“Nuestra lucha se basa en la información y la difusión”, suelen decir los/las vecinos/as de Chubut que resisten la instalación de emprendimientos mineros a gran escala, de extracción metalífera y de radioactivos mediante el uso de sustancias tóxicas. Gracias a los conocimientos sobre “megaminería” que supieron gestionar y compartir en asambleas y en diversas acciones de difusión pudieron posicionarse, organizarse y manifestarse de mil maneras para ponerle freno a la explotación de su territorio.
Este manual, elaborado por un grupo de vecinas y vecinos asambleístas que se embarcó en la aventura de producir un recurso didáctico que compile los saberes sobre megaminería que se han acumulado y complejizado durante más de quince años de aprendizaje popular y colectivo, está inspirado en ese espíritu y en esa necesidad de seguir aprendiendo, de seguir enseñando, de seguir difundiendo y seguir construyendo resistencia popular a partir de fundamentos científicos e informaciones de fuentes comprobables y válidas.
Aunque para comprender debidamente en qué consiste este manual, de dónde viene y adónde va, necesitamos remontarnos brevemente a la historia de la lucha contra la megaminería en la provincia de Chubut.
En el año 2002 el pueblo de Esquel, ubicado en la cordillera chubutense, se vio conmovido por el arribo de una empresa minera transnacional que pretendía explotar oro y plata en las montañas cercanas a la ciudad, utilizando una metodología de extracción a gran escala muy diferente a la de la minería tradicional. En principio, las promociones de la empresa y de sus aliados políticos y mediáticos generaron expectativas de progreso
económico y oportunidades laborales para la población.
Sin embargo, y afortunadamente, hubo vecinas y vecinos esquelenses que se preguntaron por los impactos ambientales, sanitarios, sociales y económicos que produciría dicha explotación.
Así fue que se pusieron a investigar. Se contactaron con pobladores de otros lugares de nuestro país y de Latinoamérica que convivían con emprendimientos megamineros para conocer sus experiencias. También averiguaron cómo sería el proceso de extracción de los metales y su procesamiento posterior: qué y cuántos recursos utilizaban, cómo operaban, qué pasivos dejaban.
Comprendieron entonces que este tipo de actividad, conocida como “megaminería”, conlleva graves secuelas socioambientales para los territorios en los que se instalan los yacimientos.
Y por si fuera poco descubrieron que las oportunidades de progreso con las que se promocionan las explotaciones, en poco tiempo se develan como falsas promesas. No se produce ningún derrame de riqueza: gracias a las ventajas impositivas del Código Minero vigente desde los años 90, los beneficios económicos son para las corporaciones extranjeras y las migajas que rinden no llegan a cubrir siquiera los costos de remediación.
Y, además, la contaminación irreversible del ambiente, destruye las posibilidades de desarrollo regional de otras actividades económicas, verdaderamente productivas y sustentables. Lamentablemente, abundan los ejemplos, a lo largo del país y del mundo, para afirmar que la megaminería genera más pobreza en los sitios que explota.
Después de conocer todo esto, los/las vecinos/as de Esquel compartieron la información apelando a estrategias de educación popular y se organizaron para evitar la instalación del emprendimiento megaminero que pretendían imponerles. En 2003 se conquistó una consulta popular en la cual el 81% de la población se expresó por el “NO” a la explotación del Cordón Esquel, luego se promulgó la Ley Provincial 5001, que prohíbe la minería a cielo abierto con uso de cianuro y, desde entonces, se han desplegado múltiples acciones legales, de difusión y movilización que se sostienen hasta la actualidad. La gesta del pueblo de Esquel y la experiencia del movimiento del “NO A LA MINA” han sido inspiradores para otros pueblos de Chubut, de Argentina, de Latinoamérica y del resto del mundo que resisten el extractivismo minero.
Y como en el territorio de Chubut existen enormes reservorios de metales y materiales radioactivos, resulta constante y creciente el asedio de las corporaciones mineras y sus operadores para habilitar la actividad extractiva que saquea y contamina. Debido a esto, han surgido numerosas asambleas y grupos de vecinos/as que luchan en contra de la instalación de la megaminería en diferentes localidades de la provincia. En 2012 hubo una fuerte embestida política y empresarial para impulsar la megaminería, la consecuente resistencia provincial dio origen a la Unión de Asambleas Ciudadanas Chubutenses (U.A.C.CH).
En este espacio asambleario horizontal y apartidario participan, se encuentran y comunican vecinas/os, pobladores rurales, pueblos originarios de Chubut, unidos a partir de la defensa del territorio, del agua, de la dignidad y de las oportunidades de verdadero desarrollo para las actuales y futuras generaciones.
Esperamos que este manual se transforme en una herramienta para construir conocimientos, para multiplicar conciencias, para cimentar poder popular basado en saberes independientes. Que sirva para que los/las ciudadanos/as y especialmente los/las jóvenes de nuestro pueblo puedan elegir su destino sin imposiciones, ni manipulaciones informativas de las corporaciones.




En un operativo logístico de grandes dimensiones, comenzó el transporte de 100 toneladas de mercurio de la mina Veladero, en San Juan, hasta el puerto de Santo Antonio, en Santiago de Chile. El residuo contaminante, que era almacenado en estado líquido desde 2012, viaja en botellones de acero, colocados en contenedores, que son transportados en camiones. Pasará por seis provincias del noroeste argentino y nueve países hasta llegar a su destino final en una mina de sal en Alemania, donde quedará sepultado.
En el marco de la 12° Exposición Internacional de la Industria Minera que tendrá lugar del 7 al 9 de mayo en el Centro Costa Salguero de Buenos Aires, las empresas mineras intentan seducir a los estudiantes de todo el país con un nuevo disfraz llamado “Promoviendo el futuro”. En el difícil intento de lograr la licencia social en las provincias ricas en minerales, los organizadores de la exposición convocan a las generaciones más jóvenes, pertenecientes a colegios y universidades a que visiten la muestra. Para lograr su objetivo, se provee de los micros y la logística necesaria para facilitar el acceso desde distintos puntos del país.
Transcribimos a continuación una muy clara
Un derrame por año. Ese es el riesgo que enmarca la actividad de la mina de oro ubicada en Veladero y que opera la firma canadiense Barrick Gold. Luego del mayor accidente minero de la historia de Argentina, ocurrido entre el 12 y el 13 de septiembre de 2015, cuando millones de litros de una solución con cianuro y otros metales pesados cayó al río Potrerillos y contaminó otros cuatro cursos de agua, la actividad de la empresa en Argentina está cuestionada tanto por las comunidades de la zona, el gobierno de San Juan y algunos cargos del Gobierno Nacional. El pasado martes el sistema de monitoreo de la empresa detectó una nueva rotura de la cañería instalada en el valle de lixiviación, que vertió una solución de oro y plata, aunque sin daños ambientales ni humanos, según informó Barrick. La provincia, por su parte, decidió suspender la actividad industrial y el secretario de minería fue claro: “Estamos hartos”.
Con trajes blancos y carteles con la leyenda “Agua es vida” y “No a la mina”, los integrantes de la organización ambientalisa Piuké protestaron frente al Centro Administrativo Provincial contra el proyecto minero “Amarillo Grande” de la empresa canadiense Blue Sky Uranium Corporation en una zona cercana a Valcheta. Hubo una representación artística frente a la delegación de la Secretaría de Minería y el megáfono llamó la atención de los transeúntes que circulaban por la calle Onelli.
Integrantes de la Organización Ecologista Piuke y vecinos autoconvocados realizaron en la mañana de ayer una protesta frente al Centro Administrativo Provincial reclamando la prohibición de la minería metalífera y de uranio en la provincia de Río Negro. Anunciaron que las manifestaciones se repetirán todos los días 4 de cada mes.
La inclusión de un proyecto de explotación de oro aluvional en Epuyén aparece en el Boletín Oficial de la Provincia del Chubut del día 7 de diciembre de 2018. Sin embargo, la información toma estado público en forma masiva hace unos días. Durante todo el verano 2019 decir Epuyén significó pensar en hantavirus. El brote mantuvo aislada a su población durante todo el período estival lo que produjo un fuerte y negativo impacto en la comunidad y alrededores y puso en evidencia la precariedad y/o desatención de los mecanismos de prevención de la salud en Chubut. Al parecer, la presencia reiterada del tema en los medios masivos resultó en una importante contribución al ocultamiento de acciones que van a contramano del interés público, por ejemplo la minería de oro.
El gobierno de Mauricio Macri insiste en impulsar la megaminería en el territorio prohibido de la provincia de Chubut. Aunque de manera algo más moderada, nuevamente expuso la posibilidad extractiva en la feria minera de Canadá. Mientras, en Chubut el gobierno de Arcioni ensaya tibias desmentidas.
Ante la inminente adjudicación de pliegos del concurso de oferentes para la explotación minera en sus territorios, comunidades de la Cuenca de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc se declararon en estado de alerta y movilización, bajo la consigna “No al litio, sí al agua y a la vida”.