Hemos recibido y compartimos un video en que dirigentes indígenas y especialistas de Bolivia, Colombia y Ecuador comparten sus miradas y experiencias sobre el Agua, la Minería y la Madre Tierra.
Los panelistas son Margarita Aquino de la Red Nacional de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra de Bolivia; Silvia Quilumbango de Intag, Ecuador y Domingo Ankuash de la Nacionalidad Shuar, de Ecuador; el ingeniero Felipe Coronado de la Universidad Técnica de Oruro, Bolivia, y el geólogo Julio Fierro de Colombia.
Todos ellos comparten sus reflexiones desde la resistencia, la visión de la Madre Tierra, los impactos en las mujeres, los conflictos asimétricos al enfrentar a una empresa minera transnacional y la importancia de herramientas técnicas para defender a la Madre Tierra.



Hace un par de meses la Iglesia católica latinoamericana presentó, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, un amplio panorama de la expansión minera y la violación a los derechos humanos en América Latina: un conflicto que no cede.
La resistencia al extractivismo está barriendo el continente latinoamericano, de norte a sur, del Atlántico al Pacífico, involucrando a todos los países, forzando a los gobiernos a sacar a sus uniformados a las calles y decretar estados de emergencia para atemorizar a poblaciones que ya no se dejan, porque están sufriendo las consecuencias del modelo.
“América Latina se ha convertido en uno de los principales territorios de la expansión de la minería a nivel global, y ha tenido como principal consecuencia grandes impactos ambientales, sociales y culturales en las comunidades en donde se desarrollan los proyectos”.
El movimiento salvaje del capital ha convertido al sistema capitalista contemporáneo en una especie de Frankenstein. Se trata en efecto, de un régimen de biopoder global muy asimétrico, pero que se despliega en un sistema de altísima complejidad e incertidumbre, con crecientes manifestaciones caóticas, de múltiples bifurcaciones, inestabilidades, fragmentaciones y volatilidades, sin precedentes en su historia; un proceso que recuerda también la metáfora de Marx en el Manifiesto Comunista, aún más pertinente para nuestros tiempos, del brujo que se vuelve impotente para dominar los espíritus subterráneos que conjuró. Bajo los pies de todo el juego geopolítico actual, de la guerra mundial por los recursos, de todas las pugnas territoriales de poder que hoy se desarrollan, se reproduce un orden metabólico incontrolable, como lo ha planteado István Mészáros.
Grandes minas a cielo aberto, deforestación y expulsión de famílias y comunidades enteras. Pueblos indígenas y comunidades tradicionales amenazados por intereses mineros sobre sus territorios. Contaminación del agua, la tierra y el aire.

88 defensores del medio ambiente fueron asesinados en América Latina durante el 2014, según un reporte de la organización internacional Global Witness. Esa cantidad equivale a tres cuartas partes de los asesinatos de activistas del medio ambiente en todo el mundo, indica el reporte titulado «¿Cuántos más?».
Empresas canadienses controlan alrededor de la mitad de las operaciones mineras en América Latina. Las compañías del país norteamericano han realizado inversiones por más de 50.000 millones de dólares en la extracción de minerales en la región. ¿Y por qué habría de ser de otra manera? De hecho, Canadá es sede de la abrumadora mayoría de las transnacionales de la minería en el planeta.