Alrededor de cuatro mil comuneros y ronderos de las provincias de Celendín, Cajamarca y del distrito de Bambamarca, capital de la provincia de Hualgayoc, llegaron hasta las cercanías de la laguna El Perol a fin de protegerla de la empresa minera Yanacocha que planea trasvasar sus aguas como parte de los trabajos del proyecto minero Conga.
Hasta la zona llegaron también cerca de mil efectivos de la División de Operaciones Especiales (Dinoes) de la Policía Nacional que tienen como tarea proteger las instalaciones de la empresa minera.



Miles de personas llegaron a la zona donde se ubica el proyecto minero, en el norte de Perú, para rechazar un eventual inicio de esa obra. Los manifestantes construirán chozas para permanecer todo el tiempo que sea necesario a impedir la ejecución del proyecto, a cuatro mil metros sobre el nivel del mar, y que cuenta con apoyo gubernamental. «Somos más de 5.000 campesinos que nos movilizamos a la laguna para evitar que el proyecto Conga la destruya», dijo a la el dirigente Milton Sánchez
– Población de Espinar pide justicia luego del cargamontón mediático y represión de autoridades que pusieron en duda sus denuncias.
A pocos días del reinicio de las protestas contra el emblemático proyecto Conga y en medio de una gran conflictividad socio ambiental en el país, el Congreso aprobó una medida que permite a policías y militares matar o lesionar a civiles sin responsabilidad penal.
El Colectivo Bagua presentará el viernes 14 de junio a las 6 de la tarde el libro “La Verdad de Bagua” que recoge el informe en minoría para investigar los sucesos del 5 de junio de 2009 que realizó el líder indígena Jesús Manasés y la religiosa Maricarmen Gómez Callejas, del Vicariato de Jaén.
El estudio ‘Proyectos y Prospectos Mineros en el Perú, 2013-2016’ revela que para el año 2016 se habían estimado 27 proyectos mineros que representaban un total de US$ 30 mil millones, pero debido a la conflictividad social, estos se han reducido a 17 proyectos, que representan US$22,583 millones, casi US$ 8 mil millones menos que lo planificado.
La situación por la que atraviesan las comunidades de la cuenca del río Napo y Curaray en donde se registraron altos niveles de contaminación por metales pesados en humanos, peces y suelos, es materia de análisis del décimo reporte de conflictos socioambientales que elabora el Observatorio “Vigilante Amazónico”.