Martes 2 de septiembre, 2008
Por Mica Rosenberg
NUEVA ROSITA, México (Reuters) –
Dos hombres descienden lentamente hacia el fondo de una mina en el norte de México montados en un cubo metálico, suspendido por un cable que trabaja con el viejo motor de una camioneta.
A unos 50 metros de profundidad, los hombres salen del cubo para internarse en un estrecho túnel, empuñando martillos y picos para extraer carbón.
Muchos mexicanos han explotado durante más de un siglo los llamados "pocitos" como éste en Nueva Rosita, pero con los elevados precios actuales de los energéticos, estas rudimentarias y peligrosas minas están trabajado a máxima capacidad.
Hasta un 14 por ciento de la electricidad del país se genera con carbón, mientras el resto se produce con combustibles más costosos como el gas natural o en plantas hidroeléctricas. Sigue leyendo


