Brasil

Un juez brasileño suspende decreto para explotación minera en reserva amazónica

La justicia brasileña suspendió este miércoles la aplicación de un polémico decreto que autorizaba la explotación minera privada en una gigantesca área de la selva amazónica, sumando un nuevo cuestionamiento a los planes de apertura económica del presidente Michel Temer.

El juez de Brasilia Rolando Spanholo ordenó «suspender inmediatamente cualquier acto administrativo que apunte a extinguir la Reserva Nacional del Cobre y Asociados (RENCA)», una zona de 47.000 km2 (mayor que la superficie de Dinamarca), situada entre los estados de Pará y Amapá, indica el acta judicial.

El magistrado argumenta que el decreto no fue «precedido de la necesaria autorización del Congreso Nacional», como lo impone la Constitución, y podría «colocar en riesgo la protección ambiental (…) y la protección de las comunidades indígenas locales».

La Abogacía General de la Unión (AGU, que defiende los intereses del Gobierno) anunció que recurrirá la decisión.

El decreto fue publicado la semana pasada por Temer, que el martes lo reemplazó por uno nuevo, con mayores precisiones sobre medidas de protección ambiental, ante el aluvión de críticas procedentes de grupos ambientalistas, de la Iglesia Católica y de varias celebridades.

El nuevo texto prohibía explícitamente la explotación minera en áreas donde haya «sobreposición parcial» de áreas protegidas o «tierras indígenas demarcadas», «excepto si está previsto en el plan de gestión».

Los grupos ambientalistas argumentan, sin embargo, que la extinción de Renca acelerará el avance de la minería privada y la deforestación sobre las áreas de preservación.

La decisión de extinguir Renca, así como otras medidas del gobierno, generaron un fuerte rechazo entre la población, que se sumó a través de las redes sociales a la campaña «Todos por la Amazonía», impulsada con fuerza por la poderosa topmodel Gisele Bundchen.

Artistas brasileños como Caetano Veloso y Anitta también se sumaron a la cruzada.

El martes, los planes de Temer recibieron un golpe desde un organismo gubernamental, el Ibama, a cargo de la gestión ambiental, que amenazó con poner fin al proceso de autorización de prospección de petróleo en la desembocadura del Amazonas si la firma francesa Total, líder del proyecto, no ofrecía garantías de protección a una barrera de coral.

– Presionar al presidente –

«La presión está funcionando. No podemos parar», afirmó Greenpeace en las redes sociales luego de conocer la suspensión.

ONG y legisladores contra la extinción de la reserva realizaron un acto en el Congreso y celebraron la medida judicial.

«Este es el momento para que digamos ‘ningún retroceso más'», afirmó la excandidata presidecial Marina Silva, que fue ministra de Medio Ambiente de Luiz Inácio Lula da Silva entre 2003 y 2008.

«La sociedad brasileña debe movilizarse para no permitir la continuidad de estos retrocesos que desde 2012 sólo se profundizan», agregó.

Marina Silva afirmó que para el gobierno de Temer, «la agenda ambiental, la agenda indígena y de derechos humanos se convirtieron en moneda de cambio».

Silva recordó que Brasil redujo en 84% la deforestación entre 2004 y 2012, y que el país se comprometió -en el Acuerdo sobre el clima de París- a eliminar la tala ilegal para 2030 y reducir en 43% sus emisiones de carbono.

Desde 2012, sin embargo, la superficie deforestada volvió a aumentar, según datos del Ministerio del Medio Ambiente, aunque esta tendencia podría revertirse este año, sostienen las autoridades.

Ese aumento de los últimos años le valió a Brasil una advertencia del gobierno de Noruega, que, si la situación no mejora, podría reducir a cero su aporte financiero a un fondo brasileño para proteger la selva amazónica.

Fuente:https://www.swissinfo.ch/spa/afp/un-juez-brasile%C3%B1o-suspende-decreto-para-explotaci%C3%B3n-minera-en-reserva-amaz%C3%B3nica/43481050

 

Chile

El hombre que persigue a Cerro Colorado

En el 2007 Luis Jara se compró el 25% de las 111 mil hectáreas que tiene la Hacienda Cancosa, en pleno Desierto de Atacama. Cuando recorrió el territorio se encontró con una comunidad aymara y decenas de pozos y estanques de la Compañía Minera Cerro Colorado. Desde entonces lleva más de una década intentando expulsar a la empresa, pero no ha conseguido nada. La minera, propiedad de la multinacional BHP Billiton, ha argumentado que ellos le arriendan la servidumbre a la comunidad aymara, mediante un contrato extrajudicial firmado en el 2008 donde se comprometieron a transferir cerca de US$ 500 mil al año para el desarrollo de proyectos y becas de estudios. Por primera vez, sin embargo, las denuncias de Jara llegaron al Ministerio Público.

Luis Jara es un hombre tenaz. Es oriundo de Concepción, vive en Alto Hospicio, tiene 59 años, y los últimos diez se los ha pasado peleando contra la Compañía Minera Cerro Colorado (CMCC), de propiedad de la multinacional BHP Billiton. Su lucha es por el agua que la empresa utiliza para la producción del cobre, la que es extraída –según dice- desde un terreno que no le pertenece: “Yo soy dueño del 25% de la Hacienda Cancosa, donde la compañía tiene más de 40 pozos y solo 4 de ellos están autorizados”, explica.

Jara ha dado esta pelea desde el año 2007, luego de enterarse de la existencia de este territorio gracias a su nuera: “Ella es familiar de la sucesión Vilches Navarro, los herederos. Ubiqué a los dueños y los ayudé a regularizar el territorio, porque hasta ese momento no les habían reconocido sus títulos”, agrega.

Para lograr el reconocimiento, Jara se pasó una larga temporada buscando documentos que acreditaran la propiedad de la familia. Lo primero que halló fue un comprobante de contribuciones del año 1938, donde se establecía que el lugar quedaba exento del pago por la crisis del salitre. El documento tenía un rol asociado a la propiedad. Con ese número fue al Servicio de Impuestos Internos (SII) y se demoró cuatro años en el trámite, hasta que en el 2012 inscribió la propiedad en el conservador de bienes raíces de Pozo Almonte. En ese año le adquirió el 25% a Sergio Vilches Villanueva, uno de los herederos. Jara recuerda haber firmado más de ocho escrituras y pagar cerca de $70 millones por 27.500 hectáreas de desierto, en el límite con Bolivia.

Desde entonces se ha transformado en una molestia para la minera. Jara los acusa de realizar extracción de agua de su territorio y la compañía argumenta que su dominio es una superposición del territorio indígena, que pertenece a la comunidad aymara de Cancosa, con la cual han firmado dos acuerdos.

La defensa de la minera, sin embargo, no ha sido suficiente para detener sus motivaciones. La última pelea comenzó el 12 de junio pasado, cuando los denunció por extracción ilegal de agua y usurpación de terrenos. Tras un patrullaje por el desierto, en el sector denominado Pampa Penjamo, se encontró con dos trabajadores que extraían agua. Dos días después, un grupo de carabineros llegó hasta el lugar. Según el parte policial, los trabajadores dijeron pertenecer a la empresa AVT Construcciones y Servicios, y uno de ellos reconoció que estaban sacando agua para la faena: “El 40% está destinado al bofedal y el 60% a Cerro Colorado”, aseguró a los policías.

El bofedal que mencionó el trabajador se llama Lagunillas, y es un humedal de altura que hasta el año 2002 era un oasis, pero repentinamente se secó. Un desastre ambiental por el cual Cerro Colorado recibió una multa de $40 millones, que no impidió que siguiera operando, y menos que a fines de 2015 recibiera la aprobación para extender la producción por siete años más.

Aunque Luis Jara participó de aquella discusión, sus argumentos no fueron tomados en cuenta. Desde entonces se la pasa deambulando todos los meses por el desierto en busca de pozos. Cada vez que encuentra uno nuevo denuncia a la compañía: “Yo no me opongo a que exploten el mineral, pero que lo hagan con agua de otro lado. Esto le pertenece a todos los chilenos. Es agua dulce en la zona más árida del mundo. Debería estar protegida, pero a nadie le importa”, se queja.

LA DISPUTA POR CANCOSA

Antes de la Guerra del Pacífico, Cancosa era una hacienda peruana. Desde el año 1877, sus dueños han sido la sucesión de la familia Vilches Navarro, pero por diversas circunstancias el territorio quedó sin reclamar luego de la guerra. Estuvo en esa situación por varias décadas, hasta que a mediados de los 80, la comunidad aymara de Cancosa lo inscribió.

Por entonces, Cancosa era una aldea cordillerana compuesta por aproximadamente 80 familias, y Cerro Colorado un proyecto minero de la empresa canadiense Río Algom, ubicado a poco más de 50 kilómetros y en reciente implementación.

La primera vinculación entre ambos lugares data desde el 15 de octubre de 1982, cuando la Dirección General de Aguas (DGA) autorizó a la compañía a extraer 300 litros por segundo desde el subsuelo de ese lugar. Tres años más tarde, el 9 de julio de 1985, Augusto Pinochet y René Peri, ministro de Bienes Nacionales de ese momento, firmaron el decreto 321 en el que se autorizó a Cerro Colorado a construir un acueducto de 50 kilómetros. El documento establecía que la propiedad por donde pasarían las cañerías era fiscal, pero un plano confeccionado por la seremi de Bienes Nacionales en el año 1989 lo declaró territorio privado, sin especificar a quien pertenecía.

Luis Jara muestra esos papeles para decir que la propiedad no es fiscal y exhibe otros para demostrar que pertenece a la sucesión Vilches Navarro. Dice tener más documentación histórica que la que posee la comunidad, a quienes acusa de haber autorizado a la minera a extraer agua con fines lucrativos a través de dos acuerdos. El primero de ellos realizado en 1991, por medio del cual le arrendaron la servidumbre del territorio para que pudieran instalar allí los pozos, a cambio de un pago de 6 mil dólares anuales por 30 años, dinero que debía ser utilizado en proyectos de desarrollo. El segundo se concretó el 13 de noviembre de 2008, cuando la minera recibió varias denuncias por haber secado la laguna del bofedal, luego de dos décadas de drenaje: “Cerro Colorado tenía varias denuncias y con ese convenio salieron del paso. BHP se comprometió a pagar mucho dinero a los indígenas a cambio de que les siguieran arrendando el desierto para sacar agua. De esta manera le dieron un maquillaje de legalidad a toda la extracción”, se lamenta Jara.

LA SEQUÍA DEL BOFEDAL

Los bofedales están protegidos por la legislación chilena desde el año 1997, mediante la resolución 909 de la DGA, que estableció la restricción para extraer agua de ellos. Eso no evitó, sin embargo, que Cerro Colorado siguiera extrayendo agua. Hasta que en el 2002 tuvo los primeros problemas ambientales, cuando los aymaras denunciaron que las cinco vertientes que tributaban al bofedal se habían secado. Un par de años más tarde, todo el ecosistema corrió la misma suerte. La sequía trajo consigo la migración de la comunidad, que no tardó en denunciar a la empresa.

En el 2004 recurrieron a la Corema de Tarapaca, que luego de dos años de investigación determinó que Cerro Colorado había incumplido la Resolución de Calificación Ambiental y aplicó una sanción de $40 millones. La resolución establecía que la compañía no había protegido el bofedal. La minera optó por mitigar el impacto a través de una extraña operación: reponer el agua de la laguna a través de un sistema de riego permanente. Para ello, traerían agua desde las napas, las mismas que habían sobreexplotado, para luego verterlas en la superficie.

La Corema consideró que eso era una buena idea y no envió los antecedentes al Consejo de Defensa del Estado. La medida no dejó conforme a la comunidad y en abril de 2006 sus miembros los demandaron por US$ 40 millones. Al año siguiente, pusieron otra querella, esta vez por daño ambiental. Argumentaban perjuicio moral, psicosocial, y patrimonial.

La arremetida judicial obligó a Cerro Colorado a buscar una salida alternativa, la que finalmente llegó en noviembre de 2008 mediante una “Transacción extrajudicial”. El nuevo acuerdo mejoraba sustancialmente las condiciones económicas para los aymaras y hacía hincapié en que las partes habían decidido “entrar en una nueva etapa de relaciones, poniendo término a las diferencias que habían mantenido en el pasado”.

El ‘nuevo trato’ obligaba a la comunidad a terminar anticipadamente los juicios, a reconocer que Cerro Colorado tenía el derecho de aprovechamiento de aguas subterráneas por un caudal de 300 litros por segundo, y autorizaba a la minera a realizar cambios en los puntos de captación de agua las veces que fuese necesario. Todo esto a cambio de la creación de tres fondos que la compañía depositaría directamente a la cuenta de la comunidad durante 22 años: US$ 350 mil anuales para financiamiento de programas de desarrollo, US$ 150 mil para becas, y US$ 105 mil para un plan de cooperación. El acuerdo, además, incluía US$ 575 mil para implementar los apoyos económicos, fondos que en total sumaban más de US$ 11 millones hasta el 2030.

El trato fue firmado en la misma época en que Luis Jara comenzó el trámite para inscribir la Hacienda Cancosa a su nombre y al del resto de los herederos: “A los aymaras les pagaron para que se quedaran callados”, asegura.

LOS POZOS DE CERRO COLORADO

Desde que compró parte de la propiedad, Luis Jara ha recorrido la hacienda decenas de veces. La ha explorado con un GPS y ha registrado cada una de las instalaciones que en ese lugar ha construido Cerro Colorado. Dice haber encontrado cerca de 40 pozos y asegura que la mayoría son ilegales. En sus diez años de pelea contra la minera, Jara los ha denunciado ante cuanto organismo ha podido: cuatro veces en la DGA, una vez en el Segundo Tribunal Ambiental, una ante la Superintendencia del Medioambiente, y ahora último en el Ministerio Público de Pozo Almonte, donde acude cada vez que encuentra un nuevo pozo.

En la DGA sus reclamos han sido rechazados continuamente, pero en todas las otras instancias los procedimientos continúan abiertos. Hace dos años hizo sus descargos ante la comisión del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental que analizó la solicitud de la minera para extender sus faenas hasta el 2023. Allí presentó todas sus objeciones y argumentó que su lucha no era por dinero, sino que por la protección del medio ambiente. Sus reclamos, sin embargo, no fueron acogidos por las autoridades. A fines de 2015, los seremis de la región aprobaron la continuidad de Cerro Colorado.

Para compensar el daño ambiental, aceptaron que la minera continuara regando el bofedal hasta el 2100. Jara cree que eso es absurdo. El punto más cuestionable –agrega- es que Cerro Colorado riega la laguna con la misma agua que está debajo de ella, un proceso circular que no augura buenos resultados: “cuanto deje de hacerlo, todo nuevamente quedará seco”, explica.

Fue precisamente eso lo que denunció ante el Ministerio Público hace algunos meses, cuando descubrió un pozo cuyo 40% de agua se iba al bofedal y el resto a la faena minera. Desde la Compañía Minera Cerro Colorado dijeron estar al tanto de la denuncia y que ya se pusieron a disposición de la fiscalía para realizar las diligencias. Aclararon que “efectúan sus labores en el marco de la legalidad y que poseen todos los derechos y permisos ambientales necesarios para la extracción de agua y el monitoreo del acuífero”. Aseguraron que ninguna de las acciones interpuestas en su contra por Luis Jara ha tenido éxito, porque su dominio “se trata de una inscripción superpuesta sobre otras inscripciones de titulares que detentan la posesión de los terrenos”.

Aquellas otras inscripciones corresponden a las de la comunidad aymara con los cuales la minera aún mantiene vigente la “Transacción extrajudicial”. Antonio Mamani, exdirector regional de la Conadi y expresidente de la comunidad que firmó el trato, aseguró que la compañía ha ido cumpliendo con la reparación del daño y que los dineros recibidos se han ocupado en proyectos de desarrollo y fomento cultural. Actualmente –dice- en Cancosa hay cerca de 20 personas establecidas, la misma cantidad que determinó el Censo del año 2002, quienes hacen soberanía en el territorio pretendido por Jara: “Él no ha poseído nunca eso, ni conoce este lugar. Lo único que tiene es una escritura que dice que esto era herencia de la sucesión Vilches Navarro, pero sólo quiere sacar plata”.

Luis Jara desmiente que aquella sea su motivación. En el 2011 -cuenta- los ejecutivos de Cerro Colorado le ofrecieron dinero para que firmara un acuerdo por el uso de la servidumbre del acueducto, pero él se negó: “Me iban a pagar $120 millones al año y querían meter en ese acuerdo todos los pozos que tienen. Les dije que esas instalaciones eran ilegales y me mandaron a la cresta”. Jara asegura que su pelea hoy se ha vuelto personal: “Yo soy obsesivo compulsivo y jamás abandonaré esta causa. Este bofedal está destruido, mataron el medio ambiente, y aun así continúan dándole permisos a Cerro Colorado. Lo que ha ocurrido es que el Estado se ha prostituido por una transnacional”, concluye.

Fuente:http://www.theclinic.cl/2017/08/27/hombre-persigue-cerro-colorado/

Mexico

Vuelve la amenaza con proyecto minero

El proyecto La Paila, en Alto Lucero, Veracruz, pretende extraer oro y plata a través de un proceso de minería a cielo abierto, a tan sólo 3 km de la central nucleoeléctrica Laguna Verde.

Cada vez es más frecuente escuchar que los proyectos mineros, energéticos y de infraestructura, que fueron detenidos gracias a la presión de la sociedad, vuelven a surgir años después con ligeras modificaciones, pero manteniendo su impacto potencial en las comunidades y en el medio ambiente. Tal es el caso del proyecto minero “La Paila”, anteriormente conocido como Caballo Blanco, ubicado en el municipio de Alto Lucero, Veracruz.

El proyecto Caballo Blanco pretende extraer oro y plata a través de un proceso de minería a cielo abierto, el cual implica la extracción de grandes volúmenes de tierra y, en consecuencia, tiene severas repercusiones al medio ambiente puesto que impacta de manera irreversible en los suelos, el agua y la biodiversidad. Pero más allá del riesgo que implica la minería a cielo abierto, la preocupación por este proyecto aumenta al pretender ubicarlo a tan sólo 3 km de la central nucleoeléctrica Laguna Verde. Esto implica que de concretarse, su operación estaría perfectamente ubicada dentro de las áreas cercanas a la Central Nuclear Laguna Verde (CNLV), mismas que requieren medidas de protección a la población en caso de que ocurriera alguna emergencia, y que han sido definidas a través del Plan de Emergencia Radiológica Externo (PERE).

El PERE define un área conocida como Zona Vía Pluma, que comprende un radio de 16 km alrededor de la central nuclear y, dentro de ésta, se delimita a su vez un área más reducida que se conoce como Área Precautoria que abarca un radio de cero hasta 5 km. Cabe destacar que tanto la delimitación de estas zonas como las medidas de protección a la población están sujetas a la regulación emitida por la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias. Entonces, en una zona considerada como crucial ante una emergencia nuclear, ¿no sería el Área de Precaución una zona que debería estar libre de proyectos de alto riesgo como es la operación de una mina a cielo abierto?, ¿no debería garantizarse la seguridad de la población por encima de cualquier otra actividad económica?

La sola existencia de la Central Nuclear Laguna Verde, construida desde hace más de dos décadas a pesar de una fuerte oposición social, representa por sí misma un motivo de constante preocupación no sólo para la sociedad veracruzana, sino para el país, que ante una eventual emergencia radiológica tendría que evaluar a nivel de competencia federal las medidas ante los posibles impactos de la radiación en agua, aire y suelos, y evitar que sus potenciales efectos puedan dañar a la población.

Aunado al riesgo del proyecto Caballo Blanco, es necesario señalar que la minería en México es un sector sobrevalorado; la extracción de minerales metálicos no es esa actividad pujante que deja una derrama invaluable en la economía mexicana, su aporte al PIB es menor al 1 %. En cuanto a las promesas de empleo y desarrollo local, estimaciones señalan que por cada mil dólares de oro vendido, las comunidades solo reciben en promedio 5.9 dólares. En ese sentido, pese a la bonanza de la industria minera, las condiciones de pobreza, pobreza extrema e inseguridad alimentaria prevalecen en buena parte de los municipios mineros.

En 2015, la producción de oro se concentraba en 22 municipios del país que, además, compartían algunas otras características como el nivel de pobreza y pobreza extrema. Los datos son claros al respecto: el 76 % de estos municipios tiene niveles de pobreza mayores al promedio nacional y más del 50 % alcanzó niveles de pobreza extrema que sobrepasan el promedio nacional.

Al ser un tema que podría representar un enorme riesgo para todos los mexicanos, dada su cercanía a la central nuclear, es importante manifestar también la necesidad de someterlo a consulta pública a toda la población. Finalmente, como señalan los zapatistas: la lucha es un proceso circular, se sabe dónde empieza, pero nunca se sabe dónde y cuándo termina.

                                                   La lucha contra los megaproyectos no termina nunca, es un continuo tejer de resistencias y batallas

Fuente:http://www.animalpolitico.com/blogueros-res-publica/2017/08/28/vuelve-la-amenaza-proyecto-minero/

Perú

Titicaca: campaña para salvar al lago de la contaminación de minería en el Perú

Frente a la contaminación del lago Titicaca, artistas y organizaciones de defensa del medio ambiente recolectan firmas para pedir al mandatario del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, detener el daño ocasionado principalmente por la minería y proteger a las poblaciones afectadas.

La carta abierta de la campaña es promovida por Saywa Films, productora del documental Titicaca: entre el oro y el mercurio, dirigido por Heeder Soto.

La petición, que busca el apoyo de la ciudadanía, puede leerse y firmarse en este enlace.

El documento también va dirigido al presidente regional de Puno, Juan Luque Mamani; el ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Edmer Trujillo Mori; y las autoridades regionales y municipales de salud y puestos gerenciales.

Un primer grupo de firmas, recolectadas en varios países, fue entregada el 24 de agosto al jefe del Estado y al titular del Congreso.

ESTE ES LA PETICIÓN

“He recibido noticias sobre la situación preocupante de la contaminación continua y muerte lenta del lago Titicaca y sus afluentes. Los niveles de plomo, mercurio, cadmio, entre otros, que se han reportado, exceden los niveles permitidos y presentan una amenaza para la salud de las comunidades aledañas del lago, violando derechos humanos fundamentales como a la salud, al agua y a un medio ambiente sano. Además de la falta de prevención y remediación de los daños, según mis informaciones, no hay medidas suficientes para proteger a la población de los peligros de aguas contaminadas, ni siquiera brindarles información adecuada sobre la situación. Finalmente me preocupo por que nosotros y el mundo reconoce la belleza natural y riqueza cultural del Titicaca y sus alrededores”.

“Por lo tanto, apoyo fuertemente la demanda que han presentado los pobladores y sus representantes de los distritos Juliaca, Coata, Huata, Capachica y Caracoto en marzo de 2017 en contra del Gobierno Regional de Puno y otras autoridades para exigir amparo de las comunidades afectadas”.

“Por tanto, solicito adoptar las siguientes medidas: instalar plantas (adecuadas) para el tratamiento de las aguas servidas y procesamiento de los desechos en las ciudades del rededor del lago; implementar controles efectivos para evitar contaminaciones provenientes de las zonas mineras; atender adecuadamente a las víctimas de la contaminación en materia de tratamiento médico, información y protección futura; hacer lo posible para controlar y supervisar a las institutiones responsables de cuidado del agua y medio ambiente bajo su responsabilidad”.

“Agradezco su atención a la presente y le solicito que me tenga informado sobre las medidas adoptadas”.

Fuente:http://laprensa.peru.com/actualidad/noticia-medio-ambiente-lago-titicaca-contaminacion-mineria-video-peru-74426

 

Ecuador

Río Blanco, días 18 días de protestas sin respuesta de las autoridades del ejecutivo

Cuenca, 28 de agosto del 2017

Río Blanco no se rinde. Hoy se cumplen 18 días de protestas frente al campamento de la minera china Junefield/Ecuagoldmining en los páramos del Cajas y los campesinos siguen firmes en su propósito de expulsar definitivamente a la empresa y proteger sus derechos y los de la naturaleza.

Inexplicablemente, no ha habido respuesta a su demanda por parte de las autoridades de la función ejecutiva en la provincia ni tampoco una clara voluntad de diálogo. Hasta la fecha, ninguna autoridad del ejecutivo se ha trasladado al lugar de los hechos para escuchar sus denuncias sobre los delitos ambientales y los abusos de la empresa minera.

 

Durante 18 días con sus noches, hombres, mujeres y menores de edad de Río Blanco han permanecido ante uno de los accesos a las instalaciones de la mina, desafiando el frío intenso de la noche, cocinando en comunidad y manteniéndose gracias al trabajo colectivo.

Ignorar las justas protestas de Río Blanco por parte de las autoridades competentes es faltar a su deber de garantizar los derechos establecidos en la constitución y es, de hecho, una forma de violencia estatal.

 

De otro lado, la minera china sigue llevando trabajadores de comunidades vecinas al campamento, lo cual crea un ambiente de tensión que ya se ha desencadenado en actos de violencia contra la comunidad de Río Blanco.

Para las organizaciones sociales hay dos motivos más de honda preocupación: la denuncia de militarización del territorio y las agresiones policiales. Personal y vehículos militares amanecieron el jueves anterior 24 de agosto en la comunidad de San Pedro de Yumate, ubicada a 30 minutos del campamento minero, de acuerdo con un tuit de la Voz del Tomebamba: “San Pedro de Yumate-Molleturo amaneció militarizado, debido a que moradores de Río Blanco se levantaron en contra de minería”.

 

En una carta enviada al gobernador del Azuay, Xavier Enderica, ese mismo día, varios integrantes de Yasunidos Guapondelig exigían disponer el retiro inmediato de los militares y detener las agresiones policiales, que también se habían producido, según denuncias de los comuneros recogidas por El Universo.

 

La jefa política del cantón Cuenca, Vanessa Cueva, en diálogo telefónico con Yasunidos Guapondelig, aseguró que no existían tales agresiones y que la presencia de los militares no estaba relacionada con el conflicto en Río Blanco, sino con un control de armas en la parte baja de Molleturo.

Yasunidos Guapondelig hace un llamado urgente al ministro del Interior, César Navas, al gobernador del Azuay, Xavier Enderica, y al jefe de Policía del Azuay, Coronel Pablo Tamayo Peñaherrera, a mantener la actuación de la fuerza pública férreamente ceñida a nuestros derechos constitucionales, a desmilitarizar la zona de manera inmediata y a resolver el conflicto a través del diálogo.

 

Igualmente, solicitamos un pronunciamiento al respecto al alcalde Marcelo Cabrera y al prefecto Paúl Carrasco, quienes votaron a favor de las declaratorias de Cuenca y del Azuay como territorios libres de minería metálica, así como al gerente general de ETAPA, Boris Piedra, y al subgerente de Gestión Ambiental, Paúl Vintimilla. ETAPA es la institución responsable del cuidado del Parque Nacional Cajas.

 

Exhortamos a los colectivos sociales y organismos de derechos humanos de la región y el país a permanecer en vigilia para garantizar la integridad de los campesinos y campesinas de Río Blanco, así como a los medios de comunicación a mantener una cobertura permanente del conflicto.

Entre los comuneros, los activistas, las ecologistas y las artistas que se dieron cita en el platón realizado el viernes anterior 25 de agosto frente a la gobernación del Azuay, el mensaje era que Río Blanco no está solo porque Río Blanco es el Cajas y el Cajas es Cuenca. Río Blanco defiende el agua que bebemos. “Hay agua de cualquier cosa en el Ecuador, pero el agua de Río Blanco es la mejor”, cantaban los manifestantes.

 

YASunidos Guapondelig

 

Colombia

Con Urrao, ya son tres los municipios de Antioquia que le dicen no a la minería

Esta decisión queda en firme tras ser aprobada por el Concejo municipal durante el fin de semana pasado.

Luego de realizados los debates necesarios sobre la prohibición de la minería de metales en el municipio del suroeste antioqueño, hoy es una realidad esta iniciativa que estaba siendo analizada desde el año 2012.

Junto a Urrao, Támesis y Jericó también hacen parte al día de hoy de las poblaciones que le dicen no a la práctica de la minería.

Líderes ambientales del municipio se habían unido anteriormente en una sola voz por medio de manifestaciones pacíficas con el fin de mostrar su desacuerdo con la llegada de multinacionales al territorio para explotar los recursos naturales.

 Fuente:https://noticias.caracoltv.com/medellin/con-urrao-ya-son-tres-los-municipios-de-antioquia-que-le-dicen-no-la-mineria
Internacional

Las Plataformas en contra de las minas consideran un despropósito la Estrategia Minera de la Junta

Las plataformas “No a la mina en la Sierra de Ávila”, “No a la Mina en la Sierra de Yemas” y “No a la mina en el Valle del Corneja” consideran que la nueva Estrategia de Recursos Minerales para el periodo 2017-2020, aprobada por la Junta de Castilla y León en plena época estival, teniendo como único fin el fomento y promoción de la minería. ( España).

Estas plataformas también consideran que se produce el agravante que para ello utiliza recursos públicos que podrían dedicarse a servicios sociales que mejoren la calidad de vida de nuestros pueblos. Sin embargo, destacan que pueda ser apropiada para otras provincias, atendiendo a la diversidad de cada territorio y sus necesidades particulares como Palencia, Burgos o León, esta última aquejada por una fuerte reconversión minera.

En la misma no se han tenido en cuenta las propuestas de las plataformas, a las que la Junta no ha dado respuesta, lo que para ellas denota una administración para la que priman los intereses de empresas y promotores mineros frente a los intereses generales.

Imposibilidad de fijar población en el entorno rural y desempleo

Según indican las plataformas, el único fin de esta estrategia es considerar susceptible de explotación cualquier mineral que se encuentre sobre el territorio, independientemente de su impacto ambiental, lo cual supone una amenaza para los entornos rurales y naturales de la provincia y de la población que en ellos se asienta, despreciando las actividades económicas arraigadas en los municipios. Y es que si bien, en ella se habla sobre sostenibilidad, se confunde el concepto de sostenibilidad con el de viabilidad presente y futura de la minería. El concepto de sostenibilidad incluye, además del respeto al entorno medio ambiental, la viabilidad del resto de actividades en el presente y en el futuro. Una actividad no debe eliminar al resto de las existentes, algo que en el entorno rural supone la base de la fijación de la población.

Por su parte, la Consejera de Economía, Pilar del Olmo, resalta que la minería es un nicho de empleo y fija población en el medio rural, a pesar de que las plataformas en contra de las minas indican que pueden demostrar con estudios cómo pueblos, o entornos rurales afectados por la minería, desde hace años, han visto su población decrecer.

Otros datos que muestran es la a su entender la irrelevancia del sector minero, que solo supone el 0,4% de los ocupados en Castilla y León. Es más, en el caso de minerales industriales, entre los que se encuentran las arenas feldespáticas que pretenden extraerse, supone tan solo el 0,05%, habiéndose destruido más de 80 empleos en 8 años (de 2007 a 2014), el equivalente al 17% del total. Y todo ello, por no hablar de los municipios mineros que pierden población como Aldeavieja, por poner un ejemplo. En estos momentos existen 483 explotaciones mineras activas en Castilla y León, en las que trabajan más de 4000 personas, solo supone una media de 8,2 trabajadores por explotación minera.

En cuanto al apartado de recursos energéticos, que son los que más ratio de explotación tienen en nuestra comunidad, se especifica el auge de las labores a cielo abierto frente al proceso de abandono definitivo de la minería de interior. El problema estriba en que los trabajos de extracción en la minería a cielo abierto se desarrollan, actualmente, principalmente con explosiones de material explosivo y manejo de materiales con maquinaria pesada, lo que indica una muy baja necesidad de personal en la explotación y con una alta cualificación y formación. Formación con la que no cuenta nuestra población rural. Y si bien se especifica una media de 8 trabajadores por explotación minera, la misma descendería significativamente por la bajada del ratio de la minería energética.

Por otro lado, en esta estrategia no se tiene en consideración el impacto sobre las zonas afectadas por la actividad minera en el entorno, (aunque sí se muestra preocupación por los problemas y aspiraciones de la minería). Un impacto que derivaría en una gran contaminación acústica, atmosférica e hídrica que afectaría muy negativamente a la ganadería, fauna y condiciones sanitarias e higiénicas de los habitantes de los pueblos próximos. Y, teniendo en cuenta que la población actual basa sus actividades en la ganadería, la agricultura, actividades cinegéticas y turísticas, la actividad minera a cielo abierto dará la puntilla a un entorno rural que, en el mejor de los casos, fijará a menos de una decena de familias por explotación minera pero desterrará a las actualmente existentes en el entorno, debido a la ruina de sus actuales medios de vida.

Fuente:http://www.gredos.info/1650-las-plataformas-en-contra-de-las-minas-consideran-un-desproposito-la-estrategia-minera-de-la-junta.html

 

Brasil

Temer retrocede y revé el permiso de explotación minera en la Amazonia

La nueva propuesta plantea que las tierras indígenas demarcadas quedarán vedadas a la explotación y prohibe la intervención a quienes hayan participado de actividades ilegales.

El gobierno de Brasil decidió evitar un escándalo internacional ante la repercusión negativa que tuvo, en Brasil y en el exterior, y decretó cambios para el uso de la Reserva Nacional del Cobre (Renca) en la Amazonia que abre la región a la explotación minera.

Aunque el presidente Michel Temer había instruido a sus ministros de Medio Ambiente, Sarney Filho, y de Minas y Energía, Fernando Coelho Filho, a que expliquen que no habría perjuicio ambiental, el nuevo decreto plantea que las tierras indígenas demarcadas quedarán prohibidas a la explotación y prohibe el derecho de intervenir en el negocio a empresas que hayan participado en el pasado de explotación ilegal.

El ministro criticó la reacción internacional en un momento en que datos del Sistema de Alerta de deforestación (SAD) del Instituto del Hombre y Medio Ambiente de la Amazonia (Imazon) mostraron que la deforestación en la Amazonia Legal cayó un 21% en un año, interrumpiendo una curva de ascenso. «Hubo confusión en la sociedad, iba a generar la percepción de que estábamos aflojando la fiscalización en la Amazonia», dijo Sarney Filho.

La reacción llegó luego de severas críticas de distintas organizaciones defensoras del medio ambiente.

El director de campañas de Greenpeace en Brasil, Nilo DÁvila, fue extremadamente crítico del proyecto. Dijo que la apertura a la minería de una zona de más de 45.000 km2 en la selva amazónica es «solo una pequeña muestra» de los proyectos del presidente conservador Michel Temer en el llamado pulmón del planeta.

Aunque también cargo contra el legado «catastrófico» en materia ambiental de los gobiernos de izquierda y en particular del de Dilma Rousseff.

El decreto establecía que la reserva, establecida en 1984, ingresara en el plan nacional de revitalización del sector minero para aumentar la incidencia en la economía nacional del 4% al 6%. Esta industria hoy emplea a 200.000 personas en un país donde una cantidad récord de 14 millones está sin trabajo.

El político opositor Randolfe Rodrigues calificó la avanzada oficial como «el mayor delito contra el bosque amazónico desde los años setenta».

Y la World Wildlife Fund (WWF) Brasil advirtió durante el fin de semana que se daría una gran deforestación, junto con una pérdida de biodiversidad y recursos hídricos y aseguró que incluso las áreas que permanecen bajo protección formal están en riesgo.

Fuente:/www.cronista.com/internacionales/Temer-retrocede-y-reve-el-permiso-de-explotacion-minera-en-la-Amazonia-20170829-0008.html

Colombia

La carta de los ambientalistas al CSIVI

Organizaciones ambientalistas nacionales e internacionales se pronunciaron ante la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (CSIVI), con respecto al “Proyecto de Ley Estatutaria de Participación Ciudadana” presentado por el Gobierno Nacional.
Mediante una carta, alrededor de 100 organizaciones rechazaron las modificaciones que pretende realizar el Gobierno a los procesos de revocatoria de mandato y las consultas populares.
Aseguran que los condicionamientos que presenta el Gobierno Nacional para poder adelantar la revocatoria de mandato y las consultas populares son regresivos y desconocen lo dispuesto por la Corte Constitucional en la Sentencia T-445 de 2016, en términos de autonomía territorial y participación democrática.
Para el abogado Rodrigo Negrete, en el proyecto de ley se pretende establecer un un obstáculo para llevar a cabo las consultas populares. Además, el jurista calificó las reformas planteadas como “una prohibición disfrazada bajo la formalidad de surtir un paso que no está previsto en la Constitución, porqué los mecanismos de participación son independientes y tienen finalidades diferentes". Los ambientalistas critican que en el título III, denominado Garantías para el ejercicio de los mecanismos de participación directa, “se imponen requisitos
previos a la revocatoria de mandato y las consultas populares que obstaculizan el derecho fundamental a la participación y el ejercicio de la democracia”.
Se oponen a la exigencia que pretenden imponer a las comunidades que promueven las consultas populares y las revocatorias del mandato de presentar de manera integral, completa, veraz y verificable las razones que sustentan su solicitud para la inclusión de los Cabildos Abiertos Especiales de Deliberación en procesos de revocatoria.

Renzo Alexander García, vocero del Comité Ambiental en Defensa de la Vida, manifestó: “El Gobierno plantea exigir a las comunidades información veraz, verificable y las razones que sustentan su solicitud, tratando de desconocer la cosmovisión y los conocimientos tradicionales, que tienen un valor similar al conocimiento científico occidental”. “Condicionando de esta forma la actuación del movimiento social al discurso academicista y de expertos, que en la mayoría de veces se encuentra cooptado por las empresas mineras y desconectado de las problemáticas sociales”, agregó.

Vale recordar que la CSIVI es la instancia que recibe y avala todos los proyectos de ley que se derivan de la implementación del acuerdo con la FARC, es así como, todos los proyectos del fast track pasan por allí antes de llegar al congreso.
“Es lamentable e incoherente que el gobierno nacional pretenda aprovecharse de los acuerdos de paz para tratar de generar condicionamientos y limitaciones a los mecanismos de participación ciudadana”, puntualizó Renzo García.

 

CARTA ENVIADA Y FIRMADA POR LA ORGANIZACIONES.

Agosto 25 de 2017

Señores
Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo
Final (CSIVI)
Gobierno Nacional
FARC-EP

Las organizaciones sociales y ambientales, abajo firmantes, rechazamos las modificaciones que pretende realizar el Gobierno Nacional a los procesos de revocatoria de mandato y las consultas populares, a través del “Proyecto de Ley Estatutaria de Participación Ciudadana” que acaba de ser presentado para su discusión en la CSIVI.
En el título III, “Garantías para el ejercicio de los mecanismos de participación directa” se imponen requisitos previos a la revocatoria de mandato y las consultas populares que obstaculizan el derecho fundamental a la participación y el ejercicio de la democracia. La propuesta de inclusión de los Cabildos Abiertos Especiales de Deliberación en procesos de revocatoria (artículo 32) y consultas populares (artículo 37), genera condicionamientos que obstaculizan el desarrollo de los procesos de movilización y organización social, limitan la voluntad popular a los ritmos burocráticos de la institucionalidad en cuestión y retrotraen la capacidad de acción de las comunidades en el ejercicio de su derecho fundamental a la participación en los términos establecidos en los artículo 40, 103 y 104 de la Carta Política de 1991 y las Leyes estatutarias 134 de 1994 y 1757 de 2015.
Los condicionamientos que presenta el gobierno nacional para poder adelantar la revocatoria de mandato y las consultas populares son regresivos, atentan contra la soberanía popular, van en contravía de la profundización de la democracia que tanta falta le hace al país y se promueve desde los acuerdos del proceso de paz y desconoce lo expresamente dispuesto por la Corte Constitucional en la Sentencia T-445 de 2016 en términos de autonomía territorial y participación democrática.
Es inaceptable que se le exija a las comunidades que promueven las consultas populares y las revocatorias del mandato “presentar de manera integral, completa, veraz y verificable las razones que sustentan su solicitud”, en la medida que se desconoce la legitimidad y legalidad por medio del cual se han implementado estos mecanismos de participación ciudadana, iniciativas claramente ajustadas a las disposiciones que exigen las Leyes 134 de 1994 y 1757 de 2015. Por otra parte, es inadmisible que se pretendan desconocer la cosmovisión y los saberes culturalmente diversos de las comunidades (de un valor similar al conocimiento científico occidental) para tratar de limitarlos al discurso academicista que la mayoría de veces se encuentra desconectado de las problemáticas sociales y ambientales de los territorios. La propuesta del gobierno nacional desconoce un derecho fundamental (la participación ciudadana, al extremo de hacerla inviable), violenta los principios de progresividad y no regresividad de los derechos contemplados en el Pacto Internacional de Derechos Humanos y la jurisprudencia constitucional.

La propuesta del Gobierno Nacional implica en la práctica una reforma constitucional (para lo cual no está facultado) regresiva en la medida que limita el derecho a la participación ciudadana y va en contravía de la ampliación democrática que persigue el Acuerdo Final.
Recordemos que la Constitución Política, en sus Artículos 40 y 103, establece que la revocatoria del mandato y las consultas populares son mecanismos de participación ciudadana que no se encuentran condicionados a las disposiciones que plantea el gobierno de Juan Manuel Santos.
Es importante que la ley estatutaria que se propone se construya en relación al Acuerdo Final, brinde mayores garantías a la participación ciudadana y el fortalecimiento de las organizaciones sociales y no lo contrario. El documento debe recoger los aportes y propuestas de los diversos foros regionales y nacionales que se han realizado para este fin.
Exigimos al gobierno nacional respetar los principios constitucionales de soberanía popular, autonomía territorial, derecho fundamental a la participación ciudadana y los requisitos dispuestos en las Leyes 1757 de 2015, 741 de 2012 y 134 de 1994.
Demandamos al gobierno nacional eliminar las barreras y obstáculos (materiales, operativos y jurídicos) que impiden la profundización de la democracia y el ejercicio de la participación ciudadana y que garantice la implementación de los mecanismos de participación ciudadana previstos en la Constitución Política en lugar de restringirlos.
Esperamos que la CSIVI tome en consideración lo expuesto anteriormente.

Cordialmente,
Comité Ambiental en Defensa de la Vida
Red de Comités Ambientales del Tolima
Comité Ambiental y Campesino de Anaime y Cajamarca
Comité Ambiental del Líbano
Comité Ambiental de Saldaña
Comité Ambiental de Planadas
Comité Ambiental de Santa Isabel
Comité Ambiental de Espinal
Comité Ambiental de Ataco
COSAJUCA
Conciencia Campesina (Cajamarca)
Asociación de Cabildos Indígenas del Tolima
Asociación de Usuarios Campesinos de Piedras
Asociación de Usuarios del Distrito de Riego a Gran Escala del Triángulo del Tolima
Asociación para el Futuro con Manos de Mujer
ASOPESCARNAT
COOSAVIUNIDOS
FOSCOST

Emisora Comunitaria de Natagaima Haca Ya Macu
Comité Pro-Defensa del Agua del Municipio de Tauramena
Comité Pro-Consulta Popular Cumaral-Meta.
Veeduría Ecológica de Arbeláez-Cundinamarca
Comité Ecológico de Pijao-Quindío
Corporación Grupo Semillas
Colectivo de Trabajo Jencerá
Corporación SOS Ambiental
Corporación Podion
Asociación Campesina del Valle de Cimitarra
MAIS Bogotá
Sembrando Vida Digna
Proceso Comunidades Negras PCN
Coordinador Nacional Agrario CNA
FEDEAGROMISBOL
CORDECAR
Movimiento Ambientalista Colombiano
CISCA
Comité de Integración Social y Ambiental
Mesa Pro Defensa del Recurso Hídrico del Departamento del Guaviare
Fundación Alma
SINTRAINAL
Comité Pro Ordenamiento Quebrada Buturama (Aguachica-Cesar)
SEMBRAR
Asociación Campesina “José Antonio Galán Zorro” ASONALCA
Corporación Social para Asesoría y Capacitación Comunitaria COS-PACC
Corporación Choapo
Fundación Pasos
Fundación de Derechos Humanos Joel Sierra
Asociación Nacional de Jóvenes y Estudiantes de Colombia ANJECO
Coordinadora Minero-energética del Centro Oriente de Colombia
Organizaciones Sociales del Centro Oriente de Colombia
Marcha Carnaval Quindío
Escuela de Pensamiento Círculo de Fuego y Unidad
Mesa Técnica del Suroeste de Antioquia
Morro de Agua
Observatorio por la Autonomía y los Derechos de los Pueblos Indígenas en Colombia
CORDATEC
Mesa Hídrica del Piedemonte Llanero
Mesa Ambiental Franciscana.
Red Nacional del Agua
SINEDIAN Sub-Directiva Ibagué.
Aterciopelados
ANUC Cundinamarca
Ambiente y Sociedad
CIDER-Centro Interdisciplinario de Estudios sobre el Desarrollo, Uniandes
Fundación Evaristo García

Comité para la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán
Fundación Gusta Gúchipas ONG
Tierra Digna
Systema Solar, artistas colombianos
Fundación Intermundos
Red por la Justicia Ambiental en Colombia
Rodrigo E. Negrete Montes, experto en derecho ambiental.
Catalina Toro, Profesora Universidad Nacional
Mariana Gómez, Coordinadora Regional para América Latina de la Red de Solidaridad
Global Si a la Vida, No a la Minería YLNM
Cony Camelo, artista colombiana.
Red Internacional de Derechos Humanos (Ginebra- Suiza).
Movimiento Mesoamericano contra el Modelo extractivo Minero, M4.
Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras COPINH
Procesos Integrales para la Autogestión de los Pueblos (PIAP)
Otros Mundos AC/Chiapas, México
Acción Colectiva (México)
Procesos Integrales para la Autogestión de los Pueblos (PIAP)
Comité Internacionalista de Zaragosa.
Solifonds (Suiza).
Asociation Arc-en-Ciel de Ginebra-Suiza
CATAPA (Bélgica)
CEDASALA de Valencia (España)
Asociación Acción Solidaria Proderechos ONGD
Mujeres Pa’lante Barcelona
Colectivo Bachue de País Vasco,
Colectivo de colombianos y colombianas refugiados en Asturias
Consejo de pueblos Wuxhtaj (Guatemala).
Colectivo Voces Ecológicas (Panamá).
OFRANEH (Honduras).
Common Frontieres (Canadá).
Colombia Solidarity Campaign (Reino Unido).
Coordinadora Ni Una Sola Mina (Costa Rica).
Correspondencia: Avenida Ferrocarril #40-61 Barrio Macarena Parte Alta
E-mail: comiteambientaldefensavida@gmail.com
Teléfonos: 3014031850-3188236369

Mexico

Comuneros de Zacatecas acusan despojos de terrenos y violencia por parte de minera canadiense

A dos años de haber sido demolidas sus casas, 150 familias de la comunidad La Colorada, en Chalchihuites, Zacatecas, reclaman a la minera Plata Panamericana, subsidiaria de la empresa canadiense Panamerican Silver Corp Mexico, que les reconozcan la propiedad de los terrenos e indemnicen los perjuicios.

La mina “La Colorada”, ubicada en la cordillera de la Sierra Madre en Zacatecas, extrajo mil 300 toneladas diarias en el 2014, y en unos meses pretendía alcanzar mil 800, de los cuales se obtiene plata, oro, plomo y zinc.

No hay planes para que la empresa se vaya pronto. La minera invirtió 163 millones de dólares entre el 2014 y el 2017 para la construcción de nueva infraestructura.

Al tiempo que autoridades locales del Partido Revolucionario Institucional, como el presidente municipal de Chalchihuites Manuel Rosales Pérez, intenta calmar la indignación con despensas, denunciaron apoderados legales de la comunidad.

Ciudad de México, 27 de agosto (SinEmbargo).- Pobladores de la comunidad La Colorada señalaron haber sido descartados por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) ante su demanda de ser despojados de sus propiedades por la minera Plata Panamericana.

“La comunidad era hecha y derecha, tenía todo. Y nosotros vivíamos ahí de la agricultura y la ganadería. Y la llegada de esta empresa lo cambió, llegaron ofreciendo trabajo y pensamos que las cosas iban a mejorar pero no fue así”, dijo Moisés Guerrero Pasilla, apoderado legal de la comunidad.

Al menos 47 comuneros interpusieron el año pasado una demanda en el Juzgado de Distrito Agrario de Zacatecas para reclamar terrenos que han sido apropiados por la empresa, de acuerdo con la versión de dos de los apoderados legales de la comunidad.

La respuesta legal se dio después de que al menos 150 propiedades fueron demolidas en el 2015 por la empresa, señalaron los comuneros.

Plata Panamericana buscaba trasladar a estas personas a casas en otro punto de la localidad.

“Ellos empezaron a construir una zona habitacional. No teníamos la idea de que era para destruir nuestra comunidad. A raíz de eso nos dijeron que nos iban a cambiar a este complejo. Nosotros preguntamos por qué nuestras casas iban a ser derrumbadas”, relató Miguel González, otro apoderado legal de la comunidad.

Alrededor de 250 pobladores fueron trasladados a las nuevas instalaciones, se trataba de unas casas de lámina, que no contaban con condiciones dignas de vida, señaló David Cayetano, miembro de la Red Internacional de Defensores de los Pueblos Indígenas, quien acompaña a la comunidad en su oposición a la mina.

Los locales aseguraron que la empresa se apoderó de tierras, incluidas aquellas donde habían construido sus casas desde hacía décadas atrás.

A la fecha, los comuneros denuncian que Plata Panamericana no cuenta con las escrituras de estas tierras, cuya clasificación debía ser la nacional.

En tanto que la mina alega estar registrada en el Registro de la Propiedad del municipio cercano Sombrerete, y estar sobre 8 mil 395 hectáreas, que se componen por 56 tierras solicitadas para minería, de las cuales 7 aún esperan un título, de acuerdo con el reporte Técnico Preliminar para la expansión de la Mina La Colorada.

González relató que pese a los intentos de denunciar la demolición encontraron la desatención por el Ministerio Público más cercano que corresponde al municipio de Sombrerete. Y tampoco la encontraron cuando el caso llegó a oídos de la Secretaría de Gobernación estatal.

De acuerdo con las palabras dadas por Carlos Bárcenas Pous, titular de la Secretaría de Economía de Zacatecas, durante un evento el 27 de enero, la mina consolidó la generación de empleos en la zona. Al menos 740 directos y mil 250 indirectos.

“Juntos, autoridades y empresa, contribuimos al desarrollo de las comunidades donde trabajan las minas, porque para nosotros las localidades y los trabajadores son nuestros socios y crecemos juntos”, correspondió el Presidente de la mina Ross J. Beaty.

No obstante, a los ojos de los comunitarios la empresa de origen canadiense les ha cerrado las puertas para dedicarse a otras actividades que no sean la minería.

“A mi mamá por ejemplo, el ingeniero Juan Villegas González [gerente general] le prohibió vender comida a los empleados de la mina, les dijo que los despediría si compraban”, denunció González.

En tanto que el Presidente Municipal de Chalchihuites Manuel Rosales Pérez, del Partido Revolucionario Institucional, les ha llegado a ofrecer despensas a los inconformes, dijo Guerrero.

Plata Panamericana no tiene planes de irse de La Colorada.

Un proyecto de expansión iniciado en el 2013 hará que la mina pase de procesar mil 229 toneladas por día a mil 800 al final del 2017. Por lo tanto, se espera un aumento en la producción anual del 64 por ciento, hasta llegar a 7.7 millones de onzas de plata en el 2018.

VIOLENCIA CONTRA POBLADORES

La empresa canadiense ha sido señalada en reiteradas ocasiones de utilizar a las fuerzas de seguridad privada para someter a los pobladores.

Tenemos unos corrales con marranos y vacas. Cuando en eso, Karla Sosa, la de recursos humanos de la minera manda a vigilancia a que quitemos los animales de ahí, porque iba a haber una medición de los terrenos”, dijo González.

Estos mismos guardias son los que someterían a los locales a cumplir con un reglamento para quienes viven en las casas construidas por la mina para sus trabajadores.

La rigurosidad queda a criterio de la empresa. Una copia del reglamento entregada a este medio devela que la comunidad pese a ser rural sólo puede contar dentro del complejo residencial con gatos, perros o peces.

No se permiten fiestas afuera de las casas, y el volumen de cualquier radio debe ser apagado a las 11 de la noche. No hay espacio para los negocios ni las tiendas, ni la modificación de ninguna de las propiedades.

A cambio, las viviendas se hayan equipadas con aparatos electrodomésticos y los gastos de servicios corren por cuenta de la empresa, según se constató en el contrato de comodato celebrado entre un trabajador y la empresa Argentum Panamericana.

La instalación de megaproyectos es uno de los principales causas de violaciones a los derechos humanos.

De acuerdo con el “Informe del Grupo de Trabajo sobre la cuestión de los derechos humanos y las empresas transnacionales y otras empresas”, realizado con la colaboración de más de 100 organizciones civiles durante la visita de representantes de Naciones Unidas, en México se constaron al menos 60 casos de violaciones de derechos humanos por empresas.

“Una preocupación que se expresa repetidamente en este documento es que el Estado está sujeto a los intereses de las empresas y que en la práctica no se aplican los marcos de políticas ni se cumplen los compromisos”, apuntó el informe presentado en junio.

Fuente:http://www.sinembargo.mx/27-08-2017/3293314