Latinoamerica

DECLARACIÓN DE LA RED DE VIGILANCIA DE OCMAL SOBRE MINERÍA Y COVID-19

Las circunstancias creadas por la emergencia de salud producto de la propagación del virus que afecta a prácticamente todo el planeta ha puesto de manifiesto el especial riesgo que significa la minería para los territorios donde esta realiza sus actividades.

En particular vemos con mucha preocupación la insistencia en declarar la minería como actividad prioritaria o esencial en tiempos en que la población debe resguardarse en cuarentena, confinada a sus viviendas y espacios familiares, pasando además por alto el ya conocido impacto de la minería en las aguas y los ecosistemas.

El riesgo de contagio que llevan los trabajadores mineros hacia y desde sus lugares de trabajo, no es compatible con las medidas generales de control. Se aprueban e implementan protocolos sanitarios convenientes para las mineras sin incluir pruebas de descarte del virus para los trabajadores, lo que pone en mayor riesgo la propagación de contagios hacia zonas donde la población se encuentra desprotegida por la falta de servicios elementales y especializados de salud.

La suspensión de derechos civiles se aplica en especial para quienes defienden sus territorios, ecosistemas, agua, acceso a la información y protección de formas de vida tradicionales.
Observamos que las comunidades que defienden sus territorios frente al atropello de la minería son brutalmente reprimidas por la policía y las fuerzas armadas, bajo la excusa que las medidas de excepción o catástrofe imponen.
De paso, estas últimas aseguran el libre tránsito de mineros y la continuación de las faenas extractivas.

En algunos casos se aprueban normas y leyes que les otorgan un manto de impunidad a los fuerzas del orden si vulneran o afectan derechos de las poblaciones locales.

Notamos que es alarmante la forma en que las narrativas oficiales ponen a las actividades extractivas en la base de la supuesta recuperación económica y muestra de ello es que los proyectos extractivos se tramitan de forma express sin considerar los resguardos necesarios para evitar la destrucción de ecosistemas y la afectación social, cultural y espiritual de las comunidades. En este contexto, las empresas continúan presionando para que se sigan debilitando aún más las regulaciones ambientales y sociales.

También y de forma descarada, empresas que destruyen ecosistemas, atropellan derechos humanos, mienten, corrompen, estigmatizan y evaden responsabilidades como es el caso de las obligaciones impositivas; de manera contraria, aparecen realizando donaciones de artículos y material médico y de salud, supuestamente para contrarrestar los efectos producidos por el Covid-19 y proteger a la población.
Se trata de un lavado de imagen que además es ampliamente orquestado por los medios de comunicación y las autoridades locales y nacionales, afines a los gobiernos y empresarios.

Ha quedado además en evidencia, que las mayores afectaciones de la situación que se vive producto de la emergencia de salud y el sostenimiento de las actividades mineras recaen sobre las mujeres.

Las medidas de aislamiento sumadas a la propagación de enfermedades derivadas de las actividades mineras, significan una sobrecarga de trabajo y de cuidados para las mujeres. El confinamiento también incrementa el riesgo de la violencia machista en los hogares. Las medidas de control social implementadas por los Estados (estados de alarma, emergencia, catástrofe o toques de queda) también incrementa la situación de vulnerabilidad que viven las mujeres. Cabe señalar además que son las mujeres quienes están dando la alarma en las comunidades por la situación que viven y quienes primero se están organizando para denunciar las vulneraciones que conlleva el mantenimiento de las actividades extractivas.

Desde la Red de Vigilancia de OCMAL sobre minería y COVID-19 exigimos:

– El resguardo de la salud de las comunidades, especialmente las afectadas por minería,
– Garantizar la seguridad de las y los defensores de los territorios, que se oponen a las actividades mineras, especialmente de las mujeres y no utilizar las cuarentenas para criminalizarles
– Detener las operaciones extractivas con el mantenimiento de empleos y la estabilidad de los trabajadores y trabajadoras
– Mantener las medidas de reparación de daños producidos por la minería, sin acudir al pretexto de la situación de emergencia de salud,
– La suspensión de todas las nuevas concesiones mineras y permisos ambientales para minería

Finalmente manifestamos que es necesario iniciar una transición hacia un mundo post-extractivista donde se replantee el modelo minero que tanto daño ha hecho a nuestros territorios. De ahí que, quienes defendemos el ambiente, seguimos construyendo alternativas al modelo de desarrollo, que privilegian las aguas y la salud por encima de la mercantilización de la vida.

América Latina
Mayo 2020

Latinoamerica, Mexico

ALTO INMEDIATO AL HOSTIGAMIENTO Y AMENAZAS A DON ROBERTO DE LA ROSA DÁVILA

Desde el Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina (OCMAL) denunciamos el hostigamiento judicial y las amenazas hacia don Roberto de la Rosa Dávila por parte de la empresa minera Frisco, cuyo dueño es el magnate Carlos Slim; y exigimos al Estado mexicano que garantice su seguridad a través de las instancias institucionales correspondientes.
Don Roberto es un líder campesino de la comunidad de Salaverna, ubicada en el municipio de Mazapil, Zacatecas, México; que desde hace una década ha venido luchando contra el despojo y el desplazamiento forzado de su pueblo por parte de la empresa minera de Slim, quien pretende llevar a cabo un cambio en el uso de suelo para explotar la mina subterránea de cobre “Tayahua”, localizada en Salaverna, con la técnica de tajo a cielo abierto.
Recientemente, en el marco de la contingencia nacional por el covid-19, las agresiones hacia don Roberto se han intensificado. El pasado mes de abril recibió una serie de amenazas por trabajadores de la empresa y se inició un hostigamiento judicial por personal de la casa de justicia del municipio vecino de Concepción del Oro, luego de un altercado que tuvo con empleados de la minera donde les exigió que dejaran de destruir su territorio, toda vez que mantenían las labores de acondicionamiento para el cambio de uso de suelo.
De este modo, la empresa no sólo violó las disposiciones gubernamentales que indican la suspensión de las actividades mineras al ser consideradas como no prioritarias, sino que también violó el proceso legal por la disputa de los terrenos que sigue pendiente entre la comunidad y este grupo minero. Todo indica que la compañía se aprovechó del contexto de emergencia sanitaria para seguir adelante con su iniciativa de despojo territorial, lo cual, muestra la peor cara de este sector empresarial, pues ni en un escenario de crisis de salud global ha respetado las leyes y los derechos humanos de la comunidad.
Hacemos un llamado urgente a que cese el hostigamiento y las amenazas hacia don Roberto, que se garantice su seguridad inmediata y que el Estado mexicano cancele el permiso de cambio de uso de suelo a Grupo Frisco debido al daño social y ambiental que ha causado. Reclamamos que se ejerzan las sanciones correspondientes y que se imponga un alto ya a la impunidad de Carlos Slim.

Latinoamerica, Mexico

Posicionamiento del Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero M4 ante la crisis del COVID 19

27/04/2020
PUBLICADO EN: COSTA RICA, DESTACADOS, EL SALVADOR, GUATEMALA, HONDURAS, MESOAMÉRICA, MÉXICO, PANAMÁ

La crisis de salud que atravisa a la humanidad y su entorno, es motivo para repensar el rol y deber que debemos ejercer para la sustentabilidad de nuestro planeta. Es por eso que:

Las organizaciones socioambientales, comunitarias y rurales, que conformamos el M4, extendemos nuestra solidaridad y apoyo a los pueblos del mundo ante la crisis sanitaria producido por el COVID 19.
El M4, cuyo accionar y actividades son en Latinoamérica, expresa su profunda preocupación por las miles de familias que además de ser víctimas del COVID 19, son aquellas que históricamente han sido afectada por un modelo de desarrollo que los ha mantenido en una desigualdad social y marginados de una salud digna.
El M4 ha sostenido como principios que ante la crisis ambiental global, un mejor modelo económico, es aquel que conserva su patrimonio ecológico, condición para optar por un ambiente sano para los ciudadanos.
El M4, ante la crisis del COVID 19, expresa y repudia enérgicamente, que la carga y secuelas negativas para la economía general, sea asumida a futuro por nuestros pueblos.
La pandemia del COVID 19 pone de manifiesto que los conflictos socioambientales provocados por el capital financiero sobre el espacio natural, han quedado a merced del descontrol, desamparo e intemperie de las protección ambiental de los derechos humanos.
El M4 hace un profundo llamado a los gobiernos, defensorías del pueblos, y organismos de Derechos Humanos de la región, para que cumplan con los oficios y exigencia para la la suspensión de operaciones de las empresas extractivas mineras. Dicha operaciones están violando las leyes nacionales en materia de salud y ambiente y poniendo en riesgo a los trabajadores y comunidades aledañas, sin ningún control o medidas que eviten la propagación del COVID 19.
Ante la crisis del COVID 19, queda en evidencia que las empresas mineras apuestan a sus ganancias sin importar los efectos negativos que generan en la población. Además se suma su falta de cumplimiento de medidas de contención y prevención ante cualquier hecho que atente con la vida de sus trabajadores.
En cumplimiento de las medidas de salud y cuarentena, el M4 junto a pueblos asechados por el COVID 19, exigen a los gobiernos priorizar la atención a salud, alimentación y servicios básicos de superviviencia para sus poblaciones, en especial aquellas comunidades marginadas que son las que más están sufriendo las consecuencias de la propagación de esta pandemia.
Movimiento Mesoamericano contra el Modelo extractivo Minero -M4-

Latinoamerica

Defensores de agua y tierra en todo el mundo en mayor riesgo durante la pandemia mundial

International Allies
Estimados amigos y aliados,
El COVID 19 pandemia ha desencadenado una crisis de salud global en el contexto de una crisis económica, social y ecológica ya existente, que amenaza la vida de la población mundial y la estabilidad de las estructuras democráticas de las naciones.
Los gobiernos de todo el mundo han puesto en práctica medidas destinadas a frenar el contagio, pero el impacto de estas medidas han sido mayores en la vida de los miembros más vulnerables de la sociedad. En los países del sur global donde la vulnerabilidad social y ambiental son endémicas, la emergencia de salud se produce en un contexto de constantes agresiones contra los defensores de agua y tierra que denuncian el deterioro gradual del estado de derecho, y la imposición de una agenda económica neoliberal dirigido a el fortalecimiento de los derechos de las corporaciones multinacionales, a través de la privatización de los servicios públicos, y la concesión y explotación de los recursos naturales.
Esta emergencia nos ha afectado y ha creado una sensación de crisis en nuestras vidas en el corto plazo. Pero, a medida que averiguar cómo la crisis actual va a cambiar nuestras vidas en medio y largo plazos, nos preguntamos para mantener su atención a las luchas que han apoyado en el pasado como los efectos de la pandemia tendrán mayor relevancia en las luchas de nuestros aliados en el sur.
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Chile, Internacional, Latinoamerica

Estudio de EY considera que licencia para operar sigue siendo mayor riesgo en minería

El reporte analizó las diez preocupaciones principales del sector minero. Entre ellas destacan el trabajo del futuro, huella de carbono, riesgos de alto impacto como pueden ser enfermedades y pandemias, entre otras amenazas.

CAP Minería (Gentileza de CAP)
16/04/2020
Un 44% de las compañías mineras mundiales clasifican la Licencia Para Operar (LTO por sus siglas en inglés) como el mayor riesgo para su negocio, según el 12º estudio anual “Los 10 principales riesgos y oportunidades para la minería”, desarrollado por EY.

La encuesta, realizada a más de 130 altos ejecutivos globales, vuelve a posicionar por segundo año consecutivo a la licencia para operar como principal preocupación, en un contexto mundial en que se ha visto un aumento del nacionalismo, cambiantes percepciones de la comunidad sobre las faenas mineras e impacto del cambio climático con aumento de las temperaturas extremas, lluvias más intensas, inundaciones e incendios forestales.

“Estas licencias han evolucionado más allá del enfoque acotado a la documentación legal para operar una mina. Una visión limitada puede llevar a una empresa a desaparecer. Si no se consideran las perspectivas sociales, medioambientales y de las personas que están en su organización, esto puede afectar seriamente la habilidad para operar, porque la cantidad de actores involucrados está cambiando y creciendo a diario. Subestimar el poder de cada stakeholder puede ser un gran error”, explicó Eduardo Valente, socio líder para la Industria de Energía y Minería de EY Chile.

El ejecutivo añadió que “las mineras deben asumir la responsabilidad de su imagen, comunicando correctamente cuál es el valor que agregan a las comunidades cercanas a sus proyectos e involucrando a todas las partes a través de un enfoque integral en 360°”.

Por otro lado, el “futuro del trabajo” es el segundo mayor riesgo que enfrentan las mineras de acuerdo a la encuesta. “Es un gran desafío de las empresas determinar cómo será la fuerza laboral en el futuro y dónde pueden obtener estas habilidades más ligadas a la transformación digital: por medio de la formación de capital humano interno, trayendo desde el exterior, utilizando ambas formas, etc.”, precisó el ejecutivo de EY.
Riesgos de alto impacto

Pese a que se ubica en quinto lugar, los “riesgos de alto impacto” están entre las centrales preocupaciones de la industria, ya que está muy relacionado a lo que está viviendo actualmente todo el mundo con el Covid-19. El estudio señala que los riesgos que pueden destruir una empresa tienden a ser inusuales y, como resultado, pueden no ser examinados en la mayoría de los casos. Sin embargo, algunos de estos pueden ser catastróficos en términos de destrucción de valor. Por ejemplo, la pérdida de confianza es posiblemente el mayor riesgo que un negocio puede enfrentar, ya que todo lo demás depende de ella.

“En el caso de la pandemia que estamos viviendo, el costo para una industria como la minera puede ser alto si es que no se puede seguir operando sus faenas. Las compañías tendrán el desafío de velar por la salud de sus colaboradores y a la vez buscar las alternativas para seguir funcionando. En este tipo de situaciones el rol de la tecnología e innovación es fundamental para encontrar herramientas que permitan operar a distancia o de manera remota, evitando al máximo el contacto entre personas y permitiendo la continuidad operativa”, concluyó Valente.

A continuación se encuentra los principales riesgos de la minería, de acuerdo al estudio de EY.

Estudio EY riesgos para la minería
Evento vía streaming

Para hablar de este tema, EY junto con el Centro de Estudio del Cobre y la Minería (CESCO) están preparando un evento vía streaming que se realizará durante las próximas semanas y será informado por las RRSS de ambas instituciones para los que estés interesando en participar. En la actividad se analizarán los principales desafíos que está viviendo la minería en tiempos de COVID-19 y participarán representantes del Ministerio de Minería y de las compañías mineras.

Estudio de EY considera que licencia para operar sigue siendo mayor riesgo en minería

Latinoamerica, Litio

China Tianqi analiza ventas de activos ante problemas de liquidez por caída en los precios del litio

La compañía es uno de los principales accionistas de SQM.
Planta de Zhangjiagang, adquirida en un 100% por Tianqi en abril de 2015. Fotografía: Gentileza de Tianqi Lithium.
20/04/2020
(Pulso) El grupo chino Tianqi Corp, uno de los principales productores de litio del mundo y unos de los mayores accionistas de SQM, dijo este viernes que estaba explorando la posibilidad de ventas de activos y que elaborará una estrategia para los inversionistas a fin de abordar problemas de liquidez, aunque no ha firmado ningún acuerdo hasta ahora.

La compañía, que se apresta a reportar fuertes pérdidas en 2019 y en el primer trimestre de este año por los bajos precios del litio, hizo estos comentarios en un documento entregado al regulador de la bolsa de valores de Shenzhen en China.

Ello en respuesta a reportes de que evalúa vender su participación en la alianza australiana Talison Lithium para reducir su carga de deuda.

Tianqi comparte el control de SQM con el empresario Julio Ponce. Ello luego que a fines del 2018 la compañía desembolsara unos US$4.100 millones para adquirir en el 24% de SQM, los que se sumarona a los US$210 millones que había pagado antes por el 2,1% de la minera no metálica en 2016.

China Tianqi analiza ventas de activos ante problemas de liquidez por caída en los precios del litio

Latinoamerica, Perú

Los proyectos mineros se ralentizarán aún más en el segundo trimestre de 2020


Editor de MINING.com | 17/04/2020

Anglo American desaceleró el desarrollo de su mina de cobre Quellaveco de $ 5.3 mil millones en Perú, en la foto. Imagen de Anglo American.
La participación de los proyectos mineros mundiales que avanzaron a la siguiente etapa de desarrollo ha disminuido de 3.8% en el cuarto trimestre de 2019 a 2.8% en el primer trimestre de 2020, y se espera que disminuya aún más en el segundo trimestre de 2020 debido al brote de coronavirus, según un nuevo informe de empresa de investigación energética GlobalData.

El informe de la industria indica que, con varios países entrando en un bloqueo total, las compañías mineras han minimizado su fuerza laboral para suspender temporalmente las operaciones y actividades de desarrollo.

“A partir del 13 de abril, el progreso de 35 minas actualmente en construcción a nivel mundial se vio interrumpido debido a tales bloqueos. Estos proyectos representan alrededor del 9% del total de minas en construcción y alrededor del 10.5% de la capacidad total según lo medido por la explotación minera (ROM) «, dijo Vinneth Bajaj, analista de minería de GlobalData.

Anglo American desaceleró el desarrollo de su mina de cobre Quellaveco de $ 5.3 mil millones en Perú , retirando empleados y contratistas en medio del cierre del país.

La compañía también suspendió temporalmente a Woodsmith, su proyecto de potasa recién adquirido en el Reino Unido, desde el 27 de marzo.

ALREDEDOR DE 76 PROYECTOS MINERALES AVANZARON EN EL PRIMER TRIMESTRE DE 2020, POR DEBAJO DE LOS 101 PROYECTOS EN EL CUARTO TRIMESTRE DE 2019

En Canadá, Vale inicialmente colocó su mina Voisey’s Bay bajo cuidado y mantenimiento durante cuatro semanas, pero desde entonces ha extendido esto por hasta tres meses, retrasando el desarrollo de su proyecto de expansión minera y la transición de la explotación a cielo abierto a la minería subterránea.

De manera similar, en Chile, Teck Resources ha suspendido las obras de construcción en su Fase 2 de Quebrada Blanca a raíz de las medidas de cierre del país. El trabajo de estudio de factibilidad actualizado del proyecto de cobre y zinc Prieska en Sudáfrica se está llevando a cabo de forma remota, y el sitio se cerrará temporalmente.

«Alrededor de 76 proyectos minerales avanzaron en el primer trimestre de 2020, por debajo de los 101 proyectos en el cuarto trimestre de 2019. Los activos que avanzan hacia la construcción incluyen el proyecto de cobre El Pilar en México, el molibdeno de cobre Zaldivar en Chile y el mineral de hierro de la estrella del Norte en Australia». Dijo Bajaj.

Mining projects to slow further in Q2 2020

Latinoamerica

La salud en manos mineras: La minería en America Latina en tiempos del Covid-19

Muqui Informa, Noticias
César Padilla / Observatorio de Conflictos Mineros en America Latina (OCMAL
Abril 2020

Sin duda, la nueva situación que han tenido que enfrentar un sinnúmero de actividades económicas en los últimos meses han puesto de manifiesto una enorme falta de preparación para coordinar las acciones necesarias tendientes a proteger a la población de un invitado de piedra, la COVID 19.

La gran minería siempre se ha jactado del número de empleos que proporciona y con ello ha intentado legitimar una actividad tan lucrativa como destructiva.

Mas allá del hecho que la gran minería emplea relativamente poca gente comparada con otras actividades económicas, lo cierto es que esa masa de trabajadores mineros se mueve como rebaño desde las faenas a sus lugares de vivienda y viceversa.

También es cierto que esos desplazamientos generalmente desde y hacia lugares alejados, se realiza en masa, es decir cientos de trabajadores, en su mayoría hombres, se trasladan en buses hasta las ciudades mas cercanas y también muchas veces en avión a sus lugares de origen.

El empleo local es poco y lo que vemos es la instalación de tercerizados que ocupan los pueblos y localidades cercanas para desde allí, prestar servicios a la gran compañía minera. Son trabajadores mineros, pero ciertamente de segunda o tercera categoría pues no dependen de la planilla de sueldos de la empresa minera sino de intermediarios contratistas que son quienes tienen los contratos con la gran minera.

Estos dos grupos de trabajadores tienen ciertas características: trabajan en el entorno de las faenas mineras y tienen un contacto intensivo, tanto en los campamentos como en los medios de desplazamiento hacia la faena, en los comedores de los casinos, en los espacios abiertos y cerrados donde tienen que realizar las labores mineras.

También es imprescindible mencionar que la cadena extractiva de la minería requiere protocolos que no son de fácil alteración. La cadena extractiva es muy estricta en sus prodecimientos y muchos de ellos no pueden alterarse sin riesgo de que algo colapse en medio de tantas actuaciones humanas.

Cabe por otro lado señalar la sorpresa que han experimentado las poblaciones cercanas a las grandes faenas mineras al ver que los decretos de cuarentena y confinamiento afectaron a casi todas las actividades económicas excepto las mineras.

Ha sucedido en varios países de la región, bajo la presión de los gremios mineros con apoyo de los Estados, con el objetivo de sostener la actividad minera a modo de discriminación positiva para el bien del país.

Si bien es cierto, los precios de los minerales, exceptuando el oro, han descendido producto de la menor actividad que ha generado la emergencia sanitaria mundial, también es cierto que los stocks deberían soportar una menor producción, compensada con un menor consumo.

Pero la lógica minera ha funcionado siempre al revés: a menor precio de los minerales, mayor producción para compensar las pérdidas por precio. La OPEP, que intenta de manera articulada regular los precios del petróleo, hace exactamente lo contrario: reduce la producción para impulsar los precios.

Sólo se piensa en suspender actividades mineras cuando los costos de producción son mayores al precio de venta.

Esta parece ser la situación minera actual en la región. Las preocupaciones se dirigen a la productividad y comercialización en primer lugar y luego las otras prioridades, entre ellas la salud.

“Esta semana tomamos la decisión de contratar vuelos chárter y buses especiales para el traslado de nuestros trabajadores desde sus ciudades de origen, hasta llegar a las faenas. Con este transporte ida y vuelta, aseguramos que las medidas sanitarias se mantengan durante el trayecto completo”

Lo anterior suena al menos extraño. Con ciudades con cercos sanitarios que controlan a quienes ingresan y salen, con municipios con cuarentena total o parcial, con vuelos prácticamente suspendidos en su totalidad por la misma situación, la minería contrata vuelos chárter para distribuir a los trabajadores desde y hacia la mina.

Conociendo el comportamiento de la COVID 19 que entre sus características más particulares y al mismo tiempo más riesgosas tiene aquella que hace que el período de incubación sea de hasta 14 días, las mineras ponen énfasis en los desplazamientos de los trabajadores invirtiendo en buses y vuelos especiales para repartirles sin reparar en las probabilidades de contagio, tanto en las faenas como en los lugares de vivienda de los trabajadores.

Hemos visto también con asombro, cómo las empresas mineras en este caso se hacen cargo de decisiones que deben estar exclusivamente en manos de la autoridad y mejor aún, con apoyo de la población.

Es que la minería no sólo goza en la mayoría de los países de la región de un estatus especial, sino que tiene el poder de permear la autoridad e incidir en sus decisiones, desde criterios económicos, por sobre la salud, como ya mencionamos. (https://www.ocmal.org/ejecutivo-anade-la-mineria-en-actividades-permitidas-en-la-cuarentena-tras-reparos-de-la-confiep/)

Actividad de “utilidad pública” y con eso, lo que venga será tratado con la misma deferencia. Mientras tanto sabemos que lo que algún día pudo haber sido considerado de “utilidad pública” ya ha dejado de ser hace tiempo.

Si observamos el aporte fiscal que realiza la minería en América Latina vemos que no sólo es muy restringido, sino que en muchos casos los Estados terminan subsidiando la actividad minera. (https://www.ocmal.org/subsidiando-a-las-empresas-mineras/)

Las medidas drásticas se toman cuando la sangre ha llegado al río como ha sido el caso de Panamá que a fuerza de comprobar contagios ha tenido que clausurar una actividad minera considerada importante y estratégica para alimentar el extractivismo. (https://www.business-humanrights.org/es/ordenan-suspender-proyecto-minero-panam%C3%A1-0)

Finalmente, vemos que la delicada situación de crisis sanitaria que viven los países de América Latina es muy bien aprovechada por el empresariado minero. Reparten elementos de protección a la población y donan equipamiento médico. Una forma de quedar bien en tiempos de crisis y de paso blanquear la imagen deteriorada que tiene el sector por las consecuencias ambientales y sociales por las afectaciones a las comunidades, las destrucciones de fuentes de agua, la contaminación con metales pesados y tantos otros ejemplos de desprecio por la vida y seguridad ecológica del planeta.

Por cierto, sus donativos no compensarán el enorme daño causado a comunidades y ecosistemas; por el contrario, agravarán su responsabilidad en el contagio en este delicado momento que viven las comunidades. Y todo ello con la aprobación de nuestros débiles Estados.
15 abril, 2020/por RED MUQUI

Latinoamerica

MINERÍA Y COVID-19

10/04/2020
Las interrupciones de la pandemia de COVID-19 amenazan con descarrilar un año lucrativo para las mineras de oro de América Latina ya que el comercio de oro se encontraba por encima de los US $ 1.600 / oz por primera vez desde 2013.

Las medidas gubernamentales destinadas a frenar la propagación del virus han llevado a la suspensión de muchas minas latinoamericanas, aunque algunas han tomado medidas para proteger la minería, considerada una actividad esencial en muchas jurisdicciones. (Fuente: Minera en línea).

Léase, estamos perdiendo u$.

Por eso, en San Juan, Argentina, el presidente de la Cámara Minera Mario Hernández, celebró la vuelta de la actividad tras el decreto nacional y la adhesión provincial que declara esencial la actividad minera en plena cuarentena.

Hernández aseguró que, “la minería tiene condiciones de aislamiento por su naturaleza geográfica y otra cuestión es que probablemente si se está en turno de 14 días por 14 días da un período de cuarentena para hacer un control de salud a los trabajadores”. Cabe destacar, que Ministro de Minería Carlos Astudillo, ya firmó una resolución que establece ese periodo en Gualcamayo y Veladero, que ya trabajan y trabajarán con estos periodos.

Haciendo hincapié en lo que significa la industria minera para las arcas provinciales y nacionales, el empresario minero dilucidó que, “en esas condiciones debió haber sido considerada la minería una actividad esencial desde el principio, pero bueno, nunca es tarde”. (Fuente: El zonda)

Al parecer, billetera mata previsión pese a que el Presidente Alberto Fernández advirtió: “No nos corran con la economía”.

Un ejemplo y antecedente del riesgo que se toma es que la chilena Escondida, la mina de cobre más grande del mundo, informó el jueves dos casos de contagio por coronavirus en sus operaciones.

El yacimiento, controlado por BHP, detalló que los casos corresponden a un empleado de una empresa contratista mientras que el segundo corresponde a un trabajador propio. (Fuente: Infobae)

Internacional, Latinoamerica

Crisis climática: más duradera y letal que el coronavirus

Por Darío Aranda 6/4/2020.- Página12
Naciones Unidas alertó que las consecuencias del cambio climático serán peores que las del Covid-19. Aumento de temperaturas, derretimiento de glaciares, incremento del nivel del mar y crisis alimentarias, entre otros efectos.
«El coronavirus es una enfermedad que esperamos que sea temporal, con impactos temporales, pero el cambio climático ha estado allí por muchos años y se mantendrá por muchas décadas, y requiere de acción continua», afirmó António Guterres, secretario general de Naciones Unidas (ONU), al presentar el informe mundial sobre el clima, que alertó sobre el continuo aumento de la temperatura, la fusión de los hielos (tanto en el Ártico como en la Antártida), el aumento de emisiones de dióxido de carbono (CO2) y el incremento del nivel del mar. De continuar el cambio climático, la ONU advirtió graves impactos socioeconómicos, en la salud, desplazamientos forzados y crisis alimentarias.

La Organización Metereológica Mundial (OMM –organismo de Naciones Unidas–) presentó la “Declaración sobre el estado del clima mundial 2019”, que sistematizó estudios de una veintena de instituciones científicas e informes de organismos climáticos nacionales. El documento alerta que el quinquenio 2015-2019 comprende los cinco años más cálidos de la historia, confirma que 2019 fue el segundo año más cálido de la historia (con una temperatura media mundial de 1,1 grado centígrado por encima de los niveles preindustriales) y señala que hubo un pico en las concentraciones de CO2 (gas clave en el calentamiento global).

La OMM asegura que los récords de temperatura en la Antártida estuvieron acompañados de “episodios de fusión de hielo a gran escala, hechos que incidirán en el ascenso del nivel del mar a un ritmo cada vez mayor”. Y destaca que es “constante y prolongada” la pérdida de hielo en el Ártico. Al mismo tiempo, y con directa relación, en 2019 “el nivel medio del mar a escala mundial alcanzó el valor más elevado del que se tienen datos”.

Los glaciares son fundamentales reservorios de agua dulce, amenazados en muchas regiones por actividades extractivas (como la megaminería en la Cordillera de los Andes). En 2019, el “balance de masa” de glaciares a nivel global resultó negativo. El organismo de Naciones Unidas alerta que el retroceso de los glaciares se dio por 32 año consecutivo y detalló que, desde 2010, se registraron ocho de los diez años “con peores resultados” en cuanto a la desaparición de glaciares.

El portugués Guterres hizo hincapié en que las inundaciones, incendios y tormentas extremas “cobran su precio mortal en vidas humanas” e hizo una llamado a la acción: “Se nos acaba el tiempo para conjurar los peores impactos de la alteración climática y proteger a nuestras sociedades de los efectos inevitables que se avecinan”. Afirmó que se está muy lejos de cumplir los objetivos del Acuerdo de París (limitar el aumento de la temperatura a 1,5 grados centígrados).

Petteri Taalas, titular del OMM, adelantó que –como los gases de efecto invernadero siguen en aumento– “es probable que en los próximos cinco años se produzca un nuevo récord de temperatura mundial anual”.

La crisis climática impactará de llena en la salud de la población. Naciones Unidas no tiene dudas: “La salud de las personas y los sistemas sanitarios pagan un precio cada vez más alto a causa de las condiciones de calor extremo”. Un ejemplo fueron las altas temperaturas de 2019 en Europa, Australia, India y Japón. Precisa que los efectos en la salud incluyen enfermedades y muertes relacionadas con el calor; lesiones y pérdidas de vidas humanas asociadas a tormentas violentas e inundaciones; incidencia de enfermedades transmitidas por vectores y por el agua contaminada; empeoramiento de las enfermedades cardiovasculares y respiratorias por la contaminación del aire.

El informe de la Organización Metereológica Mundial recuerda que la variabilidad del clima es uno de los factores que más inciden en el aumento del hambre en el mundo. Precisa que, luego de una década en baja, en 2018 comenzó a ascender el número de personas que padecen hambre: ya son 820 millones. Y destaca que, entre 2006 y 2016, la agricultura en los países en desarrollo concentró el 26 por ciento de las pérdidas ocasionados por desastres climáticos.

Un aspecto muchas veces ignorado es la migración forzada que provoca la crisis climática. La ONU contabilizó 17,2 millones de personas en 2018 y aumentó a 22 millones en 2019. Desde ciclones y huracanes hasta tormentas extendidas e inundaciones. Irán, Filipinas y Etiopía fueron algunos de los países afectados.
Entre los fenómenos extremos menciona grandes inundaciones en Estados Unidos, norte de Argentina y Uruguay, con pérdidas estimadas de 22.500 millones de dólares.

El titular de la OMM, Petteri Taalas, lamentó lo que sucede con la pandemia del conoravirus y las miles de muertes, pero alertó que la crisis climática “es mucho peor”.

“El virus tendrá un impacto económico a corto plazo, pero las pérdidas serán masivas si pensamos en el calentamiento global. Estamos hablando de un problema de mayor magnitud, con consecuencias en la salud de las personas y en nuestras sociedades mucho más graves», alertó.

El informe tiene un apartado específico sobre los océanos, responsables de absorber el 90 por ciento del calor que queda atrapado en la Tierra por el aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero. “El contenido calorífico de los océanos, que es un indicador de esa acumulación de calor, alcanzó niveles sin precedentes en 2019”, alertó el organismo de Naciones Unidas y resumió: “Los océanos se están calentando a un ritmo vertiginoso”.