Joan Martínez Alier*
El presidente Santos de Colombia no cesa de predicar las virtudes de lo que llama la locomotora minera de la economía, basada sobre todo en el carbón y el oro. Pero tropieza con protestas.
En febrero de 2012, una protesta en el Cesar (al nordeste de Colombia) debida a la contaminación que produce la explotación del carbón bloqueó la vía que comunica La Jagua de Ibirico con La Loma, por donde transita el carbón que sale de las minas La Francia, El Hatillo y El Descanso Norte hasta el puerto de Santa Marta. Las compañías Prodeco, Drummond, Vale, no cumplen con su obligación de reubicar poblaciones. Una tractomula atravesada sobre los rieles paralizó varias veces al día el tren que va a Santa Marta con 135 vagones de 60 toneladas cada uno.



Álvaro Pardo*
Cortolima tomó la decisión. Los trabajos de la minera generaron
El mayor exportador de carbón en Colombia, Cerrejón, sólo podría recuperar una «pequeña parte» de las cerca de 3 millones de toneladas del mineral que dejó de producir por una huelga de un mes.
Jaime Calderón Herrera