El australiano Jeffrey Lee podría ser uno de los hombres más ricos del mundo, pero ha decidido ser uno de los más felices a su manera.
El último superviviente del clan Djok ha recibido una oferta millonaria por la tierra de sus antepasados, donde reside una riqueza en uranio de 5.000 millones de dólares, según una información del diario australiano ‘The Age’.
Sin embargo, el dinero no vale nada cuando no puede comprar la voluntad de un hombre. "El dinero no me interesa. Tengo un trabajo; puedo ir a pescar y cazar. Eso es todo lo que me preocupa", ha declarado al rotativo. Sigue leyendo


