José De Echave C.
Hay diferentes maneras de evaluar el discurso presidencial del 28 de julio. Una forma es analizar los temas abordados, los fundamentos de los anuncios y al mismo tiempo los vacíos en el discurso. Otra manera es compararlo con los discursos precedentes y los ofrecimientos que fueron hechos en los años anteriores.
La tercera presentación del presidente Humala en el Congreso da material para hacer comparaciones y recordar los discursos precedentes, sobre todo en los temas vinculados a la minería y las políticas ambientales.
En el primer discurso, el tema del ordenamiento territorial fue presentado como una de las políticas centrales del nuevo gobierno para ordenar el crecimiento equilibrado de las actividades productivas, al mismo tiempo que se apostaba por la ley de consulta, una mayor contribución de la minería y el fortalecimiento de las políticas ambientales. En el segundo discurso (hace apenas doce meses) y luego de varios meses de convulsión social se anunció la creación de una comisión multisectorial que trabajaría lo que el propio presidente llamó como “una nueva relación con la minería”.



Dirigentes de la Comunidad de Yanta, en la provincia de Ayabaca, Piura, denunciaron acciones de hostigación del personal de la empresa minera Río Blanco y de efectivos de la Policía Nacional del Perú.
El 28 de julio se cumplen dos años del gobierno de Humala. Dos años que parecen más. Hace 24 meses se inició el gobierno de Gana Perú en medio de una gran expectativa: pese a que la propuesta de la gran transformación se convirtió en la hoja de ruta en la segunda vuelta, las expectativas de cambios y reformas sustantivas fueron muy altas.
El antropólogo Andrés Huguet Polo ha reseñado un texto esencial para entender la afectación a los pueblos indígenas a consecuencia del extractivismo que se promueve como la panacea del desarrollo. Nos referimos a: “Pueblos Indígenas Amazónicos e Industrias Extractivas”, escrito por el antropólogo sanmarquino Alberto Chirif.