Dos presidente del país negaron autorizaciones a la empresa, luego adquirida por Oceana Gold. Y fueron al menos dos fiscales generales los que defendieron al país frente a la multinacional que quizo cobrar una indemnización de doscientos cincuenta millones de dólares, pero le fue negado por el CIADI. En febrero 2009 lo hizo el Presidente de la República, Elías Antonio Saca, y luego Mauricio Funes , quien en junio 2009 también descartó autorizar a Pacific Rim para que desarrollara sus actividades en el país. Los motivos eran compartidos: industria causa más daños a la salud y al medio ambiente que beneficios económicos al país.
El gobernante dijo que preferiría cancelar los cerca de $100 millones en concepto de indemnización a la empresa Pacific Rim, antes que avalar la explotación.