La viceministra de Medio Ambiente, Cinthia Silva, reconoció que existe una importante caída en la producción de castaña, aproximadamente en 40 por ciento, y aclaró que esta baja se debe a los efectos climáticos, que inciden en los cultivos de la planta.
El mercurio también se expande por los ríos. Foto: ANF
La Paz, 18 de febrero (ANF).- El uso indiscriminado de mercurio para la minería aurífera en Bolivia afecta, entre muchos aspectos, también a la sostenibilidad de la amazonia y la castaña. El Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla) establece que a la par del dominio de la castaña en la economía del norte del país, hay un crecimiento acelerado de la extracción de oro.
“Esta explotación representa una amenaza para la sostenibilidad del bosque, por los efectos contaminantes que implica la utilización de mercurio para la biosfera y la deforestación que podría involucrar su explotación fuera de los ríos”, alerta el reciente estudio del CEDLA sobre los derechos laborales en la explotación de castaña.
Aún son deficientes los mecanismos adecuados para el control del uso arbitrario del mercurio en la actividad minera y los daños en el medio ambiente. Se ha determinado que sólo unas 250 cooperativas cuentan con licencia ambiental, de las más de 1.800 que operan en todo el país. Es decir que un 85% no cuentan con este documento fundamental para sus operaciones.
Son al menos 120 toneladas de mercurio por año que se usan para la labor aurífera en Bolivia. Este metal provoca impactos irreparables el medio ambiente y en la salud de las personas inmersas en esta actividad.
A lo largo de estos años se ha comprobado este crecimiento en la actividad aurífera en los sectores tradicionales de castaña. En 2014, por ejemplo, en Riberalta la producción de oro con el uso de mercurio fue de 2.423 kilogramos, en Guayaramerín fue de 2.155 y en Puerto Gonzalo Moreno se produjo 174 kilogramos de oro.
“Hasta hace unos años, Beni y Pando, los dos departamentos más importantes en la producción de castaña, no figuraban en el mapa minero; pero, desde 2018, Beni ha pasado a ser más importante que Oruro en este sector; esto se debe, exclusivamente, a la explotación aurífera que se da en su territorio”, detalla el experto en minería, Héctor Córdova.
Es así que los ríos amazónicos arrastran el oro desde la cordillera y ahora, dragas y balsas, equipadas para el efecto, se estacionan en los ríos para aspirar el lodo que yace sobre el lecho pluvial.
“Normalmente, en las épocas de lluvias, se produce un nuevo arrastre de la cordillera y hay una renovación del oro en el fondo de los ríos; pero, cuando la ambición va más allá de la paciencia, los mineros avanzan sobre el bosque, destruyendo la flora local, poniendo en riesgo la estabilidad ecológica de la región”, agrega Córdova.
Pero los daños por la minería aurífera se van expendiendo, ya que ese mercurio va desde La Paz a través de los diferentes ríos y ahora se consume también en Beni y Pando.
Desde hace un par de años los especialistas han advertido que la deforestación para actividades como la minería y actividades agropecuarias en el sector de la Amazonía podría generar una disminución paulatina e irreversible de la castaña, e inclusive su desaparición.
La viceministra de Medio Ambiente, Cinthia Silva, reconoció que existe una importante caída en la producción de castaña, aproximadamente en 40 por ciento, y aclaró que esta baja se debe a los efectos climáticos, que inciden en los cultivos de la planta.
La castaña es el segundo producto no tradicional más exportado después de la soya en Bolivia. Desde el 2014 a octubre del 2019, las exportaciones de castañas acumularon 1.071 millones de dólares, destacando el pico máximo alcanzado en el 2018 de 221 millones de dólares.
La Amazonía boliviana que abarca Pando y el norte de los departamentos de Beni y La Paz, vive de la actividad castañera, datos oficiales al 2016 establecía que aproximadamente 55.000 personas viven en el campo y de la producción castañera.
https://www.noticiasfides.com/nacional/sociedad/el-uso-de-mercurio-para-la-mineria-aurifera-pone-en-riesgo-a-la-amazonia-y-la-castana-403611




18 Feb 2020
El Comité de Defensa del Agua sostiene que Policía Nacional del Perú y la Marina de Guerra no han asumido sus responsabilidades. Además, anuncian un plantón el próximo miércoles 19 de febrero.

30/01/2020
Todos los años lo mismo: se mantiene la indiferencia ante los afectados por contaminación minera.
Mientras el seremi de Minería de Coquimbo, Roberto Vega, afirmó que la no continuación de la faena pudo deberse a los problemas con organizaciones ambientalistas, estas celebraron la decisión de la compañía y además, rechazaron cualquier tipo de sondaje en el sector del Valle del Huasco e incluso la línea de transmisión que pretende venderle energía a Chile.
La minería ya estaría perdiendo en torno a US$150 millones anuales por las escasas lluvias, mientras que pasar del consumo de agua dulce a desalinizada le implicaría al sector una inversión con costos operacionales de hasta US$2.000 millones. La pesca a nivel global es vulnerable, por el calentamiento oceánico.
Foto: CooperAcción
Comunicado Valle del Huasco tras confirmación de inviabilidad de Pascua Lama por la empresaAnte las recientes declaraciones de inviabilidad del proyecto Pascua Lama por parte de la propia empresa, en dónde reconoce que “no cuenta con una alternativa viable para materializarlo”[1], que “En el cuarto trimestre de 2019, completamos el estudio de Pascua-Lama y concluimos que no tenemos un plan que cuadre con nuestros criterios de inversión, bajo los actuales requerimientos”, y que “en los próximos años se abocará a analizar de mejor forma el terreno, aunque sin especificar si esto significa que el proyecto se retomará en el futuro” abundando que hará nuevos sondajes y que ha iniciado la construcción de la línea de transmisión existente entre Pascua Lama y la mina Veladero la que permitiría exportar energía de Chile a Argentina en el segundo semestre de 2020, reduciendo los costos de la generación con diesel en esa zona del proyecto”, como comunidad de manera enfática a la opinión pública decimos: