Veinte mil 390 personas fueron víctimas de desplazamiento forzado interno en México durante 2017 debido principalmente a la presencia de grupos armados, violencia política o proyectos mineros; la mayoría de ellas son indígenas, reveló la Comisión Mexicana para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos en México (CMDPDH).
De acuerdo con el
Informe 2017 de la Comisión, 12 mil 323 personas de
poblaciones indígenas fueron obligadas a desplazarse de su lugar de origen, es decir, el 60.44 por ciento del total. La mayoría de ellos, a causa del conflicto territorial entre los municipios de Chalchihuitán y Chenaló, Chiapas, que obligó a desplazarse a 5 mil 323 personas tsotsiles.
En total se registraron 25 episodios de desplazamiento forzado durante el año, de los cuales 17 se originaron debido a la
violencia generada por grupos armados, otros 7 por violencia política y conflictos territoriales y uno más estuvo relacionado con un proyecto minero.
El desplazamiento forzoso relacionado con el crimen organizado que afectó a más personas ocurrió en
Chilapa de Álvarez, Guerrero.
Entre el 7 y 8 de junio de 2017 decenas de familias de Tetitlán de las Limas, Ahuihuiyuco ...