Argentina

Pueblos originarios de Argentina se oponen a la minería a cielo abierto

Auraelena Salazar 27-02-2017
Argentina.- Con una marcha prevista para mediados del próximo mes de marzo, los pueblos originarios de la provincia de Jujuy en Argentina, expresarán su descontento contra el avance de la minería a cielo abierto en la región.

Los nativos exigen la derogación de la Ley de Servidumbre, que es impulsada por el gobernador de la provincia, Gerardo Morales.
Exigen la derogación de la Ley de Servidumbre
La movilización se realizará desde la ciudad de La Quiaca hasta San Salvador de Jujuy. La misma está siendo organizada por la Asamblea de Comunidades e Indígenas libres.

Esta Asamblea se reunió el pasado 4 de febrero en la Comunidad de Rodeo, para revisar la violación sistemática de los derechos de los pueblos originarios.

En la provincia se está llevando a cabo el proyecto de explotación minera “Chinchillas”, por parte de las empresas Golden Arrow, de origen canadiense, y la argentina Valle del Cura.

En varias oportunidades las etnias que conforman la Asamblea de Comunidades e Indígenas Libres expresaron que la Ley 5915 afecta a sus comunidades, y solicitaron de manera casi unánime que no se aplicara, sin obtener respuesta, ni por parte de la gobernación de la Provincia ni de la Secretaría de Pueblos Indígenas.

El proyecto Chinchillas, ubicado dentro de la zona de Reserva de Biósfera Laguna de Pozuelos, contempla la explotación minera a cielo abierto, usando grandes cantidades de agua y productos contaminantes.

Esta explotación extrajera empeorará la situación del  Monumento Natural Laguna de Pozuelos y la puna entera, afectada por una gravísima sequía.

El proyecto afectará la calidad del agua en la región
El proyecto generaría beneficios en 5 años, pero graves daños al ecosistema de la región, sobre todo a la calidad del agua que luego será consumida por los pobladores originarios.

El procedimiento de consulta libre, previa e informada, que estuvo enmarcado en el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)  no será cumplido por las autoridades regionales si se sigue trabajando en este proyecto.

Para la Asamblea, los informes sobre los daños ambientales que fueron presentados son engañosos e incompletos, pues no reflejan la gravedad de los daños que se se causarán en la zona.

También acusaron a los organismos oficiales, como la Secretaría de Pueblos Indígenas, de hacerse de la la vista ciega ante esta situación.

http://segundoenfoque.com/pueblos-originarios-de-argentina-se-oponen-a-la-mineria-a-cielo-abierto-42-330053/

Mexico

Buenos precios, malos impuestos en minería

27-02-2017
Hay estabilidad en la extracción mineral, pero hay descontento con los impuestos.
Los buenos precios internacionales de los metales preciosos generan buenas expectativas para la actividad minera en el estado de Durango.
Así lo consideró Jaime Gutiérrez Núñez, director general de Minas de Bacis, quien refirió que actualmente el oro tiene un valor de arriba de mil 200 pesos, mientras que la plata anda en 18 dólares.

«Son precios buenos en términos generales, aunque lo que ahora impide que las empresas tengan liquidez, son los impuestos que se aprobaron hace dos años», dijo.

Mencionó que de alguna manera, dicha carga ha impedido que las empresas emprendan nuevas exploraciones, cuando sin esta parte, la minería no puede crecer.

No obstante, se puede hablar de que hay estabilidad en la extracción mineral, no solamente en el estado de Durango sino en todo el país.

Consideró que lo que más afecta de los impuestos es que se van sobre la producción, independientemente de cual sea la utilidad obtenida.

Dijo que de alguna forma este tipo de medidas, afectan a un sector que podría crecer todavía más.

https://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/721261.buenos-precios-malos-impuestos-en-mineria.html

Internacional

Celebración del Tercer Encuentro sobre los Impactos de la Minería

ContraMINAcción, red contra la minería destructiva de Galicia
Traducción del gallego para Rebelión de Carlos Riba García

El próximo sábado 4 de marzo en el centro socio-cultural Vite de Santiago de Compostela, ContraMINAcción celebra el Tercer Encuentro cobre los Impactos de la Minería. Será a partir de las 10.30 horas y contará con la destacada participación de miembros de diversas organizaciones internacionales que forman parte de la red global Sí a la Vida, No a la Minería – Yes to Live, No to Mining (YLNM), junto con integrantes de diversas organizaciones gallegas.

La minería es una cuestión de preocupación pública cada día más candente en Galicia, como también lo es en otros sitios del mundo. Por este motivo, cada dos años –desde 2013– vienen celebrándose encuentros para discutir sobre los impactos socioeconómicos, legales y ambientales de la minería. En este Tercer Encuentro, queremos prestar especial atención a la destrucción del agua y el suelo, a la criminalización de quienes se oponen a los proyectos mineros y también proponer alternativas a la minería.

En la actualidad, la administración continúa manteniendo una actitud de indiferencia ante los problemas ambientales y una disposición favorable respecto de los emprendimientos mineros. Si bien la oposición social consiguió que la Junta Gallega ya no se atreva a afirmar –como lo hacía antes– que “Galicia es una mina”, sus actuaciones parecen seguir guiándose por ese eslogan. Las empresas mineras continúan recibiendo cuantiosas subvenciones al tiempo que se ignoran las mínimas exigencias ambientales y legales a esas mismas empresas o se ponen todo tipo de trabas y dificultades a las organizaciones ambientales y a los afectados. Todo esto se traduce en:

* Dificultades para acceder a la información ambiental y a los trámites mineros por parte de los vecinos afectados y las organizaciones ambientales.

* Por la vía de la Ley de Acompañamiento de los presupuestos, pretenden que una Cámara Minera (organismo privado integrado exclusivamente por empresas del sector) se convierta en el único registro público de las concesiones mineras de Galicia, hurtando así la participación y el control público a la ciudadanía y a los partidos políticos.

* La Consejería de Industria se niega a declarar la caducidad de las concesiones mineras incumpliendo así lo que dispone la ley. Por ejemplo, a pesar de las solicitudes expresas a la Consejería de Industria para que declare la caducidad de la concesión minera Erimsa na Terra Chá no hubo respuesta alguna. Desde 2013, el Sindicato Gallego de Labradores ya registró oficialmente seis veces esta solicitud en la Consejería de Industria.

La tierra, el agua y el patrimonio están amenazados en Triacastela con la ocupación de los predios y montes comunales, la destrucción de las vías públicas de comunicación o de los recursos hídricos. Además, Cementos Cosmos está literalmente pasando por encima de uno de más importantes yacimientos arqueológicos y paleontológicos de Galicia e incluso de España. Frente a la petición de que la cueva de Eirós sea declarada Bien de Interés Cultural (BIC), la administración mira hacia otro lado a pesar de su inminente destrucción.

La tierra, el agua y el patrimonio también están amenazados en Lousame. Los titulares de la explotación minera de San Fins solicitaron una autorización de vertido de aguas industriales de la mina en el río San Fins. Gran parte de esas aguas serán vertidas sin tratamiento alguno. Nosotros consideramos que el tratamiento previsto para el resto de esos vertidos es totalmente insuficiente. Aparentemente, estas aguas tienen un contenido de metales pesados muy superior al establecido por la ley y estarían afectando a los campos de marisqueo de la ría de Muros-Noia. Esta explotación carece de estudio de impacto ambiental a pesar de que fue requerido reiteradamente a sus sucesivos titulares. Ahora, la empresa minera denuncia a la asociación ecologista ADEGA por haber tomado unas muestras de agua en la mina, reproduciendo así los modelos de criminalización que las empresas mineras de todo el mundo aplican a quienes se oponen a sus actividades.

El Tercer Encuentro de este año viene precedido de la celebración en Santiago de Compostela de la reunión de coordinadores regionales de todo el mundo de la red Yes to Live, No to Mining (YLNM). La red Gallega ContraMINAcción es la anfitriona e invita a sus miembros a participar en el Tercer Encuentro para conocer de primera mano sus reflexiones, objetivos y acciones vinculadas con los distintos problemas que la minería provoca en todo el planeta. El movimiento YLNM fue creado en 2012 por personas, organizaciones y redes de todo el mundo preocupados por la amenaza al bienestar representado por el crecimiento exponencial de la minería en la última década. Junto con estos invitados queremos realizar, dentro del programa del Tercer Encuentro, un evento festivo-solidario en recuerdo de Berta Cáceres, militante ambiental hondureña asesinada hace un año y conocida por su lucha contra diferentes proyectos mineros.

ContraMINAcción es una red gallega de colectivos que tienen como finalidad la identificación y el análisis de los diferentes proyectos mineros en el entorno de Galicia, compartir estrategias y medios para luchar contra la minería destructiva, prestar apoyo jurídico y técnico a los afectados y difundir en la sociedad los problemas que esta minería ocasiona, realizando actividades informativas en todas las comarcas gallegas. En la actualidad, está integrada por 23 colectivos: Agrupación Montaña y Montaña y Aguas Limpias, Asamblea Rural Gallega, Asociación Cerne da Terra, Asociación ecologista Arco Iris, Asociación Víspera de Nada, Asociación Socio-Cultural O Iríbio, Asociación Trece-Catorce, Comisión de Asociaciones contra las minas da Terra Cha, Contramínate Conmigo de Laxe, Federación Ecologista Gallega, Plataforma por la defensa de Corcoesto y Bergantiños, Plataforma por la Defensa del Galiñeiro, Plataforma Vecinal Corno do Monte, Salva la Selva, Santa Comba Viva, Sindicato Gallego de Labradores, SOS Courel, SOS Groba y Verdegaia.

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=223369

Colombia

Corte Constitucional definirá futuro de la explotación minera en Marmato

…..Después de un litigio de 10 años
28-02-2017
El alto tribunal estudiará una ponencia que pide que se realice una consulta previa. Este martes se tomaría una decisión de fondo.
Gran Colombia Gold es de los mismos dueños de Pacific. Bloomberg

La Sala Plena de la Corte Constitucional tiene la última palabra en el pleito jurídico que tienen desde hace 10 años los mineros artesanales del municipio de Marmato (Caldas) y la multinacional Gran Colombia Gold. El centro del debate jurídico está en definir quién tiene la razón frente a la explotación de oro en la mina Villonza en la parte alta del cerro El Burro.

Los mineros consideran que el otorgamiento del título minero a la empresa de origen canadiense va en contravía de sus tradiciones culturales, además es un desconocimiento a la realidad del municipio, teniendo en cuenta que dependen directamente de la explotación de oro en ese lugar para poder subsistir. (Ver El espejismo de Marmato)

Por su parte, la multinacional sostiene que las autoridades nacionales le otorgaron un título para la exploración y explotación de oro en esa zona mediante el título CGH-081 del 2008. Sin embargo, alegan que pese a tener toda la documentación no han podido realizar las labores mineras puesto que los pobladores ocuparon la zona.

Fue esta acción la que los llevó a presentar una demanda ante las autoridades administrativas considerando que las exploraciones se habían tenido que suspender por el impedimento ejercido por los mineros de la zona. En una primera decisión vieron como sus pretensiones eran avaladas cuando se emitió una resolución para que se desalojaran a los pobladores.

En dicha decisión –emitida en septiembre de 2010- se ordenaron tomar las medidas necesarias para que el predio fuera devuelto a Gran Colombia Gold con el fin de iniciar los respectivos trámites de licencia ambiental y así iniciar la extracción del metal en la parte alta del cerro, en la jurisdicción que fija el título minero.

Pero las entidades territoriales no cumplieron a cabalidad los ordenado considerando que existe una problemática social que impide que se desalojen a los mineros artesanales. Citan que el 80% de los porbladores del municipio, unas cinco mil familias, viven de actividades relacionadas directamente con la actividad minera.

Fue este argumento el que utilizaron los mineros para presentar una acción de tutela en la que se pide proteger su sustento diario y sus tradiciones culturales. El caso llegó a conocimiento del despacho del magistrado Luis Ernesto Vargas Silva, quien ya presentó su ponencia a los otros integrantes de la Sala Plena avalando las peticiones de los accionantes.

En su ponencia de 159 páginas el magistrado Vargas pide que se realice una consulta previa de los mineros tradicionales y de los grupos étnicos que allí se encuentran. Considera que en el otorgamiento ­del título a la empresa Mineros de Occidente fue en contravía de las necesidades básicas de los mineros y de la comunidad indígena Cartama y de la comunidad afrodescendiente Asojomar que “se han dedicado a la minería artesanal e informal”.

Debido a esto exhorta al Ministerio del Interior, la Gobernación de Caldas, la Personería municipal de Marmato y la Agencia Nacional de Minería que se adelanten todas las acciones dirigidas a preparar la respectiva consulta. Igualmente, pide que se establezcan las necesidades de los pobladores y su relación con las actividades mineras.

El magistrado Vargas hace un fuerte llamado de atención por lo que considera un desconocimiento de los impactos sociales y económicos que se presentarían tras otorgar un título minero. Hecho por el cual propone la creación de proyectos mineros especiales, delimitar las áreas de reserva especial en Marmato y construir zonas mineras para las comunidades indígenas y los afrodescendientes.

Este martes, los magistrados se reunirán en una Sala Plena Extraordinaria para estudiar la ponencia y realizar la respectiva votación frente a la misma. La Corte Constitucional será la encargada de definir si se anula la resolución 751 de 2010 que ordenó el desalojo de los mineros y si se convoca a una consulta minera.

http://www.elespectador.com/noticias/judicial/corte-constitucional-definira-futuro-de-la-explotacion-minera-en-marmato-articulo-682211

Chile

Los desconocidos intereses de la familia Piñera en Minera Dominga

Juan Pablo Figueroa
27-02-2017
Cuando el entonces presidente Sebastián Piñera negoció en agosto de 2010 la bajada de la Central Termoeléctrica Barrancones, su familia era una de los principales accionistas de un negocio que pretendía instalarse en el mismo sector: Minera Andes Iron, la sociedad matriz de Minera Dominga. Esta es la historia hasta ahora inédita de cómo la carta fuerte de Chile Vamos para las próximas elecciones presidenciales y su familia ingresaron al proyecto Dominga cuando recién se empezaba a gestar en 2009, de cómo siguieron ahí cuando él ya estaba en La Moneda y de cómo se retiraron en diciembre de 2010, tres meses y medio después de bajar Barrancones, en una operación por más de 6.765 millones de pesos.

Sebastián Piñera llevaba apenas seis meses como Presidente de Chile cuando el 26 de agosto de 2010 anunció que la Central Termoeléctrica Barrancones ya no iba más. Aunque sólo dos días antes la Corema de Coquimbo había aprobado el millonario proyecto energético que la empresa franco-belga Suez Energy (actualmente Engie) pretendía construir y operar en la costa de la IV Región, él, con sólo una llamada telefónica desde La Moneda, pactó con los representantes de la firma su retirada y la búsqueda de una nueva locación para reinstalarse.

Con eso Piñera pasó por alto toda la institucionalidad medioambiental vigente del país. Fue criticado, pero la jugada resultó como la planeó: eliminó de raíz una fuerte amenaza para los habitantes de la comuna de La Higuera y los ecosistemas de dos zonas bajo protección ecológica, la Reserva Marina Islas Choros-Damas y la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt.

“Hemos enfrentado el tema de la central con responsabilidad, sabiduría y respetando nuestro estado de derecho (…) Puedo decir a todos los amantes de la naturaleza que, como Presidente, me siento feliz de poder preservar un santuario de la naturaleza que he podido disfrutar con mis propios ojos”, dijo ese día el entonces Mandatario.

Lo que no mencionó Piñera en esa oportunidad -ni en ninguna otra- es que él, sus cuatro hijos, dos de sus ejecutivos de mayor confianza y un amigo cercano, tenían profundos intereses comerciales en la zona donde se instalaría la termoeléctrica. Todos formaban parte de un proyecto que se venía gestando desde hacía más de un año, que por esos días agarraba fuerza y que sólo unos meses después empezaría a tramitarse en el Sistema de Evaluación Ambiental (SEA).

Cuando el Presidente bajó Barrancones, su familia era uno de los principales accionistas de Minera Andes Iron, la sociedad matriz de Minera Dominga.

Nada de ello aparecía en sus declaraciones de patrimonio e intereses (descarga aquí su declaración de patrimonio en PDF).

Radio Bío Bío rastreó publicaciones en el Diario Oficial y distintos documentos en notarías y el Archivo Judicial que dan cuenta de que en la génesis del proyecto minero y portuario Dominga, Sebastián Piñera fue clave: no sólo tenía inversiones allí; él y su familia eran los socios mayoritarios.

La participación de los Piñera Morel era indirecta en una estructura de propiedad en forma de cascada. El vehículo que utilizaron fue el mismo que usaban en esos años para invertir en el extranjero: Mediterráneo Fondo de Inversión Privado (FIP), un fondo de inversión privado gestionado por Administradora Bancorp S.A., una de las empresas del Grupo Bancard, el family office del expresidente.

Fue a través de ese FIP que, al menos desde abril de 2009, tenían la posición predominante en Minería Activa Uno SpA, sociedad que cuando se creó Minera Andes Iron, se adjudicó el 99,9% de la propiedad.

Desde Administradora Bancorp señalaron a Radio Bío Bío que dicho negocio se realizó como parte “de sus inversiones en capital de riesgo” y estuvo “orientado a promover la inversión y desarrollar una industria relevante para nuestro país”. Además, aseguraron que “Sebastián Piñera Echenique no participa ni ha participado nunca en la administración de Administradora Bancorp S.A. y, por tanto, no participó en la decisión de inversión en Minería Activo Uno SpA”.

De acuerdo a registros que revisó este medio, aunque no estaba en la administración, Sebastián Piñera sí participaba en la propiedad del FIP y la sociedad que lo gestionaba a través de Inversiones Odisea (bajar a recuadro 1). Y si bien no tenía poderes de gestión sobre Administradora Bancorp, éstos seguían en su núcleo íntimo: su hermana María Teresa y su hijo Juan Sebastián, su amigo y socio José Cox y cuatro de sus ejecutivos más cercanos, Ana María Délano, Nicolás Noguera, Santiago Valdés y José Ignacio Bravo.

Como gerente general de Bancard y hombre fuerte en los negocios del entonces Presidente, Nicolás Noguera era quien representaba al FIP en sus inversiones. Y él también invertía por su cuenta en Minería Activa Uno SpA. Lo hacía a través de Asesorías e Inversiones Larraín y Noguera, más conocida como Átomo Ltda., una sociedad que compartía en partes iguales con Juan de Dios Larraín, hijo del senador y ex presidente de la UDI, Hernán Larraín.

Otro ejecutivo cercano a Piñera que invertía por cuenta propia en Minería Activa Uno SpA y tenía poderes de administración sobre el FIP, fue su exadministrador electoral y exgerente de administración de Bancard, Santiago Valdés. El participaba con su sociedad Inversiones Calatrava. Hoy Valdés está formalizado en el Caso SQM por haber emitido 16 facturas de Bancorp a la minera no metálica controlada por Julio Ponce, por asesorías sin respaldo que suman un total de $340 millones.

Aunque inicialmente había más de 30 socios tras Dominga, siempre se presentó como la incursión minera de Carlos Alberto Délano, controlador del Grupo Penta, amigo cercano y socio histórico de Piñera y parte de su grupo informal de asesores cuando era Presidente, el llamado “tercer piso” (bajar a recuadro 2). Por esto cuando se detectaron pagos irregulares del holding que Délano controlaba junto a Carlos Eugenio Lavín por $42 millones al ex subsecretario de Minería, Pablo Wagner, el Ministerio Público los interpretó como un soborno para eventualmente favorecer la tramitación de Minera Dominga. Los tres serán reformalizados el próximo 1 de marzo por el posible cohecho y por una serie de delitos tributarios en el marco del Caso Penta.

Los documentos que recopiló Radio Bío Bío revelan que al principio la participación de Délano en el proyecto Dominga era menor que la de la familia Piñera, y que entre ambos concentraban cerca del 55% de las acciones de Minería Activa Uno SpA. También dan cuenta del millonario negocio que había detrás.

La que sigue es la historia hasta ahora inédita de cómo la carta fuerte de Chile Vamos para las próximas elecciones presidenciales y su familia ingresaron con su FIP al proyecto Dominga cuando ya había anunciado su candidatura en 2009, de cómo siguieron ahí cuando él ya estaba en La Moneda y de cómo se retiraron en diciembre de 2010, tres meses y medio después de bajar Barrancones, en una operación por más de $6.765 millones.

La semilla de Dominga
Las primeras huellas que unen a Piñera con Dominga aparecen en abril de 2009. Por entonces, el empresario dejaba parte de sus negocios en manos de cuatro administradoras de fondos que los gestionarían discrecionalmente, con la única condición de no informarle nada al respecto. Eran sus denominados fideicomisos ciegos. Todas las inversiones en el Mercado de Valores nacional que tenía a través de Inversiones Santa Cecilia S.A. y Bancard Inversiones Ltda. quedaban sujetas a ese régimen. No así sus otros negocios, entre los que estaba el FIP Mediterráneo.

Las cuatro firmas seleccionadas por Piñera para gestionar sus fideicomisos fueron Moneda, Celfin (hoy BTG Pactual), BICE y LarrainVial. Al menos tres han estado fuertemente ligadas con él y sus negocios.

Moneda, por ejemplo, cuenta entre sus principales socios a Juan Luis Rivera, ex hombre fuerte de Piñera y antecesor de Noguera en la gerencia general de Bancard. Bajo su administración, la cartera de inversiones del family office del exmandatario se quintuplicó, pasando de US$ 250 millones a unos US$ 1.300 millones. Celfin era la empresa que fundó y por entonces controlaba Jorge Errázuriz, un viejo amigo de Piñera y hermano de uno de sus abogados. LarrainVial en tanto, ha sido uno de los operadores históricos de Bancard en la Bolsa. De hecho, dos de sus principales ejecutivos defendieron a Piñera en el proceso que derivó en una multa en su contra por no abstenerse en 2006 de comprar acciones de LAN cuando era director de esa compañía y tenía acceso a información que no estaba abierta al mercado.

LarrainVial fue también la firma que puso la primera piedra de lo que después sería el proyecto Dominga.
Sólo unos meses antes de firmar los fideicomisos, en enero de 2009, LarrainVial creó junto a una sociedad del geólogo Iván Garrido, el ingeniero en minas Félix Susaeta y la familia Laso Bambach, un private equity llamado Minería Activa S.A., con un capital de $60 millones.

Su objetivo: administrar recursos de terceros para invertir en el sector minero. En marzo, la sociedad creó una filial: Minería Activa Uno SpA. Fue ahí que, seis días después de firmar los fideicomisos, el FIP de la familia Piñera y sus colaboradores se embarcaron en el proyecto.

De eso da cuenta el primer pacto de accionistas de la sociedad (ver documento en PDF), donde figuran 31 socios distintos. Con el 33,4% de las acciones, el FIP Mediterráneo -representado por Nicolás Noguera- quedaba al tope de la lista de mayores accionistas, seguido por Inmobiliaria Duero Ltda., de Carlos Alberto Délano y su familia, con el 22,8% de los títulos.

Pasó un año. Piñera ganó las elecciones presidenciales de 2009 y el 11 de marzo de 2010 asumió el cargo. Cuatro días después, Minería Activa S.A. (0,0001%) y Minería Activa Uno SpA (99,9%) crearon la Minera Andes Iron Ltda., con un capital inicial de $576 millones compuesto es su mayor parte por concesiones mineras. Empezaba a tomar forma Minera Dominga y lo que más adelante se convertiría en una nueva amenaza ecológica para los santuarios naturales y los ecosistemas marinos y terrestres de La Higuera.

Salvo los montos involucrados, poco había cambiado a junio de ese año (ver documento en PDF). La estructura de propiedad de Minería Activa Uno SpA, y por ende, de Minera Andes Iron, seguía Igual: los Piñera Morel a la cabeza, seguidos por Délano y éste por la familia Larraín Cruzat (uno de los dueños de LarrainVial).

Allí estaba el 70% de un capital que ya se alzaba por sobre los $8.786 millones. Poco después empezarían a preparar el terreno para desarrollar el proyecto, aunque todos esos movimientos pasarían desapercibidos: por esos días toda la atención estaba puesta sobre la Central Termoeléctrica Barrancones.

Barrancones, la amenaza
Felipe Camiroaga aún estaba vivo y conducía el matinal de TVN. Era el 25 de agosto de 2010, un día después de que Suez Energy obtuviera la autorización para construir en La Higuera su proyecto energético alimentado por carbón. En una entrevista en vivo con Rodrigo Hinzpeter, por entonces ministro del Interior, le dijo: “Quiero pedirle a título personal, pero sé que represento a la gran mayoría de los chilenos, que por favor el Presidente, el gobierno y su equipo se opongan con toda la fuerza que sea necesaria a esta termoeléctrica que quieren poner en un santuario maravilloso mundial”.

Camiroaga se refería a Barrancones.
El proyecto había desencadenado una fuerte oposición ciudadana en todo el país por el impacto ambiental que tendría sobre la zona costera de Punta de Choros y sus islas colindantes (Choros, Damas y Chañaral), todos parte de uno de los 36 sitios de prioridad internacional para la conservación de la biodiversidad biológica.

Allí, a sólo 25 kilómetros de donde se instalaría la termoeléctrica, están la Reserva Marina Islas Choros-Damas y la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, zonas protegidas donde habita el 80% de la población mundial de pingüinos de Humboldt en un ecosistema que comparte con colonias de delfines, lobos marinos y chungungos, además de distintas especies de plantas, peces, aves y mamíferos marinos.

Mientras eso sucedía, las gestiones para darle forma a Minera Dominga prosperaban. A comienzos de ese mes, Minería Activa Uno SpA -aún con el FIP de la familia Piñera como socio mayoritario- adquirió siete concesiones mineras en la comuna de La Higuera por US$ 300.000. Tres semanas después, al día siguiente del llamado de Camiroaga, todas esas concesiones fueron vendidas a Minera Andes Iron en $104 millones. Fue esa misma jornada que el Presidente comunicó que Barrancones no iba más.

Es difícil determinar si la paralización de Barrancones terminó allanando el terreno para el proyecto minero y portuario de Andes Iron. Consultado por Radio Bío Bío, el exseremi de Medioambiente de Coquimbo durante el gobierno de Piñera, Cristian Felmer, señaló que se trataba de proyectos de distinta naturaleza, que se tramitaron bajo leyes distintas y que si bien tendrían efectos sobre la misma zona geográfica, no eran necesariamente excluyentes.

“Para ver si el impacto sumado de ambos proyectos sobrepasaba la norma, habría que medirlo en forma sinérgica. Y eso es especular. Sería irresponsable afirmarlo o descartarlo. Lo real es que cuando ingresó Dominga al SEA, Barrancones ya no existía hacía tiempo”, señaló Felmer.

No está claro si la decisión de Piñera de parar Barrancones benefició a Dominga. Pero sí llama la atención que el ex Mandatario nunca haya transparentado que al tomar la decisión, su familia tenía profundos intereses comerciales en la misma zona donde se instalaría la termoeléctrica, en un proyecto que ya estaba casi listo para ingresar al SEA y que también tendría un alto impacto ambiental en los ecosistemas protegidos cercanos a Punta de Choros. El mismo que sólo unos meses después dejarían en medio de una multimillonaria transacción.

Una salida millonaria
El 12 de agosto de 2010, sólo días antes de que Barrancones desapareciera del mapa, aterrizó en Chile una sociedad de la familia Délano constituida en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas: Andes Iron Ltd. Su llegada cambió el mapa de propiedad de Dominga. Con un aporte de $5.500 millones, esa sociedad se hizo del control de Minera Andes Iron, adjudicándose el 90,5% de la propiedad. El 9,5% restante seguía en manos de Minería Activa Uno SpA, donde el FIP de los Piñera Morel mantenía su posición dominante.

El proyecto Dominga todavía estaba en su etapa inicial. En el futuro, sus gestores pretendían instalar y explotar en la comuna de La Higuera dos minas de hierro a rajo abierto que además produjeran cobre como subproducto, con sus respectivas plantas de procesos y depósitos de lastre y relaves. A eso sumarían ductos que irían desde la faena hasta la costa para transportar agua y mineral en ambas direcciones y un gran puerto ubicado en el pequeño pueblo de Totoralillo Norte, apenas un kilómetro y medio de donde se iba a instalar la termoeléctrica.

Allí calarían las naves en las que se embarcarían las cerca de 12 millones de toneladas de concentrado de hierro y 150 mil toneladas de concentrado de cobre que produciría anualmente la mina. Todo eso implicaría una inversión por unos US$2.500 millones por un período de, a lo menos, 22 años.

Para concretar esos planes aún faltaba un paso previo: la exploración y prospección en las cerca de 60 concesiones mineras que ya a fines de 2010 poseía Minera Andes Iron. La idea era que cuando se diera el vamos a esa etapa, Minera Activa Uno SpA ya no estuviera vinculada al proyecto.

En su junta de accionistas del 1 de diciembre de 2010 (ver documento en PDF), Minería Activa Uno SpA ya daba cuenta de que la venta de su participación en la matriz de Minera Dominga era inminente. Fue ahí que se determinó que el 9,46% de los ingresos provenientes de esa operación se repartirían entre los titulares de las acciones serie C. Un tercio de esa clase de títulos estaba en manos del FIP Mediterráneo, es decir, de la familia Piñera Morel.

Sólo unos días después se concretó la venta (ver escritura en PDF). El comprador: el FIP Rucapangui, un fondo de inversión creado sólo un mes antes y controlado por la familia Délano Méndez. Pagó más de $6.675 millones por el 9,5% de la propiedad de Minera Andes Iron.

Como el FIP Mediterráneo poseía un tercio de las acciones de Minería Activa Uno Spa, su parte luego de esa operación debió haber sido millonaria. Sólo sus más de 996 millones de acciones de clase C le daban derecho a unos $213 millones. Radio Bío Bío consultó a Administradora Bancorp S.A. por los ingresos que obtuvo en esa oportunidad el FIP de la familia Piñera Morel, sin embargo no obtuvimos respuesta.

Tampoco quiso dar respuestas el expresidente Piñera, quien declinó dar una entrevista por este tema a través de su encargada de prensa.

Quedaron sólo dos socios a cargo de Dominga, ambos vinculados a la familia de Carlos Alberto Délano: Andes Iron Ltd., basada en las Islas Vírgenes Británicas, y el FIP Rucapangui. Fueron ellos quienes ingresaron en febrero de 2011 al Sistema de Evaluación Ambiental (SEA) el proyecto de exploración y prospección, que en sólo cinco meses fue aprobado (ver registro en el SEA). Serían 300 sondajes en tres años, a un costo de US$ 30 millones. Dominga ya entraba en tierra derecha.

No todos los colaboradores de Piñera se bajaron del proyecto con la millonaria venta al FIP Rucapangui. A fines de 2011, la matriz del proyecto se transformó en una sociedad por acciones dominada por los Délano Méndez (84,8%), pero donde también eran socios la familia del empresario y director de Consorcio y Embotelladora Andina, José Antonio Garcés Silva (15%), y Átomo Ltda., la sociedad del gerente general de Bancard, Nicolás Noguera (0,2%).

Aunque la inversión de este último era minoritaria, equivalía a unos $31,3 millones, monto que iría aumentando con el tiempo.

La etapa de exploración y prospección se desarrolló sin problemas bajo el gobierno de Sebastián Piñera, al tiempo que Andes Iron SpA -nombre que adoptó la matriz de Dominga tras su última transformación- abultaba su capital. Para septiembre de 2013, cuando ingresaron al SEA su proyecto minero y portuario, el monto ya se alzaba por sobre los $63.803 millones. Sin aumentar el porcentaje de su participación, lo invertido por Noguera se había cuadruplicado.

Fue recién entonces que Dominga se convirtió en una amenaza real y las localidades de La Higuera y organizaciones ambientalistas encendieron sus alarmas, y con razón. En su estudio de impacto ambiental, Andes Iron omitió información clave para medir el real impacto en la zona, sobre todo respecto a los efectos que tendría el tráfico marítimo y la actividad portuaria en los ecosistemas protegidos.

Tampoco presentó planes claros de mitigación ni consideró cómo su impacto se sumaba al de otro megaproyecto minero y portuario que se tramitaba en el sector -y que ya fue aprobado-: Puerto Cruz Grande, a cargo de la Compañía Minera del Pacífico (CAP). De eso dan cuentan los duros informes que emitieron Conaf, el Servicio Nacional de Pesca y la seremi de Medioambiente de Coquimbo.

“Los proyectos deben tener una línea base, que es la información que se levanta para conocer el impacto que tendrán sobre una determinada zona y poder mitigar, compensar y reparar. Pero Dominga no tiene línea base: luego de más de tres años de tramitación, aún no se sabe el real impacto que va a tener esta minera sobre el medioambiente, y eso es lo que tiene que buscar el SEA hoy en día”, acusa la directora ejecutiva de la ONG Oceana Chile, Liesbeth Van der Meer, en conversación con Radio Bío Bío.

Dominga sigue en tramitación. Ya tres veces el SEA ha solicitado que Andes Iron aclare las dudas respecto a su real impacto y en las tres oportunidades la respuesta ha sido insatisfactoria. De hecho, recién en la tercera Adenda, entregada en octubre de 2016, los gestores del proyecto reconocieron que su impacto sobre las zonas marinas será mayor al presupuestado y se abrió una etapa de participación ciudadana que acabó en enero de este año, con una cuarta solicitud de información, el ICSARA Nº 4. La respuesta llegó el pasado 10 de febrero.

Desde la ONG Oceana Chile denuncian supuestas ilegalidades por parte del SEA en el proceso: haber extendido la tramitación más de lo que permitiría el reglamento, eliminar en el último ICSARA las observaciones de Conaf por considerar que no tiene atribuciones -algo que desde la misma institución reclamaron formalmente (ver documento en PDF)- y haber solicitado una nueva línea base a Andes Iron. Es por ello que solicitaron al SEA de Coquimbo invalidar esa cuarta oportunidad para que Andes Iron aclare las dudas que aún persisten (ver solicitud en PDF).

Aunque después de que estallara el Caso Penta la familia Délano Méndez anunció que intentaría vender su participación en Dominga, el proyecto sigue bajo su control. Ya no a través del FIP Rucapangui, que se disolvió en marzo de 2014, sino a través de dos sociedades de inversiones que poseen el 75% de sus acciones. Según el sitio web de Andes Iron, sigue con ellos la familia Garcés Silva (14%) y algunos ejecutivos de la firma (11%). Nicolás Noguera se mantuvo en el negocio al menos hasta fines de 2014. Su inversión en la sociedad superaba los $177 millones.

http://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2017/02/27/los-desconocidos-intereses-de-la-familia-pinera-en-minera-dominga.shtml

Uruguay

Uruguay pretende que acuerdo con Argentina permita reactivar la minería

Por Sebastián Panzl
27-02-2017
Las cancillerías están en negociaciones para retomar comercio de piedra para la construcción
Hubo un tiempo en que la exportación de piedra como material para la construcción era una actividad económica importantísima en Uruguay. Algún veterano memorioso quizá recuerde aquel intenso movimiento que empleaba a miles de personas en las canteras ubicadas en varias zonas del país.
El gran cliente era Buenos Aires. La capital argentina carecía de piedra, pero del otro lado del Río de la Plata, a pocos kilómetros, había material en abundancia y de gran calidad. Por eso, día tras día los barcos cruzaban el río con sus bodegas repletas de ese producto. A medida que crecía la construcción de edificios en Buenos Aires, la ciudad demandaba cada vez más piedra y las empresas locales aprovechaban la oportunidad de negocio para facturar.
El producto que servía para fortalecer los cimientos de la pujante Reina del Plata se trataba, ni más ni menos, que de roca maciza, fraccionada mediante explosivos y luego molida. En la jerga, le llamaban piedra partida.

Algunas canteras dedicadas a esa actividad daban empleo en forma directa a más de mil personas. Había una firma emblemática de capitales uruguayos en Colonia, que tenía doce locomotoras a vapor propias para trasladar el material desde el yacimiento hasta su puerto. El negocio marchaba a la perfección, pero murió debido a una decisión política argentina.

A fines de la década del 40, las relaciones diplomáticas entre Luis Batlle Berres y Juan Domingo Perón eran muy malas. El gobierno argentino tenía un enfoque decididamente proteccionista, lo que perjudicaba a Uruguay. La política cambiaria de Perón hizo, por ejemplo, que prácticamente acabara el turismo porteño hacia Uruguay. No venían ni las moscas.

Una de las industrias que cayó debido al proteccionismo de Perón allá por 1947 fue la extracción de piedras. El mandatario tomó la decisión de prohibir la importación de esos materiales y poco tiempo después aquellas canteras que solían estar repletas de trabajadores comenzaron a ser abandonadas.
Siete décadas después, cuando ya casi nadie recuerda ese potencial bajo tierra, el gobierno uruguayo está decidido a reflotar el negocio. El Ministerio de Industria tiene en marcha un proyecto para que Uruguay vuelva a proveer a Buenos Aires de esos materiales de construcción. La piedra sigue estando allí y la capital argentina sigue demandando esos insumos para construir puentes, edificios, casas y una larga lista de etcétera. Es que los hormigones necesitan sí o sí de esa piedra partida. El director de Minería y Geología, Nestor Campal, defendió con entusiasmo la posibilidad de volver a exportar ese producto hacia Argentina. Hoy se extrae pero solo para el mercado interno. El tema ya fue incluido en la agenda de asuntos a tratar entre ambos gobiernos y pronto habrá conversaciones a primer nivel. «Está por haber contactos a nivel de Cancillería. Estamos trabajando desde el Uruguay por ahora para hacer nuestro análisis de precios y exportar», dijo el jerarca a El Observador. «Uruguay debe conversar con las autoridades argentinas», agregó.

Pronto, el canciller Rodolfo Nin Novoa recibirá de manos de la Dirección de Minería y Geología una carpeta con toda la información, como insumo para las negociaciones.

Hoy en día, Buenos Aires recibe esos materiales por vía terrestre desde el sur de la provincia o desde Córdoba. En ambos casos, las distancias son superiores a los 600 kilómetros. Además de la cercanía, Uruguay tiene otra ventaja estratégica: puede transportar la mercadería puerto a puerto, sin la necesidad saturar las carreteras con camiones. No es un tema menor, teniendo en cuenta que el transporte de este tipo de mercadería es más caro que su propia explotación.

Dada su impronta proteccionista, durante la era kirchnerista era impensable reflotar este negocio, pero ahora con la nueva agenda de temas que el gobierno uruguayo tiene en marcha con la administración de Mauricio Macri asoma una nueva oportunidad. Hay otro aspecto que favorece el plan uruguayo. A medida que Argentina continúe sincerando sus costos energéticos (que antes estaban fuertemente subsidiados), la oferta de Uruguay será más atractiva. Campal dijo en ese sentido que los argentinos podrían reducir el dinero que gastan en obra pública.

¿De qué magnitud puede ser este negocio? Al parecer, de una para nada despreciable cantidad de dinero. La piedra partida tiene un costo de unos US$ 30 por tonelada. Buenos Aires demanda anualmente unas 20 millones de toneladas. Si Uruguay logra satisfacer la mitad de esa demanda, generaría ingresos anuales de US$ 300 millones.

«Es un objetivo totalmente alcanzable», dijo Campal luego de hacer cuentas en diálogo con El Observador. «Eso no va a ocurrir de un día para el otro, pero lo que interesa esa abrir los canales», aclaró.

La ministra de Industria, Carolina Cosse, está muy interesada en desarrollar este negocio. Luego de la etapa de recolección de información técnica, llegarán los tiempos de la siempre compleja negociación diplomática. Pero asoma en el horizonte una nueva oportunidad histórica de generar buenos ingresos reforzando con piedras uruguayas los cimientos porteños. Algunos empresarios uruguayos ya han demostrado interés y se frotan las manos.

La explotación de hierro está cada vez más lejos
En 2011, uno de los grandes debates nacionales giraba entorno a las ventajas y las desventajas de desarrollar la minería a cielo abierto para extraer hierro. Como telón de fondo, estaba el proyecto de la empresa minera de capitales indios Aratirí, una iniciativa que incluía una inversión millonaria que jamás se concretó.

¿Es viable pensar que pueda llegar otro inversor decidido a extraer ese mineral? A juicio de Nestor Campal, el director de Minería, no. «En estas condiciones de precios, no», afirmó. Los grandes consumidores de hierro del mundo son China y Corea, razón por la cual la distancia complica las cosas. «Nuestro hierro está del otro lado de la esfera terrestre», sostuvo el jerarca. «Solamente sería razonable si se crea un consumo cercano», agregó el experto, geólogo de profesión, pero eso tampoco asoma en el horizonte. Brasil, por ejemplo, jamás será un mercado para el hierro uruguayo, ya que posee grandes cantidades de ese mineral. «La única manera de exportar ese hierro es que su precio sobrepase un cierto valor que permita diluir el costo del transporte. Si no es muy difícil», dijo Campal.

En 2011, con la discusión sobre megaminería al rojo vivo, el precio del hierro había alcanzado valores históricamente altos, pero poco a poco se fue depreciando. La polémica entorno a Aratirí sigue presente, ya que los extrabajadores de la firma iniciaron juicios laborales para intentar cobrar lo que la empresa aún les adeuda. Ese asunto se reactivó luego de que se levantó la feria judicial.

http://www.elobservador.com.uy/uruguay-pretende-que-acuerdo-argentina-permita-reactivar-la-mineria-n1037048

Chile

Productividad, escasez de agua y relación con el entorno, los problemas más importantes para la gran minería

27-02-2017
Así lo reveló un sondeo realizado por el Consejo Minero a más de 200 personas relacionadas al rubro.
(El Mercurio) La productividad ha estado en el centro del conflicto de Minera Escondida. La empresa dice que la productividad debe aumentar y el sindicato movilizado responde que ellos ya son los más productivos de la industria y se les debe remunerar por ello. Pues bien, este debate no solo se da en Escondida, operada por la angloaustraliana BHP Billiton, sino que cruza toda la gran minería.

Así lo reveló un sondeo realizado por el Consejo Minero a más de 200 personas relacionadas al rubro el pasado 10 de enero, en el marco del seminario “Turbulencias políticas, sociales y económicas. A qué nos enfrentamos”, organizado por este gremio e Icare. Los consultados definieron los principales desafíos que enfrenta esta industria, y en el primer lugar empatan tres: la productividad, la escasez de agua y la relación de las mineras con su entorno.

Carlos Urenda, gerente general del Consejo Minero, señala que el desafío es elevar la productividad laboral, del capital y de los recursos geológicos. Y si bien hay acciones que pueden hacer las propias compañías, “para implementar estas mejoras tienen que sortear la rigidez de las normas laborales o de sus resoluciones de calificación ambiental”. También, sostiene, hay otras medidas que requieren “mejorar la calificación del capital humano a todo nivel, desde los ejecutivos a los operadores, pasando por los supervisores”.

En relación al agua, este tema surge por la sequía que afecta a algunas zonas del país, la mayor exigencia de usar agua desalada en la actividad minera y también por el debate relativo a la reforma al Código de Agua, señala el Consejo Minero.

Respecto a los vínculos con el entorno, Carlos Urenda sostiene que la industria minera chilena trabaja para que la actividad sea “cada vez más virtuosa, inclusiva y sustentable”. Más allá de las palabras bonitas, esto implica varias cosas concretas, detalla Urenda, como: reconocer los impactos positivos y negativos de una faena o actividad minera, gestionarlos y ser transparentes en este proceso; profesionalizar las relaciones comunitarias y gestar alianzas territoriales.

http://www.mch.cl/2017/02/27/productividad-escasez-agua-relacion-entorno-los-problemas-mas-importantes-la-gran-mineria/

Mexico

Analizan regular el uso del agua en las empresas mineras del país

Redacción, 26-02-2017
Ciudad de México.- Con el fin de regular el uso del agua en las empresas mineras, dentro de la nueva Ley de Aguas Nacionales, la Diputada Federal y Presidenta de la Comisión de Minería, Susana Corella participó en el análisis del tema al lado de legisladores y miembros de la Cámara Minera de México.
Invitada por las Comisiones unidas de Agua Potable y Saneamiento y Recursos Hidráulicos de San Lázaro, la legisladora sonorense pidió que dentro de la nueva ley se considere incentivar el uso eficiente del agua a las empresas mineras de todo el país.

“Es apenas un documento que se está trabajando, y la Comisión Especial de Minería estará participando activamente dentro de los trabajos que tienen que ver con el agua que utilizan las empresas metalúrgicas  debemos considerar los elementos relacionados con el derecho al agua y el fomento de la actividad industrial minera”, expresó.

Con la presencia del Ing. Sergio Almazán Esqueda, Director General de CAMIMEX, Susana Corella celebró que sea escuchado el sector minero para lograr la integración de su visión dentro de dicha Ley que se está creando con las propuestas de varios expertos.

“Estamos a favor de que se regularice el uso del agua por parte de las empresas, sin dejar de lado los incentivos a la minería, vamos a apostarle a una Ley de Aguas Nacionales integral y que transparente el uso del recurso hídrico en todas las zonas mineras del país”, puntualizó.

http://www.critica.com.mx/vernoticias.php?artid=71825&mas=1

Colombia

Gran Colombia Gold demandó a Colombia por US$ 700 millones, por incumplimientos en desalojos a mineros

Cristian Zuluaga / Caracol Manizales Caldas
25-02-2017Entre los incumplimientos están las 68 solicitudes de desalojo que no ha ejecutado la administración de Marmato (Caldas).
Marmato es un municipio caldense, que por más de un siglo tiene su actividad económica relacionada a la minería. / Foto archivo/Caracol Radio
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Incumplimientos en el desalojo en Marmato (Caldas), de los mineros ilegales que ocupan los títulos que fueron entregados a la canadiense Gran Colombia Gold, es una de las dos causas esenciales por las que esa multinacional minera demandó al estado colombiano por unos US$700 millones de dólares.
Así lo informó el portal web Primera Página en el que además explica que de acuerdo a la demanda Colombia no está cumpliendo con el Acuerdo de Promoción Comercial entre la República de Colombia y Canadá (el TLC de Colombia con Canadá).
La segunda causa esencial por la que esa minera demandó a Colombia tiene que ver con la falta de acción del estado colombiano por medio de sus autoridades para prevenir y hacerles frente a las protestas y atentados terroristas que causaron pérdidas económicas para la empresa minera, entre ellos los ocurridos en febrero de 2016 perpetrados por el Eln.

El secretario de Gobierno de Caldas, Carlos Alberto Piedrahíta, confirmó que el Alcalde de Marmato Julio Vargas Chica ha incumplido 68 resoluciones de la Agencia Nacional Minera, que solicitan el amparo administrativo de algunos de esos títulos mineros de la multinacional canadiense.

Piedrahita agregó que desde agosto de 2015 al alcalde de Marmato, un juzgado de la república le notificó la orden de ejecutar el desalojo de esos títulos y hasta la fecha el mandatario no ha cumplido dicha sentencia. El secretario también puntualizó que en ese mismo sentido su despacho, la Gobernación de Caldas y la Procuraduría le han solicitado cumplir con la orden de desalojo.

En repetidas ocasiones el Secretario de Gobierno caldense ha manifestado que el alcalde de Marmato está incurriendo en un desacato a la ley.

Por su parte los mineros tradicionales de Marmato se oponen a que les hagan operativos de desalojo porque consideran que toda su vida han dedicado su actividad económica a este tipo de minería en esos lotes.

Caracol Radio quiso conocer las declaraciones del Alcalde de Marmato, Julio Vargas Chica, pero no contestó su celular, pese a que le marcamos insistentemente y le dejamos un mensaje en el buzón. Sin embargo en repetidas ocasiones el mandatario local ha manifestado que no está de acuerdo con el desalojo y que se debe buscar una salida pacífica a la problemática, para evitar alteraciones del orden público en su municipio.

Cabe recordar que en el 2011, la Gran Colombia Gold adquirió por medio de Medoro Resources el proyecto minero Marmato, el cual se estima que tiene 14 millones de onzas de oro y 90 millones de plata.

http://caracol.com.co/emisora/2017/02/25/manizales/1488041919_674762.html

Perú

MINERÍA: RESULTADOS Y PROYECCIONES

27-02-2017
La semana pasada fueron publicadas las cifras consolidadas del crecimiento económico del año 2016: según el INEI, la economía peruana creció 3.9%, impulsada sobre todo por el sector de la minería metálica que creció en 21.8%. La minería da cuenta de casi la mitad del crecimiento del año pasado.
Lo cierto es que después del comportamiento espectacular de la minería metálica en los dos últimos años, con tasas de crecimiento de dos dígitos, las proyecciones del propio Ministerio de Economía y Finanzas muestran un menor dinamismo: 7.4% para este año, 2.9% en 2018 y apenas 1.2% en 2019.

Es por eso que desde el gobierno se ha comenzado a señalar que se busca destrabar varios de los proyectos que forman parte de la cartera de inversiones mineras. El ministro de Economía y Finanzas, Alfredo Thorne, acaba de anunciar que los proyectos que se destrabarían de inmediato son: Tía María, Río Blanco, Toromocho (ampliación), San Gabriel, Quellaveco, Mina Justa, Pampa del Pongo y Michiquillay.

Los siete proyectos mencionados suman una inversión de 11,314 millones de dólares. En orden descendente tenemos: Quellaveco (3,300 millones); Río Blanco (1,500); Pampa del Pongo (1,500 millones); Tía María (1,400); Toromocho (1,350); Michiquillay (1,000); Mina Justa (744); San Gabriel (520).

Sin embargo, lo que no ha mencionado el ministro Thorne es que los proyectos anunciados no tienen el mismo nivel de avance y tampoco se está tomando en cuenta el contexto social que enfrentan y la propia situación por la que atraviesan las empresas. Veamos por partes.

Entre los proyectos que en principio estarían más avanzados figura Quellaveco, que tiene su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) aprobado y que además el año 2012 suscribió un acuerdo con la población y el entonces gobernador regional y actual vicepresidente, Martín Vizcarra. Al margen de la vigencia o no del acuerdo, el problema central para el desarrollo de Quellaveco ha sido la difícil situación por la que atraviesa la propia empresa Anglo American: como se sabe, la actual gestión de la centenaria empresa sudafricana viene tratando de superar en los últimos años el desastre provocado por una descontrolada estrategia de expansión que fue financiada por un enorme endeudamiento. Para tener una idea de la situación, hay que señalar que hasta hace muy poco se hablaba de una posible venta o disolución de Anglo American. Por lo tanto, es muy difícil pensar que una empresa sobre endeudada pueda sacar adelante un proyecto de las características de Quellaveco, y dentro de las posibilidades que se barajan, se ha especulado sobre una posible alianza o venta del proyecto a Southern Perú.

En el caso de Tía María, que también cuenta con EIA aprobado, está claro que se mantiene el rechazo de la población al proyecto. La reciente visita del presidente Kuczynski a la provincia de Islay y más específicamente al Valle del Tambo, ha confirmado que la oposición de la población se mantiene y que no existe lo que las propias empresas definen como licencia social para operar. Por lo tanto, este proyecto no tiene ninguna posibilidad de ser reactivado en el corto plazo.

Pampa del Pongo es un proyecto de hierro de la empresa china Jinzhao Mining, que se ubica en la provincia de Caravelí (Arequipa) y que también cuenta con EIA aprobado. El desarrollo de este proyecto ha recibido un nuevo impulso luego de la firma de los convenios de promoción y los memorandos entre Perú y China a finales del año pasado, en el marco del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, APEC 2016. La empresa ha anunciado el inicio de la construcción para el 2018 y una posible fase de explotación entre el 2020 y 2021.

Aparte de la ampliación de Toromocho, que no presenta mayores inconvenientes que la propia gestión de la empresa china, lo cierto es que los demás proyectos mencionados están bastante más atrasados y tendrán que pasar varios filtros antes que puedan concretarse: San Gabriel, en medio de suspensiones, ha presentado su EIA y está en proceso de evaluación, mientras que el resto se encuentra en fase de exploración. Mención especial merece el proyecto Río Blanco, que no sólo no cuenta con EIA aprobado, sino que sigue enfrentando una fuerte resistencia de la población de las provincias piuranas de Huancabamba y Ayabaca.

Por lo tanto, hay que ser muy cuidadoso cuando se hacen anuncios sobre posibles decisiones de inversión en torno a proyectos mineros. Son diversas variables las que cuentan para que finalmente se tome una decisión: desde las variables financieras y la capacidad de endeudamiento de las propias empresas; el propio contexto global, tan influyente en una actividad como la minería; hasta los temas sociales y ambientales que se presentan en las zonas de influencia de los propios proyectos.

Lo cierto es que siendo realistas, en los próximos años veremos madurar algunos cuantos proyectos de ampliación de operaciones mineras que ya están en curso y por allí alguno que otro nuevo emprendimiento nuevo. Para este año se proyectan alrededor de 4 mil millones de dólares en inversiones mineras, el monto más bajo de los últimos cinco años; y para el quinquenio, el propio Ministerio de Energía y Minas proyecta una inversión de 14 mil millones de dólares, muy por debajo de la inversión alcanzada en el quinquenio pasado.

Ya no estamos en la efervescencia de la década pasada y pese a las resistencias, hay que hacerse a la idea que la evolución de la inversión minera y de la propia producción, será bastante más pausada de lo que algunos esperan. Mientras tanto, se debería estar trabajando la agenda de derechos sociales y ambientales que sigue estando pendiente.

27 de febrero de 2017