Bolivia

Rodrigo Paz advierte que protestas y bloqueos amenazan transición democrática en Bolivia

Insular FM – 24/05/2026
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, advirtió que las protestas y bloqueos de carreteras que afectan desde hace semanas a distintas regiones del país representan una amenaza para la transición democrática y económica impulsada por su administración, en medio de una profunda crisis social y financiera.

En una entrevista con Bloomberg, el mandatario sostuvo que el actual escenario pone a prueba la estabilidad institucional boliviana en pleno proceso de apertura hacia la inversión privada y los mercados internacionales.

Las movilizaciones, que ya cumplen cuatro semanas, han dificultado el traslado de alimentos, combustibles y suministros médicos hacia La Paz y la ciudad de El Alto. Frente a este escenario, el gobierno intenta avanzar en negociaciones con los sectores movilizados, mientras la policía continúa despejando algunas rutas mediante operativos que han incluido el uso de gases lacrimógenos.

“Hay muchos intereses internos y externos en hacer fracasar esta democracia y generar desorden regional”, afirmó Paz desde la sede presidencial en La Paz. El mandatario insistió además en que la crisis actual “pone en tela de juicio la viabilidad de la democracia en Bolivia”.

El Ejecutivo convocó para este domingo una reunión con la federación de agricultores de La Paz con el objetivo de buscar una salida negociada al conflicto. Además, un consejo socioeconómico integrado por representantes de distintos sectores sostendrá el miércoles un encuentro destinado a discutir iniciativas vinculadas al petróleo, gas, minería, litio e inversiones.

Paz expresó su confianza en que ambas instancias permitan disminuir la tensión, aunque recordó que la Constitución contempla el uso de la fuerza pública en determinadas circunstancias.

Entre los manifestantes se encuentran agricultores, sindicatos y seguidores del expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del mandatario, argumentando que no ha logrado revertir la crisis económica tras seis meses de gobierno.

“El pasado no quiere ceder el paso al presente y al futuro. Eso forma parte del conflicto que estamos viviendo”, declaró Paz, en referencia a sectores que, según dijo, se resisten al cambio político y económico.

Pese al clima de conflictividad, el presidente aseguró que mantendrá su plan de reformas orientadas a reducir el déficit fiscal, abrir la economía, fortalecer la seguridad jurídica y disminuir las tensiones sociales y raciales.

“Nuestro gobierno representa el cierre de un ciclo político de los últimos 20 años”, afirmó. “Esta transición no será fácil, pero es el camino correcto para liberar las fuerzas productivas de Bolivia”.

Durante las últimas semanas, las protestas y bloqueos han marcado la agenda política boliviana. La policía informó que logró habilitar un corredor para liberar al menos 70 camiones cisterna con gasolina y diésel retenidos en la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) de Senkata, en El Alto, lo que permitirá abastecer estaciones de servicio en La Paz y zonas cercanas.

El gobierno también rechazó versiones sobre una eventual crisis interna tras recientes cambios de gabinete, asegurando que las modificaciones responden únicamente a decisiones administrativas del presidente.

Las movilizaciones continúan en distintos puntos del país. Organizaciones indígenas, campesinas y sindicales han llegado incluso a cercar La Paz para exigir la salida de Rodrigo Paz, en un contexto de creciente tensión que ya deja cuatro muertos y más de un centenar de detenidos.

Rodrigo Paz advierte que protestas y bloqueos amenazan transición democrática en Bolivia

Perú

Cuencas contaminadas de Puno unen fuerzas y anuncian protesta ante abandono estatal

Unificación de cuencas ocurre tras emergencia en Llallimayo y altos metales en ríos y Titicaca mientras comunidades consumen agua contaminada
Reynaldo Puma 24/05/2026
Pedro Callohuanca
Seis cuencas de Puno lideradas por Pedro Callohuanca anuncian protestas por contaminación minera y falta de respuesta estatal que afecta a poblacionesNoticias de Puno

Foto: Pachamama Radio
El presidente de la Plataforma Regional Ambiental de Afectados por Contaminación de la región Puno, Pedro Callohuanca Callohuanca, convocó a las seis cuencas afectadas a unir fuerzas y anunció medidas de protesta a corto plazo ante la inacción del Estado frente a la contaminación minera.

Las cuencas del Llallimayo, Suches, Ramis, Hatun Ayllu y cuatro más se unificaron el día anterior a la elección de Callohuanca como presidente de la plataforma. La región Puno registra altos índices de metales pesados, incluso el lago Titicaca, según alertó el gerente de Emsapuno.

Desde su cargo, el dirigente señaló que el Estado no atiende las demandas de las comunidades afectadas. «Lamentablemente el Estado no nos escucha, son años que se sufre, son años que se pide, son años que decimos alto a la contaminación», declaró Callohuanca Callohuanca.Live radio streaming

La Cuenca Llallimayo fue declarada en emergencia y atravesó mesas de debate de alto nivel, sin obtener soluciones concretas hasta la fecha. Asimismo, muchos distritos de la región consumen agua directamente de los ríos contaminados con metales pesados.Transmisión de radio

Ante ello, Callohuanca anunció que en los próximos días convocará una reunión conjunta con todas las cuencas para coordinar acciones. El nuevo presidente subrayó que las decisiones se tomarán colectivamente, pues «autoritariamente yo no puedo ir sobre todo», afirmó.

También estuvo presente en la juramentación el presidente de la plataforma nacional, quien mostró compromiso para enfrentar la contaminación. Callohuanca señaló, además, que alcaldes, consejeros y congresistas tampoco brindan apoyo a las comunidades afectadas.

Por último, el dirigente instó a todos los habitantes de la región a tomar conciencia de la gravedad de la situación. La Cuenca Ramis apoya la jornada de protesta convocada por el Llallimayo para el día siguiente, y el liderazgo regional buscará articular a todas las cuencas.

Cuencas contaminadas de Puno unen fuerzas y anuncian protesta ante abandono estatal

Republica Dominicana

Retoman marchas en Panamá contra minería metálica a cielo abierto

Decenas de activistas sociales marcharon hoy por céntricas avenidas de esta capital para rechazar viejos proyectos de minería metálica a cielo abierto en Panamá.
Prensa Latina 22/05/ 2026
Los manifestantes adversos a la intención del Gobierno de reabrir la mina de cobre de Donoso (Colón), pese a un fallo de la Corte Suprema de Justicia de 2023 que declaró inconstitucional el contrato con el Estado y decretó el cierre de operaciones, se movilizaron desde la Iglesia del Carmen hasta la plaza 5 de mayo, en la inmediaciones del Legislativo.

Esa convocatoria fue impulsada por el grupo Sal de las Redes y por el Movimiento Independiente Voluntad, que difundieron el llamado a través de plataformas digitales bajo el mensaje de una “marcha masiva”.

Durante la actividad, los manifestantes expresaron rechazo a cualquier intento de reactivar proyectos mineros en el país y dirigieron críticas al presidente de la República, José Raúl Mulino.

El abogado Silvio Guerra, quien participó en la protesta, declaró al diario La Estrella de Panamá que “el país no quiere mina” y pidió al mandatario “descender al calor popular”, al tiempo que aseguró que las convocatorias continuarán.

Hace tres años en los meses de octubre y noviembre, intensas protestas populares paralizaron al país hasta que el Supremo declaró inconstitucional el contrato de concesión entre el Estado y la empresa Minera Panamá, subsidiaria de la trasnacional canadiense First Quantum, y el Gobierno se vio obligado a decretar el cese de operaciones.

Sin embargo, la actual administración ordenó auditoria a la mina y a intensificar un plan de manejo seguro, incluso, pese a varias denuncias al enclave por daños ambientales, llegó a autorizar el procesamiento y exportación de mineral almacenado.

En reiteradas ocasiones, el Ejecutivo y sobre todo Mulino y su ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, han defendido el proyecto de reabrir la mina y reactivar la actividad extractiva, generadora de miles de empleos y con un importante peso en el Producto Interno Bruto del país istmeño, según sus cálculos.

Retoman marchas en Panamá contra minería metálica a cielo abierto

Republica Dominicana

“Agua sí, oro no”: la consigna que puso en jaque el modelo minero de República Dominicana

La suspensión del proyecto Romero en San Juan de la Maguana revela cómo los conflictos extractivos en América Latina ya no se deciden solo con estudios ambientales, sino también con legitimidad social

– En la noche del pasado 4 de mayo, el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, hizo algo poco frecuente en América Latina: detener una exploración minera que todavía no había sido rechazada técnicamente, pero que ya había perdido legitimidad social. Su decisión suspendió el proyecto Romero, impulsado por la empresa canadiense Goldquest en la provincia de San Juan de la Maguana, al suroeste de República Dominicana, tras años de protestas y presión comunitaria creciente en las últimas semanas. La consigna terminó convirtiéndose en símbolo nacional: “Agua sí, oro no”.

Nathalia Romero – Kenny Cabrera, San Juan de la Maguana – El País
Imagen: Personas participan en una manifestación en la presa de Sabaneta, en San Juan de la Maguana, el 3 de mayo.Orlando Barría (EFE)

“Esta decisión se fundamenta en el estricto cumplimiento de la Ley 64-00 de Medio Ambiente y Recursos Naturales”, declaró Abinader en una alocución difundida a través de las redes sociales. “Ante un rechazo social mayoritario de un proyecto de esta magnitud, su continuidad carece de viabilidad social”, puntualizó. Así, el anuncio transformó un conflicto local en un debate nacional sobre minería, agua, inversión extranjera y confianza institucional. Y es que en San Juan la discusión no solamente trata sobre el oro. La demanda de las protestas no era un simple eslogan: era una forma de nombrar un miedo.

Conocida como el “granero del sur”, la provincia produce alrededor del 92% de las habichuelas de consumo nacional, según datos de la Dirección General Suroeste del Departamento de Economía Agropecuaria de 2025, así como otros cultivos que abastecen al país. Además, el río San Juan alimenta la presa de Sabaneta, de la que dependen 30.000 hectáreas agrícolas y comunidades enteras justo en una región marcada por largos períodos de sequía. Precisamente, a pocos metros de su cuenca, es donde se buscaba eventualmente la explotación del proyecto, que colinda con áreas protegidas como los parques nacionales José del Carmen Ramírez y Armando Bermúdez.

En San Juan el agua se reparte por turno. “Tandeo”, le llaman los agricultores. Un día le toca a uno; al día siguiente, a otro. Bajo esa realidad, cualquier intervención en la cuenca alta del río se ve como una amenaza existencial. “El agua aquí no es solo un recurso, es la base de todo”, explica Manuel Matos, agricultor y dirigente del movimiento Suroeste Unido por el Agua y la Vida.

La promesa del oro en pausa

Bajo las montañas de San Juan yacen oro, cobre y plata. Previo al anuncio presidencial, Goldquest sostenía que Romero podría generar unos 3.000 millones de dólares en exportaciones, cerca de 1.000 millones en ingresos fiscales, 800 empleos directos y alrededor de 3.000 indirectos; esto en una de las provincias con mayores niveles de pobreza del país, con un índice del 58,2%, según datos del Sistema Único de Beneficiarios 2025.

Luis Santana, director ejecutivo de Goldquest Dominicana, defiende la iniciativa como una oportunidad de transformación económica. “La agricultura ha perdido productividad, hay pobreza y falta de oportunidades. La minería puede generar empleo y dinamizar la economía”, dijo en entrevista con este medio. La empresa, además, insiste en que Romero no se parece a otros proyectos mineros asociados a conflictos ambientales en el país caribeño. Propone una mina subterránea, sin uso de cianuro ni mercurio, y con un sistema de captación de agua de lluvia. Pero para Matos, “no es realista decir que van a operar con agua de lluvia en una zona que puede tener hasta nueve meses de sequía”

Al día siguiente del anuncio presidencial, GoldQuest confirmó a EL PAÍS que aún no había recibido una notificación oficial del Estado sobre la suspensión del proyecto. Días después, en medio de denuncias de comunitarios que aseguraban que las actividades mineras continuaban en la zona, la empresa canadiense emitió un comunicado en el que anunció el retiro de sus equipos “para evitar tensiones”.

Conflictos por el agua

Para Lucio Cuenca, director del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), lo ocurrido en San Juan no es un episodio aislado. “La gente pone en la balanza el territorio, el agua y sus modos de vida. Hay antecedentes acumulados en América Latina que explican por qué las comunidades ya no creen ciegamente en las promesas de la minería”. El caso Romero, sostiene el ingeniero, refleja un patrón regional. Desde Panamá hasta Perú, pasando por Chile, Ecuador y Argentina, los proyectos extractivos han enfrentado crecientes resistencias sociales vinculadas al agua, la contaminación y la percepción de que los beneficios económicos rara vez compensan los costos ambientales y territoriales. “Hoy la minería se reviste de verde, habla de sostenibilidad o transición energética, pero sigue siendo una actividad intensiva, extractivista y de fuerte impacto para los territorios”, afirma.

Lo de Romero ocurre además en un contexto regional sensible con el cierre de la minera Pascua Lama de Barrick Gold entre Chile y Argentina en 2020 y el cierre de la mina de cobre en Panamá en 2023. En República Dominicana, Barrick Pueblo Viejo, la mina de oro más grande de América Latina, continúa apareciendo constantemente en el debate público como referencia de contaminación y conflictos sociales. “La experiencia acumulada en América Latina explica gran parte del rechazo social”, insiste Cuenca. “Las empresas se van, pero muchas veces los pasivos ambientales permanecen durante décadas”.

La crisis de confianza

A medida que el rechazo crecía contra Romero, también aumentaba la desconfianza hacia las instituciones encargadas del arbitraje del proceso. Las dudas se intensificaron después de que circularon cuestionamientos sobre vínculos entre un exasesor técnico del Ministerio de Energía y Minas y la Goldquest, impulsora del proyecto. El ministerio respondió mediante un comunicado oficial, asegurando que el exfuncionario había dejado de formar parte de la institución meses antes y que nunca participó en evaluaciones vinculadas al proyecto de la empresa canadiense.

“Cuando la institucionalidad pierde legitimidad social, incluso las mejores capacidades técnicas comienzan a debilitarse políticamente”, explica Nelson Espinal Báez, abogado dominicano y experto en negociación y construcción de consensos públicos. A su juicio, el conflicto evidencia una transformación más profunda en la región. “Las comunidades hoy exigen algo más: participación temprana, transparencia, información creíble y la percepción de que el proceso fue legítimo”.

Uno de los temores de los comunitarios, por ejemplo, es la posibilidad de que el suroeste dominicano evolucione hacia un distrito minero, donde la acumulación de concesiones transforme el uso del territorio. “No es una obra puntual, Goldquest tiene otras 14 concesiones en la zona, y esto podría desplazar eventualmente todo el territorio agrícola”, advierte Luis Carvajal, miembro de la Academia de Ciencias del país.

Durante meses, el Ministerio de Energía y Minas insistió en que Romero permanecía únicamente en fase de exploración, en espera de los estudios técnicos de impacto ambiental para pasar a la fase de explotación, y que ninguna decisión había sido tomada. Sin embargo, dentro del propio Gobierno comenzaron a surgir señales contradictorias cuando el ministro de Medio Ambiente, Armando Paíno Henríquez —quien rechazó conceder una entrevista para este reportaje—, afirmó en la televisión local que República Dominicana debía decidir “si desaprovecha cientos de miles de millones de dólares en posibles reservas mineras o continúa evaluando la posibilidad de desarrollo”, insistiendo en que el debate debía abordarse “bajo criterios de ciencia y no de presunciones”.

Ahora el conflicto continúa moviéndose en nuevas direcciones. El próximo 22 de mayo, una comisión legislativa de Medio Ambiente visitará la zona, mientras organizaciones sociales buscan que el área sea declarada espacio protegido, una iniciativa liderada por el senador de la provincia sureña, Félix Bautista.

Entre inversión y soberanía

La suspensión de Romero abrió un debate incómodo para República Dominicana: hasta qué punto un Estado puede detener un proyecto extractivo sin afectar la percepción de seguridad jurídica. El abogado peruano Ricardo Ampuero, especialista en arbitraje internacional y conflictos extractivos de la región, considera que estas situaciones muestran una tensión cada vez más frecuente en América Latina. “El conflicto social puede manifestarse incluso antes de que culminen los procesos formales de evaluación estatal”, explica. “Y eso obliga a los gobiernos a equilibrar criterios técnicos, presión social y estabilidad política”. Ampuero considera que la decisión dominicana difícilmente puede analizarse solo desde el derecho minero o ambiental. “Aquí confluyen soberanía regulatoria, legitimidad democrática y protección de inversiones”, sostiene.

Muchos países latinoamericanos mantienen tratados internacionales de protección recíproca de inversiones, que permiten a empresas acudir a arbitrajes cuando consideran afectados sus intereses económicos. Antes de la suspensión ordenada por el Gobierno, Goldquest ya había invertido 50 millones de dólares en la fase de exploración. Sobre un posible riesgo de proceso jurídico contra el Estado, el ministro de Energías y Minas, Joel Santos, aseguró a este medio que “el país está debidamente blindado al respecto y las empresas entienden que es un riesgo que toman”.

El conflicto también llegó a los tribunales. En 2018, comunitarios interpusieron una acción de amparo preventivo para frenar el proyecto Romero. El tribunal unipersonal de San Juan de la Maguna ordenó entonces suspender los trabajos hasta que existiera una licencia ambiental, criterio posteriormente confirmado por el Tribunal Constitucional.

Para el abogado constitucionalista Cristóbal Rodríguez, la sentencia fijó un límite importante: el Estado no puede paralizar por completo una operación con permisos de exploración ni ordenar el desmantelamiento de sus equipos sin evidencia técnica suficiente sobre el nivel del daño ambiental. “Sin estudios previos, no es posible determinar si el impacto sería irreversible”, explica.

Sin embargo, el veredicto también incorpora elementos asociados al principio precautorio, como la protección preventiva del medio ambiente y el reconocimiento del riesgo ecológico. Hoy ambos lados del conflicto interpretan parcialmente aquella decisión a su favor.

En San Juan, las montañas siguen guardando oro bajo tierra. Pero en la superficie quedó abierta otra disputa: cuánto poder tienen hoy las comunidades para alterar el destino de proyectos extractivos que antes parecían inevitables.

Fuente:
https://elpais.com/america-futura/2026-05-20/agua-si-oro-no-la-consigna-que-puso-en-jaque-el-modelo-minero-de-republica-dominicana.html
https://olca.cl/articulo/nota.php?id=111561

Colombia

«Mientras no haya diálogo no vamos a levantar el paro»: mineros tras dos días de bloqueo en la vía Cali- Buenaventura

La vía entre Buenaventura y Cali completa dos días bloqueada por protestas de comunidades y mineros artesanales en sectores como Zaragoza y Bendiciones.
Andrea Pérez 20/05/2026

Más de 24 horas lleva bloqueada la vía Cali- Buenaventura en ambos sentidos
Crédito: Suministrada por la comunidad a RCN Radio
La crisis por los bloqueos en la vía que conecta a Buenaventura con Cali continúa agravándose tras completar más de dos días de cierres intermitentes en sectores como Zaragoza y Bendiciones, donde comunidades y mineros artesanales mantienen las protestas para exigir la legalización de la minería y garantías económicas para cientos de familias que dependen de esta actividad.

La situación mantiene represados vehículos de carga, buses intermunicipales y viajeros que intentan movilizarse hacia el principal puerto sobre el Pacífico colombiano. En medio del desespero, camioneros y ciudadanos afectados denuncian que los cierres se han convertido en una problemática recurrente en este corredor vial estratégico para el país.

«Véalos, ponen palos como si nada, tapan la vía como si nada, mejor dicho, esto es sin Dios, sin Ley y sin Gobierno», manifestó uno de los camioneros atrapados en la zona de bloqueo.

Los manifestantes aseguran que las restricciones y operativos contra la minería artesanal están afectando gravemente la economía de las comunidades que históricamente han vivido de esta actividad en sectores rurales de Buenaventura.

Una de las voceras de la protesta aseguró que el paro no busca generar afectaciones a terceros, sino llamar la atención del Gobierno Nacional frente a las dificultades que atraviesan las familias mineras.

«Necesito que el Gobierno venga y hable con los afectados y llegue a un acuerdo porque estamos afectados, tanto los mineros, como los que trabajan en las ‘mulas’, todos necesitamos comer y necesitamos un granito de arena. Esto está afectando a mucha gente. Necesitamos que el Gobierno venga y que solucione y que el presidente, así como tiene tiempo de venir cuando están buscando votos, también necesitamos que venga», expresó la mujer.

Por su parte, otro de los voceros del gremio minero advirtió que el bloqueo continuará mientras no exista una mesa de negociación con las autoridades nacionales. «Estamos afectados el gremio minero, necesitamos que aparezca alguien de la mesa de diálogo porque mientras no haya diálogo no vamos a levantar el paro», señaló.

Transportadores denuncian pérdidas económicas
La protesta también ha generado millonarias pérdidas para transportadores y comerciantes que movilizan mercancías desde y hacia el puerto de Buenaventura.

Conductores de tractomulas denunciaron que alimentos, bebidas, productos de aseo y otras mercancías permanecen detenidas desde hace más de 26 horas sobre la carretera, incrementando el riesgo de daños y pérdidas económicas.

«Nosotros como transportadores nos estamos viendo afectados porque transportamos alimentos, transportamos bebidas, ropas, útiles de aseo y muchas de las cosas se están dañando porque llevamos más de 26 horas en este paro, necesitamos que nos colabore para que se reúnan acá los encargados directivos del paro minero y del Gobierno de Buenaventura», indicó un vocero del gremio transportador.

En la Terminal de Transportes de Cali también se reportan pasajeros varados y retrasos en las rutas hacia Buenaventura debido al cierre de la carretera.

Un corredor marcado por los bloqueos
Aunque no existe una cifra oficial consolidada sobre el número exacto de cierres registrados este año en la vía Buenaventura – Cali, este corredor ha enfrentado múltiples bloqueos por diferentes causas durante los últimos meses.

Entre los episodios más recientes se encuentran las movilizaciones indígenas y campesinas en puntos estratégicos como Cisneros y La Delfina.

A esto se suman bloqueos realizados por transportadores de carga pesada a comienzos de año, quienes denunciaban demoras en el puerto, largas filas y falta de garantías operativas para el gremio.

Además de las protestas sociales, el corredor también ha registrado cierres por accidentes de tránsito, incluyendo volcamiento de contenedores y emergencias viales que afectan la movilidad hacia el puerto más importante del Pacífico colombiano.

¿Por qué están bloqueando la vía Buenaventura – Cali?

Las comunidades y mineros artesanales aseguran que las restricciones contra la minería están afectando el sustento económico de cientos de familias y exigen al Gobierno Nacional una mesa de diálogo para buscar soluciones.

¿Qué sectores permanecen bloqueados?

Los principales puntos afectados por las protestas son Zaragoza y Bendiciones, sobre la vía que conecta a Buenaventura con Cali.

¿Qué afectaciones ha dejado el bloqueo?

El cierre mantiene represados vehículos de carga, pasajeros y mercancías. Transportadores denuncian pérdidas económicas y daños en productos que permanecen detenidos desde hace más de 26 horas en la carretera.
https://www.lafm.com.co/actualidad/mientras-no-haya-dialogo-no-vamos-a-levantar-el-paro-mineros-tras-dos-dias-de-bloqueo-en-la-via-cali-buenaventura-399864

Criminalización de la protesta, Perú

«Nos tratan como delincuentes por defender la vida”: el precio de oponerse a la minería en el Perú

20/05/2026
Silvia Bardales Q.
Fotografías: Juan Zapata y Valia Aguirre

Defender el agua, el territorio y la salud en el Perú sigue siendo una labor de alto riesgo. En pleno 2026, las comunidades de Cotabambas y el Valle de Tambo continúan pagando con su libertad el costo de oponerse a un modelo extractivista que ignora su voz. Mientras en Arequipa la memoria de los caídos sostiene la resistencia de 15 años contra el proyecto Tía María, en Apurímac el hostigamiento legal no da tregua, entrampando a 18 comuneros en un desgastante laberinto de audiencias reprogramadas. Estas dos regiones, golpeadas por el abandono estatal y la represión policial como respuesta a los conflictos socioambientales, hacen latente un debate imprescindible en pleno proceso electoral: ¿Por qué defender su tierra debe costarle la vida a un ciudadano?

Cotabambas: más de una década de procesos judiciales
“Mi delito simplemente ha sido tratar de ayudar a sacar a los heridos”. A casi once años de las protestas contra el proyecto minero Las Bambas, Javier Mamani todavía enfrenta procesos judiciales, audiencias y el temor permanente de volver a prisión. Su historia no es excepcional. En distintas regiones del Perú, decenas de dirigentes, agricultores y defensores ambientales continúan siendo investigados o procesados por protestar contra proyectos extractivos como Las Bambas o Tía María. El caso de Javier Mamani resume el impacto humano de la criminalización de la protesta social contra los defensores.

Javier, agricultor y comerciante de Cotabambas, fue detenido durante las protestas en defensa de sus territorios (septiembre de 2015) y en contra del proyecto minero ‘Las Bambas’. Según relata para Wayka, acudió a la zona luego de escuchar que había personas heridas. Como se recuerda, la represión policial dejó como saldo 4 personas muertas.

“Mi delito simplemente ha sido tratar de entrar a la mina, ayudar a sacar a los heridos. Nada más”, afirma.

Mamani denuncia que fue víctima de una “siembra” policial dentro del campamento minero. “Me han puesto una dinamita en mis medias. Me han sembrado”, sostiene. Según cuenta, los policías le encontraron un cartucho explosivo que, asegura, nunca le perteneció. “Ellos, ¿cómo sabían que tenía algo en el pie? Ahí se nota clarito que ellos me han puesto”, declaró.

Tras su detención, fue obligado a firmar un acta mientras permanecía incomunicado. “Firmé por miedo a que me maten”, recuerda.

El agricultor pasó seis meses en prisión preventiva y, hasta el día de hoy, continúa enfrentando un proceso judicial. Aunque en 2020 varios comuneros fueron absueltos, la Fiscalía apeló la decisión, manteniendo los procesos abiertos.

Esta persecución penal golpeó con dureza el entorno más íntimo de Mamani. “Uno de mis hijos dejó de estudiar ingeniería ambiental porque tuvo que trabajar en vez de mí”, lamenta. El costo emocional también fue extremo: “Atravesé una crisis tan profunda que hasta pensé en suicidarme”, confiesa

El drama en el conflicto de Las Bambas, sin embargo, va más allá de los procesos judiciales; se ha cobrado vidas. Al recordar a los comuneros fallecidos y a las decenas de heridos que dejaron las movilizaciones contras Las Bambas, Mamani cuestiona con indignación el abandono del Estado. “Hay viudas, hijos que crecieron sin padres. ¿Quién se acuerda de ellos? Nadie”.

Tía María: quince años de resistencia

Ese mismo dolor y la misma exigencia de justicia se respiran en las calles de Islay. En el Valle de Tambo, la defensa del agro frente al proyecto minero Tía María también ha dejado una factura humana igual de devastadora: ocho civiles fallecidos a causa de la represión policial. Con procesos judiciales que arrastran a decenas de agricultores y una resistencia que ya cumple 15 años, Tía María demuestra que el verdadero conflicto no radica en la viabilidad técnica de una mina, sino en el respeto a la autodeterminación de un pueblo. En Islay, la frase «Agro sí, mina no» dejó de ser un simple lema para convertirse en un pacto social que ha resistido a cuatro gobiernos consecutivos y a reiterados intentos de imposición minera por parte de Southern Copper.

Acción de protesta de agricultores del Valle del Tambo
La historia de Agripina Juana Paucar Quispe, agricultora del distrito de Deán Valdivia, está ligada a la resistencia del Tambo desde 2011. “Estamos presentes para defender la agricultura, el medio ambiente y el agua es vital para nosotros”, sostiene.

Para la defensora, el proyecto Tía María es una amenaza inminente contra la vida agrícola del valle. “Southern está contaminando y destruyendo los cerros de La Tapada. Todo el Valle de Tambo va a ser afectado”, advierte de manera tajante.

Sin embargo, la defensa del valle ha tenido un costo brutal, marcado por la violencia policial. “Las balas pasaban por nuestros cuerpos. Hemos sido pateados, maltratados. Han matado a nueve compañeros”, concluye, sintetizando el nivel de violencia que enfrentan los pobladores que defienden el Valle de Tambo

David Velazco Rondón, abogado y defensor legal de dirigentes del Valle de Tambo
El abogado David Velazco Rondón, y defensor legal de los dirigentes del Valle de Tambo, explica que la oposición al proyecto no nació de manera improvisada, sino que es el resultado de un sólido proceso de organización comunitaria. “La población fue informada de que el proyecto minero afectaría gravemente su derecho a gozar de un medio ambiente sano y equilibrado. Ante este escenario, la población se organizó y se opuso”, señala el especialista.

Esta postura quedó registrada en 2009, durante una consulta vecinal realizada en el Valle de Tambo que evidenció un rechazo contundente al proyecto. “Alrededor del 97% de la población manifestó que no estaba de acuerdo con el proyecto minero”, precisa Velazco.

Para el defensor, la insistencia en imponer Tía María ignora de forma deliberada una economía local que ya es exitosa.“Estamos hablando de pequeños agricultores que exportan sus productos. Ellos decidieron continuar con su modelo de desarrollo y el Estado debería respetarlo”, concluye.

El derecho a protestar frente al discurso “antiminero”
En medio de la campaña electoral, diversas candidaturas candidaturas a la presidencia y al Congreso han promovido el extractivismo como único sinónimo de progreso económico, mientras comunidades y organizaciones ambientales cuestionan el costo social y ambiental de estos proyectos.

Desde sectores empresariales y políticos, las comunidades movilizadas suelen ser calificadas como “antimineras” o incluso vinculadas a actos violentos. El abogado David Velazco Rondón rechaza esta narrativa. “La población del Valle de Tambo está demostrando que no tiene vinculación con actos de violencia”, afirma.

De igual manera, este discurso antiminero criminaliza el derecho a la protesta. El abogado recuerda que el derecho a la protesta está protegido constitucionalmente. “Tienen todo el derecho de protestar públicamente cuando no los escuchan o no los atienden. Pueden hacer marchas, plantones. Es un derecho constitucional”, sostiene.

Además, señala que las comunidades han optado reiteradamente por mecanismos legales e institucionales para manifestarse y defender sus derechos. Por ejemplo, actualmente, dirigentes del Valle de Tambo mantienen una demanda de amparo por la presunta caducidad del Estudio de Impacto Ambiental -EIA de Tía María. Según Velazco, el EIA habría perdido vigencia en 2019 al no ejecutarse actividades dentro del plazo legal establecido.

“Ellos usan los instrumentos de un Estado constitucional y democrático de derecho. No usan la violencia como forma de solución de sus conflictos”, enfatiza.

Sin embargo, las investigaciones y procesos penales continúan multiplicándose. Velazco advierte que existe una estrategia de instrumentalización del derecho penal contra dirigentes sociales y narrativas que buscan sostenerla. “Hay una estrategia por parte del Estado de utilizar el derecho penal para distraer y desmovilizar a los dirigentes”, denuncia.

Criminalización y disputa política
El dirigente social Jorge Mamani considera que el conflicto de Tía María es inseparable del modelo económico y político que atraviesa el país. “Este es un problema político, es la aplicación del modelo neoliberal”, afirma.

Jorge Mamani, agricultor y defensor del Valle de Tambo
Para el dirigente, las decisiones estatales han ignorado sistemáticamente la voluntad de las comunidades. “En 2009 se hizo una consulta popular y la negaron completamente”, sostiene.

Mamani denuncia además que las protestas han sido respondidas con represión y criminalización. “Cuando el pueblo sale a las calles, ¿qué hicieron? Mayor represión”, afirma.

El contexto electoral también atraviesa el conflicto. Según Velazco, las posiciones de las candidaturas presidenciales han influido directamente en la percepción política del Valle de Tambo. “Es la única región donde Jorge Nieto ganó como candidato presidencial porque se ganó la simpatía a partir de su compromiso con la lucha de la población”, comenta.

Agripina Paucar también expresa desconfianza hacia sectores políticos que promueven la expansión minera. “Nosotros queremos que el recurso hídrico sea para el Perú, no para las transnacionales”, sostiene.

Valle del Tambo

Productos agrícolas del Valle del Tambo mostrados en la protesta de agricultores en Lima
Hostigamiento legal sistemático

El informe sobre criminalización de personas defensoras de derechos humanos y ambientales en el Perú, elaborado por Red Muqui advierte que entre 2020 y 2025 se consolidó un escenario de “represión con resultados letales para los manifestantes” y un uso expansivo del derecho penal contra defensoras y defensores ambientales.

Según este informe, la urgencia de este debate no es solo local. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha vuelto a poner bajo la lupa la criminalización en las Américas, denunciando que el hostigamiento judicial y policial contra los defensores de la tierra sigue siendo una práctica sistemática. Asimismo, las Naciones Unidas han encendido las alarmas sobre el Perú, alertando que quienes defienden el medio ambiente se enfrentan a constantes campañas de estigmatización y al uso desproporcionado de la fuerza policial (CIDH, 2025). Ante esta preocupante realidad, este análisis plantea una revisión crítica que cruza la jurisprudencia, la doctrina penal y la coyuntura política nacional. Para ello, se evalúan los fallos de las Cortes Superiores, la Corte Suprema, el Tribunal Constitucional y la Corte IDH, desarmando sus fundamentos jurídicos y el uso que hacen de las pruebas para medir el impacto real que tienen sobre la vida de las comunidades.

Al examinar en el estudio los fallos contra defensores de derechos humanos y ambientales, se hace evidente un patrón de tipificación desproporcionada, donde reclamos legítimos por el agua o el territorio son procesados bajo figuras como disturbios, extorsión, motín o entorpecimiento de servicios públicos.

Mientras tanto, comunidades como Cotabambas y Valle de Tambo siguen enfrentando procesos judiciales que se prolongan durante años. “Ya me dejen tranquilo. No soy ningún delincuente”, pide Javier Mamani.

El extractivismo en el debate político

En un país donde los conflictos socioambientales continúan creciendo y donde el agua y los recursos naturales se convierten cada vez más en territorios de disputa política y económica, los testimonios de defensores ambientales muestran un rostro del debate político poco visto: el de quienes aseguran que protestar por su territorio todavía puede costarles la libertad, la salud mental o incluso la vida.

En plena coyuntura electoral, de cara a la segunda vuelta, el conflicto por Tía María también volvió a convertirse en un punto de disputa entre las candidaturas presidenciales. Mientras Keiko Fujimori cuestionó públicamente la reciente decisión judicial que suspendió nuevamente la autorización del proyecto minero, Roberto Sánchez expresó una postura contraria y señaló que “Tía María no va”.

Para las comunidades del Valle de Tambo, estas posiciones reflejan dos maneras distintas de entender el desarrollo y la relación entre el Estado, las empresas extractivas y los territorios. El debate no solo gira alrededor de la inversión minera, sino sobre quién decide el futuro de las comunidades y bajo qué condiciones.

Velazco sostiene que el conflicto evidencia cómo ciertos sectores políticos continúan reduciendo la discusión a una lógica económica, dejando de lado el impacto social, ambiental y cultural sobre las poblaciones.

En ese contexto, organizaciones y defensoras ambientales bajo el lema “Agro sí, Mina no” advierten que propuestas electorales alineadas con el extractivismo podrían profundizar los conflictos sociales y la criminalización de quienes defienden el agua, el territorio y la agricultura frente al avance de proyectos mineros sin licencia social.

Agricultores de Valle del Tambo
Según reportes financieros de la propia empresa, Las Bambas es una de las mayores productoras de cobre del país y ha generado millonarias ganancias a partir de la explotación minera en territorios comunales. A su vez, según la empresa Southern Copper Corporation ha comprometido inversiones por US $948 millones para el proyecto minero Tía María y espera consolidarse como uno de los motores de crecimiento económico del sur peruano. Sin embargo, para las comunidades, las promesas de desarrollo y empleo de los proyectos mineros no se han traducido en mejoras estructurales. Peor aún, las demandas de los defensores continúan siendo abordadas desde la criminalización y no desde el diálogo. Además, lejos de resolverse, sigue latente en medio de la actual coyuntura electoral y del avance de discursos políticos que priorizan la expansión minera sobre los derechos de las comunidades.

«Nos tratan como delincuentes por defender la vida”: el precio de oponerse a la minería en el Perú

Chile, Litio

Los salares de Chile y la carrera por el litio que ni China ni EE. UU. quieren perder

El presidente Kast promete a los inversores una vía más rápida hacia uno de los minerales más codiciados del mundo, pero esto supone una amenaza para los ecosistemas que los rodean

Un flamenco en el Salar de Atacama, el mayor salar de Chile y el centro neurálgico de la extracción de litio del país. Ahora, el gobierno quiere ampliar esta actividad, pero existen preocupaciones sobre el impacto en los ecosistemas (Imagen: John Elk III / Alamy) John Bartlett 19/05/2026

A lo largo de las llanuras áridas que comparten Chile, Argentina y Bolivia, una cadena de salares de gran altitud azotados por el viento se ha considerado durante mucho tiempo fundamental para la transición energética mundial. Este trío de territorios es el Triángulo del Litio, que alberga más de la mitad de las reservas conocidas de este mineral en el mundo. El litio es necesario para las baterías de los vehículos eléctricos y otras tecnologías de energía renovable.

Chile posee la mayor parte del triángulo, con una cadena de salares al oeste de los Andes. Estos yacimientos de salmuera ricos en minerales se extienden hacia el sur desde el vasto Salar de Atacama. El litio se extrae principalmente de esta salmuera, que se encuentra a unos 10 metros por debajo de estos lagos. En otras palabras, se trata de un lucrativo corredor de litio.

El nuevo gobierno de Chile está dando señales de un giro radical en el enfoque del país respecto al litio, uno de sus activos más estratégicos. La política nacional de recursos ha cambiado en los últimos años, lo que ha dejado a empresas, comunidades e inversores navegando por un panorama incierto.

Gabriel Boric, el anterior presidente, vio una forma de reforzar los ingresos mediante la renacionalización parcial del litio con su Estrategia Nacional del Litio (ENL) de 2023. Pero sus planes, cuidadosamente trazados, han recibido un duro golpe por parte de José Antonio Kast, el ultraconservador que asumió el cargo el 11 de marzo. Kast promete un cambio de rumbo abrupto.

Una de las primeras medidas del gobierno de Kast fue poner las carteras de Economía y Minería bajo el mando del mismo ministro, Daniel Mas, una señal de que el crecimiento económico, la agilización de la concesión de permisos y la política minera avanzarán al unísono. Como dijo Kast durante su campaña presidencial: “Nuestro enfoque se centra en reducir la carga regulatoria y tributaria, y garantizar seguridad de manera que se habilite un mercado competitivo y se atraigan nuevas inversiones”.

Esto significa que Kast debe ahora gestionar un delicado equilibrio entre las relaciones de Chile con Estados Unidos y China. Mientras tanto, están en juego algunos de los ecosistemas andinos más frágiles.

dos hombres observan cómo un tercero firma un documento
El 15 de mayo, el presidente chileno José Antonio Kast, junto con el ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, firmó un proyecto de ley para simplificar el sistema de concesiones mineras (Imagen: Víctor Burgos / Dirección de Prensa, Presidencia de la República de Chile)

Una estrategia inconclusa
La ENL de Boric tenía como objetivo garantizar que Chile fuera el mayor productor mundial de litio, al tiempo que reforzaba el papel del Estado en el sector y mantenía una normativa medioambiental estricta. También creó una red de áreas protegidas, con el objetivo de proteger el 30% de ellas para 2030, de las cuales hasta la fecha se ha protegido el 7,7%. Esta campaña de nacionalización dio lugar a la empresa Novaandino Litio, una empresa conjunta entre la empresa estatal de cobre Codelco y el gigante químico chileno SQM. Novaandino Litio se constituyó en diciembre de 2025 y cuenta con licencias para operar en el Salar de Atacama hasta 2060.

El marco de la ENL sigue nominalmente vigente bajo el mandato de Kast, pero, aparte de Novaandino Litio, sus proyectos licitados siguen a la espera de aprobación. Kast, a quien se considera más favorable a las empresas que Boric, probablemente adoptará un enfoque diferente, según Francisco Urdinez, director del Núcleo Milenio sobre los Impactos de China en América Latina y el Caribe (ICLAC).

“En última instancia, [la ENL] quedó inconclusa por el gobierno anterior y la actual administración no tiene interés en impulsarla”, explica Urdinez a Dialogue Earth, “porque los valores de esa política van en contra de su estrategia económica general. Quizás me equivoque, pero no creo que la ENL vaya a ninguna parte, al menos durante los cuatro años que Kast esté en el poder”.

Como indicio de este cambio de enfoque, el Ministerio de Minería declaró a Dialogue Earth que Chile no había sabido aprovechar al máximo los anteriores auges del litio. En un comunicado, afirmó que su objetivo es: “garantizar que los proyectos se desarrollen de manera efectiva, utilizando los instrumentos establecidos por el marco legal vigente y brindando certeza a los inversionistas que creen en nuestro país”.

“Cada vez que un proyecto no se ejecuta o su tramitación se prolonga innecesariamente, se retrasa la posibilidad de que Chile se desarrolle, genere empleo y mejore la calidad de vida de la población”, añadieron.

Chile sigue ocupando el segundo lugar, tras Australia, en producción nacional de litio. Ambos países representan aproximadamente el 59% de la producción mundial. Pero parte de este esplendor ha comenzado a desvanecerse. En los últimos años se han descubierto importantes yacimientos nuevos en otros lugares y, sumado a la caída del precio hasta aproximadamente una cuarta parte de su valor de noviembre de 2022, el entusiasmo se ha disipado.

Ecosistemas frágiles en peligro
Hasta ahora, Kast ha tratado de debilitar la protección medioambiental. En su primera semana en el poder, el presidente derogó 43 decretos medioambientales promovidos por Boric. Esto supuso la pérdida del estatus de protección asignado a algunas especies en peligro de extinción y acabó con una legislación que habría convertido a Chile en el cuarto país del mundo con mayor superficie de áreas marinas protegidas. Entre los decretos anulados se encontraban seis que creaban áreas protegidas en salinas y lagos de altura andina.

Las comunidades que viven cerca de los salares temen que el mantra de “lo primero son los negocios” de Kast haga que el salar sufra las consecuencias, ya que la presión para acelerar la concesión de permisos ejerce presión sobre las evaluaciones ambientales y la consulta a las comunidades. Los portavoces del gobierno de Kast han expresado con frecuencia su frustración ante la “cultura de los permisos” que rodea a los proyectos de extracción.

La extracción de litio de la salmuera extrae agua de los sistemas subterráneos que sustentan las zonas de cría de los flamencos y los humedales. Un estudio de 2024 reveló que el Salar de Atacama (el salar más grande de Chile) se está hundiendo entre 1 y 2 cm al año debido a esta extracción.

“Como resultado del aumento de la evaporación del agua de los estanques de litio, estamos observando una menor cobertura vegetal, una disminución de las poblaciones de flamencos y la pérdida de lugares de anidación, así como daños en las estructuras microbianas de las zonas de humedales”, explica a Dialogue Earth la doctora Cristina Dorador, microbióloga que ha estudiado exhaustivamente los ecosistemas de los salares.

La industria tiene previsto expandirse a otros salares además del de Atacama, lo que ha generado preocupación entre las comunidades que viven cerca de ellos. El salar de Maricunga alberga el segundo yacimiento de litio más grande de Chile. Codelco está estudiando un proyecto de 900 millones de dólares con Rio Tinto, el gigante minero con sede en el Reino Unido, y se prevé que comience la producción en 2030.

“El complejo del salar de Maricunga es un lugar sagrado para el pueblo colla”, explica Cindy Quevedo a Dialogue Earth, conteniendo las lágrimas mientras describe los impactos de este proyecto para su pueblo y su territorio. Es presidenta del Consejo Nacional Pueblo Colla, una organización representativa indígena que agrupa a las comunidades colla.

“No es solo un salar: alberga biodiversidad en sus lagunas y es un importante corredor biológico donde hay flora y fauna, pero también donde nuestro apu [espíritu sagrado de la montaña] más sagrado nos cuida: el volcán Copayapu”.

El ex presidente chileno Gabriel Boric en la ceremonia de firma de la actualización del Contrato Especial de Operación de Litio en el Salar de Maricunga, el segundo yacimiento de litio más grande de Chile, en febrero (Imagen: Alex Ibañez / Dirección de Prensa, Presidencia de la República de Chile)
Atrapados entre Washington y Beijing
La carrera por el control de las cadenas de suministro mundiales de baterías se está acelerando. Chile se encuentra ahora atrapado entre los intereses de dos superpotencias: Estados Unidos y China. Esta última se ha posicionado de manera dominante en lo que respecta a las cadenas de suministro de minerales, y Estados Unidos, bajo el mandato del presidente Trump, ha tratado de contrarrestar esta situación, especialmente en América Latina.

Kast parece haber tomado partido muy rápidamente: en su primer día en el cargo, regresó apresuradamente de su ceremonia de investidura en la ciudad costera de Valparaíso para firmar un acuerdo sobre minerales críticos con Estados Unidos. Su aliado de extrema derecha, el presidente argentino Javier Milei, también ha firmado un memorando de entendimiento con Estados Unidos.

Sin embargo, el equilibrio no se centra tanto en el litio específicamente como en la relación económica más amplia. China sigue siendo el mayor comprador de cobre de Chile —una relación comercial que mueve miles de millones al año—, lo que le da a China una influencia significativa.

“Creo que el objetivo ahora es utilizar el litio y otros metales como moneda de cambio a cambio de favores geopolíticos”, afirma Urdinez. “Parte del objetivo de esos memorandos [con EE. UU.] es impedir que China acceda a ciertos minerales y elementos clave, como las tierras raras”.

¿Qué son las tierras raras?

Las empresas ya han sufrido pérdidas por inversiones en la industria del litio. Los planes para una planta de baterías de BYD de 290 millones de dólares y una instalación de Tsingshan de 233 millones de dólares se descartaron el año pasado cuando los precios del litio se desplomaron. Tianqui Lithium, otra empresa china, posee una participación considerable en SQM, pero las empresas chinas siguen siendo actores minoritarios en el mercado del litio chileno, sin poder de decisión.

Independientemente de la política que aplique el gobierno de Kast, el acceso al litio depende actualmente de un marco regulatorio establecido por el Estado. En la actualidad hay diez proyectos a la espera de aprobación, y Corfo ha declarado que estos se respetarán.

Con una posible avalancha de inversiones en litio asomándose en el horizonte si se debilitan las regulaciones, las comunidades temen que los ecosistemas y los hábitats sufran las repercusiones.

“Vivo aquí, en las montañas; ¿por qué debería tener que afectar y destruir mis tierras sagradas para ofrecer soluciones a personas de otro continente que no han dejado de emitir CO₂?”, pregunta Quevedo.

“Estamos pagando las consecuencias sociales y medioambientales para crear una solución al cambio climático, un problema que no hemos creado nosotros”.
https://dialogue.earth/es/negocios/salares-chile-carrera-por-el-litio-china-eeuu/

Bolivia

Crisis en Bolivia: siguen las protestas y afirman que «el gobierno puede caer»

El país enfrenta nuevas protestas de campesinos y mineros. La hipótesis sobre un adelantamiento de elecciones y las críticas a Evo.
Augusto Taglioni 18/05/2026
Bolivia inicia una nueva semana de marchas que aumenta la presión sobre el gobierno de Rodrigo Paz Pereira. El presidente boliviano recibió el apoyo de todos los líderes de derecha de la región pero aún no logra desactivar un conflicto que pone en debate su capacidad de conducción.

El epicentro de las movilizaciones son La Paz y El Alto y tienen como reclamo principal las mejores de condiciones de trabajo y el salario en un contexto de ajuste.

El escenario en el país del altiplano es de extrema tensión y el gobierno decidió la militarización total de todos los edificios públicos y los lugares de concentración. Tal es la hipótesis de violencia que todos los eventos deportivos que estaban agendados en el país fueron cambiados de sedes.

Julio Peñalosa, periodista y escritor boliviano, explicó a LPO que hay dos movilizaciones: «La legítima es la encabezada por la Central Obrera Boliviana que maneja Mario Argollo, que es el Secretario Ejecutivo. Son mineros, vienen de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, de la minería estatal de la Corporación Minera de Bolivia y no tienen nada que ver con los otros que son cooperativistas y empresarios vinculados a inversionistas chinos que vienen a explotar el oro».

Peñalosa detalló que «la otra movilización es la de Evo que para para dotarla de potencia ideológica, habla contra el imperio el Fondo Monetario, Trump y Netanyahu pero que termina siempre siendo sospechosa de maniobra envolvente o maniobra distractiva para evitar que lo detenga porque está acusado de estupro, pedofilia y una presunta violación a una niña y pesa sobre él, un mandamiento de aprehensión porque hay un proceso penal en su contra».

La legítima es la encabezada por la Central Obrera Boliviana que maneja Mario Argollo, que es el Secretario Ejecutivo. Son mineros, vienen de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, de la minería estatal de la Corporación Minera de Bolivia y no tienen nada que ver con los otros que son cooperativistas y empresarios vinculados a inversionistas chinos que vienen a explotar el oro

«Lo peligroso es que se crucen las dos marchas y una les desnaturalice a la otra y a la marcha auténtica, genuina, le quite potencia. Y Evo siempre hace eso en los últimos años. Viene a desportillar todo lo que desde el bloque popular se pueda hacer de manera genuina, auténtica. De verdad que se está pidiendo la renuncia del presidente Paz Pereira, que ha llegado al poder con el voto de Evo y el evismo para ganar la segunda vuelta pero lo primero que hizo Paz fue darle la espalda y empezar a gobernar con los ricos, anuló el impuesto a las fortunas y empezó a hacer cosas vinculadas a los agroindustriales, a los ganaderos, a los poderosos del oriente de Santa Cruz», agregó Peñalosa.

Crisis en Bolivia: siguen las protestas y afirman que «el gobierno puede caer»
El periodista añadió que «la ley 1720 que se acaba de abrogar favorecía la conversión a la mediana propiedad que alentaba otra vez el latifundio y a despojar de sus tierras a los pequeños productores a quienes tienen pequeñas parcelas. El gobierno es un desastre, no tiene ni pie ni cabeza y todas las movilizaciones siguen siendo potentes. Hay mucha violencia y desorden sobre todo en La Paz y en El Alto».

La otra movilización es la de Evo que para para dotarla de potencia ideológica, habla contra el imperio el Fondo Monetario, Trump y Netanyahu pero que termina siempre siendo sospechosa de maniobra envolvente o maniobra distractiva para evitar que lo detenga porque está acusado de estupro, pedofilia y una presunta violación a una niña y pesa sobre él, un mandamiento de aprehensión porque hay un proceso penal en su contra

Peñalosa enfatiza las recientes declaraciones del empresario Samuel Doria Medina, ex candidato a presidente y aliado actual del gobierno que tras aclarar que apoyan al presidente en lo que está bien, lo cuestionó por ser «muy lento, terco y que no escucha consejos, si sigue así vamos a llegar a la conclusión de que se trata de un gobierno de transición hasta noviembre de este año».

Ordenan la detención de Evo Morales en Bolivia por el delito de trata de personas

Por último, Julio Peñalosa dijo que «es muy grave lo que ha pasado y no se está leyendo eso. Mientras tanto, Tuto Quiroga se está frotando las manos porque si hay un adelantamiento de elecciones, él considera que esta vez sí tiene la oportunidad de ganar y ciertamente si llegara, tendríamos un gobierno muy de derecha, pero mucho más coherente, consistente y claro en lo que tiene que hacerse en el país».

«Yo creo que se va a caer. No ahora, ni en este momento, pero hasta fin de año no aguanta como está gobernando», culminó.
https://www.lapoliticaonline.com/internacionales/bolivia-9770/

Argentina, Litio

RIGI: un estudio estima que se dejará de recaudar más de US$1.000 millones al año

Los beneficios impositivos otorgados provocarán una fuerte caída recaudatoria. El mayor impacto se sentirá entre 2029 y 2033, cuando los proyectos entren en la etapa de producción. El estudio señala que más de la mitad de los proyectos aprobados por el RIGI ya habían sido anunciados antes de la aprobación del régimen.
18/05/2026
Yacimiento de litio. Shutterstock
El Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI) tendrá un costo fiscal para el Estado, al menos, de 1.069 millones de dólares anuales y su mayor impacto en la pérdida de recaudación se sentirá en el próximo mandato presidencial, entre 2029 y 2033, cuando los proyectos aprobados entren en etapa de producción.

La aprobación de “Súper RIGI” profundizaría el costo fiscal, por la baja de Ganancias, el tributo de mayor incidencia en los beneficios otorgados a las empresas.

El análisis surge de un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) que advierte que, lejos de traer “nuevas” inversiones, 7 de los 12 proyecto aprobados por el RIGI ya habían sido anunciados públicamente antes de la aprobación del régimen.

“Esto sugiere que el RIGI no está generando necesariamente inversiones nuevas, sino otorgando beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios extraordinarios a proyectos que probablemente se hubieran desarrollado de todos modos”, sostiene el informe.

El informe también relativiza los logros del RIGI respecto de incentivar inversiones privadas al precisar que el 68,5 por ciento de las inversiones comprometidas corresponden a tres proyectos en los que participa la estatal YPF.

Una de ellas es el parque de energía solar “El Quemado”, inaugurada la semana pasada por el jefe de Gabinete Manuel Adorni; con inversión de YPF Luz. Las otras dos, aún en etapa de construcción, cuentan con participación de YPF como parte de un conglomerado de empresas nacionales e internacionales: Vaca Muerta Sur y Licuefacción GNL.

Condicionamiento para el próximo gobierno
El informe precisa que el régimen votado por el Congreso dentro de la Ley Bases tiene como principales beneficios para las empresas que comprometieron inversiones (por un total de 26.680 millones de dólares) la reducción de derechos de exportación al 0 por ciento –que ya estaba vigente para petróleo, gas, oro y cobre–, la alícuota del Impuesto a las Ganancias –de 35 por ciento a 25 por ciento–, la exención a los aranceles de importación de bienes de capital y certificados del crédito fiscal en la etapa pre-operativa.

El análisis (a partir de los datos del Ministerio de Economía, Jefatura de Gabinete y las proyecciones de las empresas) indica que los 12 proyectos aprobados tendrán exportaciones por 28.141 millones de dólares (en la etapa de plena producción), con un costo fiscal base de 1069 millones de dólares, que podría variar entre 786 y 1.395 millones entre escenarios de menor o mayor exportación.

El CEPA precisa que de los 12 proyectos aprobados, solo “El Quemado” fue inaugurado, mientras que el resto se encuentre en etapa de construcción hasta 2028; por lo que el beneficio de mayor impacto para el costo fiscal es en esta etapa de exenciones a las importaciones y los certificados de crédito fiscal, que calcula en un costo fiscal estimado de entre 300 y 560 millones por año.

En ese punto, el documento advierte que el mayor impacto se sentirá, a partir de 2028, cuando los proyectos ingresan en etapa de plena producción cuando la reducción de la alícuota en Ganancias genere una renuncia recaudatoria de 545 millones de dólares anuales en el escenario base, concentrada en proyectos de alta rentabilidad como el GNL de Southern Energy y Los Azules.

En paralelo, las retenciones de exportación resignadas representan 107 millones de dólares anuales, afectando principalmente al litio (Rincón de Litio y Hombre Muerto Oeste, con alícuota del 4,5%) y la plata (Diablillos y Gualcamayo). El petróleo, gas y oro, la alícuota ya era 0% antes del RIGI. Y el cobre se sumó a partir del decreto 563/2025.

El presidente Javier Milei anunció semanas atrás el envió de un proyecto de “Súper RIGI” al Congreso, que significaría una reducción mayor del impuesto a las Ganancias (al 15 por ciento) para sectores como producción de batería de litio, hidrógeno verde y data centers, lo que profundizaría el costo fiscal.

El mito de las nuevas inversiones
Una de las fuentes del trabajo fue el último informe del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al Congreso. En él, el Gobierno argumentó que “no contempla ingresos provenientes de las actividades económicas generadas en el marco del RIGI, con lo cual no hay afectación alguna al equilibrio fiscal,” debido a que las inversiones no existirían sin el régimen.

Sin embargo, el CEPA revisó con archivo de medios especializados los anuncios públicos de los proyectos que integrantan el RIGI y documentó que 7 de los 12 ya habían sido anunciados públicamente, contaban con estudios avanzados, inversiones realizadas o definiciones estratégicas previas a la sanción del RIGI.

Entre ellos, el parque solar El Quemado, el proyecto Rincón de Litio de Río Tinto o el yacimiento Los Azules ya estaban en carpeta o en etapa de evaluación técnica mucho antes de la existencia del régimen.
https://www.pagina12.com.ar/2026/05/18/rigi-un-estudio-estima-que-se-dejara-de-recaudar-mas-de-us1000-millones-al-ano/

Bolivia

Mineros lanzan petardos a la Policía en inmediaciones de Plaza Murillo

Mineros atacan con petardos sobre el primer anillo de seguridad y las fuerzas del orden responden con agentes químicos para frenar el avance de las marchas.
Red Uno de Bolivia 18/05/2026

Mineros lanzan petardos a la Policía en inmediaciones de Plaza Murillo. Foto: AFP
Un grupo de mineros protagoniza enfrentamientos con efectivos policiales al intentar ingresar a la Plaza Murillo, sector que permanece resguardado por al menos tres cinturones de seguridad instalados para impedir el avance de las protestas hacia el centro político del país.

Los manifestantes lanzan petardos y piedras contra los uniformados apostados en el primer anillo de seguridad, en medio de momentos de tensión registrados en inmediaciones de la plaza.

Ante el avance de los movilizados, la Policía respondió con el uso de gases lacrimógenos con el objetivo de dispersar la protesta y evitar el ingreso de los manifestantes a Plaza Murillo.

La medida de seguridad fue reforzada debido a la llegada de al menos tres marchas que este lunes cercan la ciudad de La Paz para protestar contra el Gobierno del presidente Rodrigo Paz.
https://www.reduno.com.bo/noticias/mineros-lanzan-petardos-a-la-policia-en-inmediaciones-de-plaza-murillo-202651812926