
Dos empresas están extrayendo litio en el Salar de Atacama, en el norte de Chile. Pero las cantidades de agua que necesitan para esta actividad preocupa a los campesinos de la zona.
Peine, el pueblo polvoriento donde vive Sara Plaza en el norte de Chile, se encuentra en una
ladera junto al Salar de Atacama, que se extiende 3.000 kilómetros cuadrados dentro del desierto más seco del planeta.
Plaza dice que la gente solía llevar a sus animales a pastar al borde de Atacama, bajo las montañas gigantes de los Andes.
"Solía haber hermosas lagunas allá abajo, con cientos de flamencos", dice. "Ahora está todo seco y los pájaros se han ido".
Plaza dice que la
extracción de litio en Atacama está utilizando toda el agua dulce de los acuíferos de la región, que son capas de roca porosa bajo el suelo que sirven de depósitos de agua.
"Era tan verde,
ahora es un terreno duro y agrietado. Ya no podemos mantener llamas", se lamenta Plaza.
El litio, un metal blanco, plateado y suave, se utiliza para fabricar baterías de celulares, laptops y automóviles eléctricos. Su demanda se ha disparado en los ...