Por segunda vez, mames de la zona alta de Tapachula dijeron no a los proyectos mineros, mini-hidroeléctricas y cultivos transgénicos
Mariana Morales
(PRMERA DE DOS PARTES)
El soconusco de Chiapas, al sur de México, con presencia de lengua mame, repleta de ríos, manglares, tierra fértil para cultivos y minerales en su subsuelo ha sido en últimos años ubicada por empresas para instalar ahí sus grandes proyectos. Este martes campesinos mames dijeron “no permitirán ni un proyecto cuyo beneficio no les favorece al contrario es a las grandes compañías”, mientras caminaron por la ciudad con dirección al edificio de gobierno con sede en esa ciudad fronteriza.



Por Julio Schiappa Pietra
En diciembre, eran 91 las que enfrentaban protestas. Defensoría dice que baja se debe a que conflictos están inactivos, pero anota que en cualquier momento pueden “dispararse”.
En su oposición al proyecto denominado “Mina Esperanza, Tetlama, Morelos”, los pueblos nahuas de Alpuyeca, Miacatlán y Xochicalco, presentaron una ponencia a la reunión pública de información a la que está obligada, con base en los lineamientos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la empresa minera. Sesión que, por cierto, se dio, según denuncias, “en medio de provocaciones de personas contratadas por la mina para agredir a quienes se oponen al proyecto”.