Ante la usual desinformación y misterio que llega desde los organismos oficiales nos encontramos ante la obligación y necesidad de recopilar las novedades más importantes en torno al proyecto de explotación uranífera en Sierra Pintada y comunicarnos con la gente. Al fin de cuentas se trata de la explotación de bienes comunes que nos pertenecen, así como también nos pertenece un ambiente sano y el agua.
Una comprensión más acabada de los últimos sucesos en la mina de uranio sanrafaelina, exige realizar en principio una breve cronología de la intervención de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) en el complejo. El yacimiento fue descubierto en 1968 por la CNEA y en 1974 se dio inicio a la producción y explotación a cielo abierto que duró hasta 1995; finalmente, en 1997, la mina fue completamente abandonada debido a la baja del precio del uranio en los mercados mundiales y como parte de la desarticulación estatal llevada adelante por el menemismo (datos extraídos en http://www.lavozdelatierra.com.ar/2011/08/el-saqueo-que-debe-ser-impedido/).



El Gobierno comenzó a investigar si las grandes mineras que operan en la Argentina para extraer oro, plata y cobre están triangulando exportaciones para evadir el pago de ganancias. La operatoria les permitiría, además, evitar la obligación de liquidar en el país la totalidad de las divisas provenientes de las ventas al exterior, como lo estableció un decreto de fines de octubre del 2011 (1). Se trata de unos u$s6.000 millones anuales, que permiten compensar lo que se paga por importaciones para cubrir el déficit energético.
Más de 500 vecinos se concentraron en la tarde de ayer martes 16 frente a la Legislatura para realizar «el abrazo» que estaba previsto. Provenientes de las ciudades y pueblos de todo Chubut, incluídos vecinos de la meseta central, estuvieron presentes para este abrazo. Los vecinos llegaron como pudieron –muchos viajaron a dedo- portando sus banderas. Las protestas se suceden desde hace meses para que no prospere el proyecto de ley del gobierno de Martín Buzzi que impulsa un marco regulatorio para la minería a gran escala e hidrocarburos.
Pasan las semanas, las estrategias cambian en el oficialismo, pero las manifestaciones por el No a la Megaminería siguen colmando las barras de la Legislatura de la Provincia, tal como volvió a ocurrir esta tarde. La movilización de este martes se dio pese a que el Gobierno anunció hace unos días un pedido para que la Cámara paralice el tratamiento del proyecto de Ley Marco Regulatorio para la minería y los hidrocarburos, bajo el argumento de introducir reformas al texto original. A pesar de ese gesto, los militantes por el No a la Megaminería parecen seguir confiando pura y exclusivamente en su capacidad militante como herramienta para frenar el proyecto oficial.