
Pobladores de la comunidad de Queyaqueyani Grande del municipio Antequera de la provincia Poopó del departamento de Oruro denunciaron la desaparición de especies como sapos y serpientes debido a la contaminación minera en esa región.
Eleuterio Fernández de la Organización Territorial de Base (OTB) explicó que la empresa minera Sinchi Wayra opera en esa región, sin cuidado alguno, además que pasivos ambientales de hace más de 50 años contaminaron las vertientes de agua y la tierra, causando la desaparición de serpientes y sapos.
“Muchas especies han desparecido, nuestras aguas en los cerros se han secado porque las mineras han chupado toda el agua. Nuestros hermanos muy pocos crían animales, los demás ya no tenemos porque los pastos se han ido secando”, contó.



Entrevista de Pablo Peralta M./La Paz: La Confederación Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), los interculturales y las Bartolinas están «adormecidos” porque no cuestionan las leyes que se ponen en vigencia y que mellan los intereses de la población, sentencia Nilda Rojas, representante del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) «orgánico”, un sector crítico al Ejecutivo.
Empresas consultoras peruanas también participan en México y Colombia en trabajos de perforación, estudios geofísicos, entre otros servicios al sector minero.

La reciente controversia de pobladores –principalmente pescadores y ambientalistas– con autoridades y empresas privadas, generada en torno a la minería marina que se pretende llevar a cabo en Baja California Sur, en el corredor pesquero San Carlos-Las Barrancas-San Juanico, en la costa del Océano Pacífico, es apenas la punta del iceberg de la infinidad de problemas ambientales y sociales que se desencadenarán en México por la gravedad de los daños que puede causar esta novedosa forma de explotación minera del fondo marino, que además puede tener enormes repercusiones mundiales, pues el daño al medio ambiente marino no se limitaría a las zonas propuestas para la extracción.
Cada siete meses la minería del cobre consume en Chile el equivalente a un Embalse El Yeso, que surte de agua a la Región Metropolitana, en su máxima capacidad. Este volumen registrado en 2013 es un 4% más que en 2012, llegando a 13.784 litros por segundo, los que permitirían llenar 20 piscinas olímpicas cada hora.
El Arzobispado de la capital dominicana puso en duda que la pobreza pueda disminuir en la zona vecina a Loma Miranda, en caso de que se permita que sean explotados los yacimientos que hay en el lugar.
Pobladores de comunidades aledañas al proyecto minero Progreso VII Deriva, conocido como El Tambor, en La Puya, San José del Golfo, aseguraron que se mantendrán en la lucha hasta que la empresa desista de continuar con la extracción de minerales.
Un verdadero festín de concesiones mineras, metálicas y no metálicas, se habría en el país, con la confabulación de falsos inversionistas del ramo y funcionarios corruptos de la administración pública.
Mientras las grandes transnacionales mineras, generalmente canadienses, llegan a los países del istmo centroamericano ofreciendo riqueza, desarrollo, empleo y respeto a los derechos humanos, la realidad que se ve en las comunidades del Valle de Siria (Honduras), Asunción Mita (Guatemala), San Isidro (El Salvador), o Bonanza (Nicaragua), es otra.