Argentina

Bicicleteada en defensa de la Ley de Glaciares

07/03/2018 Universidad
Así lo decidieron los integrantes de la Asamblea Jáchal no se Toca, que recorrerán 1.400 km desde Jáchal a Buenos Aires. Partirán desde la plaza comunal el 19 de febrero.

Un grupo de integrantes de la Asamblea Jáchal no se toca recorrerá 1.400 kilómetros en bicicleta, para reclamar a los legisladores nacionales que no modifiquen la Ley de Glaciares.

La decisión, que votaron en el seno de la Asamblea, fue anunciara por una de sus integrantes, Marcela Alonso, al portal de noticias El dedo en la llaga.

Alonso explicó que votaron a favor de esta bicicleteada, porque es la única forma de luchar que tienen contra el proyecto de reforma a Ley de Glaciares. Recalcó que ni los legisladores ni los funcionarios de su provincia los apoya, sino que “son parte de la multinacional” Barrick Gold, responsable del emprendimiento Veladero, desde donde se produjeron derrames de solución cianurada.

La asambleísta explicó que realizarán postas de 200 kilómetros por día desde Jáchal, hasta llegar a la plaza de los dos Congresos, donde tienen previsto arribar el 27 de febrero.

Alonso explicó al mismo portal de noticias, que la bicicleteada es la única forma que encontraron de protestar y de peticionar ante los legisladores nacionales para que no modifiquen la ley de Glaciares, que entre otros aspectos prohíbe diversas actividades como la minería, donde están asentados esos cuerpos de hielo.

Distintos funcionarios del Ejecutivo nacional, explicaron en reiteradas oportunidades que existe un proyecto de ley que busca modificar la ley que protege esos reservorios de agua.

Las causas judiciales

Luego de los derrames en la mina Veladero, que opera canadiense Barrick Gold, se abrieron dos causas judiciales. La primera en la provincia de San Juan, que no tuvo avances y donde fueron sobreseídos los empresarios de la firma y ni siquiera se llamó a declarar a los funcionarios sanjuaninos, siendo los únicos imputados por la contaminación del agua siete obreros del más bajo rango de la compañía. La segunda causa se inició en la Justicia federal, donde el juez Sebastián Casanello procesó a siete personas, entre ellos funcionarios de Medio Ambiente y al investigador principal del Conicet, Ricardo Villalba.

Argentina

Extractivismo al desnudo: “La minería no mueve los números de Santa Cruz”

08/02/2018 Guillermo Polke, presidente de la Federación Económica de Santa Cruz (FESC) estimó que Santa Cruz ocupa entre el 15 y 20 % del total de las compras de productos y servicios de las compañías mineras asentadas en nuestro suelo.

En diálogo con noticiasmineras.com advirtió la necesidad que el “compre local” se convierta en política de estado y opinó que ése flujo de dinero contribuiría a revitalizar el circuito comercial y mejoraría la recaudación del estado provincial ante el pago de los tributos por parte de las pymes.

Así mismo, el empresario no dejó de lado que la economía de Santa Cruz se encuentra afectada por las dificultades del pago de sueldos y el nulo incremento de haberes en el sector público, la caída de la obra pública y despidos en sectores industriales primarios. Todo ello bajo la vigencia de la primera emergencia económica que se ha implementado en la historia de la provincia.

Minería

“La minería es un tema difícil porque deja poca regalía y de la recaudación impositiva el gobierno nacional se lleva el 80 % promedio”, lanzó el referente de la Federación Económica ante noticiasmineras.com

Según Polke el empresariado local continúa “esperando por el ansiado compre local, aún no se ha convertido en política de estado”, dijo.

Luego opinó que la actividad fiscal que generarían las pymes locales (en caso de ser las mayores proveedoras de las mineras) sería un complemento de la recaudación provincial. “Es una de las pocas formas que el dinero que entra por regalías aumente”, ahondó.

En otro orden, recordó que hay diferentes sectores que se dedican a que las firmas locales logren mayor participación en las actividades mineras para que las inversiones que demandan los proyectos queden en Santa Cruz.

“Caso contrario, se establece un proyecto que extrae recursos no renovables, paga poca regalía. Después las empresas se van y dejan un pasivo ambiental muy grande”, recalcó.

Baja participación

Más adelante, desde la FESC apuntaron que en Santa Cruz la minería se ha vuelto una actividad pujante pero advirtieron que “todavía no mueve los números de la provincia”.

“Hay mineras con mayor predisposición a trabajar para el desarrollo de Santa Cruz. Asimismo, en estos años hubo un fuerte acompañamiento del Estado provincial mediante el Ministerio de la Producción. Se ha generado espacios de diálogo con el sector empresarial pero se avanza poco”, recalcó Polke a noticiasmineras.com

“No podemos decir que el 60 u 80 % de las demandas que tienen las mineras sean canalizadas atreves de empresas locales. En el mejor escenario rondaremos entre el 15 y 20 % en la participación de las compras de las empresas mineras, dependiendo de la zona y la compañía”, concluyó.
http://noticiasmineras.com/la-mineria-no-mueve-los-numeros-de-santa-cruz-dijo-la-federacion-economica/

Chile

Marcelo Mena, Aunque Dominga puede ser “interesante”, debe “seguir rechazado”

Si bien el titular de Medio Ambiente no quiso polemizar con José Ramón Valente, insistió en la decisión del Comité de Ministros.
Miércoles 14 de Febrero de 2018.- Luego de que el próximo ministro de Economía, José Ramón Valente, no descartó que el proyecto minero y portuario Dominga pudiera ser “rescatado” durante el próximo gobierno, la actual autoridad ambiental se mantuvo firme en la posición de rechazo de la iniciativa.

El proyecto de US$ 2.500 millones fue objetado por el Comité de Ministros en agosto del año pasado. Dominga pasará a un proceso de conciliación entre Andes Iron, propietaria de la iniciativa, y el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), que representa al Consejo de Ministros, ante el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta.

Tras reunirse con el presidente electo Sebastián Piñera en Lago Ranco, Valente dijo que consideraba que el proyecto Dominga “es interesante” y que “lo que tiene que ocurrir ahora es que siga los cauces institucionales que le quedan, que está en el Tribunal Ambiental, y ver si es que pudiese ser rescatado”.

El ministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena, quien encabezó el Comité de Ministros que en votación dividida le bajó el dedo a Dominga, declinó entrar en polémica con Valente. Y más allá de que el futuro ministro encontrara que el proyecto “es interesante”, envió un claro mensaje al futuro gobierno: mantenga el rechazo. “Nosotros tenemos nuestra posición clara con respecto al proyecto y por tanto vamos a mantenernos con esa posición hasta el final y eso no cambia el hecho que hoy día el proyecto tenga falencias en su evaluación ambiental.

Así que hay que continuar la evaluación tal cual lo ha dicho el ministro de Economía futuro, de que hay que continuar los cauces institucionales”, explicó Mena.

“Para nosotros el acuerdo que es aceptable es que se mantenga su rechazo, porque el hecho esencial no se corrige. El proyecto tiene una línea de base deficiente y por tanto esto no se parcela ni se negocia, sino que más bien se resuelve en la evaluación ambiental cualquier problema de línea de base y por tanto el proyecto no podría ser aprobado”, agregó.

Según Mena, si pudiera prosperar la conciliación a favor de Dominga aún la autoridad ambiental podría recurrir a instancias judiciales posteriores.

La ministra de Minería, Aurora Williams, coincidió en que lo dicho por Valente “es la opinión del futuro ministro, pero nosotros no vamos a opinar sobre ese tema (…) el proyecto en nuestra gestión fue evaluado y ahora continuará el proceso que corresponda dentro de la institucionalidad”.

Los caminos legales

En el Tribunal Ambiental, el gobierno es el reclamado, porque la autoridad fue la que rechazó el proyecto y lo que está apelando la empresa en esa instancia es que ese rechazo es injustificado e ilegal, explicó Eduardo Correa, del estudio Vergara Galindo Correa, que no participa del proceso.

Los abogados internos del Servicio de Evaluación Ambiental son los que defienden a la autoridad en este tipo de juicios y los que participan directamente. Por su parte, la empresa Andes Iron, dueña del proyecto, tiene sus propios abogados y el principal es Patricio Leyton, del estudio Ferrada Nehme.

“El tribunal puede llamar a la conciliación y ver si existe o no acuerdo. Si no existe, el proceso sigue y el tribunal debe decidir si darle la razón a la empresa o a las autoridades. Ante eso, se puede realizar un recurso de casación ante la Corte Suprema y, si bien no es común, eventualmente la Corte Suprema podría abrir un proceso similar de acuerdo”, dijo Correa.

Los parlamentarios de la IV Región, donde está proyectado Dominga, no participan en la conciliación. “Todos han opinado que es un proyecto importante, interesante para la zona y que tiene que cumplir con las exigencias medio ambientales. Si logran eso sería muy positivo”, dijo el senador DC Jorge Pizarro.

La Segunda

Ecuador

La minería preocupa a los moradores de Nulti

Una vez finalizada la fase de recepción de observaciones dentro del proceso de obtención de licencia ambiental por parte de los concesionarios mineros, moradores de la parroquia Nulti, en los sectores Challuabamba y Guangarcucho, esperan que las autoridades locales tomen en cuenta sus reparos a la minería en la zona.

Las concesiones mineras que buscan su regularización son La Playa 1, de cuatro hectáreas de expansión, y Challiyacu de 10 hectáreas, ambas ubicadas en la zona baja de la parroquia rural.
El dirigente de Guangarcucho, Fabián Carpio, asegura que la contaminación ocasionada por el polvo y el ruido, así como la posible afectación a fuentes de agua, el deterioro de los caminos y la proximidad de las áreas mineras a sitios patrimoniales como El Plateado, mantienen en vilo a la población del sector.

El biólogo Gustavo Chacón, también morador de la parroquia, asegura que en el sector existe riqueza paleontológica, así como de fuentes de agua, flora y fauna, “que se están perdiendo” y, asegura, “deben ser protegidas de la actividad minera”.
De acuerdo con los estudios de impacto ambiental presentados por las concesionarias, en la zona las actividades están bajo los límites permisibles de afectación.

Respuesta

En ambos casos, los estudios señalan que para la calidad ambiental se realizaron muestreos de agua, gases, material particulado y ruido, que “resultaron que están bajo los límites permisibles”.
Los informes detallan que “los impactos ambientales directos generados por las actividades de arranque, transporte y trituración (…) se han definido en base a los factores de influencia física, biótica y socioeconómica”.

Desde la Municipalidad, entidad a cargo de los procesos de regularización, se sostiene que, a través de los estudios se busca regularizar concesiones que han venido trabajando desde hace varios años y cuyos concesionarios tienen derechos adquiridos sobre la explotación. Así lo explicó Pablo Crespo, director del departamento de Minas del gobierno local.

Otras concesiones

La definición de áreas mineras no se centra unicamente en Nulti. El Municipio mantiene en ejecución un contrato para la señalización de las áreas de libre aprovechamiento Cochapamba, Victoria y Challayacu, ubicadas en las parroquias Quingeo, Victoria del Portete y Tarqui, respectivamente.

El director de Minas de la Municipalidad de Cuenca, Pablo Crespo, indicó que el aprovechamiento de materiales pétreos en el cantón es necesario para cubrir la demanda de la planta de asfalto y ampliar la cobertura de pavimentación de las calles de la ciudad. (JPM) (I)

Estudios

Los estudios presentados por los concesionarios ante la Comisión de Gestión Ambiental, CGA, detallan que el proyecto minero Challayacu se encuentra localizado en un área aluvial y que está moldeado por colinas y perfiles de mayor inclinación.

Sostienen que el paisaje de la zona minera y su alrededor se encuentra ya alterado por actividades como la propia actividad minera y la producción agropecuaria.

“Se hace evidente que el área minera, con la infraestructura ya establecida y su funcionamiento, altera el paisaje del sector; sin embargo, en el Plan de Manejo Ambiental se pueden incluir acciones para la mitigación”, se asegura en el informe.

“El área se encuentra en el sector de El Plateado, que pertenece a la jurisdicción política administrativa de la parroquia Nulti”, reconoce el estudio.

En cuanto a La Playa 1, el estudio contempla que el riesgo de derrumbes en la zona es moderado, mientras que el de inundación bajo, a pesar de estar a la orilla de un río.

Sobre las flora y fauna en estos dos lugares, se refiere que no se encontró a individuos de especies en riesgo.

Fuente; http://noalamina.org/latinoamerica/ecuador/item/38786-la-mineria-preocupa-a-los-moradores-de-nulti
Perú

Ronderos de Ayabaca: Exigimos que se respete la consulta, Rio Blanco no va

Mediante un comunicado emitido la semana pasada, el Colectivo por Ayabaca al que pertenecen diversas organizaciones del área de influencia del proyecto minero Rio Blanco del consorcio Xiamen Zijin Tongguan Investment Development Corporation se pronunciaron con respecto al proyecto. Han solicitado que se respete el proceso de consulta vecinal y la decisión de las rondas de apostar por la defensa de los páramos y la conservación del ambiente . En el documento, suscrito por las comunidades campesinas de Segunda y Cajas, y Yanta, afirman: “Las consultas vecinales son un mecanismo legítimo y constitucional y exigimos que se respete la decisión de las comunidades de Piura de no permitir el ingreso del Proyecto Rio Blanco”

Se sostiene, también, que personas “sin representatividad y acompañados de la empresa están presentando firmas a entidades del estado con el fin de demandar dialogo”, sin embargo, esta no es la postura de las comunidades, cuyos líderes estuvieron en Lima en setiembre del año pasado en el Congreso de la República donde presentaron sus preocupaciones sobre el Proyecto Río Blanco y reafirmaron su compromiso por la defensa de los frágiles ecosistemas de Piura como son los páramos.

En enero, El ministro de Economía y Finanzas (MEF), en esa época, Alfredo Thorne, declaró a la prensa que el Gobierno buscará dar un impulso adicional a la economía peruana y para eso se reactivará el proyecto minero Río Blanco en la sierra de Piura y otros seis en el interior del país. Los ronderos le recordaron al ministro «la empresa no tiene ningún permiso de operaciones otorgado por el Estado ni de las comunidades para acceder a sus tierras, por lo que su presencia en dichos terrenos es ilegal». En reciente carta dirigida a las rondas campesinas de Ayabaca, el Ministerio de energía y minas ha confirmado que la empresa no cuenta con ninguna autorización para realizar operaciones en Ayabaca y Huancabamba.

Finalmente, los ronderos aseveran: «Consideramos que cualquier espacio de diálogo o decisión sobre este caso debe pasar por los actores locales debidamente representados que son propietarios del territorio, como son las comunidades campesinas. El interlocutor solo puede ser el Estado que el que debe velar por los derechos de las comunidades a la propiedad”, dice el comunicado.

Fuente: http://www.muqui.org/comunicaciones/noticias/item/687-ronderos-ayabaca

Colombia

Así son los activistas que se enfrentan a la industria minera mundial

Retrato de tres personas que defienden la tierra, la vida y el agua frente a la industria minera en Filipinas, Colombia y Uganda.

Los líderes de vanguardia de la lucha minera en Filipinas, Colombia y Uganda viajaron al Reino Unido el pasado mes de noviembre para exponer los costes reales de los amplios vínculos del Reino Unido con la industria minera mundial y para oponerse al congreso Mines and Money (Minas y Dinero) que se celebró en Londres, un eje mundial de financiación y poder de la minería.

Aunque se publicita como un evento en el que «se logran acuerdos», el objetivo manifiesto de Mines and Money, que reúne a miles de empresas mineras e inversores en la capital británica, es establecer contactos entre el gran capital y las grandes minas. ‘Líderes del pensamiento’, como el financiador del Brexit, Arron Banks, y el antiguo líder del UKIP, Nigel Farage, pronunciaron discursos inaugurales en la conferencia de este año en los que aconsejaban a las empresas cómo explotar el Brexit y el ascenso de Trump para seguir obteniendo riqueza, especialmente del hemisferio sur.

Las explotaciones mineras que salen de los foros de negocios con sede en Londres, como Mines and Money, están creciendo, son más letales y son más propensas a provocar catástrofes. Hoy en día, la minería es la industria más mortífera para aquellos que se interponen en el camino de sus actividades.

En este artículo, activistas de primera línea de Filipinas, Colombia y Uganda describen las amenazas y el impacto de la minería y cómo están resistiendo y liderando alternativas a un paradigma de desarrollo neocolonial basado en la actividad minera.

María Camila Méndez es una de las organizadoras de Cosajuca, un grupo activista juvenil de Cajamarca, Colombia. Camila comparte la exitosa campaña de su comunidad para que el gigante minero AngloGold Ashanti, que opera con dinero británico, parara la excavación de la mayor mina de oro de América Latina: La Colosa.

En marzo, los cajamarcanos celebraron un referéndum en el que el 98 % de los residentes que acudieron, votaron para vetar La Colosa y todos los demás proyectos de extracción de la región.

«El impacto (de La Colosa) en la salud, la contaminación de los recursos hídricos y los cultivos, la destrucción de ecosistemas estratégicos, habría sido devastador. Sumado a todos los conflictos sociales, hubiera llevado al desplazamiento de la población. La gente habría tenido que irse porque la posibilidad de tener una vida digna ya no existiría.

Siempre hemos intentado participar y dar voz a nuestras opiniones sobre las minas, pero estábamos preocupados, porque veíamos que nos iban a imponer el proyecto minero sin escuchar a las comunidades. Ante esta situación, empezamos un proceso democrático reconocido en Colombia (a través de la Constitución), llamado consulta popular. Este dice que si un territorio es amenazado por cualquier proyecto de desarrollo, se debe hacer una consulta popular para permitir que las personas se expresen con sus votos.

Había retos para organizar un proceso como ese en las zonas rurales. Por ejemplo, hay muy poca participación de las mujeres, a pesar de la profunda conexión que tienen ellas con los territorios. Pero al final, hemos unido a todo el mundo en esta lucha, porque entendemos que todos y cada uno de los habitantes come y necesita agua. También hemos animado a la gente a pensar en las futuras generaciones. Si la mina tiene lugar, ¿qué pasaría con nuestros hijos y nietos?

El resultado de la consulta popular tardó diez años en fraguarse, y el 26 de marzo la gente votó para defender lo que siempre hemos sido. Ahora debemos analizar lo que hacemos después de decir no a la minería. Ante todo, esto implica la consolidación de lo que hemos sido y lo que somos.

En lo que respecta a las empresas, ya sea la industria minera o cualquier otro tipo de actividad que quiera destrozar estos territorios, les estamos mostrando qué les va a pasar si lo intentan. La gente ha despertado. Y aunque no estamos en igualdad de condiciones y no tenemos los recursos ni todo el poder que esas compañías pueden tener, lo que hemos demostrado es que cuando las comunidades aúnan esfuerzos, es muy difícil pararlas. Puede que tengan todo el dinero, ¡pero eso no lo es todo!».

Clemente Bautista es el coordinador nacional de Kalikasan People’s Network for the Environment (Red de personas por el Medio Ambiente Kalikasan), una organización que trabaja muy de cerca con los pueblos que se resisten a la destrucción ecológica de sus tierras a manos de las compañías mineras. Aquí, Clemente comparte cómo los intereses mineros del Reino Unido están agravando la violencia en el país asiático más peligroso para ser un defensor de los derechos humanos.

«Global Witness ha incluido a Filipinas en su lista como el lugar más peligroso del mundo para ser activista medioambiental. Los asesinatos extrajudiciales que se cometen en nombre de la llamada “Guerra contra las drogas” de Duterte, y que se estima que ha alcanzado entre siete y trece mil muertos, también se utilizan para eliminar a los activistas comunitarios y políticos. Sabemos que, desde que el presidente Duterte tomó posesión, han matado a treinta y cuatro defensores del medioambiente.

Los riesgos reales los tienen aquellos que están en las propias poblaciones. En la provincia de Batangas, los intereses mineros canadienses y británicos apuntan a iniciar operaciones en grandes minas abiertas de oro cerca del pueblo de Lobo. La población local se opone enérgicamente a la mina, que amenaza con ser un desastre medioambiental para las comunidades de granjeros y pescadores. Desde agosto de este año, tres activistas contra la actividad minera de la zona han sido asesinados y cinco defensores del medio ambiente han sido detenidos ilegalmente en Batangas.

Kalikasan ha estado trabajando con nuestro socio local, Bukal, para ayudar a la población de Lobo. Pero la comunidad se ha enfrentado a enormes presiones. En septiembre, el ejército anunció que estaba llevando a cabo operaciones contra los rebeldes comunistas. Parece que los han utilizado para aislar el pueblo de Lobo y calificar a la oposición de la mina de comunista. El área ha sido ametrallada y bombardeada por las fuerzas aéreas y la gente se ha visto obligada a huir de sus casas. Cuando Kalikasan intentó llevar ayuda humanitaria y alimentos, los militares les impidieron entrar en la zona.

¿Cómo podemos permitir que se produzcan este tipo de castigos colectivos a una comunidad entera para servir a los intereses de corporaciones extranjeras? Además, si la mina de oro abierta entra en funcionamiento en Lobo, los residuos, casi con total seguridad, se filtrarán al río Lobo, que desemboca directamente en el Paso de la Isla Verde, un tesoro de la biodiversidad marina.

El Reino Unido se ha ido interesando cada vez más en expandir sus inversiones en Filipinas, en especial en lo que se refiere a minería e infraestructuras. En abril de 2017, el ministro de Comercio Internacional del Reino Unido, Liam Fox, visitó al presidente Duterte en un encuentro que tenía por objetivo alcanzar un acuerdo comercial tras el Brexit. Declaró a los medios de comunicación locales que el Reino Unido y Filipinas estaban en las mejores condiciones para tener unas relaciones comerciales más estrechas basadas en los “valores que comparten”. Esperamos que eso no se traduzca en abusos de los derechos humanos, asesinatos extrajudiciales y destrucción del medio ambiente».

Alice Kazimura es granjera, líder comunitaria y defensora de los derechos de las mujeres de Buliisa, en Albertina Graben, Uganda. Desde 2006, se han descubierto en esta región biodiversa reservas petrolíferas que se calcula que produzcan 6,5 miles de millones de barriles de petróleo, lo que ha disparado la fiebre por apropiarse de tierras, los conflictos y los ataques a los derechos humanos.

La comunidad de Alice, Kakindo, está cerca de Kasemene 1, un pozo de petróleo descubierto por Tullow Oil, una compañía petrolífera angloirlandesa que cotiza en la bolsa de Londres (TLW) y que se ha visto implicada en múltiples polémicas en Uganda y en el Reino Unido.

«La explotación de petróleo en mi comunidad ha llevado a desplazamientos involuntarios de poblaciones y a un impacto medioambiental negativo en la Madre Tierra y en los medios de vida de la gente. Muchas de las actividades de explotación se llevan a cabo en ecosistemas sumamente frágiles, como el parque nacional de las Cataratas de Murchison. Se está destruyendo hábitats con poca, o ninguna, atenuación.

Por desgracia, el coste social y medioambiental de extraer petróleo y gas, poco a poco, está pasando a ser insoportable. Las extracciones vienen acompañadas de apropiaciones de terreno comunitario y desalojos forzosos de las poblaciones por parte de particulares, del gobierno y de las empresas. El área que rodea a Kasemene 1 ya es terreno vedado para la población porque está militarizado. Ya no podemos movernos con libertad en aquella zona.

Las mujeres siguen sufriendo más que los hombres el impacto de las explotaciones petrolíferas y las expropiaciones de tierras. Hace más de cuatro años que les dijeron a las mujeres de nuestra zona que no cultivaran alimentos en su propia tierra que tardaran más de tres meses en crecer. Los problemas que atañen a las familias y al territorio han empeorado, ya que los hombres abandonan el hogar después de recibir una pequeña compensación económica. Nuestro gobierno ha aprobado que solo se necesita el permiso de los hombres para entregar las tierras. Siempre se ignora a las mujeres en este proceso.

Nosotras, las mujeres, hemos estado concienciando a la población acerca de los problemas del petróleo y consolidando herramientas para hacer oposición. Hemos presentado una petición al gobierno, hemos utilizado el teatro para expresar nuestros mensajes de defensa y la radio verde de la comunidad para divulgar el impacto del petróleo en las poblaciones.

Estamos promoviendo fuentes de energía alternativas, como la energía solar, para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y la necesidad de extraer más petróleo y gas. Estamos creando espacios seguros para que las mujeres reflexionen sobre sus propios problemas y construyan movimientos de mujeres para promover esas alternativas.

Hemos estado haciendo intercambios y compartiendo experiencias prácticas entre mujeres sobre los métodos que se utilizan para la agricultura ecológica. Son métodos de agricultura adecuados para pequeñas porciones de terreno. Hemos evitado los organismos modificados genéticamente, plantando y recuperando nuestras semillas indígenas. Y estamos haciendo actividades económicas, como tejer, lo cual une a las mujeres».

Republica Dominicana

Congresistas de San Juan, en contra de minería

La diputada por la provincia San Juan, Lucía Medina, rechazó los aprestos de explotación al proyecto minero Romero, ubicado en la comunidad de Hondo Valle, tras asegurar que sería un atentado al medio ambiente, especialmente a la producción agropecuaria.

La congresista advirtió que si ese proyecto minero se ejecuta, con su impacto estaría afectando los campos productores del 80 por ciento de los granos que se consumen en el país, dejando una secuela adicional de escasez y obviamente carestía en esos productos.

Medina remitió a la opinión pública a buscar su posición sobre el tema, expuesta hace unos tres meses, en el hemiciclo de la Cámara de Diputados, donde se discutía en ese momento una resolución al respecto, indicando en ese momento que siempre respaldará lo que le convenga a su provincia y donde esté el sentir de la población.

“Me uno al sentir de las organizaciones de la provincia y la población en sentido general, de que el permiso de explotación minero no sea otorgado, para la tranquilidad y sosiego de nuestra provincia. Pues su explotación nos daría una sensación de bienestar efímero a cambio de una tragedia eterna, como lo es la reducción de nuestras fuentes acuíferas y contaminación de la misma”, señaló.

En tanto que el senador por la provincia, Félix Bautista, sometió ante el Senado un proyecto de ley que declara las zonas de potencial minero de la provincia como Reserva Natural Romero.

Bautista informó que busca recolectar 145 mil firmas de los munícipes de San Juan, equivalente al 2% del padrón de electores, amparados en el artículo 97 de la Constitución y en la Ley 275-13 que regula la iniciativa legislativa popular, con el objetivo de preservar las fuentes acuíferas, la biodiversidad, la integridad del paisaje y el ecosistema.

Fuente: El Caribe.com

Mexico

Comunidades veracruzanas se declaran libres de minería

Habitantes de las comunidades de Alto Lucero y Actopan, en Veracruz, entregaron a autoridades federales y estatales actas de asamblea en las que asientan su decisión de declararse pueblos libres de megaminería tóxica, amparados por el derecho de autodeterminación de los pueblos y por los convenios internacionales firmados por México.

Las autoridades notificadas son Presidencia de la República, Secretaría de Gobernación, Secretaría de Economía, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales a nivel federal; a nivel estatal se notificó a la Secretaría del Medio Ambiente y al Gobierno del estado.

Los pobladores denunciaron que la Secretaría de Energía ha entregado 21 concesiones de explotación de minerales en su territorio, a partir de las cuales las empresas Candelaria Mining y Almaden Minerals han intentado abrir las minas a cielo abierto conocidas como La Paila (antes Caballo Blanco) y El Cobre.

En octubre de 2017, Candelaria Mining suspendió el proyecto en La Paila pero no lo canceló. Es la segunda vez que un proyecto minero de extracción de oro a cielo abierto se suspende. En 2012, las comunidades pertenecientes a los municipios de Actopan y Alto Lucero se organizaron por primera vez y lograron la suspensión de este plan. Cinco años después, el proyecto fue vendido a otra empresa que decidió impulsarlo de nuevo.

Fuente: http://noalamina.org/latinoamerica/mexico/item/38936-comunidades-veracruzanas-se-declaran-libres-de-mineria

Ecuador

Las mineras chinas y sus garras en Ecuador y Perú

La investigación del académico franco-ecuatoriano, William Sacher, una autoridad en temas ambientales, Ofensiva mega minera china en los Andes (Abya-Yala, 2017) es muy significativa para entender cómo se manifiesta en Ecuador. Ahí donde operan sus empresas, surgen problemas ecológicos y humanitarios de dimensiones incalculables. China ha escogido a América Latina, en particular a Ecuador y Perú, para implantar su gigantismo minero frente al cual los estados de ambos países se muestran impotentes para proteger la naturaleza, a sus habitantes milenarios y a los campesinos que sobreviven en la Amazonia.

Se trata de una verdadera guía para estructurar una política minera nacional responsable. Sacher recuerda que China es el mayor consumidor de minerales del planeta y el segundo de petróleo y un gran productor de metales. Pero, por más grande que sea este país- continente, China ya no encuentra en sus fronteras posibilidades de inversiones rentable.

Asimismo, sus productos y emprendimientos invaden el mundo ofreciendo posibilidades de engañoso beneficio a corto plazo, secuestrando la libertad mercantil y controlando territorios para explotarlos en su beneficio.

Ahí donde operan sus empresas, surgen problemas ecológicos y humanitarios de dimensiones incalculables. China ha escogido a América Latina, en particular a Ecuador y Perú, para implantar su gigantismo minero frente al cual los estados de ambos países se muestran impotentes para proteger la naturaleza, a sus habitantes milenarios y a los campesinos que sobreviven en la Amazonia.

Sacher recuerda la malhadada gestión de Correa, incondicional ante la mega minería transnacional, y plantea algo de rigor: quienes negociaron el petróleo y los minerales con China ¿tienen la competencia adecuada para manejar una real política de protección ecológica? Según su opinión y la de algunos expertos ecuatorianos, no tenemos una base científica propia y se actúa de acuerdo a normas que fijan empresas extranjeras.

Se subraya que las alteraciones al equilibrio ambiental acaban afectando a la región y al planeta, y que los pobladores de la Cordillera del Cóndor comparten hoy por hoy un destino fatal. Los proyectos Mirador y Panantza-San Carlos (extracción de cobre a cielo abierto) se localizan en territorios que ya no son de propiedad ecuatoriana sino china, aunque los señores históricos sean los shuar. Con ellos se ensañó Correa, marcando un hito de represión y retroceso.

Los shuar se asentaron en esa región hace unos dos mil años. Siempre han sido unos guerreros indomables: no se sometieron ni a los incas ni al colonialismo español y ahora siguen dispuestos a defender su tierra y su cultura.

El alto volumen de explotación que se propone no mejorará la economía nacional, y menos la popular y la de los shuar. La degradación del medio natural será mucho mayor que el desarrollo de las fuerzas productivas. La crisis ecológica alcanzará niveles catastróficos, debido a la magnitud y persistencia de la contaminación, y los problemas sociales sobrevinientes hacen pensar que las preguntas de la consulta sobre el asunto parezcan ingenuas y derrotistas.

Fuente:  No a la Mina.org

Colombia

Consejo comunitario de Yurumanguí le gana pulso a minera Pacific Mines

La decisión judicial favorece a los pobladores de la cuenca del río Yurumanguí y se convierte en la segunda sentencia de restitución étnica que repara a comunidades afrodescendientes del país. El Tribunal de Cali dictó medidas que blindan su territorio de la exploración y explotación minera.

Para el consejo comunitario del río Yurumanguí es urgente que la Unidad de Restitución de Tierras, la Agencia Nacional de Tierras y el Departamento para la Prosperidad Social implementen pronto los proyectos productivos que requiere la comunidad. Foto suministrada Unidad de Restitución del Valle del Cauca.Hace apenas unos días el consejo comunitario de la Cuenca del Río Yurumanguí recibió la noticia que esperaba hace tres años: el Tribunal Especializado en Restitución de Tierras de Cali dictó una sentencia que les restituye los derechos territoriales sobre 54.776 hectáreas y, de paso, rechaza las pretensiones de la empresa Pacific Mines S.A.S., que alegaba títulos de propiedad sobre el territorio ancestral. (Lea la sentencia)

La decisión de los magistrados es la segunda que favorece a una comunidad negra y la octava étnica del país. Además de dictar medidas de reparación para una población de 2.918 personas en el azotado municipio de Buenaventura, Valle del Cauca, el fallo también resuelve un pleito sobre decisiones tomadas por el antiguo Incora y que llevaron a Pacific Mines S.A.S. y a la familia Dussan a oponerse durante el juicio de restitución. Aunque ambos expusieron sus argumentos, los magistrados concluyeron que todas las pruebas favorecen al consejo comunitario. (Lea: Yurumanguí, el reto de volver a casa)

La sentencia se convierte en un espaldarazado a una comunidad que, en solitario, ha luchado porque su territorio esté libre de cultivo de hoja de coca para uso ilícito y prácticas de minería ilegal. Cansados de tocar a las puertas de diversas entidades estatales para buscar ayuda y de recibir el recurrente “no”, el año pasado sus líderes experimentaron con el crowdfunding, un sistema de recolección de dinero través de Internet. A principios de abril de 2017 lograron donaciones por 3 millones de pesos, de los 20 que se pusieron de meta, para desarrollar un proyecto productivo de arroz. Con la decisión de los magistrados, diversas agencias del Estado deben actuar con la debida diligencia. (Lea: En Yurumanguí buscan apoyo para sobrevivir sin coca y minería ilegal)

De entrada, el fallo ordena anular las escrituras que la familia Dussan y la compañía minera hicieron sobre el territorio étnico. El Ministerio del Interior deberá aplicar la consulta previa para que la Unidad Nacional de Víctimas concerte con la comunidad un Plan Integral de Reparación Colectiva. El Ministerio de Vivienda deberá darles prioridad en el acceso a sus programas de subsidio, y la Alcaldía de Cali y la Gobernación del Valle del Cauca tendrán que implementar un plan de retorno para los yurumangueños que continúan en condiciones de desplazamiento.

Entre las 23 órdenes, el Tribunal compulsa copias a la Fiscalía para que investigue los hechos y responsables de la violencia perpetrada contra el consejo comunitario, y pide a la Unidad Nacional de Protección [UNP] estudiar el riesgo y brindar las medidas de seguridad que requieran los miembros de la Junta del consejo comunitario y de la Asociación de la Asociación Pueblos Unidos por el Río Yurumanguí (Aponury).

La comunidad de Yurumanguí logró con la sentencia blindar su territorio de posibles concesiones mineras. Los magistrados ordenaron anular las escrituras realizadas por la familia Dussan y la minera Pacific Mines S.A.S., que reclamaban propiedad sobre el título colectivo. Foto suministrada Unidad de Restitución del Valle del Cauca.Por su parte, la Unidad de Restitución, la Agencia Nacional de Tierras y el Departamento para la Prosperidad Social tienen tres meses para implementar los proyectos productivos; y el Servicio Nacional de Aprendizaje deberá ofrecerles capacitación en producción agropecuaria.

Sobre la actividad minera, los magistrados solicitaron formalizar sólo la tradicional ancestral, reiterando que cualquier solicitud de concesión minera deberá surtir el trámite de consulta previa. Por su parte, las autoridades deberán impedir el ingreso de cualquier tipo de maquinaria o dragas que afecte el territorio.

“Esta es una satisfacción muy grande después de tantos años de afectaciones. La sentencia es un ‘muro de contención’ a la minería mecanizada; nosotros hemos decidido que nuestro territorio es para la producción de alimentos y el progreso del yurumangueño. Por eso esperamos que el gobierno nacional cumpla con las órdenes de la sentencia, porque hemos resistido muchos años al conflicto y porque el desplazamiento no sólo lo producen los actores armados sino la falta de oportunidades”, afirma Dalia Mina, líder del consejo comunitario.

La sentencia de Yurumanguí es relevante porque es el resultado de un proceso complejo de documentar este tipo de reclamaciones étnicas, dada la extensión de los territorios, la presencia de actores armados ilegales en varias regiones y los intereses económicos que se superponen en ellos. La tarea está bajo la responsabilidad de la Unidad de Restitución de Tierras [URT]. Paradójicamente, el anuncio del fallo hecho ayer por esta entidad no detalló el fondo de la decisión de los magistrados frente a las concesiones mineras. (Lea la nota de prensa acá)

A enero de 2018, la URT registra el logro de 3.664 sentencias de restitución con 234.206 hectáreas protegidas (ver datos); de ellas, la restitución étnica a través de siete sentencias ha protegido el 53 por ciento de todas las tierras restituidas en el país. Con Yurumanguí, esta última cifra asciende a por lo menos el 77 por ciento.

Tres décadas de resistencia
Los yurumangueños han sobrevivido a un conflicto armado de treinta años. El río Yurumanguí, en Buenaventura, atrajo desde finales de los años ochenta a la guerrilla de las Farc y luego a paramilitares del Bloque Calima de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc). El interés de unos y otros era controlar las rutas del narcotráfico que conducen al océano Pacífico para su posterior comercialización en el centro y norte del continente.

Como quedó documentado en la sentencia, el primer desplazamiento masivo tuvo origen tras la masacre del Naya, perpetrada por paramilitares del Bloque Calima en la Semana Santa de 2001. Varios desmovilizados confesaron ante jueces y fiscales de los tribunales de Justicia y Paz que para para salir del boscoso territorio cometieron una segunda masacre, haciéndose pasar por guerrilleros de las Farc. La idea, según contaron los procesados, fue de un coronel de la Armada Nacional. (Lea: La masacre con la que los ‘paras’ escaparon de El Naya)

En menos de tres años, veredas como El Firme quedaron vacías. Su líder, Jorge Isaac Aramburo, conocido como Naka Mandinga, intentó dialogar entonces con los actores armados para que respetaran el territorio, pero tal defensa se tradujo en más amenazas y en el asesinato de seis de sus sobrinos y de un amigo. La comunidad, devastada, se resistió a abandonar el río y tras la desmovilización de las Auc, pensaron que los problemas habían terminado.

Desde 2004, la comunidad del Río Yurumanguí firmó un mandato sobre al defensa de tu territorio, señalando que estará libre de la minería ilegal, de cultivos ilícitos, así como de proyectos agroindustriales o minero-energéticos. Foto suministrada María José La Rota.Pero no fue así. Cuando solicitaron la restitución de su territorio en aplicación del Decreto Ley 4635 de 2001, que permite la restitución para comunidades negras, supieron que Yurumanguí estaba “empapelado”: sobre el territorio que cubre su título colectivo se habían celebrado escrituras a favor de la empresa Pacific Mines S.AS. y que esta a su vez, había solicitado desde el año 2013 dos permisos de concesión minera ante la Agencia Nacional de Minería.

Los yurumangueños no entendían nada. Desde 1992, en medio del conflicto, se habían organizado como comunidad étnico-territorial en la Asociación Popular de Negros Unidos del Río Yurumanguí (Aponury) y en 1998 lograron que la Alcaldía de Buenaventura reconociera las 13 veredas que componen su territorio. Dos años después, el 23 de mayo de 2000, el antiguo Incora les entregó un título colectivo por 54.776 hectáreas.

Pero la propiedad sobre ese título colectivo fue el punto de discusión en el juicio de restitución. En 1969 el antiguo Incora realizó un proceso de extinción de dominio, por inexplotación económica sobre los predios Yurumanguí, Naja y Calambre, y San Juan de Micay, que suman más de 120 mil hectáreas. De esas tierras, es que salieron las 54 mil hectáreas que integran el título del consejo comunitario.

Durante el juicio, la familia Dussan presentó su oposición, señalando ser “víctima del Estado”: primero porque no fueron notificados del proceso de extinción sobre tierras que heredaron desde el año 1745; y segundo, porque la violencia impidió que Agrominas de Yurumanguí, Naya y Cajamabre S.AS., la empresa familiar, realizara actividades de minería en la zona. A la oposición se sumó Pacific Mines S.A.S. que alegó ante los magistrados haber comprado a los Dussan en 2011 porque estos acreditaron títulos de propiedad.

“Para nosotros fue una sorpresa saber que había solicitudes de concesiones mineras sobre nuestro territorio. Estamos contentos de que la sentencia nos haya respaldado en la defensa del Yurumanguí, sobre todo después de resistir a tantos años de conflicto. Lo mínimo era que el Estado nos apoyara”, reitera la líder Dalia Mina.

A su voz se suma la de otra líder, María Elena Arroyo Caicedo, quien explica que ahora tienen expectativa en el cumplimiento de cada una de las órdenes de los magistrados: “Estas medidas son una forma de reparar los atropellos que sufrimos durante tantos años. Es importante que el Estado cumpla con los derechos de vivienda digna y empleo. Porque el yurumangueño quiere cultivar alimentos, tener garantías para progresar en su territorio”.

Fuente: No a la Mina.org