Litio, Mexico

Litio: el “nuevo petróleo” que ha movilizado la inversión extranjera en México

México se ha posicionado como un país competitivo en cuando a la reserva de litio que posee. Uno de los yacimientos existentes en Sonora podría ser de los más grandes a nivel mundial, lo que ha llamado la atención de inversionistas extranjeros. En la actualidad, dos empresas, una canadiense y otra china, han decidido trabajar en el desarrollo de la primer mina en el país.

Se trata de las compañías Bancanora Minerals Ltd y Ganfeng Lithium Ltd, quienes tienen planeado invertir USD 420 millones para la primer fase del yacimiento ubicado en Bacadéhuachi, llamado “La Ventana”. Juntas conformaron el consorcio Sonora Lithium: 77.5% pertenece a la primer empresa que cotiza en Toronto y Londres, mientras que 22.5% es parte de la segunda, informó el periódico El Noreste.

Esta fracción inicial generará mil 200 empleos en construcción y 260 en su operación.

Pero este es sólo uno de los yacimientos que hay en México. También se encuentran ubicados otros en San Luis Potosí y Zacatecas, que pertenecen a Litiomex, empresa española. Los trabajos de exploración iniciaron desde 2010 pero no hay avance.

Qué es el litio y cuál es su papel en México

Considerado “oro blanco”, el mineral ha cobrado gran importancia por ser el utilizado en baterías de celulares, computadoras portátiles, autos eléctricos y otra maquinaria de la industria tecnológica. En México ha sido llamado “el nuevo petróleo” del país por el secretario de Medio Ambiente, Victor Toledo.

México se sumó a las filas de los países que quieren sacar provecho al auge de autos eléctricos. En 2018 se vendieron más de 2 millones de vehículos eléctricos, y para 2040 se espera que la mitad de las ventas de autos de pasajeros ya utilicen baterías de litio, pronosticó BloombergNEF. Impulsadas por la transformación de la industria automotriz, se estima que las ventas de litio en el mundo van a llegar a 7700 millones de dólares en 2022.

En diciembre del 2019, México fue el país con el yacimiento de litio más grande del mundo, según el ranking de Mining Technology. Dicho informe indicó que la mina, ubicada en Sonora, es el mayor depósito de elemento con reservas probadas y probables de 243.8 millones de toneladas.

El ranking menciona que, de las 10 minas de litio más grandes del planeta, Sonora supera a Humboldt County, Nevada con la producción de 179.4 toneladas anuales y Port Hedland en Australia con 151.94 toneladas anuales.

«Sonora será una operación a cielo abierto que se propone desarrollar en dos etapas, y la primera tendrá una capacidad de producción de 17,500 toneladas anuales de carbonato de litio. La segunda etapa duplicará la capacidad de producción a 35,000.

En Latinoamérica hay más yacimientos de litio que han llamado la atención del mundo. Argentina, Bolivia y Chile conforman el “Triángulo del Cono Sur del Litio”, ya que los tres países concentran el 80% de las reservas mundiales del llamado “oro blanco”.

 

Fuente:https://www.infobae.com/america/mexico/2020/01/22/litio-el-nuevo-petroleo-que-ha-movilizado-la-inversion-extranjera-en-mexico/?fbclid=IwAR3P9pQ4_lp4VMbCX08JLVGMSLO6odKRVWVu1YiIGmMW7jobjaMsO4jgORU

Mexico

Suspende operaciones Mina del Toro

CHALCHIHUITES.- La empresa minera El Toro, ubicada en este municipio, anunció que “luego de una extensa revisión de la operación de Del Toro”, la compañía decidió suspender de manera temporal las operaciones de minado y planta durante 2020.

El objetivo es mejorar el flujo de caja en las operaciones y mantener los márgenes de la compañía, enfocándose en un programa expandido de exploración en el área, según dieron a conocer mediante un comunicado.

El programa ampliado de exploración en la Mina Del Toro incluye un aproximado de 22 mil 450 metros (22.5 kilómetros) durante el año 2020 para probar áreas de interés cercanas a la veta con el objetivo de desarrollar nuevos recursos que justifiquen la preparación para una posible reapertura en el futuro.

Esta situación estará sujeta a una mejora suficiente en la situación económica, que argumente un reinicio.

Mientras tanto, la empresa continuará evaluando los métodos de minado y el trabajo de pruebas metalúrgicas en el yacimiento conocido como San Juan, que contiene valores importantes de zinc.

Para ello, “hemos preparado un plan de atención para nuestros trabajadores, atender las inquietudes oportunamente y que reciban el apoyo que requieran. Nuestra prioridad es colaborar con la comunidad, con las autoridades locales y federales de manera solidaria e informar periódicamente a las partes involucradas sobre los detalles de este anuncio”, expresaron.

Según el comunicado, la compañía continuará invirtiendo en proyectos y actividades de responsabilidad social en apoyo a la comunidad “y de nuestros socios en las localidades cerca de las operaciones de La Parrilla y Del Toro”.

 

Fuente:http://ntrzacatecas.com/2020/01/26/suspende-operaciones-mina-del-toro/?fbclid=IwAR3QxkvuRhu6Oh6GQV_Y9TW0PJU5uOTDKsLTXbBuWBkorftqVsE-fCt633U

Mexico

Denuncian proyecto minero a cielo abierto en Temixco, Morelos

Norma Adriana Garduño Salazar denunció que la empresa canadiense Álamos Gold pretende explotar una mina a cielo abierto para la extracción de metales preciosos.

“Pertenece a la comunidad de Tetlama que se ubica en el municipio de Temixco, es un municipio que colinda con Cuernavaca, el proyecto minero pretende desarrollarse a solo 12 kilómetros en línea recta de la ciudad de Cuernavaca”, expuso la participante en la Caminata por la Verdad, Justicia y Paz.

“Es un proyecto bastante grande, pero por lo mismo es bastante destructivo, desafortunadamente están implicados tres municipios densamente poblados y alrededor de diez núcleos agrarios, desafortunadamente las cosas se hicieron de tal manera que de la noche a la mañana nos enteramos que éramos parte de una concesión minera, así de absurdo”, denunció.

Explicó que inició el proyecto una empresa canadiense de nombre Esperanza Silver, el proyecto se conoce como el Cerro del Jumil.

“En 2013 logramos que las manifestaciones de impacto ambiental que fueron tres, las echáramos abajo, o sea se presentó suficiente argumentación para demostrar que lo que ellos que estaban planteando no era real y bueno, la Secretaría de Economía y Semarnat las tuvo que detener y se dio una suspensión temporal”, expuso Garduño Salazar.

Añadió que en los últimos dos, tres meses en el estado (de Morelos) ha habido una campaña informativa muy fuerte, todos los días aparecen desplegados en periódicos o reportajes en televisoras, hablando de que la empresa se echa a andar.

“Cuando Esperanza Silver tiene la suspensión temporal, vende a otra empresa a la Alamos Gold, y hoy está ésta al frente del proyecto minero, incluso –dice-, están contratando gente, no han iniciado la etapa de explotación porque aparentemente no tienen los permisos, ellos declaran que sí”, expuso.

“No se tienen los permisos –aseguró–, sin embargo, todos estos años se quedaron en la población trabajando cuestiones sociales, es una zona altamente marginal el nivel de la población educativo es muy bajo y el hambre es muy canija, es muy bruta. Mucha gente se ha ido con el espejito del oro.

“Ahorita les pagan una mensualidad, piensan que esa bonanza va a ser para siempre y no recapacitan en la devastación que provocará el proyecto. Hay un grupo poblacional que lo defiende, pero también hay muchos que no están de acuerdo”, afirmó la denunciante.

Indicó que los empresarios aseguran que será minería sustentable, pero mencionan que harán parques de lixiviación, lo que significa que ocasionará contaminación, lo que provocará daños al medio ambiente y a la población que radica en la región.

 

Fuente:https://bajopalabra.com.mx/denuncian-proyecto-minero-a-cielo-abierto-en-temixco-morelos?fbclid=IwAR1jnQZ3dJO4JMbyBJP2s83QZp2yiDJ7Tjb7e-J6XMn4vetFr4dsj5d4NAQ

Mexico

LA DEPREDACIÓN CON RESPONSABILIDAD SOCIAL

En el municipio de Mazapil las norias y pozos se secaron con la misma velocidad que la Minera Peñasquito obtuvo concesiones para extraer agua. Las autoridades federales justificaron la entrega de esos permisos con estudios realizados por la propia empresa. Hoy el agua que esta compañía de Newmont Goldcorp tiene concesionada representa la misma cantidad que se utilizaría para entregar 68 litros diarios, durante un año, a toda la población de Zacatecas.

 

Con el sol de mediodía encima, dos niños ríen y juegan con tres perros en el terreno donde se levanta su casa construida con tablones de madera, concreto y lámina; corren muy cerca de dos viejos bidones a medio llenar. El agua que ahí se almacena, no más de 15 litros, es toda la que tiene esta familia para el resto del día.

Detrás de ese terreno, una estructura metálica sostiene el tanque donde se almacena el agua que se extrae de un pozo y que es custodiado por guardias de seguridad. El contenedor tiene el logo de la minera Newmont Goldcorp, asentada en el municipio de Mazapil desde 2006, a través de su filial Minera Peñasquito.

En otro tiempo, antes de que la mina se instalara en estas tierras, la falta de agua no era un problema cotidiano para los poco más de mil personas que viven en comunidades como San Juan de Cedros, Charcos, Mesas y Nuevo Peñasco, al norte de Zacatecas.

—Nosotros no teníamos problema con el agua porque aquí había un manantial, pero a raíz de que llegó la mina, (el manantial) se secó… Ahora ya no tenemos agua. Hace como siete años empezamos a batallar, el agua se fue secando y de repente ya no salió. Ahí (al manantial) la gente iba a lavar porque corría el agua. Las parcelas de ahí se regaban. Ya tampoco se siembra —se lamenta Alicia, habitante de San Juan de Cedros.

En esta zona de Zacatecas, el agua que antes abastecía a las comunidades ahora está a disposición de una sola empresa. Mientras los habitantes de la región se fueron quedando sin sus pozos, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) otorgó a Minera Peñasquito una decena de concesiones para aprovechamiento de aguas nacionales.

En un lapso de siete años, Minera Peñasquito logró tener a su nombre diez títulos de concesión para explotar agua en Zacatecas; ocho de esas concesiones están destinadas a las operaciones de la mina que produce oro, plata, zinc y plomo.

La empresa minera consiguió las concesiones de agua sin encontrar ningún obstáculo del gobierno federal. Al contrario, tuvo todas las facilidades e incluso fue la misma minera la que realizó los estudios técnicos con los que la Conagua justificó la entrega de concesiones en un territorio desértico, donde existía una veda para otorgar nuevos permisos para explotación de agua.

Michael Harvey, director de asuntos corporativos de Newmont GoldCorp, asegura que dos de las diez concesiones ya no pertenecen a Minera Peñasquito, porque realizaron una “cesión de derechos” de los títulos de concesión, cuando vendieron la mina Camino Rojo a la canadiense Orla Mining en 2017.

Las ocho concesiones que Minera Peñasquito reconoce que utiliza le permiten disponer de 40 millones 287 mil 380 metros cúbicos de agua. Esa cantidad alcanzaría para distribuir, durante un año, 68 litros diarios de agua entre todos los habitantes de Zacatecas (1,581 mil 575 personas, de acuerdo con datos del INEGI).

 

Agua sí hay, pero para la mina

El martes 23 de marzo de 2010 comenzó sus operaciones la mina Peñasquito. Para el arranque formal se organizó una ceremonia a la que asistieron el entonces presidente Felipe Calderón; la exgobernadora de Zacatecas, Amalia García; el embajador de Canadá en México, Guillermo Rishchynski, así como Chuck Jennes y Ian Telfer, directores de la compañía.

Ese día, Felipe Calderón destacó que el diminutivo de Peñasquito no correspondía con la “enorme mina” que comenzaría a operar, y agradeció que en medio del desierto encontraran oro y plata para arrancar con la mina que, dijo, “será un orgullo para Zacatecas”.

—A nuestra comunidad la dejaron sin agua, el pozo que servía aquí se secó. Fue de los primeros afectados, porque está como a 200 metros de donde la minera empezó a hacer el tajo, por eso creemos que es culpa de ellos —explica Jorge, habitante del ejido de Charcos.

Los cimientos para que la mina se instalara en la zona se colocaron 16 años antes de que empezara sus operaciones. En 1994, la Minera Kennecot realizó trabajos de exploración e identificó el yacimiento de Peñasquito en el Valle de Mazapil. Cuatro años después, Western Silver adquirió los derechos de la concesión para explotación de minerales y fundó la empresa Minera Peñasquito que, en 2006, terminó siendo filial de Goldcorp, compañía que en abril de 2019 fue comprada por la estadounidense Newmont.

Minera Peñasquito se instaló en terrenos que compró o en donde hizo convenios de renta de tierras con los ejidatarios, con una vigencia de 30 años con opción a prórroga. Este proceso de ocupación ha sido motivo de estudios académicos —como el publicado en 2014 por Claudio Garibay, Andrew Boni, Francesco Panico y Pedro Urquijo, especialistas del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental y de la Universidad Veracruzana—, donde se señala que en realidad se trató de un caso de “destrucción de territorio y desposesión de las comunidades” que contó con la ayuda de diversas autoridades estatales y federales.

En diciembre de 2006, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó el proyecto minero. El funcionario que firmó la resolución fue el biólogo Ricardo Juárez Palacios, entonces titular de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA).

Al año siguiente, Juárez Palacios renunció a la Semarnat en medio de acusaciones ante la Secretaría de la Función Pública por la entrega de permisos irregulares en todo el país, entre ellos el del Malecón Tajamar, en Cancún, que permitió la destrucción de 57 hectáreas de manglar, a cambio de la construcción de un centro comercial y condominios.

En 2006, la Minera Peñasquito estimó que el yacimiento de oro, plata, zinc y plomo podía tener reservas de 335.1 millones de toneladas y que para su explotación necesitaría 10 millones de metros cúbicos de agua al año, de acuerdo con los datos que presentó en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).

En ese mismo documento se expone cómo las autoridades permitieron que la empresa tomara el control del agua en esa región del norte de Zacatecas. Ahí se explica que desde 2004 la minera presentó una solicitud a la gerencia estatal de Conagua para “obtener el agua necesaria para la operación del proyecto minero”. Las autoridades estatales de la Conagua, se apunta, recomendaron a la empresa realizar “un estudio que permita actualizar la disponibilidad de agua del acuífero Cedros, ya que este acuífero no contaba con información actualizada y, por lo tanto, su condición era de veda.”

Desde agosto de 1988, cuando el gobierno federal declaró una veda en las cuencas hidrológicas de Zacatecas por tiempo indefinido, se alertaba del riesgo de “sobrepasar la cantidad explotable de los acuíferos, cuya conservación y protección es de interés público”. Por esa veda, no era posible otorgar concesiones de agua para uso industrial en la zona donde se asentó la mina.

Para darle vuelta a esa prohibición, Minera Peñasquito realizó el “Estudio de Evaluación Hidrogeológica del Acuífero Cedros, en el Municipio de Mazapil, Zacatecas”, que se presentó a las autoridades de la Conagua en diciembre de 2004.

Ese estudio sirvió para que la Conagua autorizara a la minera construir cinco pozos para extraer poco más de cuatro millones de metros cúbicos de agua para uso industrial, según señaló la propia empresa en la MIA de 2006. Esas perforaciones se realizaron sin que la minera contara con una concesión para extracción de agua.

“Teníamos el permiso para perforar los pozos, pero no el título para utilizar el agua”, señala Michael Harvey, director de Asuntos Corporativos de Newmont Goldcorp. “Tienes que hacer pozos de exploración para saber dónde se encuentra el agua y determinar si ese pozo te va a dar el caudal que estás necesitando. Vas primero con la Conagua para el permiso de exploración, haces los pozos y después tramitas el título de concesión”.

En 2006, Minera Peñasquito —confirmó Michael Harvey— realizó otro estudio hidrogeológico y de “evaluación integral” del acuífero de Cedros. Y en 2007, se hace un “estudio consecutivo”, para el cual realizan “pozos más profundos” —400 a 600 metros— y “se obtienen datos específicos para recalcular la disponibilidad del acuífero (de Cedros)”. La empresa entregó estos estudios a la Conagua.

El 13 de agosto de 2007, en el Diario Oficial de la Federación se publicó el “Acuerdo por el que se da conocer el resultado de los estudios de disponibilidad media anual de las aguas subterráneas de 50 acuíferos”. En ese documento se aseguró que en el acuífero de Cedros, la recarga media anual era de 10.1 metros cúbicos y que era posible entregar 5 millones de metros cúbicos en nuevas concesiones.

En abril de 2008, Minera Peñasquito obtuvo su primera concesión para extraer hasta 2 millones 150 mil metros cúbicos de agua al año.

A partir de entonces, y siempre utilizando como base los estudios de la propia empresa, la Conagua comenzó a entregar concesiones a la minera.

Hay más oro, se necesita más agua

La empresa minera encontró que en el Valle de Mazapil había más oro y plata de lo que sus primeros estudios geológicos habían considerado: en lugar de 335.1 millones de toneladas ahora se aseguraba que había reservas de hasta 469 millones de toneladas de minerales. Así que, para aumentar su capacidad de explotación, la minera necesitaba más agua.

En marzo de 2008, la Minera Peñasquito presentó una nueva MIA para la ampliación de su proyecto. En el documento, la empresa aseguró que sus estudios hidrológicos —realizados en 2007— mostraban que en la zona existía agua suficiente para la producción y operación de la mina.

En julio de 2008, durante la presidencia de Felipe Calderón y con José Luis Luege Tamargo como director de la Conagua, se abrió totalmente la puerta para que Minera Peñasquito obtuviera el agua que requería. Ese mes la Conagua publicó el documento sobre la disponibilidad de agua en el acuífero de Cedros. Si en 2007 se afirmaba que la recarga media anual de ese acuífero era de 10.1 millones de metros cúbicos al año; en 2008 la cifra aumentó en un 435 por ciento: la dependencia aseguraba que era de 54.5 millones de metros cúbicos. Con esa modificación determinó que habían 40 millones 346 mil metros cúbicos de agua disponibles “para otorgar nuevas concesiones”.

En noviembre de 2018, Minera Peñasquito recibió su segunda concesión para el aprovechamiento de 2 millones 687 mil 380 metros cúbicos de agua.

La multiplicación de las concesiones para la empresa se dio después del 28 de agosto de 2009. Ese día en el Diario Oficial de la Federación se publicó el acuerdo de actualización de disponibilidad media anual de 282 acuíferos, uno de ellos era el de Cedros. En ese documento se volvió a insistir que la recarga media anual en el acuífero de Cedros era de 54.5 millones de metros cúbicos.

Entre 2010 y 2014, la Conagua entregó cinco concesiones más a Minera Peñasquito. Además le autorizó una “transmisión de derechos”. Para finales de 2014, la minera ya contaba con las ocho concesiones que, en suma, le permitían disponer de 40 millones 287 mil 380 metros cúbicos de agua al año.

—Para cambiar los datos sobre la recarga media anual del acuífero, ¿la Conagua tomó como base los estudios que hizo la minera? —se le preguntó en entrevista a representantes de Minera Peñasquito.

—Como base. Pero también estudios anteriores. —aseguró Michael Harvey, director de asuntos corporativos de Newmont Goldcorp.

—Pero estudios anteriores —realizados por la Universidad de Sonora— señalan que la recarga media anual del acuífero era de 10.1 metros cúbicos.

—Los pozos que había en su momento (y con los que se hicieron los estudios anteriores) eran muy someros, entonces estaban evaluando la capacidad del acuífero en la parte superior. Cuando Minera Peñasquito perfora pozos más profundos (de 400 a 600 metros) encuentra un volumen mayor. La Conagua tiene más elementos para determinar que se puede tener una mayor disponibilidad en el acuífero, porque no nada más hay una recarga vertical (del acuífero), sino también horizontal.

Cumplir los deseos de la mina

San Juan de Cedros es hoy un pueblo de recuerdos marchitos. Sus habitantes rememoran los tiempos en que podían nadar en el estanque de la comunidad. En el ejido aún es posible encontrar los rastros abandonados de una alberca y la hendidura entre las montañas por donde corría el agua.

En esos tiempos, un grupo de mujeres cultivaba zanahorias, calabazas, coles, cebollas y otros vegetales en una pequeña parcela que hoy luce llena de tierra seca. Los pobladores también recuerdan cuando podían ir a pescar y pasar los domingos en la presa cercana que hoy está seca.

A unos veinte minutos al norte de San Juan de Cedros se encuentra el ejido de Nuevo Peñasco, el lugar parece un pueblo fantasma. Ahí fueron reubicadas las familias que antes vivían en el sitio donde hoy está el tajo de la mina.

—Antes vivir era muy tranquilo, teníamos nuestra labor y nuestros animales… Ahora todo compramos y antes lo podíamos cosechar —recuerda Gloria, del ejido Nuevo Peñasco.

Para obtener una de sus concesiones de agua, Minera Peñasquito utilizó la “transmisión de derechos”, recurso que contempla la Ley de Aguas Nacionales (LAN) y que permite al titular de una concesión transferir ese permiso.

La “transmisión de derechos” en realidad es la venta de un título de concesión. Esta práctica ha propiciado que campesinos que tenían a su nombre concesiones otorgadas para uso agrícola terminen vendiéndolas.

Minera Peñasquito obtuvo los derechos de transmisión de dos títulos que tenían uso agrícola, de acuerdo con el expediente de la concesión 07ZAC100886/36FMDL09, obtenido a través de una solicitud de información a la Conagua.

Michael Harvey, de Newmont Goldcorp, aseguró que la minera no pagó nada al ejidatario Ascensión Carrillo, quien les cedió uno de los títulos de concesión para extracción de agua.

De acuerdo con el expediente del título 07ZAC100886/36FMDL09, el 23 de enero de 2009, la empresa le informó a la Conagua sobre la transmisión de derechos con uso agrícola y solicitó que el volumen de extracción de cada uno de ellos se juntara en uno solo. También pidió el cambio de uso a industrial y que se incrementara el volumen de agua autorizado.

Tres meses después, el 1 de abril de 2009, el entonces director local de la Conagua en Zacatecas, José Mario Esparza Villalobos, concedió a Minera Peñasquito todas sus peticiones y le entregó una concesión para extraer 450 mil metros cúbicos de agua al año. Ese permiso vence hasta el año 2024.

Además de Minera Peñasquito, Goldcorp es propietaria de Camino Rojo S.A. de C.V. A esta empresa, la Conagua entregó dos títulos para extraer agua, para uso industrial, en el acuífero de Guadalupe de Garzarón, de acuerdo con los expedientes de las concesiones obtenidos a través de solicitudes de información.

En 2015, Minera Peñasquito solicitó a la Conagua la autorización para que Camino Rojo le transfiera esas concesiones; la dependencia lo aprobó.

En entrevista, Michael Harvey, de Newmont GoldCorpg, asegura que, desde 2017, cuando vendieron a la canadiense Orla Mining el proyecto Camino Rojo, se transfirieron a esa empresa las dos concesiones para extraer agua del acuífero Guadalupe de Garzarón. Sin embargo, en el REPDA hasta diciembre de 2019 esos títulos aún aparecían a nombre de Minera Peñasquito.

En los expedientes de las concesiones de agua a nombre de la minera —algunas vigentes hasta el año 2045— es posible encontrar que, en por lo menos siete de ellas, la empresa ha solicitado a la Conagua autorización para cambiar la ubicación de los pozos, por “la sensible disminución en el rendimiento (de agua) que las obras actuales proporcionan”. Esas autorizaciones se han dado sin ningún reparo.

La mayoría de las modificaciones en los títulos de concesión a nombre de Minera Peñasquito se solicitaron entre 2012 y 2016.

Felipe Benjamín de León Mojarro, titular de la Conagua en Zacatecas desde 2013 y hasta 2017, fue el funcionario que autorizó la mayoría de los cambios. Hoy es titular de la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado del estado (JIAPAZ). Hasta la publicación de este reportaje, De León Mojarro no respondió a una solicitud de entrevista.

En su reporte técnico sobre Peñasquito, publicado el 30 de junio de 2018 y disponible en su página de internet, Newmont Goldcorp señala que los estudios hidrológicos que realizó en la cuenca de Cedros están completos y muestran que hay suficiente agua para proveer 40 millones de metros cúbicos por año.

Además, la empresa asegura que la zona en donde se encuentra la mina tiene un balance hídrico: “la gestión del agua hasta la fecha ha sido la adecuada y no se han encontrado problemas hidrológicos que puedan afectar las operaciones mineras”.

Para quienes viven en las comunidades aledañas a la mina, la realidad es otra. José Martín Bustamante trabajó en la mina; lo despidieron cuando se sumó a las protestas para reclamar que la empresa cumpliera con sus compromisos.

Depender del agua que da la mina

En San Juan de Cedros sus habitantes solo tienen agua entre tres y cuatro horas al día. Algunas familias del ejido compran, en promedio, 12 garrafones a la semana, cada uno de ellos les cuesta entre 37 y 39 pesos; esa agua la utilizan para beber y cocinar.

—Antes el agua la sacábamos de una noria. Ahorita, uno llena un bote y luego luego (el agua) se pone blanca. Hay agua que mandan de ahí, de la mina, no sabemos ni qué agua es —explica Gloria, de Nuevo Peñasco.

—Compra agua (embotellada) la gente que tiene un poco más de dinero, pero ¿y la que no tiene? —pregunta una mujer de 33 años, madre de dos niños que no rebasan los once años. Ella utiliza el agua que le proporciona la mina para cocinar, lavar sus trastes y bañar a sus hijos.

A partir de 2017, la empresa Minera Peñasquito comenzó a dotar de agua a las comunidades que se encuentran en los alrededores de la mina y que reclamaron por la falta de agua.

—En México, la empresa termina resolviendo las necesidades de la gente, porque no hay mucho Estado ahí… Son responsabilidades del Estado mexicano que debería estar resolviendo esos problemas, pero la empresa termina haciéndolo como parte del programa de responsabilidad social —dice Michael Harvey, director de asuntos corporativos de Newmont Goldcorp.

Harvey asegura que antes de que la minera llegara a esa zona del municipio de Mazapil, las comunidades no tenían agua potable; ahora —insiste— “tienen mejor acceso de agua que antes” y menciona que han instalado plantas potabilizadoras que surten a las comunidades.

—¿Las comunidades dependen totalmente del agua que les da la mina?

— Para consumo humano, sí.

—¿No es grave que la dotación de agua de las comunidades dependa de ustedes?

—Lo hacemos como parte de nuestro trabajo de responsabilidad social, pero ya el gobierno y la comunidad lo ve como obligación de la empresa, pero no lo es.

En las comunidades que están en la zona, hay familias que dependen del agua que les otorga la minera.

Al recorrer las comunidades que se encuentran alrededor de la mina Peñasquito, los pobladores hablan del abasto de agua, pero también de sus problemas de salud. Ellos señalan que es por culpa del agua que consumen.

—Hace poco unos niños se enfermaron de la piel, les salieron ronchas que eran muy molestas. Los llevaron a que los revisaran en la clínica del municipio y les comentaron que podía ser el agua con la que se bañan, o el polvo —contó Jorge, de la comunidad de Charcos.

El señor Pedro Morquecho conserva en un cajón copia de los estudios que, en noviembre de 2018, realizaron investigadores de la Unidad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). En esos documentos se señala que el agua de la comunidad de Mesas tiene altos niveles de arsénico, mercurio y plomo.

Manuel de Jesús Macías Patiño, docente de la Universidad y quien firma el reporte del estudio, explica que los investigadores no participaron en el levantamiento de las muestras y, por lo tanto, no tienen certeza de que se cumplieron con los estándares científicos para poder determinar la calidad del agua de la región.

Darcy Tetreault, de la Unidad Académica de Estudios del Desarrollo de la Universidad Autónoma de Zacatecas, considera que en el municipio de Mazapil se requiere hacer una investigación profunda e imparcial, para determinar si hay daños a la salud de los pobladores de la región a causa de la actividad minera.

El director de asuntos corporativos de Newmont Goldcorp, Michael Harvey, dice que los pobladores que tienen quejas son utilizados por políticos locales que se presentan como asesores de las comunidades y que “exigen más de 400 millones de dólares de pagos; ellos como asesores recibirán 20% de ese monto si logran cobrarlo”.

El representante de la Minera Peñasquito insiste en que varias de las protestas que han realizado los pobladores en contra de la mina tienen como objetivo obtener esos pagos, “el tema del agua lo utilizan como estrategia de comunicación para presionar en la negociación. Para ellos el tema no es el agua, es el dinero”.

Impuestos que se condonan

En la mina Peñasquito, Newmont Goldcorp produce 310 mil onzas de oro anuales, según información disponible en su página web. Eso la coloca en el cuarto lugar entre las empresas productoras de ese metal en México; además, es la segunda productora más grande de zinc y la tercera con mayor producción de plata en el país de acuerdo con datos de la Cámara Minera.

Al término de 2018, Goldcorp generó ganancias por 7 mil 253 millones de dólares, a través de negocios ubicados en África, Australia y América, según sus reportes financieros.

El gobierno mexicano no solo ha entregado a la empresa toda el agua que ha solicitado. También le ha condonado impuestos.

En 2013, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) condonó a Minera Peñasquito 13 millones 318 mil 224 pesos, de acuerdo con la información sobre impuestos cancelados y condonados obtenida por el Centro de Análisis e Investigación Fundar, a través de solicitudes de información.

A Michael Harvey se le preguntó cuál fue el argumento que presentó la empresa minera al gobierno de México para obtener la condonación de impuestos. El representante de la compañía dijo que lo consultaría con el departamento encargado de los asuntos fiscales de la empresa. Hasta la publicación del reportaje, no se tenía una respuesta.

Para este reportaje también se pidió a la Conagua, a través de una solicitud de información, los registros de los pagos por derechos de agua realizados por las concesiones a nombre de Minera Peñasquito. En un primer momento, se negó la información y se clasificó como “confidencial”, aludiendo al secreto fiscal.

Para obtener esos datos, se presentó un recurso de revisión al Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), organismo que revocó la respuesta de la Conagua y la instruyó a entregar la información. De acuerdo con los datos entregados, la Conagua solo tiene registros de pagos para una de las concesiones a nombre de la minera, los cuales suman 2 millones 591 mil 514 pesos, para un periodo de 2014 a 2018.

A Minera Peñasquito también se le solicitaron documentos sobre los pagos que ha realizado por las concesiones de agua que tiene a su nombre. La empresa entregó copias de documentos sobre pagos por derechos de agua realizados desde 2009 y hasta el tercer trimestre de 2019 que, en total, suman poco más 760 millones 949 mil 672 pesos. Sin embargo, no todos los pagos que se mencionan en esos documentos —oficios dirigidos a la Conagua— están acompañados con su ficha bancaria correspondiente. Por ejemplo, del trimestre de 2019, solo entregó recibos bancarios del primer y tercer trimestre.

Más trabajos de exploración

A mediados de septiembre de 2019, y por segunda ocasión en seis meses, ejidatarios de San Juan de Cedros bloquearon las operaciones de Newmont Goldcorp en Zacatecas. Se quejaron del incumplimiento de los acuerdos por parte de la empresa para proveer de agua potable, trabajo y mejoramiento ambiental a los ejidos.

El 18 de septiembre, la empresa ofreció destinar 25 millones de dólares en inversiones comunitarias dentro del municipio de Mazapil.

El presidente Andrés Manuel López Obrador pidió a ambas partes llegar a un acuerdo, pues “es una inversión importante, son trabajadores, no nos conviene que se cierre esa mina, pero se tienen que atender las demandas justas”, dijo en su conferencia mañanera del lunes 30 de septiembre de 2019.

El bloqueo terminó días después, el 8 de octubre, después de que ambas partes acordaron tener mesas de diálogo. Por su parte, un grupo de ejidatarios anunció que llevarán su caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El 2 de enero de 2020, la Conagua difundió un comunicado en el que se reconoce que el acuífero de Cedros, del cual obtiene el agua la minera, presenta un défict; es decir, se está sobreexplotando el acuífero y no se está garantizando su capacidad de recarga.

A partir de estudios ténicos realizados por la Conagua en septiembre de 2019 —de acuerdo con el comunicado— se determinó que el déficit es de cinco millones de metros cúbicos anuales. La dependencia asegura que como parte de los acuerdos a los que se llegaron en las mesas de negociaciones, “la minera renunció al aprovechamiento de dicho volumen (los cinco millones de metros cúbicos), lo que permitirá avanzar en la recuperación del acuífero”. Además, se formalizará una Declaración Unilateral de Obligaciones para la preservación de aguas nacionales subterráneas, con el que en 2023 la minera cederá otros cuatro millones de metros cúbicos.

Mes y medio antes de ese comunicado, en entrevista Michael Harvey, representante de Newmont Goldcorp, aseguró que Minera Peñasquito no utilizaba la totalidad de agua que tenía concesionada. Según sus propios datos, 2018 fue el año durante el cual usó más agua: 29 millones 463 mil 652 metros cúbicos, de los más de 40 millones que tiene concesionados.

De acuerdo con la Ley de Aguas Nacionales, cuando un usuario no utiliza la totalidad o parte del volumen autorizado, durante dos años consecutivos, la Conagua puede retirarle o modificar la concesión.

Los cinco millones de metros cúbicos que Minera Peñasquito aceptó ceder para la recuperación del acuífero representan poco menos de la mitad del agua que, de acuerdo con sus propios datos, no están utilizando.

En la zona, por lo pronto, Minera Peñasquito cuenta con agua. Tan es así que tiene planes de extender sus operaciones más allá de los 14 años que, hasta ahora, tiene estimados estar en Mazapil. “Estamos haciendo trabajo de exploración para tratar de encontrar más minerales y extender la vida de la mina”, asegura Michael Harvey.

Alicia, habitante de San Juan de Cedros, se pregunta qué pasara cuando la mina se vaya: “¿quién se va a hacer responsable de los daños? La mina se va sin problema, y los que se quedan con todos los problemas vamos a ser nosotros, ¿cómo le vamos a hacer para sobrevivir sin agua?”

https://contralacorrupcion.mx/explotadores-agua-mexico/minera-penasquito-mazapi-zacatecas-agua.html

Fuente:http://www.remamx.org/2020/01/la-depredacion-con-responsabilidad-social/

Mexico

Minera canadiense lleva 12 años contaminando el agua y dañando los cultivos, acusan en Durango

La Platosa, como su nombre lo dice, es un yacimiento de plata, el tercero más importante de México por su calidad, situado en tierras del Ejido La Sierrita, en Durango, y operado por una minera canadiense llamada Excellon Resources Inc.

Estos campos acolchados de forraje y contaminados con arsénico, a decir de los ejidatarios de La Sierrita, enclavado entre los municipios de Tlahualilo y Mapimí, Durango, son el único “beneficio” que hasta ahora, y desde hace 12 años, ha dejado al pueblo la minera Excellon.

– Desde arriba del gran bordo donde descansa la vía del ferrocarril, con sus recios rieles y sus toscos durmientes, se ve un vasto campo sobre el que se extiende una afelpada y verde alfombra de alfalfa, que en el ocaso estepario da la sensación de estar en un paraíso.

Debajo del puente, por el que transita el tren, corre un arroyo, un canal, una zanja, una acequia, como río de aguas cristalinas, que se pierde en el horizonte del crepúsculo y ofrece la vista de un oasis en medio del bolsón.

Y todo aquí da la impresión de estar en el edén, la tierra prometida, un vergel.

Parece un vergel, de no ser porque las aguas que bajan por esta rivera caudalosa y clara, son las aguas contaminadas con arsénico, y otros metales pesados, como el plomo y el zinc, que provienen de la mina La Platosa.

Con estas aguas contaminadas se riegan cientos y cientos de hectáreas de forraje, (entre cinco mil y ocho mil hectáreas de alfalfa, sorgo, avena, trigo, maíz): alimento de las miles y miles de vacas que pacen sin malicia en los establos de la Región Lagunera.

Los procesos de saneamiento del agua son rebasados por las cantidades de arsénico y conseguir agua es complicado en este ejido. Foto: Jordi Sifuentes, Vanguardia

La Platosa, como su nombre lo dice, es un yacimiento de plata, el tercero más importante de México por su calidad, situado en tierras del Ejido La Sierrita, en Durango, y operado por una minera canadiense llamada Excellon Resources Inc.

Estos campos acolchados de forraje y contaminados con arsénico, a decir de los ejidatarios de La Sierrita, enclavado entre los municipios de Tlahualilo y Mapimí, Durango, son el único “beneficio” que hasta ahora, y desde hace 12 años, ha dejado al pueblo la minera Excellon.

Además de una cansada disputa por el territorio, entre el ejido y la minera, que comenzó en 2012 y aún se libra en los tribunales.

La Sierrita es apenas una trocha polvorienta y seca, bordeada de jacales de adobe, donde no hay pavimento ni drenaje, sólo el recuerdo de una planta purificadora de agua que ya no funciona y unos talleres de carpintería y costura que están parados por falta de dinero.

En La Sierrita, la mayoría de la gente, unos 100 de los 120 ejidatarios, han preferido huir y buscarse la vida en Ciudad Juárez, Torreón o los Estados Unidos, ante la falta de oportunidades en una zona donde su futuro está en peligro de extinción.

“Hay una página de la Excellon que dice que el Ejido La Sierrita es ejemplo a seguir en Durango. No es cierto, estamos jodidos, estamos en la ruina”, dirá Carlos Godoy Rivera, el secretario del comisariado ejidal de este poblado.

“Esa tierra ya no sirve, porque ya tiene más de 10 años que se riega con esa agua. Pa producir buena alfalfa, buen maíz, ya no. Trae muchos metales, minerales, mucho arsénico, mucha sal, mucho plomo, zinc. No está tratada. Es agua contaminada y está contaminando las tierras, los pastos, la alfalfa, el maíz, la avena, el trigo, todo se está contaminando aquí”.

Dice César Pulido Barrón, ejidatario y presidente del Consejo de Vigilancia de La Sierrita, mientras señala a lo lejos, desde lo alto del bordo del ferrocarril que va y viene de Ciudad Juárez a Torreón, las campiñas y campiñas tapizadas de forraje que conceden al paisaje desértico una belleza inusitada.

César denuncia que la minera Excellon Resources Inc vende el agua contaminada con arsénico, plomo y zinc, a unos 13 pequeños propietarios, (agricultores productores), socios de las grandes empresas lecheras en La Laguna tales como Lala, Chilchota, Alpura.

Al respecto un empleado de una reconocida empresa lechera, que pidió no ser identificado, corroboró de manera extraoficial la versión de los ejidatarios, al ratificar que una parte del agua de la mina la Platosa es utilizada por más de una docena de agricultores productores, socios de varias compañías lácteas de la región.

“Desde luego se hace en el marco de la ley, no hay perjuicio a ningún tercero y sólo se utiliza una parte de total disponible”, dijo la fuente.

Y deslindó a la firma que representa, de toda responsabilidad sobre el manejo que sus socios agricultores productores hacen de sus negocios.

“Cada socio tiene la gestión que le puede convenir más para su negocio en términos de compra de tierra, compra de forrajes, derechos de agua y noria, y cada uno puede responder de lo que está haciendo bien o, en su caso, de lo que está haciendo mal…”.

“Eso lo puede hacer la canadiense – dice Miguel Ángel Mijangos Leal, enlace de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA), en el estado de Guerrero –, gracias a que en la ley minera, cuando una mina encuentra agua la norma dice literalmente que puede utilizarla conforme a los intereses que le empresa defina y ahí lo que definieron fue echarla para afuera, porque obviamente si no sacan esa agua no pueden sacar la plata que está allá abajo. Hay empresas que hacen contubernio con la minera para que les dé esa agua y meten forraje para la industria de todo el corredor de Tlahualilo, que es muy grande. No sólo es la minera como tal, sino que se va encadenando a otros megaproyectos como la producción de forrajes que luego cae a otros intereses vinculados a esa zona, que tienen que ver con la cuenca lechera”.

Un estudio realizado por Juan Enrique Márquez Silva, ingeniero agrónomo, experto en uso y conservación del agua, señala que el volumen de líquido que sale de la mina, como resultado de su laboreo, asciende a unos dos mil metros cúbicos por segundo, cantidad que bastaría para surtir a Gómez Palacio, Durango, y de paso a otros municipios.

“Se dice fácil, pero si lo vemos en una zona desértica es mucha agua. La Platosa es un proyecto que agota el acuífero principal, una mancha que viene de una seria de fracturas de la Sierra de Bermejillo. Y según lo que hemos detectado toda esa sierra está formada por grandes cavernas de yeso. En todas esas grandes cavernas primero está el yeso y luego viene la plata. Ellos dicen que no va a pasar nada, pero sí pasó y la Semarnat les dio permiso: un barreno rompió esas capas, rompió lo que teóricamente son grandes cavernas que por millones de años llenaron esas sierras calizas que son las fuentes de que se alimenta el acuífero principal”.

Un documento relativo a un estudio de impacto ambiental del proyecto La Platosa, promovido por la empresa Excellon Resources Inc. y publicado en internet, dice que, “se han detectado estructuras como fallas rellenas con yeso, cavidades y cavernas de varios metros de ancho…”, y más adelante dice, “el área se ubica dentro de la unidad hidrológica denominada acuífero principal, región lagunera, en una zona de veda y en donde se presentan dos componentes: uno somero, que manifiesta aportaciones a profundidades de entre 20 y 30 metros de escurrimientos asociados a infiltraciones de recientes periodos de lluvia; y un componente profundo del orden de 150 metros, en el que el agua subterránea presenta concentraciones minerales que le dan un carácter químico no apta para fines de consumo humano”.

Semanario colectó una muestra de las aguas de la Platosa y las llevó al Laboratorio de Análisis Químico del Centro de Investigación y Estudios Avanzados, (Cinvestav), del Instituto Politécnico Nacional, (IPN), en Ramos Arizpe.

El examen arrojó que dicho líquido contiene 0.468 microgramos de arsénico por litro de agua, cuando lo permitido por la norma nacional es de sólo .025.

César dice que hace algunos años habitaban en esta sierra, la sierra de Bermejillo, Durango, donde se encuentra asentado el ejido, manadas de venados, jabalíes y otros animales silvestres, sin embargo, muchas de estas especies han perecido tras beber las aguas del arroyo contaminadas con metales pesados que extrae la minera de la mina y derrama, sin permiso, en tierras de la comunidad.

En un estudio de impacto ambiental del proyecto La Platosa, difundido en la red, se lee que entre la fauna que caracteriza a La Sierrita, Durango, se encuentran el águila real, aura, cenzontle, correcaminos, conejo, coyote, gato montés, liebre, víbora de cascabel, zorro, ardilla, cacomiztle norteño, rata cambalachera y ratón, “(….), poco vistas, posiblemente, debido a las perturbaciones por las explosiones mineras realizadas en el área, el movimiento en la zona de cultivo de la zona de influencia o por el tráfico continuo en la carretera, lo que ha ocasionado el desplazamiento de la fauna hacia mejores condiciones del hábitat y menos perturbaciones”.

Y más abajo señala que “la acción de desmonte provoca que la relativamente escasa fauna silvestre menor presente en la zona, se desplace a sitios con menos perturbaciones cerca del área del proyecto, afectando su comportamiento y dinámica poblacional por la migración”.

Esta contaminación, provocada por la minera, ha ocasionado también la muerte de vacas y cabras propiedad de los ejidatarios, que al no encontrar abrevaderos en la sierra, se sacian con el líquido letal derramado por la empresa.

“Las vacas de los mismos ejidatarios que andan aquí sueltas en el agostadero, se han muerto porque toman agua de ahí y luego les faltan pedazos de carne a los animales, a las yeguas, a las vacas, a las chivas. Se están muriendo donde toman agua de ahí”, dice César Pulido Barrón, ejidatario y presiente del Consejo de Vigilancia de La Sierrita.

Por estos pueblos proliferan las historias sobre labriegos que se han encontrado reses muertas, botadas, en el desierto y que tras abrirlas, tras realizarles una autopsia exprés, han descubierto las carnes quemadas, ennegrecidas del animal.

“La gente dice, ‘la carne de los animales que toman agua de esa, sale quemada’, son los daños que está haciendo esta agua contaminada. Estos animales cuando mueren, que usted los quiere comer, que los destaza, mira que no sirve la carne, está muy negra”, contará Juan Enrique Márquez Silva, ingeniero agrónomo, experto en uso y conservación del agua.

Habla Miguel Ángel Mijangos Leal, enlace de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA), en el estado de Guerrero:

“Sí, nosotros medio sabíamos de unas historias, no de ahorita, de hace unos seis años, sobre varios animales que fueron a tomar agua, se les infló el vientre y murieron”.

“El agua va rodada y pasa por tierras del ejido. Sin permiso la pasan, les vale… Quieren que salga lo más lejos posible. A parte ellos están haciendo su negocio, están vendiendo el agua para la siembra y están tirando el agua que sobra al ejido, sin permiso. Están dañando la tierra y nomás están ganando, ellos están explotando, están sacando a diario, no sé cuántas toneladas de plata, plomo, zinc”, dice Juan Guadalupe Zamarripa González, el presidente del comisariado del Ejido La Sierrita, un atardecer de vendaval que ha venido con otros ejidatarios para recorrer el área afectada por la contaminación de la mina.

Carlos Godoy Rivera, secretario del comisariado, dice que al principio la minera puso unos letreros que decían “agua no apta para consumo humano”, letreros que más tarde fueron retirados cuando la empresa comenzó a vender el líquido a los pequeños propietarios.

Camino de la carretera 49 a Ciudad Juárez, que parte las tierras del ejido ubicado a unos cinco kilómetros de Bermejillo, Durango, y a 50 kilómetros de Torreón, el ejidatario César Pulido dice que las aguas que corren por el arroyo situado debajo del puente del ferrocarril, son las aguas que la mina desecha, que le sobran, después de haberlas repartido entre los pequeños propietarios de la región, muchos de los cuales rentan tierras al ejido.

“Esta agua ya está sobrante eh, esta agua ya es sobrante de la que agarran todos, pero esa agua que están tirando, la que sobra, ya nos perjudicó todo el terreno, porque ya secó todo el pasto, lo quemó”.

Y dice que esta contaminación ya ha hecho estragos incluso en la flora, cactáceas, plantas medicinales y árboles, que vive en este desierto.

“Aquí había monte de buena calidad. Aquí era buen pasto y todo, buenos mezquites. Todo eso amarillo que uste mira ya está quemado con esta agua, ya de ahí no sale nada de pasto ni mezquites, todo eso amarillo ya está quemado, el terreno ya está quemado. Si se mete usté y saca ese mezquite lo saca con salitre, ahí sale con salitre ese mezquite, ya está muerto ese mezquite, la pastura ya está muerta, ahí ya no sale el zacate”.

Miguel Ángel Mijangos Leal, enlace de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA), en el estado de Guerrero, aclara que esta deforestación se debe a que, además de ir cargada con altas concentraciones de arsénico, el agua de la Platosa es rica en carbonato de calcio y magnesio.

“Además de sacar el arsénico y ponerlo en la superficie con estos cultivos, también se está salinizando el suelo, es decir, después de algunos años ese suelo ya no va a quedar ni siquiera para que crezcan nopales…”.

Los ejidatarios cuentan que no hace mucho tiempo había en el pueblo una noria de la que se abastecían los habitantes, pero que se secó después que la minera iniciara sus actividades de exploración y explotación.

“Había norias jalando bien bonito. Una pequeña (propiedad) aquí tenía cinco norias. Se secaron por lo mismo de que la mina saca el agua y ya las norias no produjeron nada. Muchas de las norias al derredor de Bermejillo y de Gómez se han secado por culpa de la mina”, dice César.

“Las mineras canadienses vienen a hacer, en pocas palabras y discúlpeme, pero puro desmadre”, dice Verónica Pulido Barrón, ejidataria.

“Con el Gobierno”, la secunda el comisariado Juan Zamarripa,

“Por eso, aunque nosotros vayamos a pedir justicia a todo mundo… Si son nuestras tierras, ¿por qué ellos vienen a adueñarse de algo que no es suyo? ¿Y por qué el Gobierno los apoya?, ¿porque tienen dinero y a nosotros no…?”, dice Verónica.

Los ejidatarios de La Sierrita dicen estar preocupados por los daños a la tierra, a los animales y a la salud humana, que en el futuro pueda provocar esta contaminación, causada por la minera.

“Uno que consume leche y todo eso, Lala, riega con esa agua, Chilchota riega con la misma agua y producen la leche y todo. Imagínese cómo está la Comarca”, dice el ejidatario César Pulido.

Al respecto una investigación realizada hace una década por la Facultad de Agricultura y Zootecnia, de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), reveló cómo las aguas contaminas con altas concentraciones de arsénico que son usadas en el regadío de cultivos, tienen un impacto negativo en la cadena alimenticia.

“Si regamos con agua contaminada con arsénico o el suelo está contaminado con arsénico, la planta extrae este metaloide y pasa a la cadena alimenticia, es acumulativo, no lo podemos degradar. Del agua pasa al suelo, del suelo a la planta, de la planta al animal y luego nos comemos la carne o la leche, ahí va la concentración de arsénico. Aquí en la región tenemos mucho cáncer, tanto en Coahuila como en Durango, y es debido a eso, a que la concentración de arsénico está muy alta y las plantas la absorben y luego nos comemos el maíz o el frijol. O el arsénico se pasa a la carne y lo vamos a acumular hasta que llega a un nivel de toxicidad”, advierte Cirilo Vázquez Vázquez, director de la Facultad Agricultura y Zootecnia, de la Universidad Juárez del Estado de Durango, (UJED, y doctor en recursos naturales.

Tales resultados se obtuvieron de un estudio sobre cultivos, maíz y frijol, sembrados en suelos con altos niveles de arsénico o regados con agua de pozos profundos, altamente contaminados con este metaloide, en el Ejido Batopilas, municipio de Francisco I. Madero, Coahuila.

“Se evaluó y realmente se observó que el arsénico pasa del agua al suelo y luego a la planta y después a los animales, la carne o la leche. Los cultivos absorben la concentración de arsénico y sí, está en lo que nos estamos comiendo”, reitera Vázquez Vázquez.

Semanario buscó reiteradamente a Sandra Magaña, la directora de relaciones corporativas de Excellon en México, a fin de que diera su versión en torno a las acusaciones vertidas por los ejidatarios de La Sierrita.

Hasta el momento no ha respondido a las solicitudes de entrevista.

Este medio intento comunicarse, durante casi dos semanas, con Óscar Gutiérrez Santana, el gerente regional de Cuencas Centrales del Norte de la Comisión Nacional del Agua, para que fijara su postura sobre este reportaje.

Al cierre de esta edición no hubo respuesta.

Por su parte, Román Galán Treviño, encargado del despacho de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), delegación Durango, declaró que hasta ahora la dependencia no tiene ningún comunicado, ninguna denuncia en particular sobre el tema de la contaminación en La Sierrita.

“Sé que han estado en pláticas con la Comisión Nacional del Agua, viendo precisamente el problema de la contaminación, Es lo que hemos sabido extraoficialmente, pero no hemos tenido ninguna petición o planteamiento del ejido”.

-¿Conocía el problema?

-Conocemos el problema, pero a través de los medios, de la prensa, hasta ahí.

José Luis Reyes, encargado del despacho de la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, (Profepa), aclaró que no es competencia de esta oficina verificar las condiciones de manejo y uso del agua en las mineras.

Y añadió que es responsabilidad de la Conagua regular este tipo de aprovechamientos.

“Es quien se encarga de verificar todo lo que es el manejo y uso del agua”.

La planta purificadora de agua está en desuso por falta de mantenimiento. Los filtros no alcanzan a limpiar el veneno. Foto: Jordi Sifuentes, Vanguardia

 

Detalló que entre 2006 y 2018, la Procuraduría ha realizado al menos unas siete visitas de inspección a la minera Excellon en las que se han encontrado algunas irregularidades referentes al manejo de residuos peligrosos y al proceso de la actividad que realiza le compañía, y se ha sancionado.

“Pero con relación a lo que es el tema del agua no hemos llevado a cabo alguna actividad. No se tenía mayor información del caso.

-También la contaminación del agua es una cuestión de medio ambiente…

-En el tema referente al agua ahí quien interviene o quien directamente se encarga de verificar el cumplimiento de la normatividad es la Comisión Nacional del Agua.

LA PLATOSA, UNA MINA… DE PROBLEMAS

La Platosa es un yacimiento de plata, el tercero más importante de México por su calidad. Produce plata, plomo y zinc.

Está situado en tierras del Ejido La Sierrita, en Durango, y es operado por una minera canadiense llamada Excellon Resources Inc.

Hay una cansada disputa por el territorio, entre el ejido y la minera, que comenzó en 2012 y aún se libra en los tribunales.

Años sin pagar un solo peso por la renta de las mil 100 hectáreas de tierra donde se encuentra la mina.

“Tienes ahí un problema de contubernio y de falta de responsabilidad bien fuerte, – dice Miguel Ángel Mijangos Leal, enlace de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA), en el estado de Guerrero -, además de los vacíos donde no se le sanciona a nadie, por ejemplo, en este caso del arsénico, que además va a productos de consumo ya sea de manera directa o indirecta, y nadie sanciona nada por la permisividad de la ley y ese es un problema que tenemos en todo México. Es un tema súper fuerte, muy oscuro, que no está para nada legislado. Ni siquiera está bien legislado en la ley minera para los trabajadores, menos para los arrendatarios de las tierras. Es un tema que se mueve literalmente en la impunidad y Profepa y Semarnat, como siempre, se refugian en que tienen un marco legislativo que no pueden mover más allá y que por eso luego se ven, como dicen ellos, incapaces para parar procesos. Es un tema bien complejo y bien fuerte. Y aunque ya no nos den más concesiones, como dice el López Obrador, con las que tenemos es suficiente pa que acabemos con México. No se trata que den más concesiones, cómo paramos las que están, cómo hacemos que caigan en rendiciones de cuentas porque generan un montón de muerte…”.

Muchas especies han perecido tras beber aguas del arroyo contaminadas con metales pesados que extrae la minera. Foto: Jordi Sifuentes, Vanguardia

Los ejidatarios de La Sierrita dicen que ya están hartos, aburridos, de esta lucha en contra esta minera, que aparte de afectar su hábitat, lleva ya ocho años sin pagar un solo peso por la renta de las mil 100 hectáreas de tierra donde se encuentra la mina.

Toda vez que ha incumplido con otras cláusulas del contrato de arrendamiento como la instalación de una planta tratadora de agua residuales para la comunidad.

“Nosotros ya al último lo que queremos es que ellos se larguen, aunque no nos paguen, pero que se larguen ya de aquí.

Ya que nos dejen nuestra tierra y se larguen los pinches canadienses”, dice César Pulido Barrón, ejidatario y presidente del Consejo de Vigilancia del Ejido La Sierrita.

“La tierra es de nosotros. No hay de otra… Que se vayan, ¿no quieren pagar?, que se vayan”, dice la ejidataria Verónica Pulido Barrón.

Últimamente los campesinos de La Sierrita han interpuesto ante los tribunales otro recurso legal en el que solicitan a las autoridades el cese de la actividad de La Platosa, en tanto no se solucionen los conflictos con el ejido.

“Estamos esperando que llegue la sentencia, a ver cómo sale, si sale a favor que bueno, si sale en contra pos también…”, dice Carlos Godoy Rivera, el secretario del comisariado del ejido.

DATOS

7 visitas de inspección a la minera Excellon en 12 años. Hubo irregularidad en el manejo de residuos peligrosos.

8 años sin pagar un peso de renta por los mil 100 hectáreas de tierra donde se encuentra la mina.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE VANGUARDIA. VER ORIGINAL AQUÍ.

Fuente:https://www.sinembargo.mx/19-01-2020/3715010?fbclid=IwAR3KhejRsrxCFJQXYtXJoc2j45wID7ek_o_f4ePZKi1Ub5adGWPs2DjmDvM&__cf_chl_jschl_tk__=82a7028583c9ad387bd64529b6df777cea9e9a28-1579832151-0-ATLYUKEj0oSVKx6zNigrlIBYRUsOYU19HESJfkbD2phsyNidyxrbPRyZDQrGJzjNMoL71e8uXCKC5oiei5Ldf1idPgyQNei4UJekT2vV-XAG4JP2vlCGNbS_5PGeeNVHlUHVeYui0uW3yYpn7P7I5ex3blJmobYq6zYet3HxVgctympTkW_COkKU_VBkNyg6rr9c9RDmsGTaZG9aMmxyJI4lGNnDra97FIURoRwQF1DmjxRaovqElb6wXVtg4T_uwZCbjxaiXs4B5EH84T4fHVPnpPJ_q7O3Mga4SiCIqTeGvhZnlB2mXj9_9nW_J71onaPNyEou3KNbepGWAcR2Qrg0h-6ZXpX7jO44vcIx6QvqxlrIsOvD3hQ8waEzCN3kDQ

Mexico

‘Privatizan’ uso de agua en México

CIUDAD DE MÉXICO. El agua, un recurso de la nación, se compra, vende y explota como si se tratara de un bien privado abundante y donde el Estado no pone ninguna traba. Esto ocurre más que por las fallas en el sistema de concesiones vigente en México desde 1992, por el diseño mismo de ese entramado legal y la debilidad de sucesivos gobiernos para aplicar las normas.

El fracaso de la gestión democrática de este recurso se refleja, además, en una profunda falta de información sobre cuánta agua extraen los privados, en la incapacidad gubernamental para vigilar cómo se explotan ríos y pozos, y en la inequidad en su distribución. El propio secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Toledo, ha reconocido que existe un “uso indiscriminado y antidemocrático del agua”.

El sistema de concesiones de agua se creó en 1992, como parte de la Ley de Aguas Nacionales, y desde su origen comenzó a hacer agua. Entre las fallas que pronto fueron evidentes, por ejemplo, estuvo la entrega de títulos sin verificar cuánta agua realmente se extraía y para qué fines. Pasaron los años y los problemas en el sistema nunca se atendieron. Y se agudizaron conforme se entregaron más y más títulos para aprovechamiento.

Desde 2003 se alertó de esta situación. En un estudio –publicado entonces por la FAO, y cuyos autores son Marco Cantú y Héctor Garduño, quien fue subdirector general de administración del agua en la década de los noventa– se señaló que se habían identificado a usuarios que tenían títulos de concesión para uso agrícola, pero que utilizaban el agua para fines distintos, “incurriendo en delitos fiscales y en desviaciones del subsidio, ya que no solamente gozan indebidamente de la exención del pago de derecho (del agua), sino del subsidio que se otorga a los usuarios agrícolas en la tarifa eléctrica”.

 

¿CUÁNTA AGUA SE UTILIZA?

En el país, por otra parte, no existen datos certeros sobre cuánta agua utilizan los privados que gozan de concesiones. La Ley de Aguas Nacionales señala que todos los titulares de una concesión deben contar con un medidor, pero eso no se cumple.

Darcy Víctor Tetreault, investigador de la Unidad Académica de Estudios del Desarrollo de la Universidad Autónoma de Zacatecas, destaca que de acuerdo con datos que él ha solicitado a la Conagua, sólo 11 por ciento de los usuarios tienen medidores. Sí, uno de cada 10, en términos llanos.

En 2011, la Conagua contrató a la empresa Agua de México para que se encargara de realizar la medición y recolección de datos de los volúmenes de agua extraídos por uso industrial y de servicios. Como parte del contrato se instalaron sólo mil 169 medidores automatizados a nivel nacional, de acuerdo con los datos de la propia Conagua.

Nuevo León sirve para ilustrar cuán poco se pudo avanzar en esa iniciativa. De los 639 títulos para extracción de agua de uso industrial que hay en esa entidad, apenas 78 cuentan con medición automatizada, de acuerdo con una respuesta a una solicitud de información.

La Conagua también es la responsable de llevar el registro de los pagos que deben realizar quienes tienen una concesión de aprovechamiento de agua. Hay que destacar que no todos los usuarios están obligados a pagar por el agua que utilizan. Por ley, están exentos aquellos que tienen concesiones para uso agrícola. Los que sí deben pagar son cerca de 138 mil titulares, de los poco más de 500 mil que hay registrados.

De acuerdo con una respuesta a una solicitud de información, a mayo de 2019 la dependencia sólo tenía registradas 50 mil 888 cuentas en el Padrón Único de Usuarios y Contribuyentes del Sistema Integral de Recaudación y Fiscalización de la Conagua. Es decir, menos de 37 por ciento de cuantos debían pagar.

Encima, el estar inscritos no garantiza que se realicen los pagos. La Auditoría Superior de la Federación detectó que la Conagua no tenía constancia de pagos de 32 por ciento de los registrados en el padrón en 2016.

Además, el actual sistema de concesiones permite que sean los propios usuarios los que declaren cuánta agua utilizan.

La Conagua no tiene la capacidad institucional para garantizar que las concesiones se utilizan para lo que están autorizadas o si se extrae más agua de la que se declara. La dependencia sólo cuenta con 115 inspectores para todo el país, por lo que a cada uno de ellos le tocaría vigilar poco más de 4 mil 300 concesiones. Dicho de otra manera, cada semana un inspector debe visitar 82 concesionarios.

La falta de inspección se suma al rezago en los trámites relacionados con las concesiones. En entrevista, Eugenio Barrios Ordóñez, subdirector general de administración del agua, asegura que la Conagua tiene cerca de 130 mil trámites que no se han atendido. Esto ha provocado, entre otras cosas, un alud de amparos: a nivel nacional hay 2 mil 577 juicios que tienen a la Conagua como protagonista.

 

 

CONCESIONES A LA CARTA

Además de que no se tiene control de cuánta agua realmente utilizan los usuarios y para qué fines, desde la misma la Ley de Aguas Nacionales y su reglamento se abrió la puerta para la existencia de un mercado de concesiones de agua, al permitir la “transmisión de derechos”. Es decir, se puede “transmitir” el total o una parte del volumen de agua que se tiene concesionada a otra persona o a una empresa. En los hechos este mecanismo se utiliza para disfrazar la venta y compra de títulos de agua.

El mercado de las concesiones es tan redituable que no sólo se venden títulos que sí son originales, también se trafica con documentos falsos. Esta práctica se ha intensificado en los últimos años, sobre todo, en entidades como Chihuahua.

UNA NUEVA LEY

El sistema actual de concesiones de agua tiene que revisarse y modificarse, coinciden investigadores y especialistas en el tema. Sobre todo porque es un sistema injusto e inequitativo.

La abogada Claudia Gómez, quien trabaja con varias comunidades indígenas del país en la defensa de su territorio y recursos naturales, señala que “existe mucha discrecionalidad sobre la forma en que se entregan las concesiones de agua”. En su labor ha encontrado casos en los que las concesiones se les niega a las comunidades indígenas “porque se argumenta que hay una veda, pero después nos enteramos que se entrega una concesión a una minera, a una compañía refresquera o a caciques de la región”.

Esa revisión tendrá que darse en el marco de una nueva Ley General de Aguas. Existen varias iniciativas para esta legislación, entre ellas la que realizaron investigadores y ciudadanos. Entre sus propuestas está el que los títulos de concesiones ya no se puedan transferir; que se realicen monitoreos independientes y con acceso público a los resultados; que se integre la Consultoría Social del Agua, y que solo se concesione el volumen ecológicamente aprovechable.

 

ELLOS SON LOS QUE MÁS AGUA TIENEN

Para esta investigación realizada por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, en la que participó El Diario NTR Guadalajara, también se analizó la base de datos del Registro Público de Derechos de Agua (Repda), el sistema en el que se encuentran los nombres de personas y empresas que tienen concesiones para utilizar aguas nacionales, y se identificó a quienes tienen el mayor número de concesiones y de volumen de agua autorizado en cada entidad.

Los resultados muestran que hay empresas y personas que tienen a su disposición tanta agua que, con ella, sería posible atender a comunidades completas.

En esa lista destacan las mineras, las embotelladoras de refrescos y agua, las acereras, las cerveceras, las grandes empresas agrícolas, ganaderas y avícolas, inmobiliarias (que incluso ya están declaradas en quiebra, como Casas Geo) y compañías a las que también se les ha entregado concesiones para la generación de electricidad, a través de la construcción de hidroeléctricas, sin que se consulte a las comunidades sobre estos proyectos.

Entre las mineras que más agua tienen concesionada está Grupo México y sus subsidiarias. Sus concesiones no se han visto revocadas incluso en casos de desastre ambiental, como el ocurrido en 2014, cuando esa empresa derramó 400 millones de sulfato de cobre en los ríos Bacanuchi y Sonora, una catástrofe ecológica que hasta hoy acarrea problemas a los habitantes de la región.

En el sureste del país, entre las empresas que más agua tienen a su disposición están las que se dedican a la siembra de palma africana –que se usa, entre otras cosas, para producir aceite–; la expansión de este cultivo ha provocado problemas de deforestación en aquella región.

En el norte sobresalen grandes compañías agrícolas que, por años, han sido señaladas por no respetar los derechos laborales de los jornaleros que trabajan en sus campos, entre ellas San Vicente Camalú.

Además, varias de esas corporaciones se han visto beneficiadas con condonaciones de impuestos y subsidios para el campo.

También se ha dado títulos para aprovechamiento de agua a empresas que pertenecen a políticos.

En Tamaulipas, Monteberne es una inmobiliaria que tiene concesiones para uso agrícola y que entre sus accionistas está el ex gobernador de Tamaulipas Eugenio Hernández Flores, procesado por delitos de peculado y lavado de dinero. Monteberne habría sido utilizada para lavar activos.

Y mientras estas empresas y personas no tienen problemas para disponer de miles de metros cúbicos de agua al año, más de 8 millones de hogares en el país reciben agua cada tercer día, dos veces por semana o de vez en cuando, de acuerdo con el Inegi. Y en 2 millones 85 mil hogares sólo consiguen agua acarreándola de ríos, lagunas o arroyos.

El mapa de la explotación del agua en México muestra que aquellos con capacidad económica o influencia política exprimen un sistema diseñado para el acaparamiento de ríos y pozos en unas cuantas manos. Es el mapa de una injusticia institucional, donde a lo largo y ancho del país, las comunidades siempre resultan ser las más afectadas.

CIFRAS 

  • 11 por ciento de los titulares de una concesión cuenta con un medidor
  • 78 de los 639 títulos para extracción de agua de uso industrial que hay en Nuevo León, cuentan con medición automatizada
  • 37 por ciento de los titulares que deben están obligados por ley a pagar por el agua que utilizan, realmente liquidaron su cuenta
  • 130 mil trámites que la Conagua no ha atendido, lo que ha provocado un alud de amparos: a nivel nacional hay 2 mil 577 juicios hacia la comisión
  • 2 millones 85 mil hogares sólo consiguen agua acarreándola de ríos, lagunas o arroyos
  • Más de 8 millones de hogares en el país reciben agua cada tercer día, dos veces por semana o de vez en cuando

PAGOS POR LEY

La Auditoría Superior de la Federación detectó que la Conagua no tenía constancia de pagos de 32 por ciento de los registrados en el padrón en 2016. Además, el actual sistema de concesiones permite que sean los propios usuarios los que declaren cuánta agua utilizan

INSUFICIENTE 

La Conagua cuenta solamente con 115 inspectores para todo el país, por lo que a cada uno de ellos le tocaría vigilar poco más de 4 mil 300 concesiones. Es decir, cada semana un inspector debe visitar 82 concesionarios

FRASE 

“En mi labor he encontrado casos en los que las concesiones se les niega a las comunidades indígenas porque se argumenta que hay una veda, pero después nos enteramos que se entrega una concesión a una minera, a una compañía refresquera o a caciques de la región”: Claudia Gómez, Abogada en comunidades indígenas

SIN CONTROL 

El sistema de concesiones de agua se creó en 1992 como parte de la Ley de Aguas Nacionales y desde su origen comenzó a hacer agua. Entre las fallas que pronto fueron evidentes estuvo la entrega de títulos sin verificar cuánta agua realmente se extraía y para qué fines

 

*Investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, en la que participó El Diario NTR Guadalajara

 

Fuente:https://www.ntrguadalajara.com/post.php?id_nota=142427&fbclid=IwAR3CRHVQP7Z0iR5a1iIenl6RU5MIQWqHDmyrvYOIibjny_SPhr1X_GOPB8c#.Xil08NQZnbU.facebook

Mexico

SEMARNAT niega autorización para la explotación del Proyecto Minero Cerro del Gallo en Dolores Hidalgo, Gto.

Las comunidades afectadas por el Proyecto Minero Cerro del Gallo, junto a las organizaciones
integrantes de la Hermandad de la Cuenca de la Independencia y la Red Mexicana de Afectadas
y Afectados por la Minería (REMA), tenemos la alegría de comunicar a la población de los
municipios del territorio de la Cuenca de la Independencia que, después de un largo proceso
informativo y de organización, de manifestaciones públicas, así como de múltiples gestiones ante las
autoridades competentes -federales y municipales-, la Dirección General de Impacto y Riesgo
Ambiental de la Subsecretaría de Gestión para la Protección Ambiental de la SEMARNAT ha
tenido a bien resolver -el pasado 17 de diciembre del 2019- el Trámite Unificado de Cambio de Uso
de Suelo Forestal, modalidad B Regional solicitado por la empresa San Antón de las Minas, S.A.
de C.V -filial mexicana de la minera canadiense Argonaut Gold- para el proyecto de “EXPLOTACIÓN
Y BENEFICIO DE MINERALES METÁLICOS CERRO DEL GALLO” a ubicarse en el municipio de
Dolores Hidalgo, Guanajuato, en sentido negativo.
La denegación de la autorización solicitada se basa, por un lado, en una serie de inconsistencias,
irregularidades y omisiones detectadas por la autoridad en el DOCUMENTO TÉCNICO UNIFICADO
presentado por la empresa y por otro, en que el proyecto minero en cuestión se ubica en un territorio
actualmente considerado para uso forestal y agropecuario de temporal por lo que no es congruente
con la vocación natural de la región, ni con los objetivos establecidos en el Programa Estatal de
Desarrollo Urbano y Ordenamiento Ecológico Territorial de Guanajuato (PEDUOET).
Es importante resaltar la Política Ecológica establecida en el programa mencionado – PEDUOET- para
las Unidades de Gestión Ambiental y Territorial (UGAT’s) número 239 y 257, en las que se ubicaría
este proyecto minero.
El PEDUOET señala entre otras cosas que, la política ecológica y los lineamientos para estas dos
Unidades, son: ”restauración y mejoramiento, recuperación de la cobertura vegetal original y las
funciones ecológicas de los ecosistemas, promoción e impulso de actividades alternativas para
un aprovechamiento sustentable” de los recursos, que evite la disminución de capital natural, por lo
que las actividades compatibles serían: acuacultura, agricultura de temporal, ganadería extensiva,
forestal maderable y no maderable, turismo alternativo, entre otras. Y que las actividades no
compatibles son: agricultura de riego y de humedad, agroindustria, ganadería intensiva, turismo
convencional, asentamientos humanos urbanos, industrias ligera, mediana y pesada y minería, entre
otras.

Nos congratulamos de que el gobierno federal haya concluido que es un proyecto inconsistente,
incompatible e incongruente con la vocación de la región. Reconocemos también que el C. Miguel
Ángel Rayas Ortíz, presidente municipal de Dolores Hidalgo haya honrado su palabra dada a las
poblaciones afectadas por el proyecto y no haya otorgado ningun tipo de permiso para la operación
del mismo, así como por sus gestiones ante las autoridades federales a favor del territorio y de las
comiunidades que lo habitan.
No omitimos señalar que el total de las autoridades a quienes la Dirección General de Impacto y
Riesgo Ambiental de la SEMARNAT les solicitó una opinión técnica sobre el proyecto, concluyeron
que este no era viable.
Pese a este triunfo de las comunidades que habitan los territorios de extracción, sabemos que la
minera canadiense difícilmente cesará en sus intentos por explotar el Cerro del Gallo. En este sentido,
queremos anunciar que continuaremos con el proceso informativo y organizativo con las comuidades
para que, en su oportunidad, esten en posición de combatir legalmente un nuevo intento de
aprobación.
Finalmente, dado el deterioro ecológico de la región debido en gran medida al abandono del
campesinado en las políticas de fomento durante las últimas décadas, esperamos que las instituciones
de los tres niveles de gobierno se sensibilicen con la situación y favorezcan la participación de la
población organizada de las comunidades campesinas en el diseño y aplicación de proyectos de
restauración de los ecosistemas, de aprovechamiento sustentable de los bienes naturales -en especial
del agua- en concordancia con el Programa Estatal de Desarrollo Urbano y Ordenamiento
Ecológico Territorial de Guanajuato (PEDUOET) para reactivar la economía rural en la región y
recuperar las capacidades de gestión de sus habitantes.

Dolores Hidalgo, Guanajuato
CUNA DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO

COMUNIDADES AFECTADAS

HERMANDAD DE LA CUENCA DE LA INDEPENDENCIA
ACCIÓN COLECTIVA SOCIOAMBIENTAL, A.C.
RED MEXICANA DE AFECTADAS/OS POR LA MINERÍA

Mexico

Agricultores de Chihuahua inician resistencia contra mina canadiense

Los agricultores de la región conformada por los cuatro ejidos Samalayuca, Ojo de la Casa, El Vergel y Villaluz, iniciaron la resistencia civil al proyecto minero y están dispuestos a impedir el paso de la maquinaria y a ampararse si las empresas participantes en el proyecto insisten en su explotación.

Gregorio Valtierra Porras, secretario del comisariado ejidal, expresa su rotunda desaprobación a la instalación de la mina porque, dice, eliminará la actividad agropecuaria de los ejidos.

“Hacer un paro a mi ver, a mi ver, definitivo, que no pasara ninguna persona de ellos hacia donde se va a hacer la mina. No dejar pasar la maquinaria. Mucha gente, que es la mayoría del pueblo, gente que viene de Ciudad Juárez, gente que viene de las rancherías también cercanas están de acuerdo con nosotros; y con el apoyo de todas esas personas me imagino yo –confía-, vamos a salir triunfadores”.

Valtierra dijo que están decididos a evitar que las mineras Samalayuca Cobre y VVC Exploration de Vancouver, Canadá, comiencen a demoler la sierra.

“A estas alturas se trata de no nada más de proteger el beneficio mío, se trata de defender a la comunidad entera. Creo que hasta allá llegaremos a hacer el paro definitivo, bloquear, obstruir las entradas a la mina, donde sea posible llegar y hacerlo”, reafirmó.

Daniel Zamarrón, profesor de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), integrante del Frente Eco-social Paso del Norte, indicó que los agricultores cuentan con el apoyo de la sociedad civil y la comunidad académica.

“Estamos haciendo conciencia del impacto que significa un emprendimiento de estas características. Hemos hecho foros en la UACJ, en el Tecnológico Ciudad Juárez, secundarias y primarias de la ciudad. Se han llevado a cabo asambleas informativas”, expuso.

En el desfile del 16 de septiembre se manifestaron y han instalado brigadas informativas en distintos puntos de Ciudad Juárez donde reparten trípticos con toda la información relativa a los efectos negativos del proyecto.

En tanto, Valtierra Porras recuerda que desde niño ha arado la tierra, su padre le enseñó a usar el azadón y ahora de adulto, proporciona 48 empleos en temporada de cosecha.

“Le pediría a las autoridades federales que hicieran un poco más de conciencia, que se pongan en nuestro lugar, que nosotros como pobladores, somos de muchísimos años aquí en Samalayuca para que llegue una cosa de esa magnitud, de la contaminación que va a provocar y nos destruya nuestras vidas”, advirtió.

Por ello insiste en pedir a las dependencias federales que “se pongan en nuestro lugar y nos echaran la mano con esto, que la mina no se llevar a cabo”.

Manuel Belmontes Rea, asegura que “van a meter un amparo en contra de la mina”.

Puntualiza que la justificación de las empresas de que generará mil 200 empleos no es argumento porque aquí lo que sobra es el trabajo.

“Alcanza para 600 plazas en tiempo de cosecha de hortalizas en las 800 hectáreas de cultivo. Con decirle que aquí viene gente a trabajar de Durango, Puebla, Oaxaca, de la sierra de Chihuahua, en los tiempos que hay cosecha. Empieza desde mayo hasta octubre, hasta que cae la primera helada y luego sigue la cosecha de la nuez, como ahorita que está la cosecha de la nuez”, explicó.

“Por el lado del comercio, a lo mejor nos convendría que pusieran la mina. Y luego, ¿qué ganamos si como comerciantes nos vamos a llenar de billetes y al rato nos los vamos a acabar en el hospital porque vamos a estar enfermos por lo que respiramos, el agua que tomemos, todo eso de qué sirve?”, cuestionó Belmontes Rea.

Intentan pasar a “la mañanera”
La presión sobre los pobladores los obligó a acudir a la Ciudad de México a intentar entrevistarse con el presidente Andrés Manuel López Obrador en la Conferencia Matutina del pasado dos de diciembre, a quien no pudieron ver.

Jesús Ernesto Pedroza Pineda, uno de los agricultores que acudió a la capital del país, explicó que se entrevistaron con una diputada federal del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), quien les dijo que los apoyará en su petición.

El poblado de Samalayuca comenzó la resistencia contra el proyecto, algunas viviendas muestran su rechazo al mismo con mensajes colocados en las bardas y cercas de las casas, han hecho manifestaciones y acciones para la concientización de la población afectada.

“Hemos estado manifestándonos aquí en el pueblo y en Juárez, fuimos hasta México, fuimos ahí con el presidente, fuimos al Mañanero (sic), y no nos dejaron entrar. Y fuimos a Cámara de Diputados, estuvimos ahí y ya nos regresamos para acá”, explicó.

No queremos ese monstruo
“Como nosotros somos agricultores de siembra, la mina dicen que trae mucho dinero, las ganancias se las van a llevar los canadienses nada más, aquí van a dejar puro desastre en nuestro pueblo. Que no nos pongan ese monstruo aquí en el poblado de Samalayuca. Nosotros estamos peleando por nuestra vida”, añadió Pedroza Pineda.

Dijo que la preocupación al concretarse el proyecto minero son los efectos en la salud de la población.

Porque como es una mina a cielo abierto trae muchos gases y todo, aquí pues sembramos y dicen que da cáncer y es un peligro para aquí para el pueblo”.

Añadió que los trabajos mineros se realizarán muy cerca tanto de la zona de siembra y cultivo de hortalizas como de la población que radica en los cuatro ejidos mencionados.

“De aquí para allá empiezan las hortalizas, las calabacitas, ahí tenemos la Comisión (la termoeléctrica de la Comisión Federal de Electricidad, CFE), ahorita está jalando, está echando mucho vapor”, explica Pedroza Pineda mientras va señalando la serie de cultivos que tienen en esta región donde también producen nueces.

Y añade cada uno de los aspectos que hacen fuerte económicamente esta parte de Chihuahua, que a su juicio no requiere más oferta de trabajos que dañarán el medio ambiente.

“Es que aquí es un pueblo turístico, viene mucha gente a visitarnos de Estados Unidos y de Juárez. Están las albercas, tenemos las dunas, el Ojo de la Casa, los petrograbados, ahí donde está la mina. Es piedra laja, con las vibraciones de la mina se van a destrozar los petrograbados y es lo que no queremos”, reitera.

“Aparte –agrega Ramiro Herrera Alvarado-, aquí hay venado, hay jabalí, coyote, puma, gato montés, víbora de cascabel, tortuga del desierto, que casi se extinguieron con otra mina”, alertó.

Por ello solicitó la intervención presidencial:
“Que no se haga la mina, aquí hay mucho trabajo, aquí no trabaja y no se supera el que no quiere. Queremos que le llegue la información al presidente López Obrador para que nos ayude, queremos dejar de herencia este ecosistema a nuestros hijos y nuestros nietos”, finalizó.

Imagen: Agricultores de la región conformada por los ejidos Samalayuca, iniciaron la resistencia civil al proyecto minero y están dispuestos a impedir el paso. FOTO: NOTIMEX.

 

Fuente:https://otrosmundoschiapas.org/agricultores-de-chihuahua-inician-resistencia-contra-mina-canadiense/?fbclid=IwAR0GwgK7m19RbWaEvsjUXxgKTpoBlLa1NIAdJ_A2mG4gNqOUMQd9ruQHsig

Mexico

‘Investiga la 4T compras ilegales de carbón’

Reportes. Activista señala que las primeras denuncias se hicieron desde hace 14 años. ESPECIAL Christian Martínez

Auerbach afirmó que los casos expuestos en el documento “El Carbón Rojo de Coahuila” comenzarán a ser investigados por la subsecretaría de Minas

La Secretaría de Economía federal investiga las compras ilegales de carbón en Coahuila, afirmó la activista Cristina Auerbach, vocera de la organización Familia Pasta de Conchos.

Auerbach afirmó que los casos expuestos en el documento “El Carbón Rojo de Coahuila” comenzarán a ser investigados por la subsecretaría de Minas, que forma parte de la cartera de Economía. Los operativos dieron comienzo desde el pasado diciembre, sostuvo la activista. 

“Desde hace muchos años se presentó el informe el Carbón Rojo de Coahuila y se señala ahí como fue el gobierno de Coahuila quien compró el carbón para después revenderlo a la CFE”, dijo Auerbach.

De acuerdo con lo dicho por la activista, por primera vez se hizo un operativo por parte de la Secretaría de Economía en centros de trabajos clandestinos, ubicados en concesiones que incluso han sido canceladas, en donde seguían extrayendo carbón. Te puede interesar

“Por primera vez en la historia se están abriendo expedientes por robo a la nación. ‘Huachicoleo de carbón’ que hemos denunciado en 14 años. Este operativo se logró ya que en la mesa en donde está el comité de reparación de Justicia de Pasta de Conchos entren todos los temas de minería del carbón” señaló.

ESTUDIO PREOPERATORIOS PARA RESCATAR RESTOS

En cuanto al rescate de los cuerpos en una mina de Pasta de Conchos, Auerbach mencionó que se encuentran en los estudios preoperatorios para comenzar con las exploraciones, se espera que estén listos a finales del mes de enero.

 

Fuente:http://www.remamx.org/2020/01/investiga-la-4t-compras-ilegales-de-carbon/

Mexico

Mineras y call centers relacionadas con subcontratación ilegal: IMSS

Zoe Robledo expuso que detectaron que 1,053 empresas dieron de baja a toda la nómina durante el mes de diciembre del año pasado.

Las prácticas agresivas de subcontratación o outsourcing afectó a más de 64,000 trabajadores en México y las grandes empresas que operan en este esquema son mineras, de servicios informáticos, call centers y producción de alimentos, entre otras, informó este miércoles el director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoe Robledo.

“En siete operativos se detectaron 10,000 trabajadores contratados y 36 empresas subcontratistas involucradas. Se detectó que usan un sistema sofisticado de empresas que movían la nómina, saltaban a otras empresas. Se realizaron acciones concentradas en siete operativos especiales a grandes empresas como de servicios informáticos, call centers, mineras y producción de alimentos”, explicó Robledo.

Expuso durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, que detectaron que 1,053 empresas dieron de baja a toda la nómina durante el mes de diciembre del año pasado, afectando a 14,000 trabajadores.

“Estas prácticas agresivas de subcontratación afectó a más de 64,000 trabajadores en México. Esas empresas no son pequeñas, tienen contratados desde 101 hasta 500 empleados, se detectó en los operativos la estacionalidad y las empresas que dieron de baja a grupos muy grandes”, señaló el títular del IMSS.

No descartó que haya empresas que desconocen estas prácticas ilegales que les afectarán porque se someterán a revisiones dentro de los operativos organizados por las dependencias como la Secretaría del Trabajo, el Sistema de Administración Tributaria (SAT), Infonavit, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Procuraduría Fiscal.

“Las acciones son inspecciones laborales por parte de la Secretaría del Trabajo, revisiones fiscales a través del IMSS, Infonavit, el SAT y la UIF. Se les invita a los patrones a que se regularicen. Hay integración de expedientes por parte de la Procuraduría Fiscal como defraudación fiscal, es el grupo de trabajo”, expuso.

El funcionario federal añadió que durante este año se seguirán los operativos conjuntos porque ha habido reformas legales para proteger los derechos de los trabajadores.

“Vamos a continuar de manera intensa aplicando este trabajo coordinado para algo que está desde hace años en el sentir de los mexicanos. Nadie puede entrar en estos esquemas, se le pide a los patrones reales que lo abandonen. No se puede seguir lucrando con los derechos de los trabajadores”, finalizó.

 

Fuente:http://www.remamx.org/2020/01/mineras-y-call-centers-relacionadas-con-subcontratacion-ilegal-imss/