Ellas son fortalecer la cooperación público-privada, contar con un marco jurídico estable, abordar los temas de agua y energía, e incrementar productividad laboral.
“Nosotros tenemos confianza en Chile y en el cobre, y por eso estamos ejecutando inversiones por US$5.000 millones entre los años 2011 y 2015, porque nuestra expectativa es tener las mejores operaciones mineras para así poder atraer el capital que nos permita crecer y hacer crecer al país”, sentenció el presidente de BHP Billiton Cobre, Peter Beaven, al presentar el séptimo Reporte de Sustentabilidad de la empresa correspondiente al ejercicio 2012.



Arriba, entre las anchas polvaredas del desierto y los vientos que deslizan toneladas de partículas en suspensión desde las faenas mineras vecinas, al lado de un Loa triste y reducido a la fealdad de una alcantarilla, aunque cruzado por camionetas F-150 del año, con visores de plasma para el GPS a colores, 4×4 (¿o será ya un 8×8?), automáticos hasta para saber de los malestares profundos, reprimidos e inconscientes, de quienes las manejan, este martes hay junta de la asamblea ciudadana de Calama.
Superficie concesionada bajo la ley minera equivale a cien veces el proyecto Hidroaysén y a ocho veces el Gran Santiago. Empresas canadienses lideran la carrera para extraer oro y plata de la Patagonia.
Barrick ya ha invertido 4.500 millones de dólares en este yacimiento. Tres veces más de lo que proyectó inicialmente para Pascua Lama y aún le resta inyectar otros 4 mil millones de dólares más. ¿Cómo el proyecto estrella de la gigante canadiense se convirtió en su mayor dolor de cabeza?