YSUCA SAN SALVADOR –
La propaganda sistemática de la minería verde, la elaboración de una nueva ley minera sin discusión abierta ni estudio serio, y el envío de gente pagada para protestar en la catedral por la posición de la Iglesia contra la minería marcan una nueva escalada de mentira y manipulación de parte de la empresa Pacific Rim y otras interesadas. Campaña preocupante porque los efectos de la minería en El Salvador siguen siendo muy peligrosos.
El discurso de la Pacific Rim recuerda el de los promotores de pruebas atómicas, que aunque decían que era experimentos inofensivos, nunca los hacían cerca de sus casas.
No hay minería verde.
La minería es un negocio sobre recursos propios de un país, que fundamentalmente daña el medio ambiente.
Por ello, hay que hacer un cálculo serio y ponderado de ventajas e inconvenientes.
Los de la Pacific Rim afirman que todo es ventaja. Y ahí estriba lo peor de su campaña. Porque la minería nunca deja las cosas ni igual ni mejor de lo que estaban. Sigue leyendo


