La Secretaría de Economía entregó en concesión 240 mil hectáreas de la Sierra de la Laguna a empresas mineras, de las cuales 600 son parte del proyecto Los Cardones, “punta de lanza” de la minería tóxica en esa área natural protegida, advirtió Juan Ángel Trasviña Taylor, dirigente de la junta directiva de la asociación civil Medio Ambiente y Sociedad.
Los Cardones, impulsado por Desarrollos Zapal, del grupo Invecture, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, representa un peligro para el medio ambiente, la salud de la población y las principales actividades productivas de los municipios de La Paz y Los Cabos, agregó Trasviña Taylor.
Dijo que en la zona concesionada hay minerales tóxicos contenidos en la matriz pétrea, por lo que la actividad minera los podría liberar y contaminar tanto la atmósfera como los mantos freáticos, lo cual es muy grave si se toma en cuenta que la Sierra de la Laguna es una de las principales fuentes de agua potable de esos municipios.



A media hora en auto de este poblado colonial en el sureste de Brasil, los árboles de repente dan paso a lo que parece un llano de sal desértico. Es un valle de más de tres kilómetros de ancho repleto de desechos mineros.
La minera Latin American Minerals Paraguay (Lampa), filial local de la compañía canadiense, denunció que los pobladores de Paso Yobái, Departamento de Guairá, están violentando sus propiedades. Los lugareños exigen que Lampa se retire de esa ciudad y que el Gobierno le cancele las concesiones que tiene para extraer oro. La empresa lleva diez años en la zona, posee más de 6.000 hectáreas y en el 2012 empezó a producir el dorado metal.
El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) sostuvo, en un análisis preliminar, que se derramaron 2,000 metros cúbicos de relaves, el doble de que estimó Buenaventura inicialmente. Asimismo, advirtió que investigarán si la empresa cumplió con las labores de prevención correspondientes.
Estaba sola. Su marido estaba en el campo cuando llegó el camión de soldados, policías y guardias de seguridad. Media docena de hombres armados entraron en su casa de una sola habitación. No la dejaban salir y se comieron la comida que había hecho para los niños.
Más de un centenar de personas protestaron hoy en Brisbane, capital del estado de Queensland, contra el proyecto minero Carmichael, de la firma india Adani y que será la mayor mina de carbón de Australia, según medios locales. “Arrecifes, no carbón” corearon los manifestantes que se congregaron frente al Parlamento del estado, en el noreste del país, durante la protesta que pretende proteger la Gran Barrera de Coral del impacto del desarrollo de esa mina.
Calama, en el norte de Chile, es un oasis en pleno desierto. El ambiente seco y caliente hace que el agua sea un elemento vital en el lugar. A esa ciudad las aguas del Silala llegan en su totalidad, pero no son de beneficio humano, son aprovechadas con un fin industrial.
Los campesinos de Tasco, en Boyacá, completaron nueve meses de campamento en el complejo natural de Pisba para impedir la explotación de hierro en su territorio. El lugar exacto del plantón es la mina de El Banco, ubicada en la vereda El Pedregal. Allí, desde junio del año pasado, se alza una carpa que tiene vigilantes las 24 horas del día, en turnos que se rotan entre los campesinos de la comunidad. “porque la vereda tiene que sobrevivir, trabajar y no trasnochar tanto”, cuenta Sixto Amaya, uno de los campesinos líderes de la protesta.
Agrupaciones civiles ecologistas se sumaron a las voces que rechazan la iniciativa del Gobierno venezolano de emprender una extensiva explotación minera en el río Orinoco, en la zona denominada el “Arco Minero”, por las consecuencias ambientales que tendría.
El periodista Raúl Zibechi estuvo en la XXIV Cátedra Libre Marcelo Quiroga Santa Cruz “Análisis y alternativas a la dependencia y el extractivismo en el marco de la crisis económica mundial”, realizada el pasado martes 16 de febrero en el paraninfo de la UMSA. Afirma que el extractivismo es una guerra mundial de los de “arriba”, de las multinacionales y de los Estados, contra los pueblos para apropiarse de la tierra y el agua. “La particularidad de América Latina en los últimos 10 o 15 años es que este modelo extractivo, esta acumulación por despojo, esta cuarta guerra mundial, ha sido encabezada por gobiernos progresistas”, dice. Propone para salir del extractivismo, que no sólo es un modelo económico sino uno político, social y cultural, derrotar al sistema financiero, “a ese 1% que domina el mundo y cada uno de nuestros países”.