En este primer mes del año la cotización del cobre ha descendido por debajo de los US$ 2 la libra y la tendencia a la baja parece continuar. El oro anda por los US$1,088 la onza y los futuros del metal amarillo para el mes de febrero ya anuncian un precio de US$1,073.60 la onza.
¿Cuál es la situación actual? ¿En qué momento se encuentra el sector a nivel global? ¿Cuáles son los pronósticos para la minería en el Perú y qué temas deberían ser tomados en cuenta en el debate electoral?
Las tendencias que vienen de fuera
Uno de los aspectos que llama la atención en el debate económico de los últimos años en el país es el intento de no reconocer el momento por el que atraviesa el sector minero a nivel global. La subestimación del contexto internacional, la caída de las cotizaciones y la reducción de los flujos de inversión, han pretendido ser ignorados por más de un analista y por diferentes grupos de interés, como la propia Confiep y la Sociedad Nacional de Minería. Por supuesto, no es un simple error de apreciación: la intención ha sido -y sigue siendo- desviar toda la atención hacia el frente interno y ver qué más se puede sacar en materia de desregulación en temas ambientales, sociales, tributarios, entre otros. El argumento de la tramitología ha apuntado a ello.



La minería ilegal afecta a 21 de los 25 departamentos de Perú y en las faldas del cerro Ausangate (sur andino) los ilegales operan con el permiso de la autoridad minera en la provincia de Quispicanchi. Esta montaña vive cada año una peregrinación de devotos del Señor de Qoyllorit’i y miles de ellos marcharon ayer por las calles de Cusco para pedir a la Dirección Regional de Minería que anule las concesiones mineras usadas por los extractores ilegales debido a la depredación de la zona intangible del apu (cerro sagrado).
El periodista Guido Lombardi y el asesor y experto en medio ambiente de Perú Ernesto Ráez-Luna explican detalladamente la alarmante devastación ambiental causada por la “minería ilegal”.
Los peregrinos al Señor de Qoyllority, organizados en “naciones” de varias provincias de la región de Cusco, han anunciado una movilización para el 18 de enero, día que todas las naciones y los más de 30 mil peregrinos y danzantes pretenden paralizar el Cusco para hacer sentir su voz de protesta a las autoridades y hacerle frente a las construcciones mineras cerca al santuario.
Unos 800 pobladores del caserío cacaturo en Las Lomas en
En el distrito de Velille, uno de los ocho distritos de la provincia de Chumbivilcas, en la región Cusco, se anuncia un paro de 72 horas, a partir del próximo 25 de enero, en contra de la empresa canadiense Hudbay.
La problemática de la contaminación minera no deja de agravarse en la cuenca de Jatun Ayllu y Llallimayo, jurisdicción de las provincias de Lampa y Melgar. Desde hace muchos años los lugareños de Ocuviri, Llalli, Umachiri, Cupi y Ayaviri, denunciaron la contaminación de los afluentes de esta cuenca, mortandad y malformación de animales (alpacas y vacunos) y desaparición de pastos cultivados.
Panguana es un símbolo de resistencia. Desde 1968, año en que María y Hans-Wilhelm Koepcke, una pareja de investigadores alemanes, la fundaron como estación biológica en la cuenca del Alto Pachitea en la provincia de Puerto Inca, región Huánuco –donde solo había bosque virgen–, hasta hoy, en que su hija Juliane Koepcke de Diller la administra como un área de conservación privada (ACP). Ella ha mantenido intacto el compromiso de preservar este enclave científico, que comprende 873 hectáreas, de “la amenaza humana”.
Antes fue con Máxima Acuña y las rondas campesinas. Ahora, los ataques de la empresa Yanacocha en Cajamarca se concentran en el ex regidor y líder ambientalista del distrito de Baños del Inca,
Diversas asociaciones de danzantes seguidoras del Señor de Qoyllority convocaron a una marcha para el 18 de enero en protesta contra las concesiones mineras que amenazan el santuario, ubicado a los pies del nevado Ausangate, en la provincia de Quispicanchis.