La trasnacional Esperanza Silver ha entregado entre 80 mil y 100 mil pesos a comuneros para que autoricen los trabajos de exploración
El centro arqueológico Xochicalco, tierras de cultivo, lagos, sitios ceremoniales y zonas de selva baja caducifolia forman parte de las 15 mil hectáreas concesionadas a Esperanza Silver, minera canadiense que busca obtener oro y plata en la zona. El primer proyecto es la explotación a cielo abierto del cerro El Jumil, ubicado a 17 kilómetros de Cuernavaca y a 500 metros de los vestigios, y sería el primero de este tipo en el estado.
Mediante convenios que la empresa firmó con varios comisariados de bienes comunales a cambio de entre 80 mil y 100 mil pesos, realiza exploración del subsuelo en sus siete concesiones, otorgadas por la Secretaría de Economía, que abarcan territorio de los municipios de Xochitepec y Temixco, y colindan con Miacatlán.



«No pudieron demostrar que no contamina», expresó Soledad Fuentealba, integrante de SOS Huasco, en relación a la aprobación ilegal que hizo el Consejo de Ministros del proyecto termoeléctrico Punta Alcalde y que lo sostiene la Corte de Apelaciones de Santiago.
Poco antes de marcharse de Esquel el ministro de Economía de la Nación fue interpelado por Yoya Crescenzi, integrante de la asamblea de vecinos autoconvocados por el No a la Mina de Esquel, quien aprovechó la oportunidad para pedirle al funcionario que interceda ante la Presidenta para frenar el avance extractivo a gran escala.