Argentina

La Comunidad Indígena Las Capillas considera que Puquienes SA es una «empresa fantasma»

Jujuy: el pueblo Ocloya denuncia hostigamiento de una minera
En el marco de la Semana de Pueblos Indígenas que organizan comunidades del NOA en CABA, el cacique de la comunidad Las Capillas denunció el avasallamiento de su territorio. Los comuneros arrastran una acusación desde 2013 y exigen su sobreseimiento. El Superior Tribunal de Justicia de Jujuy revocó fallos favorables en primera y segunda instancia.
Analía Brizuela 22/04/2026

La Comunidad Indígena Las Capillas, que pertenece al pueblo Ocloya, denunció un intento de desalojo de su territorio comunitario por parte de la minera Piuquenes SA, una transnacional con capitales canadienses que patrocina Arturo Pfister Puch, abogado especialista en derecho minero.

El cacique de Las Capillas, Néstor Jerez, informó ayer -en el marco de la Semana de Pueblos Indígenas con actividades en CABA- que presentaron un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación porque consideran que una reciente sentencia de la sala penal del Superior Tribunal de Justicia de Jujuy fue arbitraria e ilegal y favorece a la minera con la que mantienen un largo conflicto por el territorio.

El 10 de de este mes el máximo tribunal jujeño revocó los sobreseimientos de comuneros y comuneras a quienes la empresa canadiense acusó por usurpación del territorio en disputa.

“Nosotros buscamos el sobreseimiento de todos los imputados, que ya obtuvimos con sentencia favorable tanto en primera y segunda instancia en el fuero provincial, como en el dictamen del procurador General del Ministerio Público de la Acusación”, repasó Jerez en diálogo con este diario.

“Los imputados en esa causa no son usurpadores”, enfatizó el cacique ocloya. “Somos una comunidad indígena preexistente, con carpeta técnica (del relevamiento de la ocupación territorial ancestral) que data de 2016 con la resolución correspondiente en el marco de la ley 26.160. Hoy las comunidades continúan amparadas por ese marco legal”, recordó.

En un parte de prensa la comunidad aseguró además que el abogado de la minera intenta llevar a cabo un “despojo y daño ambiental” a través de deforestación de los bosques nativos y la implantación de plantas exóticas.

“Hay una violencia institucional muy fuerte por parte del Gobierno nacional y también tenemos claro cómo es el Poder Judicial de Jujuy, que desconoce la jurisprudencia y los compromisos internacionales”, afirmó Jerez. Entre otros tratados internacionales que tienen validez supraconstitucional en el país, destacó el Convenio 169 de la OIT al que Argentina adhirió en 1992.

Este nuevo conflicto se ubica en una trama de denuncias y batallas en distintas instancias de la justicia de esa provincia que se inició en 2013 y tocó su pico máximo en 2019, cuando la transnacional instó un proceso legal denunciando a comuneras y comuneros como usurpadores. La comunidad denuncia que de esta manera se busca desalojarla de su propio territorio.

Jerez, que con otros referentes comunitarios participa en Buenos Aires en la Semana de los Pueblos Indígenas, iniciativa de la Organización de Pueblos Indígenas del Noroeste Argentino, integró la comitiva de comuneros que se reunió ayer con la diputada nacional por la provincia de Buenos Aires Roxana Monzón (Unión por la Patria).

“Planteamos como necesidad que (los diputados nacionales) gestionen pedidos de informes ante el Gobierno nacional para que detalle el actual funcionamiento del INAI, también su vaciamiento”, explicó el cacique ocloya. Destacó también que en la reunión solicitaron a los legisladores que tramiten una audiencia ante la Embajada de Canadá.

Esta última solicitud se relaciona con una demanda puntual de la comunidad aborigen Las Capillas: obtener información certera sobre la minera Piuquenes SA, que sin catastros mineros sobre su territorio, ni domicilio físico en la provincia jujeña, reclama la posesión del territorio que la comunidad habita ancestralmente a 22 kilómetros al noroeste de la capital, San Salvador de Jujuy. “Para nosotros, la minera es una empresa fantasma”, recalcó el cacique Jerez.

En el marco de la Semana de los Pueblos Indígenas, las organizaciones que integran OPINOA realizaron jornadas de reflexión que incluyeron encuentros en universidades nacionales del conurbano bonaerense. En esos espacios también denunciaron el vaciamiento del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), la persecución a referentes indígenas y el incumplimiento del Estado de tratados internacionales, en el marco de medidas como la Ley Bases, el RIGI y la reforma de la Ley de Glaciares.

Asimismo, señalaron que la modificación de la Ley de Glaciares fue impulsada sin consulta previa a las comunidades y la calificaron de inconstitucional, por vulnerar la Constitución Nacional, la Ley General de Ambiente, el Convenio 169 de la OIT y el Acuerdo de Escazú.
https://www.pagina12.com.ar/2026/04/22/jujuy-el-pueblo-ocloya-denuncia-hostigamiento-de-una-minera/

Chile

Andina Los Bronces: El gigante del cobre que se gesta sobre la cordillera de Santiago y los glaciares

Para extraer más cobre entre los glaciares de la cordillera de Santiago, este año se presentaría a evaluación el proyecto conjunto de Codelco y Anglo American.
Por María del Mar Parra
22/04/2026

Codelco y Anglo American firmaron una de las mayores alianzas de minería del cobre a escala global, y ahora se preparan para presentar a evaluación ambiental una iniciativa conjunta de extracción en el distrito minero que ambas empresas comparten en la cordillera en el límite entre la región Metropolitana de Santiago y la de Valparaíso.

Ya en 2023 cuando se aprobó el proyecto Los Bronces Integrado de Anglo American en este mismo yacimiento, se despertaron alertas desde organizaciones ambientales e incluso desde el Gobierno Regional Metropolitano, sobre todo por su impacto en los glaciares.

Según develó la agencia Reuters, las empresas pretenden presentar dos Estudios de Impacto Ambiental (EIA) a evaluación, simultáneos y prácticamente idénticos, pero separados. Esto para operar las dos faenas contiguas como un solo rajo minero, pero con permisos independientes.

Este plan permitirá aumentar la producción del distrito en 120 mil toneladas adicionales de cobre en promedio anual entre 2031 y 2051, generando al menos US$ 5 mil millones adicionales antes de impuestos.

Minería del cobre y glaciares

En una mega sequía que ha experimentado un paréntesis en los últimos años, todas las proyecciones climáticas indican que van a aumentar las temperaturas y disminuir las lluvias en las zonas cordilleranas y pre cordilleranas de Chile central, aumentando la presión sobre el abastecimiento de agua.

Mientras la crisis climática acelera el derretimiento de los glaciares también lo hace la minería, al emitir hollín negro que se deposita en la superficie de hielo y la oscurece, aumentando la absorción de energía solar.

Aunque esto parece una realidad lejana, montañistas que frecuentan la cordillera de Santiago han viralizado videos donde muestran a simple vista el polvo que emite la mina Los Bronces de Anglo American, justo al lado de glaciares como La Paloma, cuya superficie se puede ver oscurecida por el hollín.
Contaminación y minería

Otro impacto de la minería que puede no solo dañar los ecosistemas sino la salud de la población es la emisión de contaminantes al ambiente, lo que puede tener un impacto en la calidad del agua, el suelo y el aire más allá de su vecindad inmediata.

Estudios recientes han demostrado que el polvo con metales pesados y tóxicos de las minas de cobre puede viajar hasta por 70 kilómetros viento abajo depositándose sobre suelos, superficies y cuerpos de agua.

En el caso de Santiago, también se han detectado peligrosas concentraciones de cobre, manganeso y arsénico en el agua del río Mapocho, que según una fiscalización de la Dirección General de Aguas de 2025, podrían estar ligadas al relave minero de Anglo American en la alta cordillera.

Tuberías para los relaves mineros

Otro cuestionamiento que surgió a raíz de la expansión de la mina Los Bronces, es que para concretarla, la empresa debe hacerse cargo de una deuda histórica: mover 48 millones de toneladas de residuo minero acopiadas en el tranque de relaves Pérez Caldera en Lo Barnechea.

Este movimiento se hará a través de tuberías nuevas y existentes, cruzando al menos 36 kilómetros de cordillera y cerros, para llevar los residuos al tranque Las Tórtolas en Colina. La cercanía con viviendas, la evaluación del proceso por una vía poco exigente, la emisión de contaminantes y los problemas en el tranque de destino generan alerta en las comunidades de ambas comunas, que presentaron reclamaciones ante la justicia.
https://eldesconcierto.cl/medio-ambiente/andina-los-bronces-el-gigante-del-cobre-que-se-gesta-la-cordillera-santiago-y-los-glaciares-n5458253

Chile

Chile: pescadores ya han puesto seis querellas criminales contra Minera Escondida por el derrame de desechos industriales


Barinia Montoya
07/04/2026
La compañía Minera Escondida | BHP fue denunciada por supuestos delitos ambientales tras un vertimiento de desechos industriales en 2025, en el sector de Roca Roja, en la costa de Antofagasta.
La acción penal fue interpuesta por más de 390 pescadores artesanales y la Corporación de Desarrollo y Fomento de Orilleros, Pescadores Artesanales y Algueras de Chile, que denuncian un «cementerio invisible» bajo el mar, mientras la empresa asegura haber activado planes de contención.
La investigación judicial, bajo la nueva Ley de Delitos Económicos y Ambientales, incluye peritajes de la Policía de Investigaciones y declaraciones del representante legal de Minera Escondida, el mayor productor mundial de concentrados y cátodos de cobre.
Expertos de la Universidad de Antofagasta advierten sobre la persistencia de metales pesados y el fenómeno de bioacumulación en especies que sustentan la economía local.

Cinco datos clave
El mar es «un cementerio de mariscos y jaibas«, asegura Alicia Contreras, secretaria del sindicato de pescadores de Caleta Antofagasta.

La ciudad donde se ubica esta caleta, y que lleva el mismo nombre, Antofagasta, está a más de 1300 kilómetros al norte de Santiago y es considerada la capital minera de Chile, el principal país productor de cobre del mundo.

En la costa, y al sur de la zona urbana, se divisa una geometría de acero: la manga de carga de Puerto Coloso, un brazo industrial que se extiende cientos de metros hacia el mar, diseñada para verter toneladas de concentrado de cobre en barcos mercantes internacionales.

Desde la orilla de la playa, la enorme infraestructura, que pertenece a Minera Escondida, operada por la multinacional BHP, reduce los pequeños botes de madera de los pescadores a meras motas de colores que flotan sobre un mar que, bajo su superficie, acumula químicos que hoy son el centro de una disputa judicial.

Aunque la mina se encuentra a 170 kilómetros al interior, en pleno desierto de Atacama, el concentrado de cobre viaja mezclado con agua —en forma de lodo— a través de un mineroducto hasta llegar a la costa. En la planta de filtros de Puerto Coloso, el mineral es sometido a un proceso de secado para su exportación, separando el concentrado sólido del agua industrial.

A menos de tres kilómetros hacia el norte de ese puerto, se encuentra Roca Roja. Allí, la empresa mantiene piscinas de emergencia que están diseñadas para contener excedentes de agua de proceso o residuos industriales líquidos (riles), en caso de fallas en el sistema de bombeo o mantenciones no programadas. Es decir, funcionan como una «válvula de seguridad» para evitar vertimientos. Su ubicación en la pendiente del borde costero, sin embargo, las sitúa en una posición de alta vulnerabilidad ambiental.

Fue justamente ahí donde el 25 de junio de 2025 se produjo un vertimiento hacia el mar que rompió la frágil paz entre la industria minera y los pescadores artesanales de la costa de Antofagasta. Lo que comenzó como un «rebase de agua de proceso», según declaró Minera Escondida en un comunicado que envió por correo electrónico a Mongabay Latam, se transformó en un «río de escoria» café que fluyó directamente hacia el Pacífico, según contaron los pescadores.

La emergencia activó una batalla legal que ha ido creciendo a medida que avanzan los meses. Lo que comenzó con una primera acción legal interpuesta en 2025 por un grupo de pescadores, escaló rápidamente durante el primer trimestre de 2026 con la presentación de otras cinco querellas criminales en el Juzgado de Garantía de Antofagasta.

Más de 390 pescadores artesanales y la Corporación de Desarrollo y Fomento de Orilleros, Pescadores Artesanales y Algueras de Chile (Corpach), acusan a la minera por la supuesta introducción de agentes contaminantes en el mar que causan daño a los recursos hidrobiológicos y por presuntos delitos ambientales bajo la nueva Ley de Delitos Económicos y Ambientales.

Los querellantes solicitan que la Justicia determine la supuesta responsabilidad penal de los ejecutivos de la compañía y exigen que se detenga el funcionamiento de las piscinas de emergencia en Roca Roja hasta que se garantice su seguridad técnica, además de la remediación total del ecosistema marino afectado por los metales pesados.

Los residuos industriales que llegaron al mar
Eran cerca de las 3 de la madrugada cuando el silencio de Roca Roja fue roto por el colapso de una piscina de emergencia. Según el expediente judicial, se produjo un rebalse masivo de residuos industriales líquidos (riles) compuestos por una mezcla de ácido sulfúrico, plomo, arsénico y otros metales pesados. Gerardo Tapia, pescador de Caleta Antofagasta, relata que el impacto fue inmediato: «Hubo un rebalse de una piscina y se deslizó toda la escoria hasta la orilla de la playa. Todo estaba ahí”, recuerda.

El abogado Ronnie Muñoz, quien lidera dos de las querellas criminales contra Minera Escondida, sostiene que posee registros visuales de un «río de escoria» café que avanzó por la arena hasta fundirse con el oleaje. Esos videos, a los que Mongabay Latam tuvo acceso, son parte de la evidencia entregada por la parte querellante.

La noticia del derrame no llegó por canales oficiales a Caleta Antofagasta, sino a través de los mismos pescadores que a esa hora entraban o salían del mar. Giovanny Farandato recuerda que compañeros pescadores le comentaron haber visto esparciéndose el material en la penumbra de la madrugada en Roca Roja.

Mongabay Latam solicitó una entrevista con Minera Escondida|BHP para profundizar en las causas del colapso y las medidas de contención y remediación. En respuesta, la compañía declinó la entrevista y envió una declaración oficial por correo electrónico: “En junio de 2025 se produjo un rebase de agua de proceso desde una piscina de emergencia, en el sector de Roca Roja, sur de Antofagasta. Ante esta situación la compañía activó —en coordinación con la Superintendencia del Medio Ambiente, la Gobernación Marítima y la Dirección de Vialidad— un plan de contención inmediata».

La empresa agregó: «Además, se realizaron acciones que incluyeron tomas de muestras, operativos de limpieza e instalación de pretiles [barreras de contención], entre otros. Los avances y cumplimiento de estas medidas fueron reportados tanto a las autoridades correspondientes como a nuestra comunidad anfitriona de Caleta Coloso, a través de instancias formales de relacionamiento».

Con la comunidad, dice la compañía, mantiene en desarrollo un programa de «monitoreos participativos». «Nuestra compañía ha colaborado y seguirá colaborando activamente con la autoridad en todas las instancias requeridas».

La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) —el organismo que se encarga de fiscalizar y regular el cumplimiento de la normativa ambiental—, confirmó a Mongabay Latam que la empresa reportó el incidente a través del Sistema de Seguimiento Ambiental (SSA), aunque situó el evento el 29 de junio de 2025, cuatro días después de la fecha denunciada por los pescadores.

Tras una inspección en terreno el 1° de julio, el ente regulador concluyó en su Informe de Fiscalización Ambiental (IFA) que las acciones de limpieza y toma de muestras de la minera se ajustaron a lo establecido en su permiso ambiental (RCA).

El equipo legal de los pescadores aseguró que la Justicia ya ordenó las primeras investigaciones. De hecho, según el abogado Muñoz, la investigación judicial ha avanzado al punto de tomar declaración del representante legal de la minera, Alejandro Tapia Godoy.

Fuentes de la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente (BIDEMA) de la Policía de Investigaciones (PDI) ratificaron a Mongabay Latam que actualmente se encuentran levantando evidencias en terreno.

Crece el número de querellantes
La ofensiva judicial contra Minera Escondida|BHP ha crecido en volumen y complejidad. A la primera querella iniciada por un grupo de pescadores en 2025 se sumaron otras cinco y ya son más de 390 los pescadores encabezando estas acciones legales, junto con la Corpach.

Esta fragmentación no es accidental, sino que responde a “una metodología de trabajo estratégica”, explicó a Mongabay Latam el abogado Muñoz.

Además, el caso se ampara en la nueva Ley de Delitos Económicos y Ambientales. Esta normativa, vigente desde 2023, “endurece las penas para los directivos de empresas que dañen el medioambiente, permitiendo incluso penas de cárcel efectiva y responsabilidad penal para la persona jurídica”, explica el abogado.

Para Muñoz, el caso de Roca Roja es hoy la «prueba de fuego» para la institucionalidad ambiental del país.

Alicia Contreras, secretaria del sindicato de pescadores de Caleta Antofagasta, ha dedicado su vida a esta organización que está por cumplir 100 años de historia. Mientras camina entre las redes y el bullicio de los botes, explica que su sector se siente el «patito feo» de la ciudad, invisible para los planes de inversión minera.

Barcos artesanales en Caleta Antofagasta. Foto: Barinia Montoya
Elías Godoy, presidente del sindicato, refuerza esa opinión. Su voz denota la autoridad de quien conoce el fondo marino. Describe un fango espeso que ha reemplazado el ecosistema vibrante de su niñez. «Desde que se instaló la Minera Escondida ahí, realmente no existió nunca más un marisco, una jaiba. Todo lo mató», dice con una amargura que no busca lástima, sino justicia.

La ofensiva de los pescadores no ocurre en un vacío de antecedentes: en julio de 2024, el Primer Tribunal Ambiental condenó a Minera Escondida por el «daño ambiental irreparable» causado en las Vegas de Tilopozo, en el Salar de Atacama, en el norte de Chile, tras acreditar el desecamiento de ecosistemas por la extracción de agua. A casi dos años de aquel veredicto, los abogados de los pescadores sostienen que el incidente en Roca Roja demostraría una persistencia en las fallas de control ambiental de la operadora, esta vez afectando el borde costero.

La huella invisible
El debate sobre si la limpieza de la empresa fue efectiva encuentra un contrapunto. Manuel Zapata, jefe de carrera de Biología Marina de la Universidad de Antofagasta y director del Laboratorio de Biotecnología Ambiental Aplicada (BIOAL), explica que los metales pesados no desaparecen simplemente con remover la capa superficial de arena.

Zapata advierte sobre la bioacumulación —el proceso por el cual sustancias químicas se acumulan en un organismo a un ritmo más rápido de lo que pueden ser eliminadas—, lo que significa que el plomo y el arsénico vertidos en Roca Roja podrían estar ya integrados en los tejidos de las especies que los pescadores extraen.

«Cuando estos contaminantes entran al medio marino, se produce una adsorción —proceso donde los átomos de un gas o líquido se adhieren a una superficie sólida— en los sedimentos del fondo», explica el académico.

Zapata enfatiza que especies como los pulpos, locos y erizos, al ser organismos bentónicos —aquellos que viven adheridos o relacionados directamente con el fondo marino—, están en contacto permanente con estos sedimentos tóxicos. Según el experto, si se realiza una limpieza puede ser meramente cosmética si no se considera la fracción biodisponible de los metales, es decir, la porción del contaminante que realmente puede ser absorbida por los seres vivos y causar daño biológico.

La preocupación científica coincide con el relato de los pescadores de Caleta Antofagasta sobre el «fango» estéril. Zapata señala que la sinergia de contaminantes —el efecto combinado de varias sustancias que es mayor a la suma de sus partes individuales— en una zona ya estresada por puertos y desaladoras genera un escenario crítico para la biodiversidad. En las querellas se solicita que se investigue el daño a la biota —el conjunto de flora y fauna de un lugar— bajo el artículo 136 de la Ley de Pesca, que sanciona la introducción de agentes contaminantes que causen daño a los recursos hidrobiológicos.

Para Zapata, el riesgo no es solo ecológico sino de salud pública debido a la transferencia de estos metales a través de la cadena trófica —la red de quién se come a quién en el ecosistema— hasta llegar al plato del consumidor final.

“No buscamos solo una cifra económica [como compensación al daño]”, dicen los pescadores del sindicato de Caleta Antofagasta. “Buscamos que el mar de Antofagasta deje de ser un sacrificio aceptable en la cuenta de resultados de la gran minería”.

*Imagen principal: riles o residuos industriales líquidos derramados en la playa, en el sector Roca Roja. Foto: utilizada en las querella interpuestas contra Minera Escondida|BHP

Chile: pescadores ya han puesto seis querellas criminales contra Minera Escondida por el derrame de desechos industriales

Perú

Tía María: Minem anula permiso de explotación y devuelve proyecto de cobre a evaluación

El Consejo de Minería declaró la nulidad de la autorización de explotación del proyecto Tía María tras concluir que fue otorgada sin sustento técnico suficiente y sin una adecuada justificación legal.

Tía María deberá pasar por una nueva evaluación tras la anulación de su permiso de explotación.
Foto del autor
Aaron Ramos

El Consejo de Minería del Ministerio de Energía y Minas (Minem) declaró la nulidad de la Resolución Directoral N.º 0692-2025-MINEM/DGM, publicada en octubre del 2025, que autorizaba el inicio de las actividades de explotación del proyecto de cobre Tía María. Al respecto, dispuso que el expediente sea evaluado nuevamente por la Dirección General de Minería (DGM).

La decisión del tribunal, que actúa como última instancia administrativa en asuntos mineros y ambientales, se produce luego de un recurso de revisión que presentó la Municipalidad Provincial de Islay (Arequipa) y apunta a que la autorización original no estuvo debidamente sustentada.

El Consejo concluyó que el acto administrativo no cumplía con los estándares de motivación exigidos por el marco normativo. La resolución no se ajustaba al numeral 102.1 del Reglamento de Procedimientos Mineros ni al Texto Único Ordenado de la Ley N.º 27444, que obliga a que toda decisión administrativa esté debidamente fundamentada.

Tía María: Gobierno ordena nueva revisión por vacíos

Según la resolución emitida en marzo último, el anterior análisis técnico no desarrolló de manera suficiente diversos aspectos del proyecto minero Tía María. Entre ellos, el diseño detallado de botaderos (los planos donde se especifica dónde se depositarán los residuos de la mina a fin de evitar riesgos ambientales), así como el cronograma de ejecución de actividades. Estos elementos son necesarios para autorizar la fase de explotación.

En ese sentido, el Consejo dispuso que la Dirección General de Minería evalúe nuevamente si la empresa Southern Perú “ha cumplido totalmente con absolver dichas observaciones.

La resolución también ordena retrotraer el procedimiento al estado previo a la emisión de la autorización, de modo que la autoridad sectorial revise integralmente el expediente y determine si se han cumplido las condiciones técnicas exigidas para el inicio de operaciones.

Por otro lado, el Consejo precisa que, al haberse declarado la nulidad de oficio de la resolución, carece de objeto emitir pronunciamiento sobre el recurso de revisión interpuesto.

En la evaluación previa, la DGM había concluido que la empresa cumplía con requisitos formales como la acreditación de propiedad de los terrenos superficiales, la titularidad de las concesiones mineras y la inexistencia de restos arqueológicos en el área del proyecto.

Sin embargo, el Consejo consideró que dichos aspectos no subsanaban las observaciones técnicas pendientes.

Como parte del análisis del expediente, la resolución menciona que el área de influencia del proyecto se superpone parcialmente con infraestructura y zonas relevantes, como la Red Vial Vecinal y Nacional, el área de Defensa Nacional La Joya B, ecosistemas frágiles como Loma Cachendo, zonas arqueológicas (Posco 1A, Posco 1B, Tambo 1A, entre otras) y áreas naturales como las lagunas de Mejía.

Con esta decisión, Southern no podrá iniciar la extracción de mineral hasta obtener una nueva autorización de explotación.

Cabe recordar que el 13 de octubre de 2025, tres días después de que Dina Boluarte sea vacada, el Minem había autorizado el inicio de la explotación del proyecto cuprífero mediante la Resolución Directoral N.º 0692-2025-MINEM/DGM, tras concluir que la empresa cumplía con los requisitos técnicos y legales.

Tras conocerse esa decisión, dirigentes del Valle de Tambo expresaron su rechazo y advirtieron posibles medidas de protesta. Miguel Meza, vocero de los agricultores de la zona, calificó la autorización como “ilegal” e “improcedente”, y cuestionó la disponibilidad de agua y la vigencia del estudio de impacto ambiental del proyecto.
Comunidades del valle de Tambo mantienen oposición al proyecto Tía María

El proyecto Tía María, orientado a la extracción de cobre, contempla una inversión aproximada de US$1.400 millones. Aunque fue anunciado en 2003, su desarrollo ha estado marcado por paralizaciones debido a conflictos sociales, especialmente tras las protestas registradas entre marzo y abril de 2011, que dejaron un saldo de tres fallecidos.

La principal oposición proviene de pobladores del valle de Tambo, quienes advierten que la minería a cielo abierto podría afectar la calidad del aire y contaminar las aguas del río Tambo, recurso clave para la actividad agrícola en distritos como Islay, Deán Valdivia y Cocachacra.

En 2009, la empresa presentó su Estudio de Impacto Ambiental (EIA); sin embargo, en 2011 la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) formuló 138 observaciones, principalmente relacionadas con el uso del agua y la emisión de polvo.

Posteriormente, en 2013, la compañía presentó una versión modificada del EIA en la que planteó el uso de agua de mar en lugar del recurso hídrico del río Tambo. Pese a ello, la oposición social persistió y en 2014 se registraron nuevas protestas que dejaron cuatro fallecidos, entre ellos tres civiles y un efectivo policial.

De acuerdo con la Red Muqui, desde 2024 diversas organizaciones del valle han continuado cuestionando la legalidad y legitimidad del EIA, señalando que el proyecto no cuenta con licencia de uso de agua ni con licencia social.

En esa línea, en marzo de 2025 la población presentó una demanda de amparo solicitando la caducidad de los efectos jurídicos de la resolución que aprobó el EIA, así como la nulidad de la autorización para la construcción de la planta de beneficio del proyecto.

El proyecto Tía María tiene como objetivo la extracción de cobre, con una inversión de alrededor de US$1.400 millones.
Minem se pronuncia tras anulación de la autorización de explotación

El Ministerio de Energía y Minas informa que dicha disposición tiene el objetivo fortalecer la transparencia, la seguridad jurídica y la confianza en el desarrollo de inversiones que contribuyen al crecimiento económico y al bienestar de las regiones.

Precisó que lo dispuesto por el Consejo de Minería no da por concluido ningún procedimiento administrativo, sino que solo implica la reevaluación técnica del expediente dentro del marco legal. «Vale subrayar que con todo lo anterior seguimos dando todas las certidumbres a las inversiones mineras privadas en nuestro país», afirmó.
larepublica.pe

Brasil

Brasil desestima acuerdo con Estados Unidos en cumbre de minerales críticos

Kevin Hinostroza
Estados Unidos habría buscado firmar un acuerdo con el estado de Goiás, liderado por el gobernador Ronaldo Caiado, quien tendrían intenciones de postularse a la presidencia.

La Embajada de Estados Unidos organizó esta semana una cumbre sobre minerales críticos en São Paulo, con la intención de forjar una alianza con Brasil. Sin embargo, dicha cumbre se llevó a cabo sin la presencia de ningún alto cargo de la administración del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
Discordia

El gobierno de Lula da Silva no ha logrado implementar un plan nacional de minería que inicialmente se propuso completar el año pasado, y un proyecto de ley que establece una política para los minerales críticos permanece estancado en el Congreso. Desde entonces, la administración Trump ha buscado acuerdos con otros socios brasileños, lo que ha provocado fricciones.

Es así que Estados Unidos planteó la firma de un memorando de entendimiento con el estado de Goiás, liderado por el gobernador Ronaldo Caiado, un conservador que ha considerado postularse a la presidencia contra Lula, según personas familiarizadas con la situación.

Mientras tanto, Brasil impidió que el funcionario del Departamento de Estado, Darren Beattie, viajara para asistir al evento, después de que planeara reunirse con el expresidente Jair Bolsonaro, quien actualmente cumple una condena de 27 años de prisión por planear un golpe de Estado tras perder contra Lula en 2022.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos; y Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil.

Bolsonaro, cuyo hijo Flavio también se postula contra Lula, es aliado de Donald Trump, quien el año pasado impuso aranceles punitivos al país en un intento por detener el juicio del expresidente.

El ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, afirmó que la visita prevista de Beattie podría constituir una «injerencia indebida» en los asuntos brasileños, mientras que Lula declaró que no permitiría la entrada de Beattie hasta que Trump levantara las restricciones de visa impuestas al ministro de Salud de Brasil el año pasado.

Los funcionarios estadounidenses esperaban que el gobierno de Brasil participara en el evento y querían ver una señal clara de la administración de Lula de que está lista para avanzar hacia un acuerdo sustancial, dijo un portavoz de la embajada antes del evento.

Inicialmente se esperaba la asistencia del vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, quien ha liderado las negociaciones comerciales con Estados Unidos, pero no pudo asistir debido a una apretada agenda, según informó su oficina. Otra ausencia notable fue la del ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, cuya oficina no respondió a la solicitud de comentarios.

Eso no augura nada bueno para un avance importante en las conversaciones que se intensificaron después de que Lula y Trump comenzaran a limar asperezas en septiembre.
https://www.rumbominero.com/brasil/brasil-acuerdo-estados-unidos-cumbre-minerales-criticos/

Argentina, Litio

El Gobierno busca sumar otros proyectos al RIGI por 10.000 millones de dólares

El Ejecutivo ya aprobó 13 proyectos que se encuentran en diferentes etapas de desarrollo, pero busca ampliarlo. De qué de trata.
30/03/2026
#BorderPeriodismo
El ministro de Economía Luis Caputo anunció que un nuevo proyecto se sumará el RIGI que busca atraer inversiones para el desarrollo de diferentes zonas del país mediante la instalación de industrias y, de esa forma, que ingresen dólares y reactivar la economía.

En ese sentido, el funcionario adelantó que litio Fénix, de Rio Tinto, en la zona del Salar del Hombre Muerto en la provincia de Catamarca y que contará con una inversión de 530 millones de dólares. Asimismo, este proyecto prevé aumentar la producción en 9.500 toneladas anuales de carbonato de litio y generar más de 1.100 empleos en construcción y 500 en operación.
Los otros proyectos que pueden sumarse al RIGI en los próximos meses

Uno de los proyectos más importantes lo quiere llevar a cabo la compañía Tecpetrol que pertenece al Grupo Techint y que tiene pensado desembolsar 2400 millones de dólares para desarrollar una zona ubicada en la zona de Vaca Muerta y que se denomina Los Toldos II Este. Esta obra busca desarrollar un área de 78 kilómetros cuadrados en un yacimiento no convencional de petróleo
Argentina se posiciona como proveedor clave de Gas Licuado de Petróleo para la India

En tanto, Pampa Energía también pidió la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para desarrollar la zona de Rincón de Aranda, también en Vaca Muerta donde tiene pensado invertir 4500 millones de dólares y trabajar en el segmento de shale oil

Por último, la compañía colombiana GeoPark le compró a Pluspetrol los pozos de Puesto Silva Oeste y Loma Jarillosa por 115 millones de dólares. Con una inversión de hasta 1000 millones de dólares el principal objetivo es la búsqueda y explotación del denominado petróleo negro.

Las mencionadas empresas tienen hasta julio de 2027 para presentar sus proyectos y, además de la industria petrolera, el Gobierno aprobó el incentivo de nuevos proyectos de explotación de gas y petróleo, por lo que se espera que nuevas empresas presenten la documentación correspondiente y sus carpetas para adherir al régimen.

El Gobierno busca sumar otros proyectos al RIGI por 10.000 millones de dólares

Guatemala

Guatemala. Lo que revela la filtración de los ‘secretos mineros’ sobre la protesta cotidiana a la mina Fénix en El Estor

29/03/2026
La molestia más común, desde la perspectiva de CGN, eran los bloqueos carreteros. Representaron alrededor del 60% de todos los incidentes. La mayoría eran pequeños—menos de veinte personas en tres de cada cuatro casos—y, en su mayoría, tenían como objetivo exigir empleo a la empresa.

Por Lázaro Konforti
La piedra en el Zapato

Una tarde de enero de 2019, un pequeño grupo de campesinos q’eqchi’ de una comunidad en las afueras de El Estor, Izabal, arrastró una rama y la colocó atravesado en la carretera, bloqueando el tránsito. Luego colocaron dos carteles de cartón escritos con marcador negro.

“Se necesita la presencia del Señor Lic. Zapeta. Necesitamos hablar con él. Ya se terminó el año 2018. Comenzamos el año 2019. Y no hay modo que nos den trabajo. Seguimos en lo mismo. Promesa tras promesa. Necesitamos la renuncia de Lic. Roberto [Zapeta].”

Era una protesta pequeña: apenas un puñado de vecinos, dos carteles improvisados y una rama. Pero su mensaje era claro: queremos ver a Roberto Zapeta y exigirle cuentas por la falta de empleo en la Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN), una empresa minera, subsidiaria del Solway Group International, registrada en Suiza, pero de capital ruso.

Lo curioso es que Zapeta no decide contrataciones ni despidos. No es presidente de la empresa, ni administrador, ni siquiera parte del departamento de Relaciones Comunitarias. El Capitán Roberto Zapeta es un exmilitar que dirige otra área muy distinta: la seguridad.

Y sin embargo, para los vecinos de El Estor, él es el rostro de la mina. Eso se debe a que la seguridad ha sido siempre el brazo más visible —y temido— de la empresa. Desde principios de los 2000, CGN ha enfrentado resistencia de comunidades campesinas y pescadoras q’eqchi’ que defienden el territorio frente a las amenazas del extractivismo.

A lo largo de los años, sus guardias, un pequeño ejército privado a veces reforzado por policía o militares, han ejecutado desalojos violentos, incendiado viviendas y cultivos, reprimido protestas, asesinado a un líder comunitario y, en un caso atroz, violado a 11 mujeres q’eqchi’. Para los habitantes de la zona, Zapeta simboliza esa relación de la mina con el territorio: que no es de cooperación sino de control.
El molde de la contrainsurgencia

Las tácticas de mano dura de la mina no eran improvisadas. En un artículo de 2023, Simon Granovsky-Larsen mostró que el término “contrainsurgencia corporativa” describe bien la estrategia de seguridad de CGN a finales de la década de 2000. El concepto se refiere al uso de tácticas contrainsurgentes al servicio del capital privado. Tiene cuatro componentes:

Influencia política en el ámbito nacional y local, incluyendo la cooptación de los Consejos Comunitarios de Desarrollo (COCODEs);
Proyectos desarrollo económico usados como herramienta como pacificación, en la línea de la campaña de “frijoles y fusiles” del general Efraín Ríos Montt durante el conflicto interno armado;
Recopilación de inteligencia sobre comunidades locales, identificando líderes y buscando neutralizar amenazas percibidas;
Estrategias coactivas que reproducen tácticas de la contrainsurgencia real, como sobrevuelos de helicópteros, quemar viviendas y cultivos o “tierra arrasada” y violencia sexual.

Cuando estalló la filtración “Secretos Mineros” en 2023, esperaba encontrar y analizar los engranajes internos de esa maquinaria: planes de desalojos, reportes de inteligencia, tácticas de vigilancia. Aunque en la filtración sí aparecen documentos y correos electrónicos en ese sentido, que ya han sido examinados por este medio, lo que finalmente decidí destacar fue algo mucho menos llamativo, pero casi igual de interesante.: más de 400 informes de incidentes de seguridad, elaborados entre enero de 2018 y septiembre de 2021, que documentaban sobre todo acontecimientos sorprendentemente mundanos.

. A diferencia de los documentos filtrados que acapararon los titulares, estos 400 informes no hablaban de incendiar cultivos ni de la criminalizar líderes comunitarios. Registraban, más bien, lo que a primera vista parecían trivialidades: una breve protesta, un bloqueo carretero que se disipó, un vecino que recogía leña, un rumor de motosierra a lo lejos. Pero todos juntos, estos informes ofrecen una ventana poco común al dispositivo de seguridad de la mina, y a sus vulnerabilidades.
Los que vigilan y los que se movilizan

Cuando hablamos del “dispositivo de seguridad” en torno a la mina Fénix, no nos referimos solo a los guardias privados de la empresa. Es un conjunto de actores que trabaja para mantener la mina en funcionamiento.

El núcleo del departamento de “Seguridad General” de la empresa, con Zapeta al mando, está compuesto por apenas veinte empleados, varios de ellos exmilitares como él. La fuerza de choque la provee SECOVISA, una compañía privada de seguridad que suministra unos 140 guardias y una decena de supervisores. Este tipo de empresas proliferaron después de los Acuerdos de Paz de 1996 y, hoy en Guatemala, los guardias privados superan a los policías en una proporción de cinco a uno, según algunas estimaciones.

El trabajo de Seguridad General iba mucho más allá de vigilar portones. Entre sus funciones estaban: recolectar información a través de redes de informantes, escuchar radios comunitarias, desplegar patrullas, coordinar vuelos de drones y mantener contacto con transportistas de la empresa que servían como ojos en la carretera. También gestionaban la relación con la PNC cuando ocurría un conflicto en la vía pública y movilizaban a SECOVISA si el problema estaba dentro de las propiedades de la empresa.

Si Seguridad General era la amenaza, “Relaciones Comunitarias” era la persuasión. Las tareas principales de este departamento eran: vincularse con autoridades locales como la municipalidad y los COCODEs, gestionar conflictos con comunidades asentadas en propiedad de la empresa y llevar a cabo proyectos de desarrollo comunitario como parte de las iniciativas de “responsabilidad social empresarial”. Este último aspecto es clave en la contrainsurgencia corporativa: mitigar amenazas percibidas “ganando corazones y mentes” con promesas de beneficios para las comunidades locales. Conforme con la lógica de contrainsurgencia corporativa, el departamento de Relaciones Comunitarias estuvo dirigido, como era de esperar, por otro exmilitar, Maynor Álvarez Mai, hasta 2018.

Los reportes filtrados de seguridad también muestran que el departamento de Relaciones Comunitarias a veces era convocado por el equipo de seguridad. Sin embargo, su rol era secundario. A veces se invitaba a los manifestantes a reuniones en oficinas; pero el personal de Relaciones Comunitarias rara vez salían al campo para dialogar en el lugar de los hechos, para gran decepción del equipo de seguridad.

Mapas de calor mostrando los incidentes en los que se movilizó la PNC, SECOVISA (contratista de seguridad privada de CGN) y miembros del departamento de Relaciones Comunitarias. Obsérvese la división geográfica del trabajo: SECOVISA reacciona a incidentes en propiedad de la empresa mientras la PNC mayormente vigila carreteras públicas. El mapa de calor del departamento de Relaciones Comunitarias resalta por lo infrecuente que es su presencia en campo.

 

Aun así, Relaciones Comunitarias cumplía una función clave: bajaba tensiones, aunque fuera con reuniones poco productivas (eran más bien una táctica dilatoria), y de paso recogía información. Tomaban nota de los nombres de quienes asistían a esos encuentros y transmitían rumores de ocupaciones de tierra escuchados a líderes comunitarios con quienes mantenían contacto.

La Policía Nacional Civil (PNC) figura con frecuencia en los reportes, aunque casi nunca como protagonista. Su intervención solía producirse a petición del departamento de Seguridad General, especialmente frente a bloqueos en carreteras públicas. “La gerencia de Seguridad General realizó las coordinaciones correspondientes para que las autoridades se presentaran al lugar a dialogar con los inconformes”, es una de las fórmulas que se repite una y otra vez en los documentos tras registrarse un bloqueo.

Se configuraba así una división del trabajo: la seguridad privada de CGN respondía a incidentes en propiedad de la empresa, mientras que llamaban a la PNC cuando detectaban incidentes en caminos públicos. Cabe destacar que la tarea de detección recaía en la seguridad privada.

En la práctica, la policía llegaba en pequeño número: una o dos patrullas de la subestación de El Estor, con entre dos y seis agentes. Una presencia modesta frente a las decenas de guardias que CGN podía movilizar.

Movilizaciones masivas de la PNC, y del ejército también, han ocurrido a lo largo de los años y han sido ampliamente documentadas en los medios de comunicación. Policía y militares respaldaron a los guardias privados durante la ola de desalojos de 2006-07, incluyendo el desalojo de Lote 8 donde 11 campesinas q’eqchi’ fueron violadas. La PNC también se movilizó en gran número durante las protestas de la Gremial de Pescadores Artesanales de El Estor contra la contaminación del Lago de Izabal en 2017, cuando un policía abrió fuego contra manifestantes y mató al pescador Carlos Maaz.

El ejército también fue desplegado para hacer cumplir los tres estados de sitio declarados entre 2019 y 2021. Pero estos eventos son relativamente escasos y el ejército no aparece en los reportes rutinarios que revisé.
Un Catálogo de Incidentes

¿Qué registraban entonces los reportes? Cientos de “incidentes”, la mayoría resueltos sin violencia. Casi dos tercios terminaron con una retirada pacífica, generalmente después de un diálogo con seguridad o con la policía. Apenas el 8% involucró lo que en los reportes se llamaba una “intervención”, lo que podemos interpretar como desalojo forzado.

Un 20% de los casos concluyó en reuniones con Relaciones Comunitarias. Pero más de un tercio de esas veces, los pobladores regresaron al bloqueo poco después, insatisfechos. Solo en el 4% hubo acuerdos concretos, casi siempre menores: reparar un tendido eléctrico dañado por camiones de la empresa, agilizar el pago a extrabajadores, cumplir con protocolos ambientales ya establecidos.

El único incidente “mayor” en los reportes fue una ocupación de tierras en Livingston. La respuesta fue inmediata. Supervisores de seguridad viajaron a denunciarlo ante el Ministerio Público por la tarde del mismo día y, a la mañana del día siguiente, el gobernador de Izabal, Héctor Morales Alarcón, apareció en el lugar acompañado por 200 policías. Por la tarde, los agentes desalojaron la propiedad mientras un pequeño grupo de guardias de SECOVISA y directivos de seguridad observaban. La influencia política de la empresa—uno de los cuatro componentes de la contrainsurgencia corporativa—se hizo evidente con la reacción rápida y decisiva de las autoridades

Ese caso fue la excepción. Los demás incidentes no eran nada más que roces cotidianos. Y entre líneas, los reportes dejaban ver las principales vulnerabilidades de la mina.
Corredores frágiles

La molestia más común, desde la perspectiva de CGN, eran los bloqueos carreteros. Representaron alrededor del 60% de todos los incidentes. La mayoría eran pequeños—menos de veinte personas en tres de cada cuatro casos—y, en su mayoría, tenían como objetivo exigir empleo a la empresa. La recurrencia de este tipo de demandas evidencia, precisamente, la escasez de trabajo disponible. El desarrollo y la prosperidad que, según los defensores de la minería, la actividad extractiva traería a la región nunca se materializaron. En su lugar, algunas comunidades enfrentaron desalojos, mientras que otras recurrieron a bloqueos de carreteras en un intento por acceder a los pocos empleos existentes.

Ubicación de los bloqueos de carretera documentados en los informes filtrados.

 

Algunos bloqueos duraron menos de una hora. Uno se prolongó cinco días. En promedio, retrasaban los envíos por más de siete horas. Pero incluso un grupo reducido con un tronco podía interrumpir la línea de vida de la mina: el transporte de materiales procesados entre la planta de El Estor y la terminal de exportación en Puerto Barrios.

Curiosamente, las acciones que interrumpían operaciones directas—es decir, cuando comunitarios entraban al sitio de extracción a bloquear excavadoras y maquinaria—se resolvían más rápido, en unas dos horas en promedio. Allí la empresa podía movilizar decenas de guardias y obligar a la retirada por la sola fuerza de su número. En las carreteras, en cambio, dependían de la PNC, que respondía lentamente y con unos pocos agentes que, al parecer, no tenían prisa por escalar la situación.

Para una empresa que mueve materiales en plazos ajustados, incluso los bloqueos más pequeños eran siginficativos. Los reportes transmiten frustración ante cada retraso. Aun cuando los bloqueos no tenían como objetivo a CGN sino a las autoridades estatales, igualmente paralizaban los envíos de la empresa, causando molestia.
Tierras extensas imposibles de vigilar

CGN posee más de 9,000 hectáreas alrededor de El Estor—demasiadas para patrullar efectivamente. Apenas el 11% de los incidentes registrados correspondían a lo que llamo “intrusiones”: vecinos entrando para recolectar leña, sembrar milpa a escondidas entre los árboles, pescar o acarrear agua. Pero es casi seguro que la cifra real era mucho mayor.

Por su propia naturaleza, estas acciones eran discretas. No buscaban ser visibles, como los bloqueos, sino pasar inadvertidas. A veces se registraba el sonido de una motosierra, y se enviaba una patrulla. Pero un campesino cortando leña con machete difícilmente sería detectado. Los drones podían registrar un claro dejado por un árbol grande, pero no a una familia llevándose unas ramas.

Ubicación de las Intrusiones documentadas en los informes filtrados. Obsérvese la ausencia dudosa de intrusiones documentadas en las tierras más remotas al oeste, y eso a pesar de la presencia de numerosas comunidades en la zona.

 

Casi todas las intrusiones registradas ocurrieron cerca de la mina y la planta, donde la vigilancia era más fuerte. En cambio, en los terrenos al oeste, cercanos a las aldeas Cahaboncito y Chichipate, no aparece ni un solo caso. Sin embargo, sería inconcebible que no ocurrieran ahí dado el número de comunidades en la zona. La explicación más probable es que apenas se patrullaban esas áreas. Los reportes se quejaban seguido de lo difícil que era cubrir extensiones tan grandes, y pedían más drones para compensar. La frase “Nuestras propiedades son extensas y demasiado vulnerables a este tipo de acciones” se repite una y otra vez.

Para las comunidades, la tierra significa sustento e historia. Para la empresa, era un dolor de cabeza permanente: demasiado grande para asegurar, demasiado valiosa para abandonar.
Molestias que se acumulan y el fantasma del enemigo interno

A primera vista, estos “incidentes” podrían parecer triviales frente a los episodios de violencia que han acaparado titulares. Pero precisamente por eso son reveladores. Los bloqueos y las intrusiones no derivaban en golpes o detenciones. Eran demasiado pequeños, demasiado rutinarios. Pero generaban interrupciones persistentes y, seguramente, costos crecientes. Se retrasaban transportes. Se vulneraban linderos. Se movilizaban guardias y refuerzos.

En Guatemala, las élites empresariales suelen lamentar la supuesta ingobernabilidad del país, refiriéndose a ocupaciones masivas o paros nacionales. Pero la imagen desde El Estor sugiere algo más sutil: un goteo constante de pequeños actos de resistencia. Una piedra en el zapato que simplemente no se puede sacar.

La creciente frustración, e incluso enojo, de CGN es evidente. En los primeros reportes, de 2018, los propios redactores incluso mostraban cierta simpatía: “Estas manifestaciones debido a la situación actual del país y a que los comunitarios carecen de empleo formal para cubrir sus necesidades básicas”, escribían.

Con el tiempo, el tono cambió. Empezaron a atribuir motivos ocultos y siniestros a los campesinos, a líderes comunitarios, a ONGs, y otros actores que los respaldan:

“Estas manifestaciones se dan repetidamente debido a que diferentes detractores manipulan y utilizan a los pobladores de pequeños grupos del Estor para generar caos y obtener beneficios y justificar su trabajo.”

“Todas las comunidades aledañas a la mina, están pendiente de cualquier actividad que la compañía realiza por mínima que sea con el objeto de intervenir en su oportunidad y sacar provecho en su beneficio.”

“Dichas actividades se han incrementado en el área siendo manejadas por diferentes ONGS con el objeto de usurpar tierras.”

“Se aferran por ciertos grupos de presión, asociaciones y/o ONG para continuar con el proceso de legalidad, asimismo se muestran intereses estratégicos por el crimen organizado.”

Ese tipo de comentario recuerda a la lógica del “enemigo interno” predominante durante la contrainsurgencia. Algunos términos han cambiado, actualizando la paranoia de la Guerra Fría al siglo XXI: ya no se trata de infiltrados cubanos que incitan al pueblo, sino de ONGs; ya los campesinos no son “terroristas”, sino “pandilleros”, “delincuentes” o integrantes del crimen organizado.

Lo revelador es la frecuencia creciente de ese discurso. A inicios de 2018, solo un 15% de los informes usaba esa retórica. La mayoría atribuía los bloqueos a la falta de oportunidades económicas o a la ausencia de programas estatales. Para los informes más recientes, a mediados de 2021, la lógica contrainsurgente del enemigo interno aparece en el 70% de los casos. La escalada de señalamientos refleja algo más que un cambio de lenguaje: revela la frustración acumulada de una empresa incapaz de sacarse la piedra del zapato.
Conclusión

Los más de 400 informes de incidente de seguridad que analicé no traían planes secretos de represión ni estrategias de espionaje espectaculares, como sí ocurría con los documentos ya expuestos por periodistas en diversos medios. Lo que ofrecían era otra cosa: una radiografía de la rutina. Guardias persiguiendo el eco de una motosierra, camioneros avisando de un bloqueo, jefes de seguridad improvisando rutas para entrar y salir de instalaciones cerradas por manifestantes.

De estos fragmentos emerge una imagen clara de las vulnerabilidades de la mina: corredores de transporte frágiles y tierras extensas imposibles de vigilar. Por todos los guardias, drones y conexiones políticas que tenga una empresa minera, sigue siendo vulnerable a los actos más simples.

Tal vez esa sea la lección. La resistencia no siempre luce como un levantamiento masivo o a un fallo de la Corte de Constitucionalidad. A veces es una rama atravesada en el camino, una milpa sembrada a escondidas en tierras de la empresa o un bloqueo que se prolonga apenas lo suficiente para arruinar un calendario de envíos.

Si esos actos se repiten y se acumulan, pueden convertir un lugar como El Estor en lo que más temen las élites: un territorio ingobernable. Y en esa ingobernabilidad, frágil y desordenada, se esconde una forma de poder profundamente disruptiva.
Fuente: Prensa Comunitaria Km169

Guatemala. Lo que revela la filtración de los ‘secretos mineros’ sobre la protesta cotidiana a la mina Fénix en El Estor

Chile

IA para anticipar conflictos: lanzan en Chile plataforma que integra datos ambientales y sociales en tiempo real

20/03/2026
Accionet lanzó SIMCII, una plataforma chilena de inteligencia artificial que integra datos ambientales y sociales en tiempo real para anticipar conflictos y mejorar la gestión territorial.

En un contexto donde los proyectos productivos enfrentan crecientes exigencias en materia ambiental, social y territorial, la empresa Accionet presentó SIMCII, una plataforma chilena de inteligencia artificial territorial que integra datos ambientales y sociales en tiempo real para anticipar conflictos, optimizar la gestión y fortalecer la relación entre empresas y comunidades.

La solución tecnológica surge como respuesta a una brecha crítica en la gestión territorial: la fragmentación de la información. Hasta ahora, muchas organizaciones han debido tomar decisiones con datos dispersos, desactualizados o poco comparables, dificultando la capacidad de anticiparse a escenarios complejos en los territorios donde operan.

“Hoy, gran parte de los datos clave para la toma de decisiones, desde el monitoreo ambiental hasta la percepción comunitaria, se encuentran dispersos, llegan con retraso o no son comparables, dificultando la anticipación de conflictos y la gestión eficiente de los territorios”, explicó Juan Fontaine Correa, fundador de Accionet.
Plataforma chilena de IA territorial apunta a transformar la gestión de riesgos

Según detalló la compañía, SIMCII fue diseñada para ayudar tanto a empresas privadas como a instituciones públicas a pasar de una lógica reactiva a una gestión basada en datos, monitoreo y anticipación.

La plataforma permite reportar de forma tangible el impacto de los proyectos en los territorios, incorporando indicadores que hasta ahora resultaban más difíciles de medir de manera sistemática, especialmente en el ámbito social y medioambiental.

“La toma de decisiones basada en datos no es un concepto nuevo en el mundo empresarial. Las empresas llevan décadas midiendo producción, costos y mercados. La innovación es llevar estas métricas al ámbito social y medioambiental y convertirlas en indicadores estratégicos”, sostuvo Fontaine.

Agregó que esta necesidad no solo involucra al sector privado, sino también a municipalidades y gobiernos regionales, que deben administrar territorios con recursos limitados y demandas crecientes por parte de la ciudadanía.
Cómo funciona SIMCII: monitoreo ambiental y medición social en tiempo real

En términos operativos, la plataforma incorpora un módulo de medición medioambiental que monitorea variables como gases, olores, residuos y material particulado, entre otros indicadores, cruzándolos con datos del entorno para anticipar eventos críticos.

A ello se suma un segundo componente orientado a la dimensión social, que registra indicadores de satisfacción comunitaria y necesidades en áreas como salud, educación y empleo, evaluando en tiempo real el impacto de proyectos e iniciativas territoriales.

Ambos módulos se integran en paneles visuales que facilitan la toma de decisiones de ejecutivos, autoridades y equipos en terreno, entregando una visión más completa sobre la evolución de los territorios y los riesgos asociados a cada operación.

“Una de las principales ventajas de la plataforma es su capacidad de adaptación a distintas industrias y procesos, lo que abre su uso para múltiples sectores y fines”, destacó el ejecutivo.
SIMCII inicia operación y apunta a minería, energía y recursos naturales

Actualmente, SIMCII ya cuenta con su primer cliente activo: el proyecto Las Salinas, vinculado al sector de recursos naturales y energía. Además, la firma informó que mantiene conversaciones con distintas empresas del rubro minero, una industria donde la anticipación de riesgos socioambientales y la vinculación con comunidades son factores cada vez más relevantes para la sostenibilidad de los proyectos.
https://www.reporteminero.cl/noticia/tecnologia/2026/03/simcii-plataforma-chilena-ia-anticipar-conflictos-ambientales-sociales

Argentina

Tasa ecoturística divide a Wanda: minas protestan con cierre temporal y amenazan con cierre definitivo

23/03/2026
La controversia por la tasa ecoturística en Wanda, Misiones, escaló esta semana con el cierre temporal de dos importantes minas de piedras preciosas: Tierra Colorada y Compañía Minera Wanda. El reclamo central apunta al cobro de esta tasa municipal, implementada desde febrero de 2026 por la intendenta Romina Faccio, que afecta directamente a los visitantes y operadores turísticos.

Patricia Bush- El Show de los Impactos

En una entrevista realizada por Alejandro Barrionuevo en FM Show de Posadas, Patricia Bush, una de las propietarias de Compañía Minera Wanda, expuso con claridad la posición de las empresas afectadas. Según su relato, las minas —que durante años han sido un atractivo turístico clave en la región, recibiendo miles de visitantes— se vieron obligadas a suspender temporalmente la atención al público como medida de protesta.

“Las minas continúan abiertas en su operación interna, pero decidimos no recibir turistas este fin de semana para manifestar nuestro rechazo a esta tasa”, explicó Bush.

La empresaria destacó que las minas propusieron alternativas razonables, como incorporar el costo de la tasa al precio de la entrada para que el turista no perciba un cobro adicional directo. Sin embargo, la intendencia se mostró inflexible. “No hay contrapartidas reales por parte del municipio: ni mejoras en accesos, ni mantenimiento ambiental visible, ni servicios que justifiquen este cobro extra”, afirmó Patricia Bush.

Agregó que la presencia de personal policial o municipal exigiendo el pago en los accesos genera intimidación entre los visitantes, lo que ya provocó suspensiones de excursiones y pérdidas económicas inmediatas.

Impacto en la comunidad

El cierre temporal pone en riesgo a cerca de 48 empleados directos de ambas minas, además de afectar a toda la cadena turística local: guías, vendedores ambulantes, artesanos y comercios de la zona. Bush advirtió que, de no haber una resolución rápida, el cierre podría volverse permanente, con graves consecuencias para familias que dependen de esta actividad.

Entre los hechos más criticados figura la detención de una vendedora local durante cuatro días, lo que generó indignación por el trato hacia los pequeños emprendedores. Los operadores turísticos, por su parte, ya evalúan eliminar a Wanda de sus circuitos habituales, lo que agravaría el impacto económico en la región cercana a las Cataratas del Iguazú.

Próximos pasos

Las empresas anunciaron que mantendrán la medida de fuerza y las protestas mientras no se reconsidere la ordenanza (N° 22/2025). No descartan acciones judiciales, incluyendo un amparo ya presentado, para cuestionar la legalidad y aplicación de la tasa.

“La tasa existe desde febrero, pero la forma en que se cobra y la falta de diálogo nos obliga a esta postura”, resumió Bush. “Queremos diálogo constructivo, no confrontación. El turismo debe beneficiar a todos: al municipio, a las empresas y, sobre todo, a la comunidad”.

La situación en Wanda sigue tensa y abierta. Mientras tanto, el sector turístico misionero observa con preocupación cómo un atractivo icónico de la provincia podría perder fuerza por un conflicto fiscal local. Se espera una mesa de diálogo urgente para evitar daños irreversibles al principal motor económico de la zona.
RadioCataratas.Com

Tasa ecoturística divide a Wanda: minas protestan con cierre temporal y amenazan con cierre definitivo

Argentina, Litio

Litio en disputa: ¿palanca de desarrollo o nuevo ciclo extractivo?

El auge global de las baterías convirtió al Triángulo del Litio en un actor central. Entre la oportunidad de industrializar y el riesgo de repetir esquemas primarios, Argentina, Chile y Bolivia debaten su estrategia.
Carburando Digital 19/03/2026

Un recurso clave para la transición energética

La electrificación del transporte y el almacenamiento renovable dispararon la demanda de litio, insumo crítico de las baterías de ion-litio. En ese mapa, el Triángulo del Litio —que concentra más de la mitad de los recursos globales en salares de altura— se volvió estratégico para fabricantes de autos eléctricos y gigantes tecnológicos.

En Argentina, los salares de Jujuy, Salta y Catamarca impulsan un crecimiento acelerado de proyectos. Chile, con el Salar de Atacama, mantiene liderazgo productivo, mientras Bolivia apuesta a reservas masivas aún en desarrollo. La región pasó de periferia minera a nodo geopolítico energético.

El dilema: exportar o industrializar

El modelo dominante hasta ahora es claro: extracción y exportación de carbonato o hidróxido de litio, con escaso valor agregado local. Esto genera divisas rápidas, pero limita el impacto en empleo calificado y desarrollo tecnológico.

La alternativa —más compleja— es avanzar en la cadena de valor: celdas, baterías e incluso vehículos eléctricos. Sin embargo, industrializar requiere inversiones multimillonarias, transferencia tecnológica y mercados estables, condiciones que no siempre están garantizadas en la región.

Chile ha ensayado esquemas de mayor intervención estatal y acuerdos para agregar valor. Argentina, con un marco más abierto a inversiones, busca escalar producción. Bolivia, en cambio, prioriza el control estatal con avances más lentos. Tres modelos, un mismo desafío.

Para qué sirve el litio en psiquiatría?

Impacto ambiental y tensiones locales

El litio no está exento de controversias. La extracción en salares utiliza grandes volúmenes de agua en ecosistemas frágiles, lo que genera conflictos con comunidades locales y cuestionamientos ambientales.

Si bien la industria sostiene que su huella es menor que la de los combustibles fósiles, la presión sobre acuíferos y la falta de información transparente alimentan el debate. La licencia social emerge como un factor tan crítico como el precio internacional.

¿Ventaja estratégica o extractivismo 2.0?

La pregunta de fondo es si el boom del litio permitirá cambiar la estructura productiva o si repetirá la lógica histórica de exportación de materias primas. La experiencia latinoamericana muestra que los ciclos de commodities suelen dejar beneficios limitados si no se articulan políticas industriales de largo plazo.

Hoy, la ventana de oportunidad está abierta, pero no será permanente. Nuevas tecnologías —como baterías de sodio o estado sólido— podrían alterar el mercado en las próximas décadas.

Un futuro en construcción

El litio ofrece a la región una oportunidad única en el marco de la transición energética global. Pero convertir recurso en desarrollo depende menos del mineral y más de las decisiones políticas, industriales y ambientales.

En ese equilibrio entre negocio inmediato y estrategia de largo plazo se juega si el Triángulo del Litio será motor de desarrollo o apenas otro capítulo del extractivismo latinoamericano.
https://www.carburando.com/notas/litio-en-disputa-palanca-de-desarrollo-o-nuevo-ciclo-extractivo