No ven un desplome en el valor del metal rojo, pero opinan que el país debe aumentar la productividad, cuidar su ambiente de negocios y tener reglas claras.
Durante casi un año la relación entre estos tres ejecutivos no fue del todo armónica. La compleja operación para lograr el 49% de la ex Disputada de Las Condes impactó en los ánimos. Pero cuando John Mackenzie, presidente de la división de cobre de Anglo American; Thomas Keller, presidente ejecutivo de Codelco, y Diego Hernández, presidente de Antofagasta Minerals y antes CEO de la estatal, se encontraron, convocados por «El Mercurio», la afabilidad se hizo presente. Entre ellos incluso bromearon por el mal momento de Codelco, dada la negativa del Gobierno a la capitalización de utilidades de la estatal; los vaivenes del precio del cobre y los problemas de costos de la industria.
Hasta se dieron tiempo para chanzas, como cuando se les preguntó por una eventual reforma tributaria y Keller respondió «¡Por lo menos un problema que no tengo! ¡Todo lo damos al fisco!», dijo, desatando las risas de la concurrencia.
Mackenzie, Keller y Hernández manejan tres compañías cuyo valor en conjunto supera US$ 100 mil millones y están entre las mineras más grandes del mundo.



«Codelco ha cumplido con su deber y compromiso de obtener los mayores beneficios posibles a partir de nuestras riquezas mineras», señaló el presidente de la estatal, en el 42 aniversario de la empresa.
Ambos mostraron diferencias sobre los montos solicitados por la cuprífera estatal.
El aumento de 325 a 360 días continuos de operación, y las faenas que se realizarán completamente a cielo abierto, enfrentando las complejas condiciones climáticas de la alta cordillera, son algunos de los factores de diseño que se incorporarán en esta nueva filosofía de operación de la operación minera una vez que se ponga en marcha este proyecto estructural de Codelco.
Entre los días 28 y 30 de junio se realizó un encuentro que agrupó a mujeres del norte, centro y sur del país, con el propósito de reflexionar e intercambiar visiones, sensaciones e ideas sobre el rol de lo femenino en las experiencias de defensa territorial que se desarrollan en Chile. Esto, en miras a promover el empoderamiento de códigos, intuiciones y aportes que surgen desde las mujeres y que no son suficientemente considerados en los modos de operar reproducidos en la cultura patriarcal que atraviesa nuestra propia formación, nuestras organizaciones, nuestros contextos y la estructura valórica del país.