Perú

Cuencas contaminadas de Puno unen fuerzas y anuncian protesta ante abandono estatal

Unificación de cuencas ocurre tras emergencia en Llallimayo y altos metales en ríos y Titicaca mientras comunidades consumen agua contaminada
Reynaldo Puma 24/05/2026
Pedro Callohuanca
Seis cuencas de Puno lideradas por Pedro Callohuanca anuncian protestas por contaminación minera y falta de respuesta estatal que afecta a poblacionesNoticias de Puno

Foto: Pachamama Radio
El presidente de la Plataforma Regional Ambiental de Afectados por Contaminación de la región Puno, Pedro Callohuanca Callohuanca, convocó a las seis cuencas afectadas a unir fuerzas y anunció medidas de protesta a corto plazo ante la inacción del Estado frente a la contaminación minera.

Las cuencas del Llallimayo, Suches, Ramis, Hatun Ayllu y cuatro más se unificaron el día anterior a la elección de Callohuanca como presidente de la plataforma. La región Puno registra altos índices de metales pesados, incluso el lago Titicaca, según alertó el gerente de Emsapuno.

Desde su cargo, el dirigente señaló que el Estado no atiende las demandas de las comunidades afectadas. «Lamentablemente el Estado no nos escucha, son años que se sufre, son años que se pide, son años que decimos alto a la contaminación», declaró Callohuanca Callohuanca.Live radio streaming

La Cuenca Llallimayo fue declarada en emergencia y atravesó mesas de debate de alto nivel, sin obtener soluciones concretas hasta la fecha. Asimismo, muchos distritos de la región consumen agua directamente de los ríos contaminados con metales pesados.Transmisión de radio

Ante ello, Callohuanca anunció que en los próximos días convocará una reunión conjunta con todas las cuencas para coordinar acciones. El nuevo presidente subrayó que las decisiones se tomarán colectivamente, pues «autoritariamente yo no puedo ir sobre todo», afirmó.

También estuvo presente en la juramentación el presidente de la plataforma nacional, quien mostró compromiso para enfrentar la contaminación. Callohuanca señaló, además, que alcaldes, consejeros y congresistas tampoco brindan apoyo a las comunidades afectadas.

Por último, el dirigente instó a todos los habitantes de la región a tomar conciencia de la gravedad de la situación. La Cuenca Ramis apoya la jornada de protesta convocada por el Llallimayo para el día siguiente, y el liderazgo regional buscará articular a todas las cuencas.

Cuencas contaminadas de Puno unen fuerzas y anuncian protesta ante abandono estatal

Criminalización de la protesta, Perú

«Nos tratan como delincuentes por defender la vida”: el precio de oponerse a la minería en el Perú

20/05/2026
Silvia Bardales Q.
Fotografías: Juan Zapata y Valia Aguirre

Defender el agua, el territorio y la salud en el Perú sigue siendo una labor de alto riesgo. En pleno 2026, las comunidades de Cotabambas y el Valle de Tambo continúan pagando con su libertad el costo de oponerse a un modelo extractivista que ignora su voz. Mientras en Arequipa la memoria de los caídos sostiene la resistencia de 15 años contra el proyecto Tía María, en Apurímac el hostigamiento legal no da tregua, entrampando a 18 comuneros en un desgastante laberinto de audiencias reprogramadas. Estas dos regiones, golpeadas por el abandono estatal y la represión policial como respuesta a los conflictos socioambientales, hacen latente un debate imprescindible en pleno proceso electoral: ¿Por qué defender su tierra debe costarle la vida a un ciudadano?

Cotabambas: más de una década de procesos judiciales
“Mi delito simplemente ha sido tratar de ayudar a sacar a los heridos”. A casi once años de las protestas contra el proyecto minero Las Bambas, Javier Mamani todavía enfrenta procesos judiciales, audiencias y el temor permanente de volver a prisión. Su historia no es excepcional. En distintas regiones del Perú, decenas de dirigentes, agricultores y defensores ambientales continúan siendo investigados o procesados por protestar contra proyectos extractivos como Las Bambas o Tía María. El caso de Javier Mamani resume el impacto humano de la criminalización de la protesta social contra los defensores.

Javier, agricultor y comerciante de Cotabambas, fue detenido durante las protestas en defensa de sus territorios (septiembre de 2015) y en contra del proyecto minero ‘Las Bambas’. Según relata para Wayka, acudió a la zona luego de escuchar que había personas heridas. Como se recuerda, la represión policial dejó como saldo 4 personas muertas.

“Mi delito simplemente ha sido tratar de entrar a la mina, ayudar a sacar a los heridos. Nada más”, afirma.

Mamani denuncia que fue víctima de una “siembra” policial dentro del campamento minero. “Me han puesto una dinamita en mis medias. Me han sembrado”, sostiene. Según cuenta, los policías le encontraron un cartucho explosivo que, asegura, nunca le perteneció. “Ellos, ¿cómo sabían que tenía algo en el pie? Ahí se nota clarito que ellos me han puesto”, declaró.

Tras su detención, fue obligado a firmar un acta mientras permanecía incomunicado. “Firmé por miedo a que me maten”, recuerda.

El agricultor pasó seis meses en prisión preventiva y, hasta el día de hoy, continúa enfrentando un proceso judicial. Aunque en 2020 varios comuneros fueron absueltos, la Fiscalía apeló la decisión, manteniendo los procesos abiertos.

Esta persecución penal golpeó con dureza el entorno más íntimo de Mamani. “Uno de mis hijos dejó de estudiar ingeniería ambiental porque tuvo que trabajar en vez de mí”, lamenta. El costo emocional también fue extremo: “Atravesé una crisis tan profunda que hasta pensé en suicidarme”, confiesa

El drama en el conflicto de Las Bambas, sin embargo, va más allá de los procesos judiciales; se ha cobrado vidas. Al recordar a los comuneros fallecidos y a las decenas de heridos que dejaron las movilizaciones contras Las Bambas, Mamani cuestiona con indignación el abandono del Estado. “Hay viudas, hijos que crecieron sin padres. ¿Quién se acuerda de ellos? Nadie”.

Tía María: quince años de resistencia

Ese mismo dolor y la misma exigencia de justicia se respiran en las calles de Islay. En el Valle de Tambo, la defensa del agro frente al proyecto minero Tía María también ha dejado una factura humana igual de devastadora: ocho civiles fallecidos a causa de la represión policial. Con procesos judiciales que arrastran a decenas de agricultores y una resistencia que ya cumple 15 años, Tía María demuestra que el verdadero conflicto no radica en la viabilidad técnica de una mina, sino en el respeto a la autodeterminación de un pueblo. En Islay, la frase «Agro sí, mina no» dejó de ser un simple lema para convertirse en un pacto social que ha resistido a cuatro gobiernos consecutivos y a reiterados intentos de imposición minera por parte de Southern Copper.

Acción de protesta de agricultores del Valle del Tambo
La historia de Agripina Juana Paucar Quispe, agricultora del distrito de Deán Valdivia, está ligada a la resistencia del Tambo desde 2011. “Estamos presentes para defender la agricultura, el medio ambiente y el agua es vital para nosotros”, sostiene.

Para la defensora, el proyecto Tía María es una amenaza inminente contra la vida agrícola del valle. “Southern está contaminando y destruyendo los cerros de La Tapada. Todo el Valle de Tambo va a ser afectado”, advierte de manera tajante.

Sin embargo, la defensa del valle ha tenido un costo brutal, marcado por la violencia policial. “Las balas pasaban por nuestros cuerpos. Hemos sido pateados, maltratados. Han matado a nueve compañeros”, concluye, sintetizando el nivel de violencia que enfrentan los pobladores que defienden el Valle de Tambo

David Velazco Rondón, abogado y defensor legal de dirigentes del Valle de Tambo
El abogado David Velazco Rondón, y defensor legal de los dirigentes del Valle de Tambo, explica que la oposición al proyecto no nació de manera improvisada, sino que es el resultado de un sólido proceso de organización comunitaria. “La población fue informada de que el proyecto minero afectaría gravemente su derecho a gozar de un medio ambiente sano y equilibrado. Ante este escenario, la población se organizó y se opuso”, señala el especialista.

Esta postura quedó registrada en 2009, durante una consulta vecinal realizada en el Valle de Tambo que evidenció un rechazo contundente al proyecto. “Alrededor del 97% de la población manifestó que no estaba de acuerdo con el proyecto minero”, precisa Velazco.

Para el defensor, la insistencia en imponer Tía María ignora de forma deliberada una economía local que ya es exitosa.“Estamos hablando de pequeños agricultores que exportan sus productos. Ellos decidieron continuar con su modelo de desarrollo y el Estado debería respetarlo”, concluye.

El derecho a protestar frente al discurso “antiminero”
En medio de la campaña electoral, diversas candidaturas candidaturas a la presidencia y al Congreso han promovido el extractivismo como único sinónimo de progreso económico, mientras comunidades y organizaciones ambientales cuestionan el costo social y ambiental de estos proyectos.

Desde sectores empresariales y políticos, las comunidades movilizadas suelen ser calificadas como “antimineras” o incluso vinculadas a actos violentos. El abogado David Velazco Rondón rechaza esta narrativa. “La población del Valle de Tambo está demostrando que no tiene vinculación con actos de violencia”, afirma.

De igual manera, este discurso antiminero criminaliza el derecho a la protesta. El abogado recuerda que el derecho a la protesta está protegido constitucionalmente. “Tienen todo el derecho de protestar públicamente cuando no los escuchan o no los atienden. Pueden hacer marchas, plantones. Es un derecho constitucional”, sostiene.

Además, señala que las comunidades han optado reiteradamente por mecanismos legales e institucionales para manifestarse y defender sus derechos. Por ejemplo, actualmente, dirigentes del Valle de Tambo mantienen una demanda de amparo por la presunta caducidad del Estudio de Impacto Ambiental -EIA de Tía María. Según Velazco, el EIA habría perdido vigencia en 2019 al no ejecutarse actividades dentro del plazo legal establecido.

“Ellos usan los instrumentos de un Estado constitucional y democrático de derecho. No usan la violencia como forma de solución de sus conflictos”, enfatiza.

Sin embargo, las investigaciones y procesos penales continúan multiplicándose. Velazco advierte que existe una estrategia de instrumentalización del derecho penal contra dirigentes sociales y narrativas que buscan sostenerla. “Hay una estrategia por parte del Estado de utilizar el derecho penal para distraer y desmovilizar a los dirigentes”, denuncia.

Criminalización y disputa política
El dirigente social Jorge Mamani considera que el conflicto de Tía María es inseparable del modelo económico y político que atraviesa el país. “Este es un problema político, es la aplicación del modelo neoliberal”, afirma.

Jorge Mamani, agricultor y defensor del Valle de Tambo
Para el dirigente, las decisiones estatales han ignorado sistemáticamente la voluntad de las comunidades. “En 2009 se hizo una consulta popular y la negaron completamente”, sostiene.

Mamani denuncia además que las protestas han sido respondidas con represión y criminalización. “Cuando el pueblo sale a las calles, ¿qué hicieron? Mayor represión”, afirma.

El contexto electoral también atraviesa el conflicto. Según Velazco, las posiciones de las candidaturas presidenciales han influido directamente en la percepción política del Valle de Tambo. “Es la única región donde Jorge Nieto ganó como candidato presidencial porque se ganó la simpatía a partir de su compromiso con la lucha de la población”, comenta.

Agripina Paucar también expresa desconfianza hacia sectores políticos que promueven la expansión minera. “Nosotros queremos que el recurso hídrico sea para el Perú, no para las transnacionales”, sostiene.

Valle del Tambo

Productos agrícolas del Valle del Tambo mostrados en la protesta de agricultores en Lima
Hostigamiento legal sistemático

El informe sobre criminalización de personas defensoras de derechos humanos y ambientales en el Perú, elaborado por Red Muqui advierte que entre 2020 y 2025 se consolidó un escenario de “represión con resultados letales para los manifestantes” y un uso expansivo del derecho penal contra defensoras y defensores ambientales.

Según este informe, la urgencia de este debate no es solo local. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha vuelto a poner bajo la lupa la criminalización en las Américas, denunciando que el hostigamiento judicial y policial contra los defensores de la tierra sigue siendo una práctica sistemática. Asimismo, las Naciones Unidas han encendido las alarmas sobre el Perú, alertando que quienes defienden el medio ambiente se enfrentan a constantes campañas de estigmatización y al uso desproporcionado de la fuerza policial (CIDH, 2025). Ante esta preocupante realidad, este análisis plantea una revisión crítica que cruza la jurisprudencia, la doctrina penal y la coyuntura política nacional. Para ello, se evalúan los fallos de las Cortes Superiores, la Corte Suprema, el Tribunal Constitucional y la Corte IDH, desarmando sus fundamentos jurídicos y el uso que hacen de las pruebas para medir el impacto real que tienen sobre la vida de las comunidades.

Al examinar en el estudio los fallos contra defensores de derechos humanos y ambientales, se hace evidente un patrón de tipificación desproporcionada, donde reclamos legítimos por el agua o el territorio son procesados bajo figuras como disturbios, extorsión, motín o entorpecimiento de servicios públicos.

Mientras tanto, comunidades como Cotabambas y Valle de Tambo siguen enfrentando procesos judiciales que se prolongan durante años. “Ya me dejen tranquilo. No soy ningún delincuente”, pide Javier Mamani.

El extractivismo en el debate político

En un país donde los conflictos socioambientales continúan creciendo y donde el agua y los recursos naturales se convierten cada vez más en territorios de disputa política y económica, los testimonios de defensores ambientales muestran un rostro del debate político poco visto: el de quienes aseguran que protestar por su territorio todavía puede costarles la libertad, la salud mental o incluso la vida.

En plena coyuntura electoral, de cara a la segunda vuelta, el conflicto por Tía María también volvió a convertirse en un punto de disputa entre las candidaturas presidenciales. Mientras Keiko Fujimori cuestionó públicamente la reciente decisión judicial que suspendió nuevamente la autorización del proyecto minero, Roberto Sánchez expresó una postura contraria y señaló que “Tía María no va”.

Para las comunidades del Valle de Tambo, estas posiciones reflejan dos maneras distintas de entender el desarrollo y la relación entre el Estado, las empresas extractivas y los territorios. El debate no solo gira alrededor de la inversión minera, sino sobre quién decide el futuro de las comunidades y bajo qué condiciones.

Velazco sostiene que el conflicto evidencia cómo ciertos sectores políticos continúan reduciendo la discusión a una lógica económica, dejando de lado el impacto social, ambiental y cultural sobre las poblaciones.

En ese contexto, organizaciones y defensoras ambientales bajo el lema “Agro sí, Mina no” advierten que propuestas electorales alineadas con el extractivismo podrían profundizar los conflictos sociales y la criminalización de quienes defienden el agua, el territorio y la agricultura frente al avance de proyectos mineros sin licencia social.

Agricultores de Valle del Tambo
Según reportes financieros de la propia empresa, Las Bambas es una de las mayores productoras de cobre del país y ha generado millonarias ganancias a partir de la explotación minera en territorios comunales. A su vez, según la empresa Southern Copper Corporation ha comprometido inversiones por US $948 millones para el proyecto minero Tía María y espera consolidarse como uno de los motores de crecimiento económico del sur peruano. Sin embargo, para las comunidades, las promesas de desarrollo y empleo de los proyectos mineros no se han traducido en mejoras estructurales. Peor aún, las demandas de los defensores continúan siendo abordadas desde la criminalización y no desde el diálogo. Además, lejos de resolverse, sigue latente en medio de la actual coyuntura electoral y del avance de discursos políticos que priorizan la expansión minera sobre los derechos de las comunidades.

«Nos tratan como delincuentes por defender la vida”: el precio de oponerse a la minería en el Perú

Perú

Perú: Pobladores del Valle del Tambo en Arequipa anuncian protestas por la reactivación del proyecto minero Tía María

Photo: Anamiaz Núñez, flickr CC BY-NC 2.0

“Tía María: Ciudadanos de Arequipa anuncian marcha para este viernes tras reactivación del proyecto minero” – 20 de abril de 2026

En diálogo con Exitosa, el vocero del frente de Defensa del Valle del Tambo-Arequipa, Miguel Meza, cuestionó que el gobierno haya autorizado el inicio de la explotación de la primera etapa del proyecto Tía María, indicando que la medida carece de sustento legal. En ese sentido, anunció la convocatoria a una marcha y la presentación de una medida cautelar contra el proyecto…

… En conversación con Nicolás Lúcar, Miguel Meza transmitió la indignación de los ciudadanos en el Valle del Tambo a raíz de la decisión del Ministerio de Energía y Minas (Minem) de otorgarle luz verde al proyecto Tía María.

Según indicó, la nueva autorización se habría otorgado sin que Southern Peru Copper Corporation levantara las observaciones detectadas ni presentara un estudio de impacto ambiental actualizado. «No tienen licencia de uso de agua, no tienen permisos, no tiene autorización de la DICAPI», detalló…
https://www.business-humanrights.org/es/%C3%BAltimas-noticias/per%C3%BA-pobladores-del-valle-del-tambo-en-arequipa-anuncian-protestas-por-la-reactivaci%C3%B3n-del-proyecto-minero-t%C3%ADa-mar%C3%ADa/

Perú

¿DÓNDE ESTÁN LOS AMBIENTALISTAS? CUESTIONAN SILENCIO ANTE AVANCE DE LA MINERÍA ILEGAL EN CAJAMARCA

17/04/2026
Napoleón Gutiérrez Anticona, representante del Frente de Defensa de Hualgayoc, denunció que las organizaciones que antes paralizaban la región por la minería formal, hoy guardan un «silencio cómplice» frente a la criminalidad y la depredación ambiental de la minería ilícita.

RCR, 17 de abril de 2026.- El escenario social y económico en Cajamarca atraviesa una transición crítica. Durante años, la región fue el epicentro de una férrea oposición a la minería formal, fundamentada en la protección de cabeceras de cuenca y el impacto ambiental. Sin embargo, este discurso contrasta hoy con un notable silencio ante la expansión de la minería ilegal, una actividad que no solo depreda el ecosistema sin planes de remediación, sino que ha introducido dinámicas de criminalidad organizada que afectan la estabilidad regional.

Napoleón Gutiérrez Anticona, representante del Frente de Defensa de la provincia de Hualgayoc, advirtió en entrevista con la Red de Comunicación Regional (RCR) sobre este cambio de postura en las organizaciones que antes lideraban las protestas.

Según Gutiérrez, se ha establecido un silencio determinado por parte de las ONG y ciertos dirigentes, quienes habrían desplazado su enfoque hacia intereses políticos de cara a los próximos procesos electorales.

«La mayor parte de dirigentes han entrado a este nuevo espacio y se han descuidado del fenómeno que afecta a la región», señaló.

Desde una perspectiva económica y de seguridad, el avance de la minería ilegal en zonas como Hualgayoc no representa una alternativa de desarrollo, sino una amenaza estructural. A diferencia de la minería formal, que opera bajo marcos regulatorios y fiscales, la actividad ilícita fomenta economías subterráneas marcadas por la extorsión y la inseguridad ciudadana.

Gutiérrez Anticona enfatizó que esta «otra parte criminal» está rompiendo el tejido social de Cajamarca, utilizando la política no para planes de gobierno, sino como una plataforma de difamación e intereses particulares.

Ante este panorama, el dirigente hizo un llamado al Ministerio del Interior y al Ministerio de Defensa para que las intervenciones bajo el estado de emergencia no sean exclusivamente reactivas.

Propuso la implementación de talleres y capacitaciones que permitan a la población distinguir entre el aprovechamiento de recursos y la ilegalidad depredadora. «Lo que no está permitido por ley, no debe hacerse», sentenció, subrayando la necesidad de que el Estado recupere el principio de autoridad para garantizar un entorno donde la inversión y el trabajo se desarrollen bajo estándares de legalidad y sostenibilidad.

¿DÓNDE ESTÁN LOS AMBIENTALISTAS? CUESTIONAN SILENCIO ANTE AVANCE DE LA MINERÍA ILEGAL EN CAJAMARCA

Perú

Tía María: Minem anula permiso de explotación y devuelve proyecto de cobre a evaluación

El Consejo de Minería declaró la nulidad de la autorización de explotación del proyecto Tía María tras concluir que fue otorgada sin sustento técnico suficiente y sin una adecuada justificación legal.

Tía María deberá pasar por una nueva evaluación tras la anulación de su permiso de explotación.
Foto del autor
Aaron Ramos

El Consejo de Minería del Ministerio de Energía y Minas (Minem) declaró la nulidad de la Resolución Directoral N.º 0692-2025-MINEM/DGM, publicada en octubre del 2025, que autorizaba el inicio de las actividades de explotación del proyecto de cobre Tía María. Al respecto, dispuso que el expediente sea evaluado nuevamente por la Dirección General de Minería (DGM).

La decisión del tribunal, que actúa como última instancia administrativa en asuntos mineros y ambientales, se produce luego de un recurso de revisión que presentó la Municipalidad Provincial de Islay (Arequipa) y apunta a que la autorización original no estuvo debidamente sustentada.

El Consejo concluyó que el acto administrativo no cumplía con los estándares de motivación exigidos por el marco normativo. La resolución no se ajustaba al numeral 102.1 del Reglamento de Procedimientos Mineros ni al Texto Único Ordenado de la Ley N.º 27444, que obliga a que toda decisión administrativa esté debidamente fundamentada.

Tía María: Gobierno ordena nueva revisión por vacíos

Según la resolución emitida en marzo último, el anterior análisis técnico no desarrolló de manera suficiente diversos aspectos del proyecto minero Tía María. Entre ellos, el diseño detallado de botaderos (los planos donde se especifica dónde se depositarán los residuos de la mina a fin de evitar riesgos ambientales), así como el cronograma de ejecución de actividades. Estos elementos son necesarios para autorizar la fase de explotación.

En ese sentido, el Consejo dispuso que la Dirección General de Minería evalúe nuevamente si la empresa Southern Perú “ha cumplido totalmente con absolver dichas observaciones.

La resolución también ordena retrotraer el procedimiento al estado previo a la emisión de la autorización, de modo que la autoridad sectorial revise integralmente el expediente y determine si se han cumplido las condiciones técnicas exigidas para el inicio de operaciones.

Por otro lado, el Consejo precisa que, al haberse declarado la nulidad de oficio de la resolución, carece de objeto emitir pronunciamiento sobre el recurso de revisión interpuesto.

En la evaluación previa, la DGM había concluido que la empresa cumplía con requisitos formales como la acreditación de propiedad de los terrenos superficiales, la titularidad de las concesiones mineras y la inexistencia de restos arqueológicos en el área del proyecto.

Sin embargo, el Consejo consideró que dichos aspectos no subsanaban las observaciones técnicas pendientes.

Como parte del análisis del expediente, la resolución menciona que el área de influencia del proyecto se superpone parcialmente con infraestructura y zonas relevantes, como la Red Vial Vecinal y Nacional, el área de Defensa Nacional La Joya B, ecosistemas frágiles como Loma Cachendo, zonas arqueológicas (Posco 1A, Posco 1B, Tambo 1A, entre otras) y áreas naturales como las lagunas de Mejía.

Con esta decisión, Southern no podrá iniciar la extracción de mineral hasta obtener una nueva autorización de explotación.

Cabe recordar que el 13 de octubre de 2025, tres días después de que Dina Boluarte sea vacada, el Minem había autorizado el inicio de la explotación del proyecto cuprífero mediante la Resolución Directoral N.º 0692-2025-MINEM/DGM, tras concluir que la empresa cumplía con los requisitos técnicos y legales.

Tras conocerse esa decisión, dirigentes del Valle de Tambo expresaron su rechazo y advirtieron posibles medidas de protesta. Miguel Meza, vocero de los agricultores de la zona, calificó la autorización como “ilegal” e “improcedente”, y cuestionó la disponibilidad de agua y la vigencia del estudio de impacto ambiental del proyecto.
Comunidades del valle de Tambo mantienen oposición al proyecto Tía María

El proyecto Tía María, orientado a la extracción de cobre, contempla una inversión aproximada de US$1.400 millones. Aunque fue anunciado en 2003, su desarrollo ha estado marcado por paralizaciones debido a conflictos sociales, especialmente tras las protestas registradas entre marzo y abril de 2011, que dejaron un saldo de tres fallecidos.

La principal oposición proviene de pobladores del valle de Tambo, quienes advierten que la minería a cielo abierto podría afectar la calidad del aire y contaminar las aguas del río Tambo, recurso clave para la actividad agrícola en distritos como Islay, Deán Valdivia y Cocachacra.

En 2009, la empresa presentó su Estudio de Impacto Ambiental (EIA); sin embargo, en 2011 la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) formuló 138 observaciones, principalmente relacionadas con el uso del agua y la emisión de polvo.

Posteriormente, en 2013, la compañía presentó una versión modificada del EIA en la que planteó el uso de agua de mar en lugar del recurso hídrico del río Tambo. Pese a ello, la oposición social persistió y en 2014 se registraron nuevas protestas que dejaron cuatro fallecidos, entre ellos tres civiles y un efectivo policial.

De acuerdo con la Red Muqui, desde 2024 diversas organizaciones del valle han continuado cuestionando la legalidad y legitimidad del EIA, señalando que el proyecto no cuenta con licencia de uso de agua ni con licencia social.

En esa línea, en marzo de 2025 la población presentó una demanda de amparo solicitando la caducidad de los efectos jurídicos de la resolución que aprobó el EIA, así como la nulidad de la autorización para la construcción de la planta de beneficio del proyecto.

El proyecto Tía María tiene como objetivo la extracción de cobre, con una inversión de alrededor de US$1.400 millones.
Minem se pronuncia tras anulación de la autorización de explotación

El Ministerio de Energía y Minas informa que dicha disposición tiene el objetivo fortalecer la transparencia, la seguridad jurídica y la confianza en el desarrollo de inversiones que contribuyen al crecimiento económico y al bienestar de las regiones.

Precisó que lo dispuesto por el Consejo de Minería no da por concluido ningún procedimiento administrativo, sino que solo implica la reevaluación técnica del expediente dentro del marco legal. «Vale subrayar que con todo lo anterior seguimos dando todas las certidumbres a las inversiones mineras privadas en nuestro país», afirmó.
larepublica.pe

Perú

Perú: Bloquean demanda de comunidad contra minera suiza; denuncian contaminación y crisis sanitaria

Javier Bedía Prado
10/03/2026
En portada: Minería a cielo abierto en Espinar, Cusco.
El Poder Judicial de Cusco (Perú) dilata el proceso de amparo formulado por la comunidad campesina Huisa contra una empresa del grupo minero suizo Glencore, por contaminación del ambiente y daños a la salud de la población de la provincia cusqueña Espinar, donde el 36% del territorio está concesionado a la minería.

Entre mayo de 2025 y este marzo, el Juzgado Civil de Espinar reprogramó cinco veces la audiencia de la acción constitucional interpuesta por los comuneros a la compañía cuprífera Antapaccay, una de las principales productoras de concentrado de cobre del país. La última audiencia fue cancelada el 10 de marzo y reprogramada para el próximo 8 de abril.

En tres ocasiones, el motivo de suspensión de la audiencia argumentado por la sala judicial fue que no se pudo notificar a algunas de las instituciones estatales demandadas, al no encontrarse su domicilio legal.

“Al extender el tiempo, se le permite a la empresa ver formas de responder, tomar medidas para argumentar que sí atienden las afectaciones determinadas en estudios. No se busca reparar derechos vulnerados, sino desestimar responsabilidades. Hay una campaña abierta para desconocer los resultados de los estudios”, declaró a Avispa Mídia la politóloga Karina Castro, integrante de CooperaAcción.

El impacto ambiental de la mina a tajo abierto Antapaccay en la provincia cusqueña Espinar ha sido señalado por instituciones públicas. En noviembre de 2025, el Organismo de Fiscalización y Evaluación Ambiental (OEFA) sancionó a la empresa con una multa de 1,6 millones de dólares, debido a que excede los límites permitidos de emisiones de material particulado PM10. Los metales pesados contenidos en estas partículas microscópicas son un grave riesgo para la salud porque penetran profundamente en el sistema respiratorio.

La demanda de la comunidad Huisa, en la que también participa la Plataforma de Afectados por Metales Tóxicos de Espinar, incluye a los ministerios de Energía y Minas, Ambiente y Salud; a la Autoridad Nacional del Agua (ANA), el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), el Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud (Censopas) y el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA).
Actividades de Glencore en Perú.

Los vínculos entre la empresa y el Estado se manifiestan en la posición del propio Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA). “En una reunión con la Plataforma de Personas Afectadas por Metales Tóxicos, el año pasado, funcionarios del OEFA les dijeron que su responsabilidad es apoyar que las actividades extractivas se desarrollen en el país, que era una prioridad y no iban a dificultarlas”, relata la especialista en conflictos mineros.

Las afectaciones socioambientales en Espinar llevan cuatro décadas, desde la entrada en actividad de la mina Tintaya, predecesora de Antapaccay. Glencore adquirió el yacimiento a la también suiza Xtrata en 2012.

Meses antes de la transacción, cuatro comuneros fueron asesinados y cerca de un centenar heridos por la policía en protestas contra las operaciones de Xtrata.
Contaminación comprobada

En esta provincia andina hay una crisis de salud pública causada por la megaminería. Según la Dirección Regional de Salud de Cusco y la Red de Salud Canas Canchis Espinar, el 58% de la población de Espinar presenta en la sangre altos niveles de arsénico, manganeso, cadmio, plomo y mercurio. La Agencia Internacional de Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS) refiere que el arsénico en sus formas inorgánicas es un carcinogénico comprobado tipo I y lo asocia con diversos tipos de cáncer, al igual que el cadmio.

De acuerdo a una variedad de estudios, la actividad de Antapaccay afecta, además del aire, fuentes de agua superficiales y subterráneas, así como los suelos, al ganado, la fauna silvestre y la flora. La causalidad, negada por la empresa y el Estado, se sostiene sobre evidencias desde el año 2010.

El Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud (Censopas) demostró que el agua que consume la población de Espinar contiene mercurio y arsénico. Puntualmente, las comunidades Huisa y Alto Huancané están expuestas a altos niveles de metales pesados.

“Más del 80% de la población está expuesta a metales pesados. Crecen la cantidad de niños con problemas de desarrollo relacionados a la exposición prolongada al plomo y los casos de cáncer; la tasa de enfermedades es alta. El impacto en su sustento económico es severo, la actividad agropecuaria casi desapareció, ya no les compran sus quesos, su leche porque su ganado se alimenta de pastos contaminados, y la población no tiene más opción que consumir estos productos. La crianza de truchas no funciona porque los peces se mueren”, indica la representante de la organización de justicia ambiental.
Protestas contra la minería a cielo abierto por parte de Glencore en Perú. Fotos: Cooperacción.

Informes del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), realizados entre 2022 y 2023, determinan que los efluentes de la zona de beneficio incumplen la norma de calidad de agua para irrigación y uso ganadero. Asimismo, que los lixiviados de botaderos y depósitos de relaves afectan aguas superficiales y subterráneas.

Estos resultados fueron respaldados por un especialista internacional, el experto en química Bernhard Wehrli, profesor del Instituto Federal de Tecnología de Suiza, quien recomendó una actualización urgente de las evaluaciones de impacto sobre la salud.

En el estudio Glencore en el Perú, de Oxfam y CooperAcción, se recogen testimonios de habitantes de Espinar acerca de incidencias de muertes por cáncer y nacimientos de personas con discapacidades.

En este panorama de expectativas de formas de justicia y necesidades de asistencia médica, se generan tensiones entre las comunidades incluidas en el área de influencia y las que no lo están. Ante la destrucción de la dinámica económica tradicional, hay familias cuyos ingresos dependen de la mina, lo que marca más diferencias en el entorno comunitario.
Demanda de potencias

Antapaccay, considerada entre los principales activos de Glencore en Sudamérica, produce alrededor de 150,000 toneladas de concentrado de cobre al año. La extensión proyectada de su área hasta el año 2022 era de 20 mil hectáreas, con reservas de oro y plata.

A través del proyecto Coroccohuayco, el grupo suizo planea duplicar su producción de cobre en Espinar a 300,000 toneladas anuales, para lo que tendría que sumar 20 mil hectáreas a la zona de sacrificio de Espinar. Así, Glencore se propone extender la vida útil de Antapaccay – cuya productividad actualmente se estima hasta el año 2034- durante otras dos décadas. Esto implica la desaparición de 85% de la comunidad Pacopata, de acuerdo al informe Glencore en el Perú.

Las organizaciones en los territorios advierten negociaciones irregulares por parte de la compañía e información imprecisa sobre las dimensiones de Coroccohuayco, que aún no ha pasado por consulta previa.

Además, en diciembre de 2025 Glencore adquirió el proyecto de extracción de cobre Quechua, también a tajo abierto y en la provincia de Espinar.

La transnacional se expande en el cinturón cuprífero de la Cordillera de los Andes, en el contexto del aumento de la demanda de cobre -del que el Perú es segundo productor mundial- por parte de las dos potencias globales, China y Estados Unidos.

En enero, el país suscribió con Estados Unidos un memorándum de entendimiento para acelerar la extracción de minerales considerados críticos por Washington, requeridos por la industria militar y tecnológica.

“Vemos un ejercicio de poder de las empresas sobre el Estado, el intento de reducir, desaparecer la estructura de protección ambiental. Presumimos que se incrementarán las presiones, con el fondo de la transición a energías renovables promovida por China, con Estados Unidos como un actor más inescrupuloso. Es una tendencia que vemos que va a incrementarse y traerá más impactos, principalmente a las mujeres”, concluye la politóloga.

El poder de Glencore en el Perú incluye la participación del 33% en Antamina (región Áncash), uno de los mayores complejos polimetálicos del mundo.

La alta rentabilidad, las nulas responsabilidades y la escasa inversión de la industria minera en el Perú, más allá de sus costos de operaciones, anticipa, para los especialistas, un crecimiento incluso más agresivo de las zonas de sacrificio, este sí realmente crítico para la existencia de poblaciones campesinas de los Andes.

Perú: Bloquean demanda de comunidad contra minera suiza; denuncian contaminación y crisis sanitaria

Perú

Lupaka Gold demanda a Perú en EEUU por laudo arbitral de US$69 millones

04/03/2026
La minera canadiense Lupaka Gold busca en una corte federal de Washington confirmar un laudo por cerca de US$69 millones ligado a protestas que paralizaron la mina Invicta. Perú afirma estar dispuesto a cumplir.

La minera canadiense Lupaka Gold Corp. presentó una demanda en Estados Unidos para hacer exigible (confirmar) un laudo arbitral internacional de aproximadamente US$69 millones (incluidos intereses) contra el Estado peruano, en el marco de una disputa vinculada a protestas que paralizaron su operación en la mina Invicta, en Perú.

De acuerdo con la información difundida por la compañía, la acción judicial fue ingresada el 27 de febrero ante una corte federal en Washington (Distrito de Columbia) con el objetivo de que un juez estadounidense reconozca el laudo, paso que facilita la ejecución y eventuales embargos de activos dentro de jurisdicción estadounidense.
Perú dice estar dispuesto a cumplir y propone coordinación

El Ministerio de Economía y Finanzas de Perú señaló que se contactó con Lupaka antes de la demanda para transmitir su “predisposición” a cumplir el laudo y propuso reuniones de coordinación. El Estado, añadió, mantiene su compromiso de honrar sus obligaciones.

Un precedente seguido de cerca por el mercado

El caso ocurre en un contexto de creciente número de controversias inversionista–Estado que involucran a Perú. El reportaje menciona que esta sería al menos la segunda demanda reciente para cobrar laudos mediante tribunales de EE. UU., y recuerda el antecedente del consorcio aeroportuario Kuntur Wasi, que fue pagado tras un proceso de confirmación judicial en Estados Unidos.

Asimismo, Perú enfrenta una disputa de alto perfil con Brookfield Asset Management por Rutas de Lima, con un arbitraje por US$2.7 mil millones aún pendiente, mientras el municipio de Lima ya habría perdido arbitrajes relacionados por montos menores.
Por qué importa: señal para futuras decisiones de inversión

Para el sector minero, la relevancia va más allá de este caso puntual: la confirmación y ejecución de laudos se observa como un indicador de cumplimiento de obligaciones internacionales, lo que puede influir en la percepción de riesgo y en decisiones de asignación de capital en jurisdicciones con alta conflictividad social.
https://www.reporteminero.cl/noticia/noticias/2026/03/lupaka-gold-demanda-peru-eeuu-laudo-69-millones-invicta

Perú

Tras ser absueltos, agricultores del Valle del Tambo se movilizan en Lima contra proyecto minero Tía María

Gloria Alvitres | 26/01/2026
El conflicto social en torno al proyecto minero Tía María se mantiene latente. En Arequipa, las denuncias presentadas contra agricultores que protestaron a fines de 2025 vienen siendo archivadas de manera progresiva. En paralelo, dirigentes del Valle del Tambo se movilizaron hasta Lima para cuestionar la vigencia del Estudio de Impacto Ambiental, que consideran caduco. Convoca.pe revisó el caso para comprender el estado actual del conflicto.

Alegando “problemas de sistema” se suspendió la audiencia programada para hoy en el Primer Juzgado Constitucional que iba a resolver la Acción de Amparo que solicita declarar la caducidad del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) elaborado por Southern Peru Copper Corporation. En paralelo, en Arequipa, la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Islay archivó siete investigaciones penales abiertas contra dirigentes del Valle de Tambo por las protestas realizadas contra el proyecto minero en 2025. En ese contexto, los dirigentes del valle realizan un plantón frente al Poder Judicial, en Lima, y sostienen que no cesarán las movilizaciones mientras continúe el avance del proyecto.

Durante el gobierno de Dina Boluarte, el Ministerio de Energía y Minas respaldó en 2025 el reinicio del proyecto minero Tía María, impulsado por Southern Peru Copper Corporation. La iniciativa avanza hacia su etapa de construcción, con la expectativa de iniciar operaciones comerciales en la segunda mitad de 2027. A este escenario se suman cuestionamientos legales sobre la vigencia del Estudio de Impacto Ambiental que sustenta el proyecto, así como denuncias de criminalización de la protesta social.

David Velasco (Fedepaz), abogado de la defensa, señaló que los dirigentes fueron acusados sin pruebas individualizadas. “La Policía no tenía a quién acusar por las protestas pacíficas y se abrieron más de 40 investigaciones, prácticamente una por cada día de movilización, contra ‘quienes resulten responsables’. La acusación fue tan amplia que se terminó citando a los dirigentes más conocidos, pero sin fotos ni pruebas que los incriminen”, explicó.
protesta

La Procuraduría Pública de Orden Interno del Ministerio del Interior denunció una supuesta comisión de delitos por parte de los manifestantes. A partir de estas denuncias, y también de oficio, la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Islay abrió investigaciones contra distintos pobladores del Valle del Tambo, pese a que no existían imputaciones ni sindicaciones directas en su contra. En todos los casos, las investigaciones se dirigieron formalmente contra “los que resulten responsables”, aunque de manera reiterada fueron citados los mismos 20 pobladores, según indicó David Velasco de Fedepaz.

Las investigaciones se iniciaron por presuntos delitos contra los medios de transporte, disturbios y otros, en el contexto de la paralización indefinida que comenzó el 18 de febrero de 2025 en el Valle del Tambo. En total, la Fiscalía abrió más de 40 investigaciones penales contra más de 20 residentes del valle, entre agricultores, transportistas y maestros, que se oponen al proyecto minero Tía María.

“Lo que existe es una criminalización por parte del Estado. A mí se me ha investigado incluso por declaraciones en medios de comunicación o publicaciones en Facebook, sin que existan pruebas o fotografías que demuestren bloqueos de carreteras”, afirmó Miguel Meza, dirigente del Valle del Tambo, en declaraciones a Convoca.pe.
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En notas anteriores, Convoca.pe dió a conocer la persecución sostenida contra dirigentes y defensores de derechos humanos que se oponen al proyecto minero. Entre 2011 y 2014, durante el periodo más álgido del conflicto por Tía María, ocho personas fallecieron. “La persecución continúa, pero no tienen pruebas”, sostuvo Meza.

El cuestionado estudio de Impacto Ambiental

“Nos encontramos en Lima en una comisión para exigir que se invalide el Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto Tía María porque es un atentado contra la agricultura y contra el río», afirmó Miguel Meza, dirigente del Valle del Tambo a Convoca.

En marzo de 2025, los habitantes del Valle de Tambo presentaron una demanda de amparo contra Southern Peru Copper Corporation, el Ministerio de Energía y Minas, Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE) y Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) solicitando que se declare la caducidad de los efectos jurídicos de la resolución que aprobó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto minero Tía María, así como la nulidad de la resolución que autorizó la construcción de la planta de beneficio.
empresa

Respecto a Senace, el gobierno aprobó contra el reloj un decreto destinado a acelerar grandes inversiones mineras cómo reveló Convoca.pe el 2024. El ex ministro del Ambiente, Juan Carlos Castro, aceleró la aprobación del Decreto Supremo 009-2024, mientras aún se desarrollaba el debate interno de la norma en las instancias técnicas competentes. Esta decisión se produjo en el marco de un discurso oficial orientado a la “reducción de la tramitología” como mecanismo para agilizar las inversiones mineras.
“El Estudio de Impacto Ambiental ha caducado porque fue presentado el 2013, ya no tiene sentido que lo sigan validando, además, tenía muchas fallas y cuestionamientos”, indicó Miguel Meza.

El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto minero Tía María vuelve a estar en el centro del debate. En un reportaje anterior, Convoca.pe revisó el expediente completo de aprobación del estudio, 35 tomos, con el apoyo de ingenieros ambientales independientes y contrastó los hallazgos con la consultora Geoservice Ingeniería, contratada por Southern Peru Copper Corporation para su elaboración. La revisión identificó graves inconsistencias en el manejo de las aguas y en el monitoreo de los impactos ambientales, además de revelar una historia poco conocida de interacciones entre el Ministerio de Energía y Minas, la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) y la propia consultora.

La audiencia programada para el día de hoy en el Primer Juzgado Constitucional fue suspendida alegando “problemas en el sistema” y se realizará en mayo, según informó Red Muqui a Convoca.

A las afueras del Poder Judicial, dirigentes, agricultores y pobladores del Valle del Tambo realizan un plantón para exigir que se revise el caso adecuadamente. Miguel Meza ha señalado que continuarán con futuras acciones de resistencia a la minera porque la consideran dañina para la agricultura.
https://convoca.pe/agenda-propia/tras-ser-absueltos-agricultores-del-valle-del-tambo-se-movilizan-en-lima-contra

Perú

Santiago de Chuco: Conflicto social por protesta minera y presencia policial

26/01/2026

El conflicto social Cachicadán se suma a los episodios que marcan la agenda diaria en la sierra de La Libertad, donde las disputas por actividades extractivas mantienen en alerta a la población. En el distrito de Cachicadán, provincia de Santiago de Chuco, comuneros y autoridades locales expresan preocupación por presuntos impactos ambientales vinculados a operaciones mineras en la zona. La tensión social se incrementó tras una intervención policial durante una jornada de protesta comunal.
¿Por qué se inició el conflicto social en Cachicadán?

Los pobladores del caserío de Tambillo acataron un paro indefinido como medida de protesta frente a la empresa minera Olga Victoria. Los comuneros denunciaron una presunta contaminación ambiental que afectó fuentes de agua utilizadas para consumo y actividades agrícolas. La protesta se sostuvo como una exigencia de garantías ambientales y protección de los recursos hídricos.
¿Qué rol cumplió la Policía Nacional durante la protesta?

Durante la movilización, se observó la presencia de un importante contingente de la Policía Nacional que se desplazó hasta la zona con el objetivo de resguardar el orden público. Sin embargo, comuneros cuestionaron la intervención policial al considerar que favoreció a la empresa minera, lo que intensificó el malestar social.
¿Qué cuestionamientos surgieron desde el ámbito político?

La situación generó reacciones en el ámbito político regional y nacional. Lorena Carranza, integrante de la Comisión Ordinaria de Defensa Nacional, emitió un comunicado donde exigió que las entidades competentes del Estado evalúen los hechos y adopten medidas frente al conflicto.
¿Qué exigen actualmente los comuneros de Cachicadán?

Los pobladores mantuvieron la medida de fuerza por más de diez días y advirtieron que no permitirán la reanudación de las operaciones mineras. Exigieron estándares ambientales claros que garanticen la preservación del agua y la salud de la población local.

Santiago de Chuco: Conflicto social por protesta minera y presencia policial

Perú

Fiscalía archiva siete investigaciones contra pobladores del Valle del Tambo por protestas contra Tía María

Los procesos penales se abrieron durante la paralización de 2025 y fueron cerrados al no identificarse responsables ni existir pruebas suficientes
Olenka Pizarro
25/01/2026
Tía María – Southern Perú

La Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Islay archivó siete investigaciones penales abiertas contra pobladores del Valle del Tambo que participaron en las protestas contra el proyecto minero Tía María, al concluir que no existían pruebas ni responsables identificados. Los procesos se iniciaron durante la paralización indefinida de febrero y marzo de 2025 y formaron parte de una serie de denuncias que organizaciones de derechos humanos han calificado como un intento de criminalización de la protesta social.
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Según informó la Fundación Ecuménica para el Desarrollo y la Paz (FEDEPAZ), la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Islay abrió más de 40 investigaciones penales contra al menos 20 pobladores del Valle del Tambo —entre agricultores, transportistas y maestros— en el contexto de una paralización indefinida iniciada el 18 de febrero de 2025.

Las protestas se realizaron mediante marchas, plantones y otras manifestaciones públicas que, de acuerdo con FEDEPAZ, se desarrollaron de manera pacífica. No obstante, la Procuraduría Pública de Orden Interno del Ministerio del Interior presentó denuncias por supuestos delitos contra los medios de transporte, disturbios y otros ilícitos, lo que motivó la intervención del Ministerio Público.

Denuncias sin imputaciones directas
De acuerdo con la información proporcionada por FEDEPAZ, las investigaciones se abrieron pese a que no existían sindicaciones directas contra personas determinadas. En la mayoría de los casos, la Fiscalía señaló que los procesos se dirigían “contra los que resulten responsables”.

Sin embargo, siempre eran los mismos pobladores del Valle del Tambo quienes eran citados a rendir declaración, aun cuando las carpetas fiscales no contenían imputaciones individualizadas ni pruebas que los vincularan directamente con los hechos denunciados.

Siete carpetas fiscales finalmente archivadas
FEDEPAZ informó que, mediante la Disposición N.º 03-2025-MP-DFA-FPPC-ISLAY, la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Islay resolvió archivar siete investigaciones correspondientes a las carpetas fiscales 324-2025, 328-2025, 360-2025, 363-2025, 378-2025 y 446-2025, las cuales fueron acumuladas posteriormente en la carpeta 327-2025.

Estas investigaciones estaban vinculadas a nueve presuntos hechos delictivos que, según las denuncias, habrían ocurrido entre el 24 de febrero y el 21 de marzo de 2025, periodo en el que se desarrolló la paralización indefinida en el Valle del Tambo.

La Fiscalía sustentó el archivo al concluir que no fue posible “introducir mediante otros actos de investigación datos sobre los presuntos responsables” y que no existían testigos de los hechos, por lo que correspondía ordenar el cierre de las investigaciones.
Defensa legal denuncia criminalización de la protesta

El abogado defensor de los investigados, David Velazco Rondón, señaló que estas investigaciones vulneraron derechos fundamentales de los pobladores del Valle del Tambo.

“No hay que perder de vista que estas falsas imputaciones y aperturas de investigaciones penales contra los defensores de derechos humanos y del ambiente vulneran sus derechos como ciudadanos, dado que el derecho a organizarse y realizar peticiones de diálogo o incluso llevar adelante protestas públicas pacíficas se encuentra reconocido en tratados internacionales de protección de derechos humanos y en la propia Constitución Política del Perú”, afirmó.

Velazco Rondón agregó que la decisión de archivar las investigaciones confirma que no existían elementos probatorios contra los denunciados.

“La decisión fiscal de archivar todas estas investigaciones, con el argumento de no haber obtenido prueba de la identidad de los presuntos responsables penales, prueba la existencia de una arbitraria decisión gubernamental de criminalizar injustamente a los defensores del ambiente y derechos humanos, incluso sin que exista indicio y menos prueba alguna de responsabilidad penal contra ellos”, sostuvo.

FEDEPAZ recordó que el conflicto en torno al proyecto minero Tía María se origina en la oposición sostenida de la población del Valle del Tambo, principalmente agricultores, frente a la intención de diferentes gobiernos de imponer el desarrollo del proyecto.

Según la organización, estudios técnicos elaborados por expertos independientes han advertido que el proyecto minero podría afectar gravemente la cantidad y calidad del agua en una zona dedicada a la producción agrícola de alta calidad, lo que explica el rechazo mayoritario de la comunidad local.

Finalmente, el abogado Velazco Rondón sostuvo que este tipo de procesos penales forman parte de una estrategia para desalentar la protesta social.

“Hay que denunciar este comportamiento del gobierno peruano, que a través de sus procuradurías públicas y la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Islay solicitan e inician procesos dentro de lo que consideramos una estrategia de amedrentamiento contra las personas defensoras de derechos humanos y del ambiente del Valle del Tambo, accionar que se debe rechazar y condenar por ser contrario a un Estado garantista y respetuoso de los derechos de todas y todos”, concluyó.
https://www.infobae.com/peru/2026/01/25/fiscalia-archiva-siete-investigaciones-contra-pobladores-del-valle-del-tambo-por-protestas-contra-tia-maria/