Los procesos de diálogo siguen avanzando en la región: en el caso de la mesa de diálogo de Espinar, ya se atraviesa una última etapa en términos de resultados de los estudios ambientales pero se abre una nueva relacionada a la adopción y seguimiento de acuerdos así como a la institucionalización permanente del espacio de diálogo. En el caso de Chamaca, recién se ha instalado el espacio y los procesos de negociación están en una etapa muy inicial.



El jefe de Estado anunció una serie de medidas orientadas a promover las inversiones en el país, lo que ha generado preocupación por lo que apunta a una clara flexibilización de instrumentos evaluación ambiental.
En la región se siguen identificando problemas relacionados con el crecimiento sostenido de la actividad minera: exigencia de puesto de trabajo para la población local, reclamos por el incremento del costo de los servicios básicos para la población, preocupación por los impactos ambientales que generan las actividades mineras, entre otros. Estos temas van marcando una nueva agenda para la región que involucra a sus autoridades y organizaciones sociales.
Los impactos ambientales negativos generados por la empresa Doe Run en Perú y en Estados Unidos siguen generando reacciones en diversas instituciones y autoridades. En efecto, hasta la fecha la empresa no ha demostrado una voluntad real de remediar los daños que ha generado la contaminación sistemática en La Oroya y en Missouri.
– Defensores de las lagunas califican hecho como maniobra para enfrentar a la población.
Hoy a las 4:30 p.m. se desarrollará el conversatorio “Derecho al agua: Conga, Cañaris y Nanay”, en el Salón de Grados José L. Barandiarán de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM).
María Jesús Ballesteros, indígena yanesha y viuda del brigadier PNP José Antonio Vilela Morales
Foto: Carretera Fernando Belaúnde, km 200, la llamada Curva del Diablo, donde se dieron los enfrentamientos.