La reciente contaminación del río Alto del Carmen es una huella más de la destrucción ambiental del proyecto minero Pascua Lama en el valle del Huasco. Tránsito de camiones por caminos rurales, una sórdida compra de las dirigencias locales y de centros de estudios y la destrucción de los glaciares son otras huellas de la canadiense Barrick Gold. Sigue leyendo


