litio.

Según los términos del acuerdo, la compañía comprará todo el capital pendiente de los accionistas de Tianyuan por unos 200 millones de dólares, sujeto a ciertos ajustes.

Se espera que la transacción se cierre a principios de 2022, sujeta a las condiciones habituales de cierre.

El director general de Albemarle, Kent Masters, dijo: «La adquisición de Tianyuan, que posee y opera una planta de procesamiento de litio recién construida, se alinea con nuestra estrategia de perseguir un crecimiento rentable en línea con la demanda de los clientes».

«Este será un componente clave de nuestra próxima ola de proyectos diseñados para aumentar nuestra capacidad de conversión de una manera eficiente en términos de capital en los próximos años».

«A medida que la transición mundial hacia una energía más limpia se desarrolla rápidamente, esta capacidad de litio añadida nos permitirá ayudar a nuestros clientes a alcanzar sus ambiciones de crecimiento y sostenibilidad.»

Fundada en 2017, Tianyuan es un procesador de litio. Recientemente ha construido una planta de procesamiento de litio estratégicamente ubicada cerca del Puerto de Qinzhou en Guangxi.

La instalación de procesamiento está diseñada con una capacidad de conversión anual de hasta 25.000 toneladas métricas de LCE y es capaz de producir carbonato de litio e hidróxido de litio de grado de batería.

El proyecto está actualmente en fase inicial y se espera que comience la producción comercial en la primera mitad de 2022.

Albemarle es un fabricante de productos químicos con sede en Carolina del Norte, dedicado a operaciones relacionadas con el litio, las especialidades de bromo y los catalizadores.

A principios de este año, la empresa anunció sus planes de duplicar la producción en sus instalaciones de Silver Peak, en Nevada (Estados Unidos), durante los próximos cinco años.

Se espera que invierta entre 30 y 50 millones de dólares de aquí a 2025 para ampliar la capacidad de la planta, donde el litio se extrae de las salmueras de la cuenca de Clayton Valley.

En septiembre del año pasado, Albemarle fue seleccionada por el Departamento de Energía de EE.UU. (DOE) como socio fundamental para dos proyectos de investigación sobre el litio, a través de una convocatoria del Battery Manufacturing Lab.
Noticia tomada de: NS Energy / Traducción libre del inglés por World Energy Trade
https://www.worldenergytrade.com/metales/litio/albemarle-compra-la-empresa-china-de-litio-tianyuan-por-200-millones-de-dolares

Internacional, Litio

Crean la Asociación Internacional del Litio

El litio es fundamental para establecer un cambio energético, expresó el presidente de la nueva asociación internacional. | Foto: Proactivo
01/10/2021
por Carolina Vásquez Araya
Los cinco integrantes fundadores son SQM, Ganfeng Lithium, AMG Brasil, Orocobre y Pilbara Minerals.

Cinco mineras que representan en conjunto más de la mitad de la producción mundial de litio formaron este jueves la Asociación Internacional del Litio (ILiA), con sede en la ciudad de Londres, en Reino Unido.

Dicha agrupación subrayó en un comunicado que “de las muchas aplicaciones de las baterías de litio, los vehículos eléctricos y las soluciones de almacenamiento de energía son, con diferencia, los sectores más importantes y de mayor crecimiento”.

Los objetivos principales de la ILiA, precisaron sus organizadores, son convertirse en una fuente confiable de información sobre el litio, así como abordar de manera efectiva los desafíos claves que enfrenta la industria.

Los cinco integrantes fundadores son SQM, Ganfeng Lithium, AMG Brasil, Orocobre y Pilbara Minerals, los cuales abordarán según informaron los desafíos para la transición energética.

La nueva organización tiene como primer presidente al experto internacional Anand Sheth, quien manifestó que el litio es fundamental para establecer un cambio energético a medida que el mundo avanza hacia el cero neto carbono.

El aumento de las ventas de vehículos eléctricos alimentados por baterías recargables de iones de litio puede ser una alternativa contra la contaminación, siempre y cuando no se encarezca el producto y pueda socializarse incluso a los países en vía de desarrollo.
https://www.telesurtv.net/news/crean-asociacion-internacional-litio–20210930-0034.html

Internacional

LANZAN UN INFORME PARA AVANZAR HACIA UN MUNDO SIN MINERÍA

18/09/2021
¿Es posible imaginar un mundo sin minería? Eso es lo que se propone el informe El fin de la minería, lanzado por Ecologistas en Acción. El documento es un ejercicio de prospectiva y está escrito desde un futuro imaginado en 2050, para contarnos lo que nos deparan las tres próximas décadas.
Fuente: ecologistas en acción
El informe «El fin de la minería» invita a imaginar un mundo sin minería en un momento el que están surgiendo centenares de nuevos proyectos mineros en el Estado español.
La minería es una de las industrias más contaminantes del mundo y una de las principales responsables del cambio climático.
La organización ecologista advierte que las políticas de circularidad continuarán fracasando mientras no se considere seriamente la necesidad de dejar los minerales en el suelo.
En un momento en el que están surgiendo centenas de nuevos proyectos mineros en toda la geografía del Estado, el informe explora las contradicciones del discurso dominante acerca de la imposibilidad de vivir sin más minería.

Ecologistas en Acción considera fundamental invitar a imaginar un mundo sin minería (o al menos con mucha menos, en lugar de ir a más) para que las imágenes positivas del futuro ayuden a la ciudadanía, a los movimientos sociales y a responsables políticos a tomar medidas.

El informe, lejos de la ciencia ficción, presenta una nueva narrativa del futuro construida sobre las evidencias científicas disponibles. Para ello, analiza las alternativas existentes y emergentes como el fin de la obsolescencia programada y el aumento de la reparación, reutilización y refabricación de bienes, el cambio hacia los sistemas de energía distribuida y comunidades energéticas, o los sistemas de movilidad menos dependientes del coche particular. Estas y muchas otras transformaciones serán fundamentales en una transformación hacia sociedades que se alejen del mito del crecimiento y que estén basadas en el bienestar y las necesidades reales.

Entre otros ejemplos, el informe presenta los avances en campos como la fitominería –la extracción de metales en suelos contaminados mediante plantas y hongos hiperacumuladores– o la investigación sobre baterías de proteínas sin metales que haría innecesaria la minería para baterías.

Pero más allá de estas soluciones técnicas, El fin de la minería muestra cómo se está minando en los sitios equivocados. Solo en la UE hay más de 500 millones de teléfonos acaparados en cajones, con un valor de 1.300 millones de euros en oro, plata, platino, paladio y cobre recuperables.

Aunque extraer metales como el cobre o el oro de los residuos electrónicos es hasta 13 veces más barato que extraerlos de las minas convencionales, el informe pone el dedo en la llaga al advertir, como una de las razones del fracaso de las políticas de circularidad, que ninguna ha considerado seriamente la necesidad de dejar los minerales en el suelo y en el fondo marino. Algo que sí se ha entendido en otros ámbitos, como con la necesidad de abandonar combustibles fósiles como el carbón.

Una industria netamente destructiva
A pesar de sus esfuerzos por posicionarse –de la mano de las energías renovables y los vehículos eléctricos– como una industria verde y sostenible, la minería es una de las industrias más contaminantes del mundo y una de las principales responsables del cambio climático.

La producción de siete metales –hierro, aluminio, cobre, zinc, plomo, níquel y manganeso– es responsable del 7 % del total de las emisiones de gases de efecto invernadero y una de las principales causas de violaciones de los derechos humanos, inestabilidad política y desplazamientos forzados en el Sur global.

Pero, como enfatizan en Ecologistas en Acción, «la buena noticia es que se puede dejar atrás la economía lineal, de usar y tirar, centrada en el consumo excesivo y el crecimiento del PIB, para pasar a una economía circular centrada en la suficiencia, el bienestar y la distribución justa y equitativa». El informe El fin de la minería avanza cuáles pueden ser algunos de los caminos en esa dirección que pueden ayudar a nuestras sociedades a un cambio de narrativa en el momento actual de resistencia frente al emergente boom minero.

Metales: los combustibles fósiles del siglo XXI
La transición hacia una sociedad neutra en carbono se está centrando en gran medida en soluciones tecnológicas e innovaciones tales como el cambio a gran escala a las energías renovables, la sustitución por vehículos eléctricos de 1.400 millones de coches de gasolina y diésel y la digitalización de nuestras sociedades y economías. Sin embargo, el modelo económico subyacente permanece prácticamente inamovible: extraer, consumir, desechar. Un modelo que favorece al Norte Global con un consumo incesante y excesivo y que persigue un eterno crecimiento económico a expensas de la naturaleza.

Las llamadas tecnologías e infraestructuras verdes conllevan un aspecto esencial que nos es familiar: todas requieren grandes cantidades de metales y minerales. Esto implica la apertura de más y más minas, exacerbando las consecuencias medioambientales y sociales del extractivismo. Los metales se han convertido así en el combustible fósil del siglo XXI.

Cada año la minería avanza hacia nuevas fronteras e invade más espacios naturales y comunidades de todo el mundo. En tierra firme, la exploración se adentra cada vez más en el subsuelo y devora las pocas zonas vírgenes que aún nos quedan. Como ejemplo, en lugar de servirnos como advertencia, el rápido deshielo del Ártico está alentando la minería polar, haciendo que lugares antes inalcanzables sean ahora considerados económicamente viables.

La bióloga marina Sylvia Earle, reconocida a nivel mundial, ha calificado la minería submarina como «la mayor apropiación de tierra de la historia de la humanidad» y, de hecho, los fondos marinos se han convertido en la última frontera para la minería en la Tierra. Ya se han reservado más de 1,3 millones de kilómetros cuadrados de fondos oceánicos para la exploración minera. A pesar de que los científicos están advirtiendo sobre la pérdida irreversible de biodiversidad a gran escala que esto supondría, algunos países y empresas tienen la intención de comenzar a minar en aguas internacionales a partir de 2023.

Ante este incesante impulso hacia la extracción, se nos plantean algunas preguntas existenciales. ¿Puede la humanidad permitirse la pérdida de grandes extensiones de naturaleza, tanto en tierra firme como en los fondos marinos, para alimentar una economía de «crecimiento verde» que solo beneficiará a unos pocos en el Norte Global? ¿Debemos seguir dando espacio a las economías extractivas en el siglo XXI? ¿Podemos imaginar una sociedad capaz de combatir el cambio climático y el colapso ecosistémico al mismo tiempo que deja atrás la extracción de recursos?

Objetivo de este informe: reconsiderar los metales y la minería
Informes recientes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) y de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, también por sus siglas en inglés) han alertado al mundo acerca del devastador impacto de la actividad humana sobre la naturaleza y el clima. La solución es difícil pero clara: un cambio transformador.

Este informe propone algunos itinerarios posibles para llevar a cabo este cambio transformador. Representa una visión científica, basada en evidencias, de un mundo en el que la minería terrestre ha quedado obsoleta y las profundidades marinas están protegidas frente a la invasión minera. Ofrece una alternativa al enfoque continuista aplicado en la mayoría de los escenarios globales planteados acerca de la futura demanda de metales (Banco Mundial2, Panel Internacional de los Recursos3, Agencia Internacional de la Energía4, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos5), que presuponen un crecimiento continuo del consumo y la producción expresado como Producto Interior Bruto (PIB).

Por lo general, estos escenarios de crecimiento predicen al menos una duplicación o cuadruplicación de la demanda de metales para 2050 o 2060. Romper con esta visión continuista y vislumbrar un futuro diferente es clave para elaborar políticas efectivas que puedan prevenir este esperado despliegue de la minería.

Este informe toma el año 2050 como punto de referencia. Este desplazamiento temporal permitirá al lector-participante adentrarse en la enorme transición hacia una sociedad mucho menos intensiva en recursos, equipada para hacer frente a los impactos del cambio climático, para revertir la pérdida de biodiversidad del siglo anterior y para liberarse de la extracción de recursos.

El informe está estructurado de la siguiente manera:

2050: un mundo post-minería nos traslada a una visión alternativa del futuro;
2020: el momento crítico de la minería explica algunas de las tendencias actuales, ayudando al lector a comprender el cambio que se avecina;
Semillas del cambio destaca los numerosos cambios y las nuevas formas de actuación ya presentes en 2020 y que permitieron que se produjera la transformación;
Una brújula para el futuro profundiza en el cambio de paradigma alejado de la minería de la década de 2020;
El taller «Imaginar un mundo sin minería» presenta un concepto de taller en el que se visualizan diversos itinerarios hacia un futuro sin minería, animando al lector a adoptar sus propias vías de actuación.
Empecemos pues por proyectarnos hacia el año 2050, un mundo en el que la minería se ha convertido en algo del pasado, y veamos cómo hemos llegado hasta aquí visitando las semillas del cambio que ya están brotando en 2020.

Un documento para leer, analizar, debatir y construir alternativas. https://noalamina.org/wp-content/uploads/2021/09/El_fin_de_la_mineria_es.pdf

Lanzan un informe para avanzar hacia un mundo sin minería

Internacional

Un mundo sin minería: un objetivo necesario que debemos atrevernos a imaginar

Silvia Román
18/09/2021
En los últimos años no dejamos de ver noticias relacionadas con la descarbonización de la economía que omiten cualquier cuestionamiento del modelo de crecimiento constante que dirige actualmente el destino de nuestras sociedades. Algunos van aún más lejos y utilizan el dogma de la solución tecnológica como base para hablar de un desacoplamiento de la economía y los recursos naturales, postulando, de forma contraria a cualquier principio natural, que seremos capaces de crecer indefinidamente en el número de bienes y servicios que ofrecemos y consumimos sin que ello repercuta de manera relevante en los ecosistemas que habitamos.

Sin embargo, la realidad no deja de desmentir estas propuestas. No es ninguna novedad que la transición a las energías renovables y la paulatina electrificación de diversos sectores va a venir acompañada de un uso intensivo de materias primas, en concreto de ciertos metales indispensables para las nuevas tecnologías. Tampoco es ninguna novedad que en paralelo a este incremento de la demanda prevista de materias primas se está dando alas a nuevos proyectos mineros, entre ellos algunos que podrían traer consigo gravísimas consecuencias medioambientales, como la minería de los fondos oceánicos, otros que tras el oxímoron de minería sostenible esconden las mismas prácticas de siempre y, por último, algunos con tintes más extravagantes, como la minería de asteroides o la minería lunar.

Estudios recientes[1] muestran que las actividades mineras dirigidas específicamente a la producción de energía renovable exacerbarán las amenazas a la biodiversidad en todo el planeta. Se calcula que una extensión de hasta 50 millones de km2 de la superficie terrestre podría verse afectada por estas actividades extractivas, incluyendo áreas protegidas y algunas de las pocas zonas vírgenes que aún quedan en el globo. Las consecuencias inmediatas ya las conocemos: degradación del suelo debido al drenaje ácido de las minas, deforestación, estrés hídrico y contaminación. Parece así que el proyecto de la transición energética sigue obviando que el paradigma extractivista no es ya una estrategia viable para asegurar el bienestar de nuestras sociedades y la conservación del medioambiente.

Así, mientras las élites globales responsables de las grandes decisiones habitan en esta contradicción por una notable falta de audacia, la población asiste confusa a un goteo constante de catástrofes naturales y acontecimientos biológicos de alcance global que nos sume a todos en un inquietante dilema: ¿somos capaces de imaginar un futuro mejor o vivimos presos de visiones distópicas que atenazan nuestra capacidad para actuar? Pues bien, imaginar un futuro mejor es el ejercicio que nos proponen Joám Evans Pim y Ann Dom (Seas at Risk) en el informe recién publicado Breaking free from mining (disponible en castellano como Un mundo sin minería).

En este concienzudo trabajo, los autores nos hacen soltar amarras desde este presente atenazador hacia un 2050 en el que ya ha tenido lugar un cambio verdaderamente transformador. Nos hacen situarnos en este futuro propicio e investigar cómo hemos llegado hasta él, qué cambios fueron necesarios, qué decisiones clave hubo que tomar y cómo de cerca tuvimos que estar del abismo para retroceder.

Con una acertada combinación de rigor e imaginación, el informe hace un pormenorizado repaso a la bibliografía más reciente y los datos más reveladores publicados por organizaciones como el Banco Mundial, el Panel Internacional de los Recursos, la Agencia Internacional de la Energía o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos para llegar a la conclusión de que los escenarios propuestos por estas instituciones se aferran a un tecno-optimismo que evita cuestionarse el modelo de crecimiento constante actual y fía nuestra suerte a las cartas de la eficiencia y la innovación.

Sin embargo, nos muestran los autores, la solución tecnológica no será suficiente. Es cortoplacista y superficial, y en muchos casos ha demostrado ser una propuesta que refuerza el paradigma extractivista con el fin de sostener un crecimiento verde que solo beneficia a los países y regiones hiperdesarrolladas. La demanda de sistemas de almacenamiento de energía para el aprovechamiento de las renovables, los vehículos eléctricos, la digitalización, la urbanización y un aumento general en el consumo de recursos entre una población siempre creciente evidencian la insostenibilidad de un sistema aferrado al crecimiento del PIB como parámetro de referencia de lo que es una sociedad próspera. La pregunta clave entonces es la siguiente: ¿somos capaces de imaginarnos un modelo más viable que el del extractivismo?

La respuesta puede estar más cerca de lo que imaginamos. Muchas de las semillas del cambio de las que habla el informe ya están arraigando. Tímidamente, quizás, pero también es cierto que la pandemia de COVID ha tenido un efecto sensibilizador que seguramente promueva cambios antes de lo pensado. Iniciativas en el ámbito de la economía circular, la tecnología, la eficiencia y la innovación son pasos importantes si se dan en la dirección correcta. Pero el verdadero cambio debe ser más profundo. Deberá desafiar las estructuras económicas vigentes y orientarse hacia una economía centrada en la suficiencia antes que en la eficiencia, en la desaceleración controlada, en el bienestar de todos los pueblos y en una distribución justa y equitativa de los recursos.

Desde este futuro posible del 2050, el informe repasa los que fueron cambios fundamentales para llegar allí. Cambios en la producción y el consumo de energía, en los sistemas de movilidad, en la obsolescencia programada y la percibida, la gestión de residuos, las nuevas formas de pensar las ciudades, el mundo rural, las viviendas y, en general, una nueva forma de vivir el espacio y el tiempo más humana, alejada de muchas de las concepciones patológicas del mundo actual.

En el ámbito particular de la minería, el informe incide en la importancia que tendrán en el futuro las materias primas secundarias, esto es, los materiales recuperados de los desechos electrónicos, residuos de la construcción, vertederos urbanos… Es la llamada minería urbana y de residuos, una vía que merece la pena explorar en un momento en que la cantidad de algunos materiales ya extraídos del subsuelo es equivalente o incluso mayor a la que permanece sin extraer (es el caso del cobre, del que un 50% de las reservas globales ya está sobre la superficie terrestre). En nuestros cajones y vertederos residen olvidados materiales que podrían aliviar la necesidad de minar la tierra.


Reciclaje de metal en Eugene, Oregón (EE. UU.). Fuente: Wikimedia Commons.
El informe abunda en referencias imprescindibles que por sí mismas dibujan un escenario de evidencias, propuestas y lecturas de una sociedad actual sin velos, sin cortinas de humo, sin descaradas estrategias de greenwashing. La minería sostenible, la compensación ecológica y otros términos de reciente cuño apenas esconden posturas instaladas en un modelo fracasado que solo ha servido para beneficio de una minoría global. Las actividades extractivas destruyen el entorno en el que trabajan. No hay compensación posible cuando se habla de trabajo infantil, de condiciones laborales mortales, de explotación de personas y violaciones de derechos humanos. Resulta obsceno ver cómo los lobbies y corporaciones de esta industria presionan a los políticos en busca de nuevas zonas de sacrificio con vanas promesas de creación de empleo, progreso y desarrollo que nunca llegan a materializarse.

Como aportación personal a este completo trabajo de Joám Evans Pim y Ann Dom, me gustaría incidir en dos realidades que creo habrá que tener muy en cuenta en los próximos años. La primera se refiere a las políticas de innovación de la Unión Europea y la financiación asociada a las mismas. Desde programas como Horizonte 2020 e instituciones como EIT RawMaterials se han venido financiando proyectos relacionados con las materias primas con escaso o ningún interés en promover soluciones medioambientalmente viables. Más bien parece que se estuvieran buscando nuevas periferias dentro de la Unión Europea de las que extraer la poca riqueza que aún queda. Sus actores, en la mayoría de los casos representantes de la industria minera acompañados de políticos regionales que hacen de embajadores para estas corporaciones, utilizan un desgastado discurso que culpabiliza al ciudadano haciéndole ver que es necesario seguir minando la tierra para satisfacer sus necesidades materiales. ¡Cuántas veces habré asistido al argumento falaz de que la minería en suelo europeo es necesaria porque todos queremos tener un teléfono móvil en nuestros bolsillos!

La segunda reflexión que me gustaría hacer está referida a algunas de las propuestas actuales dirigidas a un futuro con modos de vida más sencillos, con consumos suficientes y no exorbitados como los actuales. Algunas de las más habituales incluyen la reducción de las horas y días de trabajo, el cambio de la propiedad de coches o viviendas al uso compartido, la reducción de los viajes, la reparación antes que la compra de nuevos productos, etc. Me inquieta pensar que estas mismas propuestas que deberían funcionar en un futuro mejor para todos se conviertan en distopías para una parte de la población distorsionadas bajo el paradigma neoliberal. ¿Se convertirán estas ideas en una vida en precario para una parte de la sociedad (sin trabajos estables, sin posibilidad de acceder a vivienda o bienes básicos, sin acceso a actividades de ocio) no como fruto de una elección sino de una desigualdad creciente? ¿Cómo distinguir cuándo estamos defendiendo una idea que nos llevará a un futuro mejor de una que, con el mismo resultado, solo implique precariedad en una sociedad dual de clases medias acomodadas y consumistas por un lado y clases bajas en riesgo constante de pobreza por otro?

Lo que parece claro es que la suciedad debajo de la alfombra no es tecnológica, sino política y social, de convivencia y de valores. No hay solución tecnológica que enderece los resultados de un modelo político y económico regido por los principios del crecimiento constante y la competitividad. ¿Somos entonces capaces de imaginar un futuro mejor para todos? En mi humilde opinión creo que no debemos tener en mente una utopía a la que llegar, sino un mundo por el que trabajar con constancia y convicción. Como advierte el sociólogo Hartmut Rosa en su obra Alienación y aceleración, “la lógica de la competencia y la aceleración no tiene ningún freno o límite interno”. De esta ausencia de frenos o límites internos nos hablaba también Max Weber al afirmar que el capitalismo no llegaría a su final antes de que “la última tonelada de mineral se funda con la última tonelada de carbón”. No podemos sentarnos a esperar que llegue el fin de un orden económico que por sí mismo no será capaz de parar. Por eso es tan importante actuar, empezando por deshacernos mentalmente de distopías paralizantes y atrevernos a imaginar.
Casdeiro, after Tony Hisgett & ELG21
Notas
[1] Sonter, L.J., Dade, M.C., Watson, J.E.M. et al. Renewable energy production will exacerbate mining threats to biodiversity. Nat Commun 11, 4174 (2020). https://doi.org/10.1038/s41467-020-17928-5
https://www.15-15-15.org/webzine/2021/09/18/un-mundo-sin-mineria-un-objetivo-necesario-que-debemos-atrevernos-a-imaginar/

Internacional

Pedralba amanece con un ataque vandálico para protestar contra la mina a cielo abierto

16/09/2021
El pasado 6 de septiembre han aparecido varias pintadas vandálicas en contra del proyecto minero Valtreixal en Pedralba de la Pradería. Un proyecto que impondría una posible futura mina de estaño y wolframio en plena reserva de la biosfera con una explotación de 248 hectáreas a cielo abierto y contra la que la Plataforma Calabor «está luchando de manera cívica y pacífica».

Es por ello que desde Plataforma Calabor y Stop Mina Sanabria quieren posicionarse públicamente en contra de estas actuaciones con las que los integrantes de la plataforma «no nos sentimos identificados». Estas pintadas han aparecido en varios puntos en la carretera entre Pedralba y la frontera de Calabor con Portugal, sobre los paramentos protectores de hormigón. En las pintadas se pueden leer avisos como “Stop Mina. T. Alcalde 0”, «Stop Mina, échale huevos” o “T. Alcalde dimisión”. Este tipo de actos son rechazados tanto por la corporación municipal como por los integrantes de la Plataforma Vecinal Calabor, que se dedica a concienciar a la ciudadanía sobre la inconveniencia de crear una mina en un entorno de valores ambientales tan destacables.

El trabajo de información que desarrolla la plataforma está basado en «dar información verídica» sobre la minería a cielo abierto. Para ello, se desarrollan distintas actividades y acciones pacíficas respetando y valorando el fomento de la convivencia. Acciones como la mesa redonda por vía telemática del 31 de noviembre del 2020, la presentación del libro “Ábrete, cielo” y la charla informativa en Calabor del día 19 de diciembre de 2020 o la marcha reivindicativa “Andar contramina” desde Santa Cruz de Abranes a Calabor del pasado 4 de julio.

Los integrantes de Plataforma Calabor proponen otras alternativas para la zona, con modelos de desarrollo basados en los recursos propios de la agricultura y ganadería, el turismo en sus distintas modalidades, tales como el turismo rural, la observación y disfrute del medio ambiente, los espacios naturales, el agua, la apicultura, etc. «Además existen ya proyectos importantes en este sentido en la zona que sufrirían o perderían sus valores básicos como el Balneario de Calabor, que ve peligrar un agua minero-medicinal, los apicultores y labradores de Calabor y alrededores, incluyendo la parte portuguesa que también sufriría con la apertura de la mina, especialmente el parque natural de Montesinho, Bragança y por ende toda la comarca del nordeste portugués», indican en un comunicado.

La Plataforma contra la mina a cielo abierto está abierta para cualquier persona que quiera «apoyar nuestra lucha» por paralizar el proyecto minero Valtreixal y evitar que se degrade un entorno, un aire y unas aguas tan puros y originales, también es bienvenida cualquier persona que quiera participar y prestar su colaboración activa y ha creado puntos de información como el blog Stop Mina Sanabria, donde se aglutina cualquier dato referente a la mina Valtreixal de Calabor. Además continúan abiertas diversas iniciativas de recogida de firmas, tanto en papel como en change.org bajo el paraguas “Paremos la mina”.
https://noticiascyl.elespanol.com/t/3161297/zamora-provincia-zamora-pedralba-amanece-ataque-vandalico-protestar-contra-mina-cielo-abierto

Internacional

Este mineral es extraído por niños en el Congo y se usa para cámaras, entre otros, mientras muchos fabricantes afirman no saber ni de dónde viene

Nela
14/09/2021
¿Sabes lo qué es el coltán? Es posible que no hayas oído hablar del coltán antes, pero es una de las materias primas clave que se encuentran en los productos tecnológicos que utilizas todos los días. Desde teléfonos inteligentes hasta ordenadores portátiles, cámaras y equipos médicos avanzados, una variedad de dispositivos electrónicos tienen al coltán como un componente fundamental. Otro dato alucinante es que este mineral es extraído por niños en el Congo, país donde se encuentra el 80% de las minas de este mineral a nivel mundial.

Sin embargo, a pesar de su utilidad, el mineral negro metálico es a menudo objeto de controversia; debido a su procedencia, una nación africana que estuvo envuelta en una guerra civil y disturbios durante más de una década. Dado que la demanda de coltán y sus subproductos crece anualmente, es importante comprender su valor para la cadena de suministro global y nuestra vida diaria.

Este mineral es extraído por niños en el Congo es uno de los recursos que está jugando un papel importante en la revolución tecnológica. El mineral de coltán en sí es un recipiente para la tecnología de minerales tantalio y niobio. Como señala un informe del Servicio Geológico de EE. UU., los minerales a menudo se encuentran juntos, pero tienen propiedades y aplicaciones muy diferentes; casi el 80% del niobio del mundo se utiliza en aceros de alta resistencia y baja aleación, mientras que el tantalio es clave para la industria electrónica mundial.

Aproximadamente dos tercios del tantalio se utilizan para fabricar condensadores electrónicos, un componente fundamental de los teléfonos inteligentes y otros dispositivos electrónicos en demanda. El tantalio ha contribuido enormemente a la miniaturización de dispositivos electrónicos portátiles, ya que permite almacenar una carga eléctrica en pequeños condensadores. Solo por esta razón, es fácil ver el valor que juega el coltán en la vida moderna. El tantalio también es extremadamente dúctil y se puede estirar en un alambre delgado. Debido a que no causa una respuesta inmune en el cuerpo humano; también se usa para fabricar aparatos quirúrgicos, como reemplazo del hueso, como conector de nervios desgarrados y como agente aglutinante para los músculos.

Lamentablemente, años de violencia y conflicto político en la República Democrática del Congo han hecho de su vasta riqueza mineral un atractivo recaudador de ingresos; y los grupos rebeldes harán lo que sea necesario para controlar el suministro. Como resultado, la industria minera de coltán, y el preciado metal tántalo que se extrae de ella; es un «mineral de conflicto«, estrechamente relacionado con una serie de abusos contra los derechos humanos de una manera similar a la que los llamados diamantes de sangre de África también se venden para financiar conflicto. El conflicto en curso y los problemas en torno a la minería y el abastecimiento de coltán han provocado llamadas al gobierno congoleño; y a los líderes locales para fortalecer la ley de minerales en conflicto.

Es posible que nunca hayas oído hablar de él; pero como hemos dicho, este mineral, conocido como coltán para abreviar, contiene un metal clave que se utiliza en la fabricación de placas de circuitos electrónicos que alimentan teléfonos inteligentes, consolas de juegos y cámaras, entre otros. Tristemente, la historia del coltán es mucho más que ganancias mineras y maravillas tecnológicas. También es una historia de explotación.

Este mineral es extraído por niños en el Congo y se usa para cámaras, entre otros, mientras muchos fabricantes afirman no saber ni de dónde viene

Internacional

Tres cuartas partes de los ataques registrados contra activistas ambientales y de la tierra en 2020 ocurrieron en América Latina..

.. según el informe de Global Witness

La violencia contra las personas defensoras de la tierra aumenta a medida que se intensifica la crisis climática.
13/09/2021-
Un informe de Global Witness publicado hoy revela que tres cuartas partes de los ataques letales registrados contra activistas ambientales y de la tierra en 2020 sucedieron en América Latina. Unas 165 personas fueron asesinadas en la región por defender su tierra y el planeta. A nivel mundial, se registraron 227 ataques letales, lo que constituye un aumento en las cifras históricas por segundo año consecutivo.

Mientras que muchos sectores acogieron con satisfacción la ratificación del Acuerdo de Escazú –un tratado histórico sobre la protección de personas defensoras en América Latina y el Caribe–, la violencia contra ellas continuó. En muchos países, incluso alcanzó niveles sin precedentes.

Colombia fue nuevamente el país más afectado del mundo, con 65 asesinatos registrados, y Nicaragua, con 12 asesinatos registrados, fue el lugar más mortífero para las personas defensoras considerando los asesinatos per cápita.

En promedio, cuatro personas defensoras han sido asesinadas cada semana alrededor del mundo, desde que se firmó el acuerdo climático de París en 2015. Sin embargo, esta impactante cifra es, casi con certeza, una subestimación, ya que es probable que muchos casos no sean denuciados ante las crecientes restricciones al periodismo y otras libertades cívicas.

Las cifras muestran el costo humano de la destrucción provocada por las industrias y corporaciones extractivas. Según los informes, al menos el 30% de los ataques registrados estuvieron directamente relacionados con la explotación de recursos, incluyendo la explotación forestal, la minería y la agroindustria a gran escala, las represas hidroeléctricas y otro tipo de infraestructura. La explotación forestal fue la industria vinculada a la mayor cantidad de asesinatos con 23 casos, con ataques reportados en México, Brasil, Nicaragua y Perú.

Los homicidios incluyen el caso de Óscar Eyraud Adams, indígena Kumiai y defensor del agua, asesinado en México luego de oponerse a las industrias que contribuyen a la escasez hídrica en Baja California. Óscar fue uno de los muchos indígenas asesinados en 2020, reinvindicando su derecho a la autodeterminación y protegiendo las tierras ancestrales de quienes buscan explotar sus recursos naturales.

Marina Commandulli, activista de Global Witness, dijo:

“En un año en el que los países latinoamericanos sufrieron crisis sin precedentes, una constante permaneció: la violencia contra las personas defensoras. América Latina ha sido consistentemente la región más afectada y, con demasiada frecuencia, quienes se pronuncian por su tierra y nuestro planeta deben enfrentar la criminalización de los gobiernos, la intimidación en sus comunidades y el asesinato. Esta violencia sistémica es el resultado de décadas de impunidad para los perpetradores y las empresas que ponen la extracción y las ganancias por encima de la vida humana y nuestro medio ambiente”.

Entre las y los activistas que continuan amenazados se incluyen las comunidades de Guapinol, en Honduras. Allí decenas de personas defensoras de la tierra y del agua han sido arrestadas en los últimos años por protestar pacíficamente contra una concesión minera de óxido de hierro otorgada por el gobierno central en un área protegida. Muchos miembros de la comunidad siguen privados de su libertad.
Principales hallazgos del informe

Casi tres de cada cuatro ataques registrados ocurrieron en las Américas. De los diez países con mayor cantidad de ataques registrados, siete están en América Latina. En Brasil y Perú, casi tres cuartas partes de los ataques registrados sucedieron en la región amazónica de esos países.
Colombia es nuevamente el país con mayor cantidad de ataques registrados, con 65 personas defensoras asesinadas en 2020. Un tercio de estos ataques fueron cometidos contra indígenas y afrodescendientes, y casi la mitad fueron perpetrados contra pequeños agricultores.
En 2020 continuó el desproporcionado número de ataques contra pueblos indígenas, siendo el blanco de más de un tercio de estos ataques fatales. Se reportaron ataques contra personas defensoras indígenas en toda América Latina.
En Nicaragua se registraron 12 asesinatos, en comparación con los cinco que Global Witness documentó en 2019. Considerando los asesinatos per cápita, se convirtió en el país más peligroso para las personas defensoras de la tierra y del medio ambiente en 2020.
La cantidad de ataques reportados en Brasil sigue siendo alta, con 20 asesinatos registrados. El gobierno de Bolsonaro ha priorizado las industrias extractivas en las regiones del Amazonas y del Cerrado. Organizaciones de derechos indígenas y al menos seis de los partidos políticos de Brasil han alegado que el COVID-19 podría conducir a un «genocidio» de los pueblos indígenas de Brasil.
En los casos en que los informes señalan que las personas defensoras fueron atacadas por proteger determinados ecosistemas, la mayoría (70%) trabajaba para defender los bosques de la deforestación y del desarrollo industrial, algo vital en los esfuerzos por frenar la crisis climática. Otras murieron por su trabajo al proteger ríos, áreas costeras y océanos.

Recomendaciones del informe

La Organización de las Naciones Unidas, a través de sus Estados miembro, debería:

Reconocer formalmente el derecho humano a un medio ambiente seguro, saludable y sostenible.
Asegurar que los compromisos y acciones asumidos en la COP26 para implementar el Acuerdo de París integren la protección de los derechos humanos.

Los gobiernos tienen el deber primordial de garantizar que los derechos humanos de las personas defensoras estén protegidos y que puedan llevar a cabo su activismo de manera segura, y deben:

Garantizar que las políticas nacionales protejan a las personas defensoras de la tierra y del medio ambiente, y derogar cualquier disposición legislativa utilizada para criminalizarlas.
Exigir a las empresas e instituciones financieras que realicen la debida diligencia obligatoria. Deben responsabilizarse por la violencia y otros daños ejercidos contra las personas defensoras de la tierra y del medio ambiente a través de cada una de sus operaciones globales y cadenas de suministro.
Garantizar el acceso a la justicia mediante la investigación y el enjuiciamiento de todos los actores pertinentes, incluyendo a los actores corporativos implicados, por la violencia ejercida contra las personas defensoras de la tierra y del medio ambiente.

La Comisión Europea está preparando dos importantes normas legislativas: una iniciativa sobre Gobernanza Empresarial Sostenible y un reglamento sobre productos básicos que implican un riesgo forestal. La Unión Europea (UE) debe garantizar que:

La iniciativa sobre Gobernanza Empresarial Sostenible exija que todas las empresas que hacen negocios en la UE, incluidas las instituciones financieras, tomen medidas para prevenir, identificar, abordar y dar cuenta de los daños ambientales y de derechos humanos a lo largo de sus cadenas de valor como parte de su debida diligencia e incluir un mecanismo de ejecución consistente, con sólidos regímenes de responsabilidad y sanciones para responsabilizar a las empresas.
El Reglamento de diligencia debida propuesto sobre productos básicos que implican un riesgo forestal exija explícitamente que las empresas y los financistas que hacen negocios en la UE se abastezcan o financien únicamente operaciones que hayan obtenido el consentimiento libre, previo e informado (CLPI) de los pueblos indígenas y las comunidades locales

Las empresas deben hacer todo lo que esté a su alcance para asegurarse de que no están causando, contribuyendo o beneficiándose de estos ataques, sean cuales sean los costos. En particular, deben:

Publicar e implementar sistemas sólidos de debida diligencia para identificar, evaluar, prevenir y mitigar los daños ambientales y de derechos humanos en todas sus cadenas de suministro y operaciones.
Adoptar e implementar una postura de tolerancia cero ante represalias y ataques contra personas defensoras de la tierra y del medio ambiente en sus operaciones globales.
Prever y facilitar procesos de reparación efectivos cuando se produzcan daños e impactos ambientales y de derechos humanos adversos.

Internacional

Miles de personas se manifiestan en Belgrado por causas medioambientales

Miles de personas salieron a las calles de Belgrado el sábado en protestas a favor del medio ambiente contra la minería de litio.
Foto del periodista
Por Nain Gamboa
Al menos 2.000 manifestantes en Belgrado pidieron este sábado al gobierno de Serbia que corte los lazos con la empresa minera de litio Rio Tinto y exigieron nuevas regulaciones para proteger la naturaleza.

Según información obtenida por La Verdad Noticias, Rio Tinto había prometido 2.400 millones de dólares para el proyecto en julio, siendo el litio un componente necesario de las baterías de los vehículos eléctricos. Las pancartas en la ciudad llevaban consignas como «Rio Tinto, vete».

Serbia: Miles de personas se manifiestan en Belgrado por causas medioambientales
Manifestante de Belgrado con cártel del mundo.

Los manifestantes también bloquearon temporalmente uno de los principales puentes de Belgrado. «Nuestra demanda es que el gobierno de Serbia anule todas las obligaciones con Rio Tinto», dijo el organizador de la protesta Aleksander Jovanovic.

Las manifestaciones fueron organizadas por 30 organizaciones ambientales en Serbia. Más de 100.000 personas han respaldado una petición contra la mina Rio Tinto. El gobierno serbio ha respaldado el proyecto minero de Rio Tinto para impulsar la economía.
Los manifestantes piden al gobierno que luche contra la contaminación
Serbia: Miles de personas se manifiestan en Belgrado por causas medioambientales
Los manifestantes piden al gobierno que luche contra la contaminación.


Los manifestantes también pidieron más regulaciones para proteger la naturaleza del país y combatir la contaminación. Las controvertidas plantas de carbón administradas por empresas chinas han causado un impacto negativo en la calidad del aire.

Por otro lado, los desechos industriales han contaminado los ríos serbios. «Tuvimos sed este verano, respiramos aire tóxico y la tierra se está agotando», dijeron los organizadores de la protesta en un comunicado.

Según la empresa suiza de control de la calidad del aire IQAir, Serbia es el quinto país más contaminado de Europa en 2019. La nación balcánica, que ha aspirado a ser miembro de la UE, deberá promulgar estándares ambientales más estrictos para unirse al bloque de 27 miembros.
https://laverdadnoticias.com/mundo/Miles-de-personas-se-manifiestan-en-Belgrado-por-causas-medioambientales-20210911-0189.html

Internacional, Litio

Con tanta demanda de litio para las baterías de coches eléctricos estamos a las puertas de un nuevo problema de contaminación

daniel-murias Daniel Murias
@DaniM_Andrade 09/09/2021
Nadie duda de la necesidad de reducir las emisiones de CO₂. En el transporte, la solución pasa por el coche eléctrico de batería. Al menos, así parecen haberlo decidido en mayor o menor medida los gobiernos de medio planeta, dejando un resquicio de esperanza para los eléctricos de hidrógeno. Sin embargo, con la necesidad de reducir las emisiones de CO₂ vía el uso masivo de baterías de iones de litio, podríamos estar creando otro problema, igual de nocivo o más.

El litio es imprescindible para las baterías de los coches eléctricos y la demanda en la próxima década se presente como ingente. El litio está presente en pequeñas cantidades en los ánodos y cátodos de las celdas que componen la batería. Y una batería de coche eléctrico tiene de media unos 160 gramos de Litio metálico por kWh (los fabricantes no suelen desvelar esa información). En una batería de 50 kWh eso son 8 kg de litio.
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Como recuerda Hazel Southwell en The Drive, las previsiones de General Motors, del grupo Daimler y del Grupo Volkswagen apuntan a la fabricación de baterías con una capacidad total de 240 GWh al año cada uno dentro de una década. Cada uno de ellos va a necesitar hasta 38.400 toneladas de litio.

Si le añadimos a la ecuación Tesla, Stellantis, Toyota, los fabricantes chinos, etc, es evidente que en la actualidad no hay una manera rápida, eficaz y eficiente de suministrar esa cantidad de litio. Y una de las razones es que el litio es bastante difícil de conseguir. Por una parte, al igual que el petróleo, no se encuentra en todas las regiones del mundo. Y por otra parte se encuentra en lugares cuyos habitantes quizá no quieran que se destruya su entorno y ecosistema.

Salar De Uyuni Bolivia

A menudo, el litio se encuentra en ecosistemas frágiles. Es verdad que hay grandes depósitos en Chile, en el desierto de Atacama, y en el salar de Uyuni, en Bolivia, así como en la provincia de Salta, Argentina (que es ya el tercer productor mundial). En estos casos, la extracción es bastante sencilla y a priori con bajo impacto en una zona ya de por si árida. Y sin embargo, se necesitan unos dos millones de litros de agua para producir una tonelada de litio.
En el desierto de Atacama o el salar de Uyuni, se necesitan unos dos millones de litros de agua para producir una sola tonelada de litio.

Este enorme consumo de agua no sólo afecta a los ecosistemas circundantes, sino que también tiene un enorme impacto en los agricultores locales. Según la Fundación Ambiente y Recursos Naturales («Extracción de litio en Argentina» 2019), que entrevistó a las diez comunidades que viven cerca de dos salinas, Sales de Jujuy y Minera Exar, los detractores de la mina dicen estar preocupados por el impacto a largo plazo del litio en el medio ambiente, empezando por el descenso de la capa freática, afirmando que el ganado de la región ya ha empezado a morir.
Producción de litio


Las consecuencias de la minería sobre el ecosistema también se han podido ver en otras regiones del mundo. En mayo de 2016, cientos de manifestantes arrojaron peces muertos a las calles de Tagong, una ciudad situada en el extremo oriental de la meseta tibetana.

Los habían sacado de las aguas del río Liqi, donde una fuga química tóxica de la mina de litio de Ganzizhou Rongda había causado estragos en el ecosistema local. Y podría ir más allá, una investigación realizada en Nevada, donde también se extrae litio, descubrió impactos en los peces hasta 240 km aguas abajo de una operación de procesamiento de litio.
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Minas de litio: del círculo polar ártico a Extremadura

Mina Litio Extremadura
Proyecto de mina de litio en Extremadura

Ahora, toda la industria cuenta con los nuevos yacimientos en el interior del círculo polar ártico. La empresa minera estatal rusa Rosatom(que de paso también extrae litio para armamento nuclear) está estudiando la posibilidad de abrir una mina en la península de Kola para 2030.

Este yacimiento, llamado Kolmozero, se encuentra dentro del círculo polar ártico. Además, también en el círculo polar ártico, la empresa sueca Artic Minerals AB ha reservado otros terrenos explotables.

Según Jari Natunen, experto en minería de la Asociación Finlandesa para la Conservación de la Naturaleza, la minería en el Ártico sería catastrófica. Dice que la difícil extracción de litio de la tierra helada generaría 50.000 toneladas de residuos tóxicos para 1.000 toneladas de litio producido.

Mina Artico

El Círculo Polar Ártico ya ha soportado gran parte del coste de los materiales para los vehículos eléctricos, ya que la mina de níquel Norilsk -el lugar más contaminado del mundo- proporciona el material que está sustituyendo al problemático cobalto y no ha hecho más que generar un nuevo problema.

Pero no solamente está el círculo polar ártico en peligro. Más al sur en Europa también se quieren poner en marcha proyectos de minería. En España, el proyecto de Phi4Tech de una gigafactoría en Extremadura (donde está el segundo yacimiento de litio más grande de Europa) incluye la extracción de litio en la mina de Las Navas (Cáceres) así como la extracción de níquel, oro y cobalto. Si bien la fábrica es vista con buenos ojos, no tanto la explotación minera .
Nickel

Bloque de níquel sin procesar

El ayuntamiento cacereño y parte de la ciudadanía se oponen manifestando, entre otros argumentos, que no quieren un expolio «que sacrifique el desarrollo de la ciudad» para fomentar «el crecimiento industrial de otras zonas del país» donde se trabaje el material aquí extraído.

Además, como recuerda Santiago Márquez, coportavoz de la plataforma Salvemos la Montaña de Cáceres, la mina «está a 800 metros del casco urbano y Cáceres es una ciudad patrimonio mundial de la UNESCO».

En el Reino Unido, está el proyecto, todavía en fase preliminar, de Cornish Lithium en Cornualles. Su plan es extraer de allí grandes depósitos de litio para baterías en el sur del Reino Unido. El proceso previsto implicar la extracción de mica de granito y su voladura con agua.
Litio

Bloque de lito sin procesar

Es lo que viene siendo fracking para extraer litio. A continuación, se utilizaría esencialmente el mismo método soluble de extracción de litio que en Atacama, mediante evaporación en balsas con ingentes cantidades de agua.

La movilidad eléctrica y un futuro neutro en emisiones de CO₂ es una cuestión muy compleja que no tiene una respuesta única, como nos quieren hacer creer algunos fabricantes.
Posibles alternativas

Tesla Reciclaje

Nadie pone aquí en duda los beneficios medioambientales del coche eléctrico si la energía que lo alimenta es limpia. Sin embargo, corremos el riesgo de generar un nuevo problema, mucho peor que el del CO₂ si solo miramos una parte de la ecuación, la del escape del coche.

En la propia revista Nature se advierte que las baterías de iones de litio deben ser más limpias y éticas. Existen soluciones, todavía en fase embrionarias, de extracción y procesamiento del litio más limpios que los actuales.
Celda batería coche eléctrico

El reciclaje de la baterías y del litio que contienen es otra. Iniciativas políticas, como la de la UE que quiere que el 4% del litio de las nuevas baterías fabricadas en la UE proceda de material reciclado para 2030, una proporción que aumentaría al 10% para 2035, o privadas, como la fábrica de economía circular de Renault, en Flins, y el objetivo de Tesla de reciclar el 92 % de sus baterías, están arrancando ya.
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Tampoco podemos olvidarnos del hidrógeno para contener la demanda de litio. Un coche o un camión de pila de combustible (tecnología fuel cell) necesita una batería mucha más pequeña, y por tanto con menos materiales y tierras raras en su interior, que una batería de coche 100 % eléctrico.

Por ejemplo, la batería de un Toyota Mirai es de 1,6 kWh, mientras que la de un coche eléctrico medio varía entre 60 y 100 kWh. A nivel industrial, más de lo mismo. Un Hyundai Xcent, como los que ya circulan en Suiza, tiene una batería de 72 kWh, mientras que la de un Tesla Semi se prevé que sea de 500 kWh.
Hyundai Xcent


Al final, citando a Nature, debemos tener claro que “las baterías son cruciales para el futuro de la Tierra con bajas emisiones de carbono. A todos nos interesa que sean limpias, seguras y sostenibles”.

En Motorpasión | Probamos el Volkswagen ID.3, el coche eléctrico para todo y para todos es el Golf del siglo XXI |El desafío que supone el coche eléctrico cuando las baterías llegan al final de su vida y cómo se está encarando.
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