La presencia de las compañías mineras en comunidades de San Luis Potosí, Oaxaca, Michoacán y Guerrero, entre otros, ha detonado en conflictos sociales, ya que éstas llegan sin consultar a las comunidades –la mayoría de ellas indígenas–, explotan los recursos y deterioran el medio ambiente
La minería en México ha encendido 35 focos rojos en todo el país, de acuerdo con datos del Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina y un análisis de Rurik Hernández, integrante la Rema y del Frente Amplio Opositor a la Minera San Xavier, en el Cerro de San Pedro, San Luis Potosí.



Neftalí Reyes Méndez y Armando de la Cruz Cortés
Las empresas pagan una cantidad “ridícula” por la explotación de los yacimientos: activistas
Esbozados, piden un encuentro con el gobernador Graco Ramírez para conocer su postura sobre las concesiones otorgadas a la empresa Esperanza Silver
Aunque la Constitución de México dicta lo contrario, la actividad minera sólo beneficia al sector privado, mientras afecta el derecho al agua, a la alimentación y al desarrollo integral y sustentable del país.
Los más de 500 asistentes de 65 municipios de la Sierra Norte, representantes de movimientos en sus comunidades contra los “proyectos de muerte”, que se reunieron en el auditorio municipal de Tetela de Ocampo, enmudecieron cuando escucharon un dato que les pareció devastador: “Se necesitan demoler 18 toneladas de roca, millones de litros de agua y tóxicos para producir el oro necesario para un anillo”, manifestó Germán Romero, de presidente de la asociación Tetela hacia el Futuro.