Frente al reciente fallo de la Corte de Apelaciones de Copiapó, que ratifica la paralización de las obras de Pascua Lama y da señales de la urgencia de revocar el permiso ambiental de este proyecto, las comunidades y organizaciones que por más de 10 años hemos sostenido la defensa del Valle del Huasco y de los ecosistemas glaciares de la alta cordillera, declaramos:
El agua vale más que el oro
1 – Recibimos con gran alegría y satisfacción esta nueva muestra de comprensión de las autoridades judiciales de la inviabilidad de la megaminería química en los ecosistemas glaciares y periglaciares.
2 – Entendemos que Pascua Lama es el proyecto minero más fiscalizado de la historia de nuestro país y más resistido por las comunidades, y no obstante ello, de todas formas la empresa Barrick Gold ha hecho por más de 10 años lo que ha querido; ha contaminado las aguas, destruido varios glaciares y dañado irreparablemente otros, ha interferido gravemente el ecosistema en la alta cordillera, ha comprometido la vida de más de 70 personas y ha impactado irreversiblemente nuestras relaciones comunitarias. Sin duda esto da cuenta de la fragilidad de la institucionalidad ambiental y de una institucionalidad minera hecha a medida de las empresas transnacionales y no de los intereses y los planes de desarrollo de nuestro país.



Organizaciones de la zona aledaña al polémico proyecto binacional de Barrick Gold recibieron “con gran alegría y satisfacción esta nueva muestra de comprensión de las autoridades judiciales de la inviabilidad de la megaminería química en los ecosistemas glaciares y periglaciares”.
El viernes 12 de julio se desarrollaron los alegatos, en el marco de un recurso de protección presentado por vecinas de Llay-llay, contra la aprobación ambiental de una fundición a metros de sus casas. El proyecto de una empresa suiza entró a evaluación mediante una declaración de impacto ambiental y sin información clara y oportuna a la ciudadanía.