Superficie concesionada bajo la ley minera equivale a cien veces el proyecto Hidroaysén y a ocho veces el Gran Santiago. Empresas canadienses lideran la carrera para extraer oro y plata de la Patagonia.
Cada vez que llega el verano a la Región de Aysén, se observa en los alrededores de la Carretera Austral o del Lago General Carrera a cientos de vehículos y camiones de doble tracción, helicópteros en vertiginoso vuelo y a excursionistas internándose por los bosques milenarios. No se trata de turistas o pescadores de trucha, son equipos de exploración minera, que aprovechan al máximo el corto verano austral para buscar el secreto mejor guardado de la Patagonia: oro.



Barrick ya ha invertido 4.500 millones de dólares en este yacimiento. Tres veces más de lo que proyectó inicialmente para Pascua Lama y aún le resta inyectar otros 4 mil millones de dólares más. ¿Cómo el proyecto estrella de la gigante canadiense se convirtió en su mayor dolor de cabeza?
De acuerdo a un informe de Cesco, la mina El Abra (operada por Freeport McMoran) fue la compañía de mayor incremento de costos en 2012. Spence -controlada por BHP- tuvo una disminución del 25% el último año.
La Empresa minera Barrick Gold ha sido irresponsable con el medio ambiente y los ecosistemas glaciares en la alta cordillera de los andes. Hoy en día esta negligente empresa tiene amenazado de muerte a todo el Valle del Huasco ubicado en la tercera región de Atacama.
Estaría realizando labores en las Dunas, aparentemente sin tener los permisos medioambientales pertinentes.