Chile, Litio

Chile invierte 33 veces más en desarrollo productivo del litio que en investigar cómo proteger los salares

Barinia Montoya (Mongabay Latam)12/03/2026
Portada Salar de Gorbea. Barinia Montoya (Mongabay Latam)
Desde el lanzamiento de la Estrategia Nacional del Litio, el Gobierno ha inyectado más de 166 millones de dólares en desarrollo productivo y tecnológico. La investigación en temas sociales y ambientales ligadas al litio, en cambio, solo ha recibido poco menos de 5 millones de dólares. En la inversión pública en ciencia, por cada peso asignado a temas sociales y ambientales, se van 33 a lo productivo, relegando la conservación a un segundo plano. La brecha en las inversiones da cuenta de que la promesa de balancear el componente productivo con el ambiental no se estaría cumpliendo.

“Estamos construyendo un nuevo sueldo para Chile con el litio”, fue la promesa que hizo el saliente presidente Gabriel Boric en la cuenta pública el 1° de junio de 2025. La explotación de este mineral esencial para la transición energética traerá, según la promesa del hasta hace poco presidente chileno, empleo, recaudación fiscal y una ejemplar “protección medioambiental” que asegura respetar la naturaleza para proporcionar una mejor calidad de vida a los chilenos y chilenas.

Detrás de la ambición hay razones de peso: Chile posee una de las mayores reservas globales de litio en el mundo, estimadas en 9.3 millones de toneladas, según datos de 2024 del Servicio Geológico de Estados Unidos. El litio, que desplazó al cobre como el mineral de mayor potencial estratégico para el país, es el que permite almacenar y liberar energía de las baterías que impulsan los vehículos eléctricos, que lentamente van reemplazando a los que dependen de combustibles fósiles para operar.

El litio también es fundamental para el almacenamiento de energía para electricidad, lo que permite aprovechar a gran escala la energía producida por fuentes renovables como el sol o el viento. Esos dos sectores, el transporte y la generación de energía eléctrica, ambos aún dependientes en gran medida del petróleo o el carbón, son los que más emisiones de gases de efecto invernadero producen en el planeta.

Es por esto que se aprecia al litio como un recurso ineludible para la transición energética global y la electromovilidad, otorgándole a Chile un rol geopolítico de primer orden.

Desde 1979, el Estado chileno, en plena dictadura de Augusto Pinochet, se reservó la titularidad del litio y lo excluyó del sistema de concesiones mineras que rige para otros minerales como el cobre. En el caso del litio, sólo es posible su explotación bajo control estatal o mediante contratos especiales de operación de litio a terceros (llamados CEOL), en los que el Estado chileno mantiene la titularidad e impone condiciones específicas sobre la operación, las regalías y el volumen de producción.

Para maximizar la participación estatal en los beneficios, el ex Gobierno de Boric develó en abril de 2023 un marco legal exclusivo para el litio, que bautizó Estrategia Nacional del Litio (ENL). Su meta es posicionar al país como el mayor productor mundial, para lo cuál prevé que será necesario aumentar la explotación de salares, puesto que, actualmente, solo se extrae litio del salar de Atacama.

El objetivo de la ENL, que ahora ejecutará el gobierno conservador del recién posesionado José Antonio Kast, es claro: combinar el control estatal con la tecnología y el capital privado para aumentar la producción nacional, escalar en la cadena de valor (de modo que no se venda solo la materia prima sino productos con un valor agregado) y financiar con ello el desarrollo social, la diversificación económica y la innovación en el país.

Pero, por el otro lado, la Estrategia reconoce que los salares de alta montaña en cuya salmuera se encuentra el litio son “ecosistemas complejos y únicos, reservas de agua en el desierto y hogar de pueblos y culturas milenarios que debemos respetar y cuidar”. Esos humedales de altura, que engloban a salares y lagunas, son ecosistemas con balances hídricos altamente sensibles que albergan una alta biodiversidad microbiana, que es, en muchos casos, endémica a esa región. Además reúnen las condiciones para que tres de las seis especies de flamenco que existen en el mundo puedan anidar y reproducirse allí: el flamenco chileno (Phoenicopterus chilensis), el de James (Phoenicoparrus jamesi) y el andino (Phoenicoparrus andinus), todas en la Lista Roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), por lo que deberían establecerse medidas de protección para evitar su extinción.

Por este motivo, la Estrategia del Gobierno advierte que “para aprovechar responsablemente las oportunidades que ofrece el litio para Chile, resulta fundamental aumentar el potencial productivo, asegurando una máxima recuperación, un mínimo impacto en el ambiente y el diálogo y participación de las comunidades y pueblos indígenas en las áreas relevantes de cada operación”.

Para entender si el Estado chileno podrá lograr ese equilibrio entre impulso productivo y protección ambiental, Mongabay Latam calculó y contrastó la inversión pública en desarrollo de la industria y en impulso a la ciencia ambiental sobre estos ecosistemas. Para ello envió solicitudes de información a seis entidades públicas chilenas —el Ministerio de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación, el de Minería, el de Medio Ambiente, el de Hacienda y la Corporación de Fomento y Producción (CORFO). Además, analizó los resultados del primer concurso público de investigación en litio hecho por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), brazo estatal encargado de promover y financiar la ciencia y la tecnología en Chile. Esta investigación periodística forma parte del proyecto Litio en Conflicto, liderado por el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), en alianza con 10 medios de la región, entre ellos Mongabay Latam, para entender algunos de los problemas que rodean a la industria del litio en América Latina.

De las respuestas de las entidades públicas chilenas, en ocasiones fragmentadas y ambiguas, emerge un panorama: la ENL se lanzó con el pie puesto en el acelerador productivo, pero ha venido relegando la investigación socioambiental y la protección legal efectiva de los salares, que avanzan mucho más lento y con menores recursos. A pesar de que los tres rubros no son fáciles de comparar, que en ocasiones cruzan entre sí y que el presupuesto no es el único indicador de priorización de una política pública, la dimensión del gasto asignado da una idea aproximada de a qué sectores se les ha dado mayor importancia.

El mayor volumen de inversión proviene de la estatal Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), la entidad dueña de las reservas de litio. Sus fondos provienen directamente de los contratos de arriendo firmados por el Estado chileno con las dos únicas empresas que extraen litio desde el núcleo del salar de Atacama: la chilena SQM (Sociedad Química y Minera), que opera en una porción mayor de los yacimientos de ese salar, y la estadounidense Albemarle, que lo hace en una porción más acotada.

Según datos aportados por CORFO a esta alianza periodística, en octubre de 2025, la inversión comprometida en estos contratos asciende a 166 471 121 dólares, que equivalen a unos 150 800 000 000 pesos chilenos. Esta suma se destina casi en su totalidad al eje de producción y tecnología e investigación y desarrollo (I+D) y economía circular. Si bien esto responde al mandato de fomento productivo de la Corporación, los datos confirman que no hubo ninguna inversión dirigida específicamente a la protección de ecosistemas o apoyo directo a comunidades vecinas, según la información detallada entregada por CORFO en octubre del 2025.

El principal destinatario de estos fondos es el Instituto de Tecnologías Limpias (ITL), una corporación de derecho privado sin fines de lucro, creado como parte de un acuerdo entre CORFO y la empresa chilena SQM Salar SpA (filial del grupo SQM) para impulsar en Chile una nueva industria de energía limpia y minería verde. Es la mayor inversión de I+D aplicada del país en su historia.

Para su operación a 10 años, el ITL cuenta con un presupuesto total de 242 917 553 dólares. De esa cifra, CORFO se comprometió con 137 539 919 dólares provenientes del erario público, mientras que la diferencia fue prometida por sus socios del instituto. Entre estos, destacan once universidades chilenas, tres grandes compañías mineras de cobre (CODELCO, Antofagasta Minerals y Escondida BHP) y empresas del rubro energético y de electromovilidad como Colbún, Enérgica City, Atamos Tec y Hydrox, además del apoyo de institutos internacionales de investigación como la Universidad de Nottingham y Fraunhofer.

Si bien la propuesta del ITL es anterior a la Estrategia Nacional del Litio, su financiamiento proviene de los nuevos contratos de SQM con CORFO. Eso lo sitúa en el centro de la nueva estrategia de industrialización, como un motor de innovación con enfoque en el valor agregado y la tecnología.

Víctor Rojas, líder de litio y cadena de valor del ITL, dijo a esta alianza periodística que el instituto “no está enfocado en desarrollar proyectos de investigación de los salares, sino que más bien apunta al desarrollo de la cadena de valor”. Esto incluye, explicó, tecnologías en materiales avanzados con propiedades superiores y esenciales para mejorar el rendimiento de baterías y componentes electrónicos, electromovilidad, economía circular (un sistema que busca extender la vida útil de los productos, eliminando residuos mediante el reuso, la reparación y el reciclaje) y almacenamiento energético.

En forma paralela, la CORFO entregó a esta alianza periodística, a través de una solicitud de información, el detalle de otros 22 986 097 dólares adjudicados a cinco proyectos enfocados en la economía circular y la electromovilidad, que provienen del contrato de arriendo que mantiene con Albemarle. Estos proyectos incluyen iniciativas como el Centro de Aceleración Sostenible de Electromovilidad (CASE), ejecutado por la Universidad de Chile para impulsar la adopción tecnológica en el sector, y la Solución Modular de Atamos Tec, que junto al proyecto Second Life Batteries, busca dar un nuevo uso a baterías desechadas integrándolas en sistemas de almacenamiento para energía renovable. La lista se completa con LiBR3 y ReBatVE, centrados en la recuperación de valor mediante el reciclaje y la reutilización de baterías de vehículos eléctricos una vez cumplida su vida útil.

A esta inversión se suma además el aporte de SQM al proyecto Núcleo Li-DIMET con 5 945 105 dólares, destinado al desarrollo y escalamiento de procesos sostenibles para la producción de litio metálico en Chile desarrollado por la Universidad de Concepción.

La suma de los aportes al ITL y a estos otros proyectos confirma que la inversión estatal destinada a impulsar el negocio supera los 166 000 000 de dólares.

Además, los datos que el Ministerio de Minería entregó por transparencia señalan que, junto con las agencias que dependen de él, ha destinado un total de 1 344 000 000 de pesos (1 483 444 dólares aproximadamente) entre 2023 y 2025. De esa inversión, 750 000 000 de pesos (unos 827 814 dólares) se han destinado a la ciencia geológica básica a cargo del Sernageomin (Servicio Nacional de Geología y Minería) para estudios de recursos de litio en el salar de Atacama y otros salares. El resto se ha destinado a informes técnicos y económicos para proyectos de litio a través de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco ) y Enami.

Corfo adjudicó 22 986 097 dólares a cinco proyectos enfocados en la economía circular y la electromovilidad, que provienen del contrato de arriendo que mantiene con Albemarle.
Poca plata en ambiente y ciencias sociales

Pese a la promesa de balancear el componente productivo con el ambiental, la inversión en comprender el funcionamiento natural de los salares es significativamente más baja.

El Ministerio del Medio Ambiente (MMA), responsable de la protección legal de los salares y de la consulta indígena, informó a esta alianza periodística en noviembre de 2025, que existe un monto total comprometido de 426 198 919 pesos (unos 470 418 dólares) desde el lanzamiento de la Estrategia Nacional del Litio.

De esta suma, el grueso del financiamiento surge de un convenio de transferencia de recursos entre el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) y la Universidad de Antofagasta. El convenio, denominado plan para la creación de una Red de Salares Protegidos (RSP) — que considera la conservación de 26 salares y lagunas agrupados en 15 áreas protegidas naturales—, alcanza un monto total de 400 000 000 de pesos (unos 441 501 dólares). El saldo restante informado por la entidad, 26 198 919 pesos (unos 28 917 dólares), corresponde específicamente a los fondos contemplados para 2025 para gastos operativos asociados a los procesos de ocho consultas indígenas con vista a la creación de áreas protegidas.

Como resultado de ese trabajo, el 29 de enero 2026 el Gobierno chileno anunció la creación de seis nuevas áreas protegidas en la región de Atacama, en el norte del país. Todas tienen una misión común: proteger 10 humedales de altura, entre salares y lagunas. El pasado 6 de marzo de 2026, el Gobierno aprobó otras seis áreas protegidas en la región de Antofagasta.

Sin embargo, a pesar de estos hitos, aún restan pasos cruciales para completar la Red, como informó Mongabay Latam y CLIP.

Para las comunidades indígenas, el conflicto es directo: mientras la promesa de desarrollo económico y la maquinaria productiva avanzan a pasos agigantados, la resiliencia ecológica de su hábitat ancestral —cuya subsistencia depende de la salud hídrica de los salares— parece relegada a una carrera contra el tiempo y la burocracia.
Salar de Gorbea
Salar de Gorbea. Este ecosistema ubicado en la región de Atacama forma parte del nuevo Parque Nacional Salar de Gorbea, oficializado este 29 de enero. Foto: Roberto Lagos
La ciencia sale a flote a pesar del presupuesto

A pesar de que la Estrategia Nacional del Litio se lanzó reconociendo la “falta de institucionalidad” para generar conocimiento científico y tecnológico en el sector, la inversión para subsanar esta brecha, especialmente en ciencia no destinada a temas de producción del litio, es pequeña frente a los fondos tecnológicos.

La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID)? lanzó un concurso público en 2024 para impulsar ‘anillos de investigación’ específicamente sobre litio y salares. En total, adjudicó un total de 5 982 580 000 de pesos (6 603 289 dólares) a 10 proyectos.

Ese financiamiento interno se dividió en tres bloques temáticos. El mayor monto, 3 161 960 000 de pesos (unos 3 489 095 dólares), se destinó al eje de productividad, tecnología y geología. Esta sección, que recibió más de la mitad del total adjudicado por ANID, se enfocó en proyectos clave para la cadena de valor y la explotación, tales como: innovación tecnológica para el reciclaje, bio-recuperación de litio de desechos electrónicos, diversificación de la industria del litio, desarrollo de tecnologías avanzadas (como la extracción directa del litio o EDL, que busca usar menos agua pero que todavía no tiene consenso científico y sigue siendo controversial en círculos ambientales) y dinámicas espacio-temporales del litio.

Sus beneficiarios fueron principalmente universidades ubicadas en el norte del país, como la Católica del Norte y la de Atacama, además de centros de investigación de la zona central como la Católica y la de Concepción.

En contraste, los proyectos del eje de biodiversidad y ecosistemas, centrados en el estudio y la conservación de la vida en los salares, recibieron 1 889 120 000 de pesos (unos 2 085 121 dólares). Es decir, la tercera parte de los fondos para investigación.

Fueron tres las iniciativas financiadas bajo este fondo: la primera, liderada por la microbióloga Cristina Dorador, se centra en los servicios ecosistémicos de los salares para comprender cómo estos microorganismos sostienen la vida en condiciones extremas. La segunda, adjudicada a la Universidad Mayor, consiste en un observatorio de sistemas salinos enfocado en la diversidad geológica y biológica de lagunas y bofedales en la región de Atacama. Finalmente, el tercer proyecto es el Observatorio de Salares Andinos (OASIS), que busca integrar datos hidrogeológicos y sociales para generar una línea de base científica robusta antes de nuevas intervenciones industriales.
salar de Huasco

Finalmente, el eje de ciencias sociales y gobernanza, esencial para la evaluación socioambiental y territorial, fue el más acotado, con 931 500 000 pesos (1 028 146 dólares), lo que representa la sexta parte de los fondos para ciencia. Este eje solo financió dos proyectos, ambos liderados por investigadores de la Universidad Católica del Norte. El primero, sobre socio-tecnologías del litio, se enfoca en analizar los desafíos para una minería más sustentable e innovadora, conectando el desarrollo de nuevas tecnologías de extracción con la dimensión social y territorial. El segundo, denominado geopolíticas de los off-sites del litio (LiOness), se centra en comprender las transformaciones sociales y materiales que la producción minera impone sobre las áreas ubicadas fuera de los salares (los ‘off-sites’). Su objetivo es ofrecer datos empíricos sobre las implicaciones de la actividad en infraestructuras y comunidades situadas lejos de las zonas de extracción.

Todos los proyectos se encuentran actualmente en ejecución, por lo que se espera que los resultados finales de esta primera generación de ciencia sobre litio y salares se entreguen a partir de 2027.

En forma paralela, el 18 de diciembre de 2025, la ANID adjudicó el Fondo de Investigación en Salares 2025. A diferencia de la primera convocatoria de “anillos”, que distribuyó recursos entre proyectos que versan sobre temas productivos, sociales y ambientales, este nuevo fondo se centró netamente en temas ecológicos con el objetivo de generar conocimiento científico que promueva el equilibrio entre la explotación minera, la conservación y el respeto a las comunidades indígenas.

Bajo una modalidad de asignación rápida, el concurso otorgó un total de 791 920 000 pesos (unos 875 000 dólares). Estos recursos se repartieron equitativamente en montos de 197 980 000 pesos para cuatro propuestas con un plazo de ejecución de 12 meses. Los proyectos seleccionados centrarán su investigación en tres ecosistemas críticos: el salar Grande, el salar Aguilar y el salar La Isla, cada uno liderado por diferentes universidades nacionales.

La suma de todos los montos destinados a conservación, biodiversidad e investigación socioambiental no alcanzan los 5 000 000 de dólares.

Para la doctora en oceanografía Verónica Molina, partícipe de una de estas iniciativas e integrante del Instituto Nacional de Litio y Salares (INLiSa), la entidad pública mandatada por la Estrategia Nacional del Litio para generar conocimiento, los proyectos de la ANID cumplen un rol social y ambiental que los grandes fondos de CORFO no cubren, abordando así problemas que van más allá del ámbito puramente productivo.

La fortaleza de los proyectos Anillos reside en su carácter interdisciplinario —es decir, que no se centran en una sola disciplina—, lo que fomenta la formación de capital humano y se materializa en un trabajo directo con las comunidades, buscando una ciencia “más vinculada a la coproducción del conocimiento”, según Molina. Este modelo de descentralización permite que la ciencia se mueva realmente a los territorios. Es precisamente por este enfoque estratégico y descentralizado que el INLiSa tiene la intención de tomar y recoger activamente esta información pública, incluso analizando convenios específicos para incorporar dentro de su plan estratégico.

El INLiSa cuenta con un financiamiento anual proyectado de entre 2500 y 2800 millones de pesos (unos 2.7 a 3.1 millones de dólares) una vez que alcance su plena capacidad operativa. Este presupuesto asegura una inversión estimada de más de 25 000 000 000 de pesos (23.3 millones de dólares) para los próximos 10 años y tiene la misión dual de generar condiciones para el desarrollo sostenible de la industria y, al mismo tiempo, preservar el valor social y ambiental de los salares. Para lograr este equilibrio, el instituto articulará cuatro ejes de trabajo que incluyen el eje científico (que busca entender la dinámica de los salares y generar un consenso), el tecnológico (que acelerará la innovación privada creando una plataforma de pilotaje y un catálogo de salmueras) y el eje social y de ciencia ciudadana, que buscarán generar información sobre el impacto sociocultural y crear un repositorio central de conocimiento, valorando el conocimiento ancestral de las comunidades.

Hernán Cáceres, director ejecutivo del INLiSa, fue consultado por esta alianza periodística por la disparidad entre la inversión productiva y tecnológica versus la ambiental y el impacto de las comunidades aledañas a los ecosistemas salinos. Cáceres advierte que clasificar los recursos de manera simple en productivos y ambientales puede ser una visión “simplificada, pues deja de lado matices que son muy relevantes”.

Para el director del INLiSa, el Estado no invierte directamente en la producción de litio, sino que financia la infraestructura social. Al gastar en estudios ambientales y diálogo con comunidades (lo que él llama “gasto habilitante”), el Estado está “pavimentando el camino” y reduciendo los riesgos de conflicto para que, posteriormente, las empresas privadas o estatales puedan operar sin los frenos que hoy genera la desconfianza territorial.

Es este rol de facilitador, según Cáceres, el que justifica el bajo presupuesto directo en las áreas de protección ambiental, contrastándolo con el gigantesco fondo tecnológico y productivo de CORFO.
“Los salares no son solo litio; son personas, comunidades, agua”

Los salares “no son solo litio; son personas, son comunidades, son el agua del desierto, son biotecnologías”, declaró el ex presidente Boric durante la presentación de la Estrategia Nacional del Litio en 2023.

Sin embargo, esta promesa de valor social y ambiental contrasta fuertemente con la realidad de la chequera del Estado chileno. Incluso con la reciente adjudicación en diciembre entregada por la ANID para investigar salares específicos, la investigación en ciencias sociales y gobernanza —clave para proteger a esas ‘personas y comunidades’— sigue recibiendo una fracción mínima comparada con el impulso industrial.

En total, las respuestas de las entidades estatales sugieren que por cada peso invertido en entender mejor los ecosistemas donde se encuentra el litio y las comunidades que les rodean, otros 33 se destinan a la productividad y la tecnología para aprovechar el mineral.

Esta disparidad presupuestaria, sumada a las millonarias inversiones en exploración, sugiere que el impulso productivo avanza a una velocidad muy superior al compromiso de protección, abriendo una grieta crítica entre el discurso de cuidado y la acción de la Estrategia Nacional del Litio.

El desafío final en Chile radica en resolver la tensión que la ex Ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas, planteó recientemente: “Chile está demostrando que una política productiva, como la Estrategia Nacional del Litio, puede y debe ir acompañada de objetivos ambiciosos de protección de la naturaleza”.

Por ahora, ese desafío, aún en proceso, pone en riesgo los frágiles equilibrios de los salares y otros humedales andinos, generando un profundo interrogante sobre la capacidad real del Estado para sostener su promesa de sostenibilidad y evitar que la urgencia económica socave su patrimonio ecológico.
Litio en Conflicto

Litio en Conflicto es un proyecto liderado por el Centro

Argentina, Litio

IFC apoya a Rio Tinto en el proyecto de litio Rincón.

10/03/2026
Buenos Aires, Argentina, 10 de marzo de 2026 — La Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial, se asocia con Rio Tinto para impulsar el proyecto de litio Rincón, un desarrollo greenfield de gran escala en la provincia de Salta que ayudará a Argentina a alcanzar mayor valor de su potencial en minería. Se espera que el proyecto genere empleo a lo largo de toda la cadena de valor minera, desde la construcción y las operaciones de extracción hasta el procesamiento y las cadenas de valor locales. Al mismo tiempo, la inversión en capacitación preparará a trabajadores locales para empleos de alta calidad y de largo plazo, que beneficiarán a las comunidades cercanas.

El proyecto Rincón refuerza la posición de Argentina como líder global en la producción de litio. Una vez plenamente operativo, tendrá la capacidad de producir aproximadamente 53.000 toneladas de carbonato de litio grado batería al año durante su vida útil proyectada de 40 años (y hasta 60.000 toneladas tras los esfuerzos de optimización), suficiente para abastecer a más de un millón de vehículos eléctricos anualmente.

Inversión total del proyecto: US$2.500 millones

Financiamiento de IFC: préstamo directo de US$400 millones, como parte de un paquete de financiamiento más amplio por US$1.175 millones.

Movilización de financiadores paralelos: IFC ayudó a movilizar los US$775 millones restantes para completar el paquete de financiamiento con financiadores paralelos, entre ellos BID Invest, el brazo del sector privado del Banco Interamericano de Desarrollo, así como agencias de crédito a la exportación de Japón (the Japan Bank for International Cooperation: JBIC) y Australia (Export Finance Australia).

Al producir carbonato de litio grado batería a gran escala, el proyecto apoyará el empleo local y la diversificación económica en la provincia de Salta, al tiempo que fortalecerá las cadenas de suministro globales de minerales críticos. Esto se alinea con la Estrategia de Metales y Minerales del Grupo Banco Mundial, que apoya a los países para que aprovechen plenamente el potencial de sus recursos minerales, incluido el procesamiento dentro del país, de modo que más valor y más empleos permanezcan a nivel local.

El proyecto también mantendrá sólidos estándares ambientales y sociales, posicionándose como un modelo de producción responsable de litio.

“Esta inversión refleja el compromiso de IFC de apoyar el desarrollo de Argentina mediante soluciones sostenibles del sector privado en alianza con líderes globales como Rio Tinto”, afirmó Makhtar Diop, Director General de IFC. “Con un sólido cofinanciamiento internacional, estamos demostrando cómo el capital privado puede acelerar la transición energética al tiempo que genera beneficios económicos duraderos en los mercados emergentes”.

En síntesis

El Proyecto de Litio Rincón generará empleo a lo largo de la cadena de valor minera, impulsará el crecimiento económico en la provincia de Salta y posicionará a Argentina como un líder global en la producción responsable de litio, con una producción suficiente para abastecer aproximadamente un millón de vehículos eléctricos al año.

 

Acerca de IFC

La Corporación Financiera Internacional (IFC), organización que forma parte del Grupo Banco Mundial, es la principal institución internacional de desarrollo dedicada al sector privado de los mercados emergentes. Trabaja en más de 100 países y utiliza su capital, sus conocimientos especializados y su influencia para crear mercados y oportunidades en los países en desarrollo. En el ejercicio de 2025, IFC comprometió una cifra récord de USD 71 700 millones para empresas privadas e instituciones financieras en los países en desarrollo, movilizando soluciones y capital del sector privado con el fin de crear un mundo sin pobreza en un planeta habitable. Para obtener más información, visite www.ifc.org (i).

Acerca de Rio Tinto

Rio Tinto opera en 34 países y 6 continentes, donde más de 61.000 empleados trabajan para encontrar mejores maneras de proporcionar los materiales que el mundo necesita. Sus principales productos —mineral de hierro, cobre, aluminio y litio— son los bloques fundamentales de un futuro más limpio e inteligente. Para satisfacer la creciente demanda, la empresa se centra en mantener a su gente segura mientras opera y desarrolla proyectos y operaciones de clase mundial. Asimismo, está comprometida con hacerlo de manera responsable, generando un impacto positivo duradero a través de una profunda experiencia, una sólida licencia social y asociaciones de largo plazo. Juntos, estamos resolviendo desafíos globales y creando éxito compartido.

Chile, Litio

“Minerales críticos”, o el nuevo capítulo extractivista del legado Boric

A fines de enero de 2026, la ministra de Minería, Aurora Williams, entregó al Presidente Gabriel Boric la tan anunciada Estrategia Nacional de Minerales Críticos (ENMC), uno de los últimos anclajes de este gobierno para potenciar la extracción desmesurada en Chile bajo la lógica de ser un “país minero” (Ver texto de la ENMC).

Por Javier Arroyo Olea y Lucio Cuenca Berger | Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales – OLCA

Pese a lo rimbombante del acto de presentación, la fórmula no es desconocida: construir un paraguas que permitirá, en los próximos años, respaldar cuestionados proyectos mediante una ausencia generalizada de discusión pública profunda, pero orientada bajo los intereses del empresariado extractivo. Lo vimos con el Hidrógeno Verde, también con el litio, y ahora con los “minerales críticos”.

Y, como ha sido la lógica, este paraguas tampoco está libre de nudos y tensiones que son importantes de alertar ahora, como herencia del gobierno saliente y una hoja de ruta que puede aprovechar la administración entrante. Así, a continuación, presentamos cuatro nudos a tener en consideración:

Primer nudo: minerales críticos, recursos naturales no renovables

Seguramente todos y todas recordamos la asignatura de Ciencias Naturales en el colegio, donde una de las primeras cosas que nos transmitían era una clasificación básica de los Recursos Naturales, clasificados en renovables y no renovables.

El segundo de estos, el no renovable, siempre se ejemplificaba con el petróleo y la minería, donde los “recursos” eran extraídos y usados, pero sin ser regenerados en la Naturaleza. Una clasificación así de sencilla, que se repite más allá de las aulas de la educación chilena, ni siquiera llegó a las mesas de quienes construyeron la Estrategia Nacional de Minerales Críticos, siendo un concepto omitido a diestra y siniestra sin contar con mención ni su respectiva consideración en página alguna del documento; es decir, en simple, no se considera el aspecto finito de los recursos mineros, sobre los cuales el gobierno estableció la amplificación de su explotación, por lo que para esta administración, que se autoproclamó en sus orígenes como “ecologista”, los minerales en la naturaleza y nuestros territorios son infinitos, a disposición del interés extractivo.

Para abundar más en la gravedad de esta omisión, hay documentos oficiales del Ministerio de Medio Ambiente que entregan una definición oficial de Recurso No Renovable, planteando que “son aquellos recursos que poseen una capacidad finita de extracción y aprovechamiento. Estos no pueden ser regenerados de forma natural después de su explotación”, y es una definición universalmente conocida y usada por organismos de Naciones Unidas, criterio que por razones de soberanía, de sostenibilidad y en particular por justicia intergeneracional, debieran ser considerados.

Segundo nudo: Críticos o Estratégicos

La opción de adoptar el concepto de Minerales Críticos y no Minerales Estratégicos no es menor. El gobierno omitió las recomendaciones entregadas en estudios encargados a la Comisión Chilena del Cobre Cochilco y al Banco Interamericano de Desarrollo BID que planteaban la importancia de utilizar la denominación de Minerales Estratégicos para el caso de la estrategia chilena, dada las características de su economía y la abundancia de estos minerales en su territorio, pero también porque en Chile el sector industrial y manufacturero tiene bajo desarrollo, y el país no es un gran consumidor de minerales ni otras materias primas, desde fuentes internas ni provenientes del exterior.

A pesar del peso de los argumentos, el Comité convocado por el Gobierno, con una amplia composición de intereses mineros, adoptó el concepto de “minerales críticos”, lo justifica desde “una perspectiva flexible y adaptativa”, porque considera, por una parte, la “participación consolidada o potencial en el suministro global de aquel mineral”, y por otra parte “el reconocimiento de este como crítico por las economías relevantes”.

Este enfoque cruza toda la Estrategia, en el sentido que esta busca profundizar el Chile extractivista, cuando se establece como principal objetivo “consolidar a Chile como proveedor confiable y responsable de minerales críticos a nivel global”.

Por el carácter de bienes naturales (recursos) mineros no renovables, que Chile posee en abundancia y son requeridos por las economías industriales del norte global, debieran ser considerados Estratégicos desde una visión de soberanía económica, de sostenibilidad, y considerando las potencialidades que tienen estos, en una perspectiva de incorporación de ciencia y tecnología para plantearse alternativas al Desarrollo en un horizonte de postextractivista

Tercer nudo: Chile ya tiene una participación relevante en la minería global

Surge la pregunta, ¿Por qué es necesaria una Estrategia Nacional de Minerales Críticos?
Chile ya tiene un papel muy relevante en la producción minera global, especialmente en algunos minerales ahora denominados “críticos” o “de la transición”. A continuación, algunos datos:

Chile ya es el primer productor mundial de Cobre – Cu (23 %), también de Renio (53%) , y es el segundo productor mundial de Litio – Li (24 %), Molibdeno – Mo (18%) y Boro – B (11 %) (Cochilco 2023). También tiene extracciones muy favorables en Oro, Plata, Hierro y Potasio. Hay que considerar que la gran mayoría de estas minerías están en manos transnacionales privadas, por ej. el Cu en 70%, el Litio en 100% .

La otra cara de estas cifras mineras, nos habla de territorios precarizados ambiental y socialmente, asolados por la contaminación y la falta de agua, varios de ellos territorios en sacrificio, con aportes cuestionables en calidad y cantidad de empleo, y escuálidos aportes por Royalty y Tributación.

Si bien la retórica de la ministra de Minería y el Presidente Boric, tras la presentación de esta Estrategia aparece como muy loable, la representante de esta cartera, al presentar la ENMC, destaca a esta actividad económica como la “que ha forjado la identidad del país y de sus territorios, pero hoy, además, está llamada a contribuir de manera decisiva al futuro del planeta”, dice que entre las convicciones y visión de Estado tiene “una responsabilidad global: el suministro confiable y responsable de nuestros minerales críticos es fundamental para la transición energética del planeta y el fortalecimiento de sectores estratégicos para la vida humana”.

Lo cierto es que antes de hacer y dar a conocer esta Estrategia, los gremios mineros y las empresas, ahora convertidos de principales causantes de la crisis climática en nuestros salvadores, vienen transmitiendo que Chile debe aumentar considerablemente la extracción de Cobre en los próximos años, donde la reactivación de anuncios en inversiones en minería lo comprueban.

La Estrategia Nacional del Litio se plantea llegar a ser el primer proveedor mundial, hoy es el segundo con un 24% luego de Australia que tiene 47%, por lo que también debe a lo menos triplicar la extracción de Litio en los próximos años. Al parecer el sector minero transnacional ya tenía sus metas trazadas y su nueva retórica construida, la ENMC se viene a alinear y dar algunos grados de legitimación llevándola a ser una “nueva” política de Estado.

En distintas partes del documento de ENMC se define como propósito “consolidar a Chile como un proveedor confiable y responsable de minerales críticos a nivel global, contribuyendo tanto a los desafíos globales de abastecimiento de minerales como localmente, al bienestar de las comunidades y a la justicia territorial”. Ser “proveedor de minerales” es mantener y ampliar el modelo primario exportador, también denominado extractivismo minero, en un país con una profunda mega sequía, con territorios fragilizados por la fuerte presencia minera y con un prometido “valor agregado” que no toma forma ni peso.

Cuarto nudo: participación, consulta y conflictos

Chile tiene reservas de Cobre del orden de 190 millones de Toneladas (Informe “Mineral Commodity Summaries, January 2025” del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), actualmente en Chile se extraen 5,6 millones de Toneladas anuales en cifras de 2025; de mantener este ritmo de explotación, quedaría Cobre para 34 años.

De acuerdo a las proyecciones de inversión y extracción para los próximos diez años (Cochilco 2026), hay una cartera de inversiones proyectadas de US$104.549 millones, lo que elevaría la extracción a 6,03 Millones de Toneladas de cobre anual al año 2033, a ese ritmo de extracción, las reservas de Cobre se acaban en 30 años. Ni para el Cobre, ni tampoco para los otros minerales priorizados en la ENMC, se considera las reservas cuantificadas y hasta cuanto hay de disponibilidad al intensificar la explotación de los minerales, sin que paralelamente se esté pensando en la reparación socioambiental de los territorios y en actividades económicas de reposición al extractivismo minero.

Para intensificar y aumentar la explotación minera, sólo si consideramos el Cobre, con leyes mineras que van descendiendo, con rocas más duras, minas a más altura y mayor profundidad, se requerirá más energía, más agua, más insumos químicos, se generará más contaminación al aire y el suelo, más relaves y en definitiva más territorios precarizados y comunidades afectadas.

Pero, evidentemente, acá no solo se tiene en la mira al cobre, sino al conjunto de minerales que están en este largo y estrecho territorio. Y en base a eso mismo, obviamente, no basta con consultarle solo al “ecosistema minero”, denominación (eufemismo extractivista para revestir de vida una actividad que aporta más en el sentido inverso) que les gusta usar a autoridades, empresarios y académicos, que se reconocen bajo un mismo interés, aumentar la extracción minera sin límites, y sin considerar a los pueblos indígenas, comunidades y regiones realmente involucradas en esta Estrategia.

En esta línea, la ausencia de una participación pública, realización de consulta indígena e, incluso, una evaluación ambiental estratégica, son deficiencias que se repiten bajo esta y las anteriores administraciones del Estado, toda vez que buscan acelerar lo más posible la lógica rentista que ha primado sobre Chile durante las últimas décadas, por lo que la participación abierta y discusiones profundas vendrían a ser, a criterio de los columnistas de medios empresariales y los propios defensores irrestrictos del gobierno, piedras de topes para la inversión. Pero no hay pronunciamientos que den cuenta de que la consulta ciudadana sobre el Anteproyecto de la ENMC se hizo en un tiempo muy acotado, con poca participación, donde en general se repite la presencia del “ecosistema minero”, partes interesadas suplantando lo que debiera resolver el conjunto del país.

Nos encontramos, así, ante una nueva jugada del gobierno saliente que allanará el camino a la entrante ultraderecha, pero también a una desregulación generalizada en múltiples aspectos de la vida de la población de Chile y la proliferación de conflictividades socioambientales. Mientras se afilan los dientes los intereses mineros, comunidades y organizaciones sociales se han sostenido en una defensa de los territorios cuya vocación productiva no es la que se les impone, sino que aquella que nunca les han permitido discutir ni construir, y mucho menos aplicar.

Posiblemente, esta Estrategia -que nace del tan anhelado vínculo de la alianza público-privado- en el marco de la configuración que se ha dado en el nuevo consenso extractivista- será un impulso para acrecentar las tensiones locales ante un aceleramiento de proyectos extractivos, cuya “frontera”, desde hace años, dejó de ser el norte del país y la Cordillera de los Andes. Ahora, al igual que con estrategias como la del litio, el hidrógeno verde o el propio Plan de Fortalecimiento Industrial del Biobío, el empresariado nacional y transnacional se sentirá con el respaldo de la institucionalidad para avasallar en los territorios.

Pero son esos mismos territorios los que han sostenido sus resistencias, y donde se reconoce que esta Estrategia no refleja sus intereses ni mucho menos su participación y proyección. Son las comunidades y la población, que se ha sostenido en redes de organización en distintas escalas, las que ya conocen el relato minero, el impacto de ser condenados históricamente a ser un país extractivista y cómo el Estado subsidiario se ha sustentando en privatizar y mercantilizar las necesidades de los pueblos.

Asimismo, con esta acumulación de experiencia histórica, serán las mismas (y más) organizaciones y comunidades que sostendrán sus legítimas luchas frente al interés avasallador de empresas y gobierno; las que seguirán construyendo defensa territorial y se abren camino, progresivamente, a la construcción de alternativas que nazcan desde las verdaderas necesidades de la población y la Naturaleza.

https://olca.cl/oca/informes/Apunte-de-trabajo_Estrategia-Nacional-de-minerales-Criticos.pdf

Litio, Minería en general

Extracción de minerales raros: Una disputa con repercusiones ambientales y sociales

08/03/2026 EFE
La extracción de litio provoca daños ambientales y consecuencias para las comunidades locales en Bolivia, Argentina o Chile, donde, de acuerdo a ONG’s ecologistas, grandes extensiones de ecosistemas están afectados por esta actividad, como el salar boliviano de Uyuni.

Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentado a principios de marzo, señala que Latinoamérica «tiene el 25% de las reservas de metales raros», entre ellos, «el 45% del litio y el 35% del cobre».

Asegura que el litio, uno de los minerales más utilizados en la fabricación de baterías, podría potenciar el crecimiento de la región, y que se prevé que «la demanda global aumente entre un 470% y un 800% para 2050».

Asimismo, con el objetivo de ampliar las zonas mineras en Argentina, el presidente de ese país, Javier Milei, impulsa la reforma de la Ley de Glaciares aprobada en 2010, una normativa pionera en Latinoamérica en la protección de los glaciares y de zonas periglaciales como reservas estratégicas de agua.

Cuatro relatores de Naciones Unidas han expresado recientemente en una misiva su preocupación por «el posible impacto que dicha iniciativa podría tener sobre el cambio climático y en el goce efectivo de los derechos humanos».

En Ecuador, tras la aprobación en referéndum en 2023 del cese de la extracción de petróleo en el Parque Nacional de Yasuní, se ha apostado por la minería. Así, a finales de febrero, la Asamblea Nacional (Parlamento) aprobó una nueva ley de minería del gobierno de Daniel Noboa, con la oposición tajante de los pueblos indígenas.

La ley pretende generar ingresos fiscales y divisas que contribuyan a la sostenibilidad y estabilidad del Estado ecuatoriano, pero que ha generado controversia al evadir la consulta previa obligatoria para actividades mineras y «flexibiliza los controles ambientales en favor de las grandes empresas», según la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie).

Además, ha generado controversia al permitir la retirada de material pétreo en el 3% del territorio que no forma parte del Parque Nacional de las Islas Galápagos, Patrimonio Natural de la Humanidad desde 1978.

En España, la extracción de litio ha generado gran inquietud a los vecinos de Cáceres, por un proyecto que, de aprobarse, estaría a escasos dos kilómetros de esta ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Los colectivos AmA Cáceres y Salvemos la Montaña han informado de que presentarán nuevas alegaciones contra el permiso de investigación minera (que podría tener carácter extractivo), al afectar a un acuífero subterráneo que es una de las principales reservas de agua de esta ciudad extremeña y encontrarse en una Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA).

En Galicia, los proyectos de Corcoesto (oro), Touro (cobre), San Finx (volframio), Doade (litio), Penouta (coltán), Varilongo (volframio), Corcel (cobalto), Silán (feldespato) y San Juan (volframio) han sido «tumbados o paralizados» a través de la movilización social encabezada por el activismo medioambiental, según Ecologistas en Acción.
https://www.bancaynegocios.com/extraccion-de-minerales-raros-una-disputa-con-repercusiones-ambientales-y-sociales/

Chile, Litio

La empresa estatal chilena acusa ante la justicia a francesa Eramet de «entorpecer» un proyecto de litio

Santiago (Chile) (AFP) – La empresa estatal chilena Enami acusa a la francesa Eramet de «entorpecer» un proyecto de explotación de litio que no le fue adjudicado, según un escrito presentado ante la justicia al que accedió la AFP y que puede culminar en una demanda.
05/03/2026
Rodrigo Arangua / AFP/Archivos
Enami se refiere a Eramet como «la futura demandada» y la acusa de «entorpecer el proyecto» de litio a través de la presentación de una serie de acciones legales, según una solicitud de acceso a documentos presentada en enero por la estatal chilena ante un juez civil en Santiago.

La estatal chilena Empresa Nacional de Minería (Enami) descartó a Eramet y firmó en septiembre de 2025 un contrato con Rio Tinto, la segunda minera más grande del mundo, para la explotación de tres salares en el desierto de Atacama, en el norte de Chile: Aguilar, La Isla y Grande.

La apuesta conjunta busca extraer hacia 2032 unas 75.000 toneladas de carbonato de litio al año. Chile es el segundo productor mundial de este mineral, clave en la transición energética.

«Tenemos la obligación de ejercer todas las acciones que el derecho nos confiere para defender los intereses de la empresa», afirmó el miércoles el vicepresidente de la estatal Enami, Iván Mlynarz.

«Los antecedentes están en tribunales y esperamos que la justicia se pronuncie», agregó.

El grupo francés Eramet anunció en noviembre de 2023 la compra de concesiones mineras que comprenden los terrenos donde se ubican los tres salares que explotarán Enami y Rio Tinto, por 95 millones de dólares.

Pero esa adquisión no comprende al litio, cuya explotación en Chile sólo puede darse en acuerdo con el Estado.

Según Enami, el grupo francés adquirió esas concesiones mineras sabiendo que no incluían la explotación del litio y «con el único objetivo de mejorar sus chances de una eventual asociación» con la estatal para explotar este mineral.

Pero no fue escogida y «las pertenencias mineras que pensó utilizar como ventaja para ser seleccionada, ahora las utiliza para entorpecer el proyecto», de acuerdo a la solicitud judicial presentada.

Contactada por la AFP, la empresa francesa explicó escuetamente que sus acciones corresponden a «medidas para proteger sus derechos como concesionario minero en los salares altoandinos y sus alrededores».

Chile tiene la mayor reserva mundial comprobada de litio, según el Servicio Geológico de los Estados Unidos. El metal es utilizado en la fabricación de baterías de autos eléctricos y artículos electrónicos.

Rio Tinto invertirá unos 3.425 millones de dólares en el proyecto minero, según Enami.

Es su segunda asociación de este tipo en Chile, pues en 2025 la multinacional firmó un acuerdo con la cuprífera estatal Codelco para extraer litio de Maricunga, el segundo yacimiendo más importante a nivel mundial.
https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20260304-chile-inicia-una-batalla-judicial-contra-la-francesa-eramet-por-entorpecer-un-proyecto-de-litio

Argentina, Litio

El litio argentino en el mapa de EE. UU.: producción récord y dependencia estratégica

16/02/2026
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) destacó que la producción de litio en Argentina creció un 66% en 2025, consolidando al país como un proveedor clave. En un mercado global donde el precio repuntó en el segundo semestre del año, la alianza entre el Triángulo del Litio y Washington se vuelve central frente a la competencia de China.

El panorama de los minerales críticos ha cobrado una nueva dimensión estratégica tras la difusión del informe Mineral Commodity Summaries 2026 del Servicio Geológico de EE. UU. (USGS). El documento identifica al litio como uno de los minerales donde la importación estadounidense supera el 50% de su consumo interno, situando a la Argentina y Chile como proveedores de casi la totalidad de sus compras externas (un 97% del total).

Durante el último año, la producción de la Argentina experimentó el crecimiento más vigoroso a nivel global. El país pasó de producir 13.800 toneladas de litio metálico en 2024 a 23.000 toneladas en 2025, lo que representa un incremento superior al 66%. Este salto productivo permitió al país sostener el ritmo pese a las proyecciones globales y se espera que la tendencia continúe al alza debido al ramp-up de proyectos activos y la entrada en operación de nuevos yacimientos.
Precios en alza y el impulso de las baterías

Tras un periodo de precios deprimidos, el valor del litio mostró un quiebre de tendencia en la segunda mitad de 2025. Impulsado por la demanda de vehículos eléctricos (EV) en China y Europa, así como por la construcción de grandes baterías estacionarias para redes eléctricas, el precio del carbonato de litio aumentó un 11% hacia finales del año pasado.

A nivel mundial, el mercado de baterías absorbe el 88% de la producción de litio. En este contexto, Estados Unidos busca blindar su suministro mediante el Project Vault, un plan que garantiza precios mínimos y la acumulación de stocks a través de un fondo de 12.000 millones de dólares, integrando a la Argentina en su red de aliados estratégicos.
El factor geopolítico y la «narrativa» del sodio

El dominio del suministro primario de litio se ha convertido en un campo de batalla geopolítico. Aunque China controla más del 60% de la capacidad de procesamiento, su debilidad reside en las reservas iniciales («aguas arriba»). Los datos del USGS revelan que el «Triángulo del Litio» sudamericano (Argentina, Chile y Bolivia) suma 64 millones de toneladas de recursos, una cifra seis veces superior a las reservas chinas.

Ante esta dependencia, el gigante asiático ha impulsado una narrativa sobre las baterías de ion de sodio como reemplazo. Si bien son más económicas y abundantes, estas baterías poseen una densidad energética muy inferior a las de litio, lo que limita la autonomía de los vehículos. Expertos del sector consideran que esta estrategia busca deprimir los precios mundiales del litio, aunque los resultados actuales del mercado indican que la demanda del «oro blanco» sigue siendo insustituible para la transición energética de alta performance.
https://www.elinversorenergetico.com/el-litio-argentino-en-el-mapa-de-ee-uu-produccion-record-y-dependencia-estrategica/?amp=1

Argentina, Chile, Litio

Chile abastecen el 97% del litio que importa EEUU

Juan Rivadeneira 15/02/2026
El Servicio Geológico de ese país lo ubicó entre los minerales cuya importación supera el 50% del consumo interno. La demanda global aumentó 20% y el precio repuntó en la segunda mitad de 2025, impulsado por el mercado de baterías. La “narrativa” china del sodio como reemplazo

En el contexto de la alianza sobre minerales críticos que recientemente lanzó el gobierno de Donald Trump, incluyendo a la Argentina, y el Project Vault, por el que busca garantizarse la provisión de esos minerales vía precios mínimos y acumulación de stocks a partir de un fondo de financiamiento por USD 12.000 millones, el Servicio Geológico de EEUU (USGS) dio a conocer esta semana el “Mineral Commodity Summaries 2026”.

El documento pasa revista a la situación de 84 minerales, 24 más que la más reciente lista de “minerales críticos” elaborada a partir de informes de los Departamentos de Estado, Guerra (antes llamado Defensa), Energía e Interior.

En cuanto al litio, el mineral en cuya producción global la Argentina tiene mayor incidencia, el informe consigna que con 43% y junto a Chile (54%), los vecinos trasandinos proveen el 97% de las importaciones de litio de EEUU.

El documento afirma que la demanda global sigue en alza por el avance de los autos eléctricos y el almacenamiento de energía y detalla que la producción mundial creció 31% en 2025, el consumo se incrementó un 20% y el precio aumentó en la segunda mitad del año, impulsado por la expansión del mercado de baterías.

La construcción de plantas de reciclaje de baterías en EEUU y las asociaciones entre automotrices y recicladores, agrega, buscan asegurar el suministro del mineral en un contexto de fuerte dependencia de las importaciones.

El USGS explica que la producción de litio a escala comercial en EEUU provino de una operación de salmuera continental en Nevada y que dos empresas norteamericanas (que se abstiene de identificar, por cuestiones de secreto estadístico) produjeron carbonato, cloruro e hidróxido de litio a partir de materia prima local e importada.
Baterías

Además, detalla que a escala global el 88% de la producción litífera fue para producir baterías, 4% para refinación de cerámica y vidrio, 2% cada una para grasas lubricantes y tratamiento de aire y el resto para otros usos, incluyendo aplicaciones médicas.

El consumo de litio para baterías, dice la agencia norteamericana, aumentó mucho debido al uso de baterías recargables de litio en el mercado de vehículos eléctricos (EV) y a la construcción de grandes baterías estacionarias para redes eléctricas, amén de dispositivos electrónicos portátiles y herramientas eléctricas. Además, observa, durante el año continuó la construcción de plantas de reciclaje.

Excluyendo la producción de EEUU la producción mundial de litio en 2025 aumentó un 31%, alcanzando unas 290.000 toneladas desde 222.000 toneladas en 2024. El USGS refiere volúmenes de litio metálico. Una tonelada de litio metálico equivale a 5,28 toneladas de carbonato de litio, la métrica básica del sector, en que también se mide la producción argentina.

Según los datos consignados, la producción argentina fue la que más creció el año pasado, de 13.800 toneladas de “litio metálico”(poco menos de 73.000 toneladas de carbonato) en 2024 a 23.000 toneladas (equivalente a poco más de 120.000 toneladas de carbonato) en 2025, un aumento de más del 66%, según el USGS, que revisó los datos de 2024 que había dado en su informe anual anterior.

Pese a su fuerte aumento, la producción litífera argentina no llegó a sobrepasar las de Australia, China, Chile y Zimbabue, aunque la proyección es que el país podría escalar en el ranking en 2026 y en los años siguientes, debido al ramp-up (aumento de la producción) de los proyectos ya activos y el aporte de los que entrarán en producción en los próximos años.
Peso sudamericano

Si se consideran las reservas que informa el USGS, la Argentina y Chile sumadas detentan el 36% de las reservas mundiales, por sobre Australia (22.7%) y China (12,4%).

De los minerales críticos cuyo dominio EEUU pretende limitarle a China, el litio es aquel en que el gigante asiático tiene la pata más floja “aguas arriba” de la cadena, en la etapa inicial. Aunque China detenta más del 60% de la capacidad de procesamiento, su relativa debilidad de reservas y suministro primario se hace más notable si se tiene en cuenta que las principales reservas pertenecen a países políticamente más cercanos a Washington que a Beijing, como Australia, Argentina, Chile y Canadá.Video: La guerra por elVideo: La guerra por el ‘oro blanco’, China y Estados Unidos posan sus ojos en la zona del Triángulo del Litio (Archivo DEF)

En un status intermedio puede situarse a Brasil (socio de China en el BRICS) y, más cercanos a China, a Zimbabue y Mali, en África. Pero cualquiera sea la cuenta que se haga, más del 90% de las reservas mundiales están en países más cercanos a EEUU que a China.

Por otra parte, según los datos que informa el Servicio Geológico norteamericano, en términos de “recursos” (insuficientemente explorados o cuyo costo de extracción no habilita contarlos como reservas) el mapa está aún más desequilibrado: la Argentina, Chile y Bolivia, el “triángulo del litio” sudamericano, suman 64 millones de toneladas, más de seis veces por sobre las 10 millones de toneladas de China.

El documento norteamericano recuerda que entre 2021 y principios de 2023 la demanda llevó a un pico del precio del litio, que se desplomó en los años siguientes.

¿Quiebre de tendencia?
Esa tendencia parece haberse roto el año pasado. “El considerable crecimiento en las ventas de vehículos eléctricos en China y Europa y el aumento de la demanda de sistemas de almacenamiento de energía (grandes baterías ”estacionarias”), contribuyeron al incremento de los precios del litio en la segunda mitad de 2025, dice el informe. En China, precisa, el precio spot (de contado) del carbonato de litio aumentó un 11% hacia noviembre pasado y el del espodumeno (litio de roca que empresas chinas compran de Australia y países africanos) aumentó 21 por ciento.

De hecho, según datos de la consultora Trading Economics, en lo que va del año y en los últimos doce meses el precio spot del litio aumentó 21 y 88% respectivamente, contra 17 y 75% que en los mismos períodos aumentó el precio del oro.

También es destacable que aunque el desplome del precio del litio en años anteriores había llevado a cerrar y posponer proyectos litíferos en varios países del mundo, la Argentina esquivó esa tendencia. Y en 2025 –destaca el USGS, “se concretaron importantes expansiones de capacidad de producción en Argentina, Brasil, Canadá, Chile, China, Malí, EEUU y Zimbabue”.

Según expertos como Joe Lowry, CEO y fundador de Global Lithium, conocido como Mister Lithium, la “narrativa china” que deprimió los precios del litio desde principios de 2023 estaba destinada a agotarse entre 2025 y 2026.

La principal apuesta del gigante asiático para afrontar una potencial escasez de provisión litífera es el lanzamiento de las baterías de ion de sodio “Naxtra” de CATL, el principal productor chino y mundial de baterías.

Hasta ahora, las baterías de ion de sodio han sido utilizadas en vehículos muy livianos (monopatines, bicicletas, motos) debido a su baja “densidad energética”, muy inferior a la de ion de litio.

A principios de este mes, sin embargo, CATL y la automotriz china Changan lanzaron el primer auto eléctrico con batería de sodio.

Las ventajas que argumentan son menores precios (el sodio es más abundante y barato que el litio), menor flamabilidad y mayor retención de energía a temperaturas de 20 a 30 grados bajo cero, y la futura organización de un sistema de canje rápido de baterías en estaciones de carga.

Por ahora, debido a su menor densidad energética, un auto a batería de sodio tiene una autonomía muy inferior al de uno a batería de litio. El argumento de mayor retención y capacidad de carga a temperaturas árticas o antárticas no parece que fuera a ser tan decisivo en el mercado mundial y apuntaría más bien a sostener la “narrativa china” para seguir manejando el precio mundial del litio. fuente:infobae

Minerales fundamentales: Argentina y Chile abastecen el 97% del litio que importa EEUU

Chile, Litio

Por errónea estimación en ingresos del litio, Corfo se ve forzada a vender activos para traspasar al fisco

Luego de recaudar menos de la mitad de lo esperado por contratos de litio, el Ministerio de Hacienda solicitó a la entidad la transferencia de US$ 387 millones para cumplir con la Ley de Presupuestos.
12/02/2026
Una fallida estimación de los ingresos que Corfo proyectaba recibir en 2025 por los contratos de litio del Salar de Atacama —calculados originalmente con un precio del carbonato entre US$13.000 y US$15.000 la tonelada, pero que finalmente cayó a un rango de US$8.900 a US$10.000— generó una brecha que obligó a la corporación a cubrir un diferencial de US$387 millones para completar los US$737 millones que debía traspasar al fisco según la Ley de Presupuestos; como los ingresos efectivos solo permitieron transferir US$349 millones, el Ministerio de Hacienda solicitó el cumplimiento íntegro del monto, lo que llevó al Consejo de Corfo a autorizar en diciembre la venta de activos financieros por $225.500 millones, la liquidación de inversiones transitorias por $80.000 millones y la transferencia de $49.776 millones por reembolsos de operaciones con bancos multilaterales, sumando en total $354.843 millones (equivalentes a los US$387 millones requeridos), operación que no incluyó la venta de participaciones en empresas pero que representaría cerca del 10% de los activos financieros de la institución —cuyo patrimonio bordea los US$3.000 millones— y que, si bien no tendría impacto inmediato en sus programas según su vicepresidente ejecutivo, sí afecta su planificación financiera de mediano y largo plazo.

Fuente: Emol.com – https://www.emol.com/noticias/Economia/2026/02/12/1191285/corfo-venta-activos-traspaso-fisco.html

Internacional, Litio

Por qué su enorme reserva de litio divide a Portugal

Jochen Faget 27/01/2026

Portugal cuenta con grandes yacimientos de litio. Sin embargo, el proyecto de una mina en el norte del país causa polémica. La UE y el Gobierno lo apoyan, pero la población local lleva siete años resistiéndose.
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Paisaje con montañas, campos y bosques cerca de dónde se planea la construcción de la mina a cielo abierto de litio.
Campos, bosques y montañas cerca de Covas do Barroso, donde se planea una gran mina de litio a cielo abierto.
Imagen: Jochen Faget/DW

Litio para 500.000 o incluso un millón de baterías de coches eléctricos al año: según estimaciones, el mayor yacimiento de litio de Europa se encuentra en la región de Trás-os-Montes, en el norte de Portugal.

No obstante, lejos de entusiasmar a los residentes, la extracción de litio enfrenta, desde hace años, una fuerte oposición. Para los trasmontanos, el proyecto de construcción de una gigantesca mina a cielo abierto, de casi 600 hectáreas, es un grave delito ambiental.

«El proyecto no cuenta con el apoyo del distrito, de la población local, de las organizaciones locales ni del municipio», explica Nelson Gomes, de la iniciativa ciudadana fundada hace siete años para oponerse al proyecto minero. «Esta mina no cuenta con la aceptación social necesaria», agrega.

En la pequeña aldea de Covas do Barroso, donde se planea construir la mina, los residentes incluso intentaron impedir las perforaciones exploratorias realizadas por la operadora, Savannah Resources, una sociedad anónima británica. Tras negarles a los trabajadores el acceso a sus propiedades, fue necesario recurrir a un decreto gubernamental para llevar a cabo las perforaciones.

Actualmente, todas las obras están suspendidas porque el decreto ha expirado. La mayoría de los residentes se resisten a las ofertas de compra de Savannah Resources, por lo que se está discutiendo la expropiación. «No permitiremos que destruyan nuestra tierra», dice el agricultor Nelson Gomes. «Seguiremos luchando contra el proyecto de la mina de litio; no nos rendiremos».
Corrupción y falta de transparencia

Sin embargo, la Comisión Europea ha establecido cuotas para la extracción de materias primas críticas como el litio en Europa. Además, ha declarado la mina de litio portuguesa como un «proyecto estratégico».

Previamente, el Gobierno portugués había clasificado la mina como de «interés nacional». Esto implica una simplificación de los trámites de permisos, y los residentes o las comunidades afectadas prácticamente no tienen voz ni voto.

Pero el respectivo Gobierno cayó en 2023, en medio de acusaciones de corrupción que también involucraron la concesión de licencias a la mina de litio. Asimismo, había violado la Convención de Aarhus de las Naciones Unidas, que establece normas para el acceso a la información y la participación pública en asuntos ambientales.

Hace dos años, la fiscalía portuguesa también declaró que las evaluaciones de impacto ambiental requeridas se habían realizado ilegalmente porque las autoridades habían ocultado información crucial a los involucrados.
Paisaje dañado por perforaciones exploratorias mineras.Paisaje dañado por perforaciones exploratorias mineras.
Para realizar perforaciones de prueba, se alteró el paisaje natural.
Imagen: Jochen Faget/DW

El inicio de la explotación minera previsto inicialmente para 2025 no se materializó. La empresa operadora tuvo que revisar sus planes en repetidas ocasiones y, en particular, mejorar significativamente sus medidas de protección ambiental.

Sin embargo, persisten las dudas sobre la compatibilidad ambiental del proyecto: «Contamos con estudios de expertos de renombre internacional que demuestran que, en caso de accidente, los escombros y las aguas residuales podrían contaminar las vías fluviales en una amplia zona», afirma Nelson Gomes, de la iniciativa ciudadana.
Población ignorada

Lo que más indigna a la población es la actuación del Gobierno y de la operadora de la mina. «Ninguno de ellos me ha contactado todavía para hablar sobre las ventajas y desventajas del proyecto», se queja el presidente de la cámara municipal de Boticas, Guilherme Pires. «Nadie toma en serio las preocupaciones de la población», insiste.

Según Pires, el Gobierno impuso el proyecto de litio en la región sin tener en cuenta las tradiciones agrícolas, que serían destruidas por la mina.

En entrevista con DW, el político local también critica que la empresa operadora, Savannah Resources, esté tratando de manipular a la población con folletos de diseño y eventos promocionales.

Savannah Resources colabora estrechamente con una iniciativa ciudadana recién fundada llamada «Futuro para Barroso». Su presidente, José Moura, afirma que buscan obtener el máximo beneficio posible del proyecto para la región.

«La mina significa progreso y ventajas económicas», cree Moura. En lugar de quejarse, el presidente de la cámara municipal debería cooperar con la empresa operadora, opina.
¿Palabras vacías?

En declaraciones escritas a DW, la empresa operadora, Savannah Resources, subrayó la importancia de la participación de la comunidad local. Pero, a pesar de las reiteradas solicitudes, se negó a conceder una entrevista.

Al ser consultada, también la Comisión Europea aseguró que la aceptación y la participación pública en proyectos mineros estratégicos son importantes y necesarias.

Sin embargo, Guilherme Pires, insiste en que ninguna de estas condiciones se cumple en el caso de la mina de litio.
https://p.dw.com/p/57Z4z
https://www.dw.com/es/gigantesco-yacimiento-de-litio-en-portugal-bendici%C3%B3n-econ%C3%B3mica-o-desastre-ambiental/a-75684825

Bolivia, Litio

Gobierno no descarta romper contratos del litio con China y Rusia

El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, indicó que se evalúan los convenios y advierte que se anularán si causan daño al país.
litio
La planta de litio de YLB en Potosí. Foto: YLB
Daniel Zenteno
27/01/2026

El Gobierno dejó abierta la posibilidad de romper los contratos para la explotación del litio firmados con empresas de China y Rusia, luego de admitir que los convenios comprometen la fe del Estado, pero que aún se encuentran bajo evaluación técnica y legal para determinar si generan daño económico para el país.

El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, explicó en contacto con Erbol que se realiza una revisión detallada de los acuerdos aprobados de manera reservada por la anterior administración. Si bien cuestionó la forma en la que se dispuso de recursos naturales sin transparencia, reconoció que en este caso se comprometió la fe del Estado, un aspecto que obliga al Gobierno a actuar con cautela.

Espinoza señaló que Bolivia arrastra un historial de incumplimiento de compromisos estatales, lo que ha deteriorado la confianza internacional. “No podemos seguir en esa dinámica de deterioro de la confianza que se tiene en Bolivia, no como gobierno sino como país”, afirmó, al explicar por qué el Ejecutivo es prudente al pronunciarse sobre el reconocimiento de los contratos.
Contratos de litio

No obstante, el ministro fue enfático al indicar que la evaluación en curso podría derivar en la ruptura de los convenios. Precisó que, si se identifican cláusulas que comprometan los recursos nacionales o generen perjuicio económico, “evidentemente serán denunciadas y se romperán los contratos o se tomará el mejor camino posible”.

Los contratos de explotación de litio con el consorcio Hong Kong CBC de China y Uranium One Group de Rusia fueron suscritos durante la gestión de Luis Arce, aunque hasta el momento no cuentan con la aprobación de la Asamblea Legislativa, requisito necesario para su ejecución.

Ambos contratos permitirían la llegada de más de $us 2.000 millones para la industrialización del litio y producir carbonato de litio en grado batería, de manera que el país podría aprovechar sus más de 20 millones de toneladas del recurso.

Sin embargo, los convenios generaron rechazo y movilizaciones durante la anterior administración, debido a que, según la oposición, no contemplaban el impacto ambiental y a las comunidades, además de ser presuntamente desfavorables para el Estado y demasiado generosos con las empresas trasnacionales.
https://larazon.bo/economia-y-empresa/2026/01/27/gobierno-no-descarta-romper-contratos-del-litio-con-china-y-rusia/