Sobrevivientes y pobladores de Cajas Canchaque piden diálogo con el Estado
Con sus muertos y seis baleados por una patrulla policial, Cajas Canchaque es una desolación. Aunque Huancabamba está a sólo 45 minutos del pueblo, dos fiscales llegan a la escena dieciséis horas después de ocurridos los asesinatos. Mirados por 400 enmudecidos sollozantes, una fiscal llegada de la capital provincial y uno de Piura, demoran dos horas y media en su inspección. Sigue leyendo


