El Arzobispado de la capital dominicana puso en duda que la pobreza pueda disminuir en la zona vecina a Loma Miranda, en caso de que se permita que sean explotados los yacimientos que hay en el lugar.
Para justificar su postura, el principal estamento católico de la parte norte del país precisa que la experiencia de explotaciones similares enseña que los habitantes de esos pueblos «siguen envueltos en el polvo de la miseria».
Por intermedio del editorial del semanario Camino de este domingo, titulado «Mirando a Miranda», la Iglesia católica estima que toda decisión lleva desvelos y riesgos «y más cuando se trata de un tema que envuelve tantos intereses, en este caso el permiso para una explotación minera tan cuestionada».



Técnicos de la minera Falconbridge Dominicana (FALCONDO) no están seguros de la explotación de Loma Miranda, en caso de obtener el correspondiente permiso del Estado Dominicano.
Natalia Mármol
Mientras varios grupos se aprestan ya a cerrar filas con el PRD, en busca de oportunidades en las próximas elecciones, cientos de pobladores de los parajes La Piñita, Las Lagunas, La Cerca y El Naranjo, padecen la contaminación de sus ríos por el cianuro vertido por las empresas Barrick Gold y Goldcorp.
Mientras unos celebran la renegociación del contrato con las megamineras Barrick Gold y Gold Corp, otros, las más de 3,600 personas que viven en los alrededores de Pueblo Viejo, no la califican de epopeya. Ellas experimentan una muerte lenta, fatigosa y dolorosa; silente para el resto del país.