Vale recibirá un crédito del BID por u$s 200 millones para financiar obras de infraestructura en Mendoza. La minera brasileña está incorporando, además, un nuevo equipo de perforación. El avance de la construcción de la planta industrial ya ronda un 65%. Sin embargo, no se descartan demoras en el inicio de la explotación.
Los 3.500 empleados que operan bajo la órbita de la brasileña Vale en la construcción de la mina Potasio Río Colorado, emplazada al sur de Mendoza, en el departamento de Malargüe, mantienen a buen ritmo los trabajos de instalación de la planta industrial para procesar el mineral, con propiedades de fertilizante, que será exportado casi en su totalidad hacia Brasil. Durante la última visita de la UGA (Unidad de Gestión Ambiental) al proyecto –una de las dos puntas de lanza de la megaminería en el país, junto con Pascua Lama, de Barrick Gold–, funcionarios de la gobernación de Mendoza –que encabeza Francisco “Paco” Pérez–, de la Municipalidad local y otras instituciones civiles y académicas constataron la optimización en los procesos de cierre de cantera y en los trabajos de irrigación de los efluentes cloacales, evidenciados en una mejora de los indicadores físico-químicos de las plantas de tratamiento.



Desde la provincia se impulsan correcciones en el Marco Regulatorio para la actividad minera e hidrocarburífera. En el nuevo texto se pretende dejar en claro que la actividad minera se limitaría a la zona de la meseta central. La iniciativa recibe rechazos en toda la provincia contra la megaminería, inclusive en la región de la meseta. El único acuerdo que existe es entre el gobierno y las empresas mineras que operan con exploraciones en Chubut.
Empresas mineras y particulares que han presentado pedidos de inconstitucionalidad a la Ley provincial 7.722
Brindan una charla sobre resistencias y alternativas territoriales al modelo extractivista en Patagonia
Un grito de resistencia desde la costa a la cordillera. «No tenemos que tener miedo», eran las primeras palabras que un vecino exclamaba interrumpido por llantos ante la emoción de ver al pueblo en su plaza manifestándose. «Ningún gringo me va a decir cómo trabajar mi tierra» manifestaba luego otra vecina bajo la bandera del pueblo mapuche.
