Por primera vez uno de los responsables de un área clave en la mina Veladero, que explota Barrick Gold, rompe el silencio. Con miedo a perder su trabajo y preocupado por lo que está ocurriendo, cuenta qué pasó el 13 de septiembre de 2015, cuando Veladero derramó cianuro en la cuenca del río Jáchal. Cómo se vive desde adentro la falta de control por parte del Estado, las condiciones precarias de seguridad y el ocultamiento de información. Los perejiles procesados.
Matías no se llama Matías y pide resguardar su verdadero nombre. Teme arriesgar su puesto de trabajo en Veladero, la mina que explota la multinacional Barrick Gold. Desde algún lugar de San Juan, Matías accede a hablar sobre lo ocurrido hace un año.



Un encuentro con Macri y empresarios mineros es sufiecientea para que el gobernador de Chubut, Mario Das Neves. acomode su discurso. Sobre su encuentro con directivos de Pan American Silver explicó que “lo que yo hice fue explicarles que obviamente todo lo que tiene que ver con el cianuro y todo lo que tiene que ver con el agua para nosotros es un impedimento”. Recordó la vigencia de la ley 5001 y reiteró que “es la ciudadanía la que tiene que definir”. Das Neves señaló que «si todo esto quedara de lado (…) de mínimo tendrían que poner una suma sideral de regalías”. Al señalarle el presunto ofrecimiento de la minera de regalías del 16%, Das Neves respondió: “es un número pero podemos hablar de 20 o 25% también”.
Los habitantes de Jáchal agreden al gobernador tras la segunda fuga en un año
Por el nuevo derrame de solución cianurada en la mina Veladero, el gobernador de San Juan, Sergio Uñac, advirtió que la provincia volverá a multar a la empresa Barrick Gold. Y anunció que enviará “comisiones de expertos” que analizarán lo sucedido. Al mismo tiempo, y según pudo confirmar Clarín, la compañía canadiense desplazó al ejecutivo Rick Baker, gerente general de la mina.
El martes pasado, la canadiense Pan American Silver anunció la supuesta inversión de u$s 1.000 millones en el Proyecto Navidad, una mina de plata y plomo ubicada en la provincia de Chubut. La novedad fue difundida por el gobierno nacional mediante un comunicado. Sin embargo, Chubut cuenta con legislación que prohíbe la actividad, por lo cual se interpretó el anuncio como un nuevo intento por dar de baja la ley 5001.
El Incidente FUE El Jueves Pasado. El Gobierno provincial de ordeño cerrar preventivamente el yacimiento. Nación enviará equipo de inspección de la ONU.
La Policía Minera de San juan demoró seis días en avisarle al juez Pablo Oritja sobre el nuevo derrame de cianuro. El magistrado dijo que él fue quien se tuvo que poner en contacto con las fuerzas de seguridad anoticiado por los medios y mientras la población de Jáchal e Iglesia salía a las calles indignada ante el quinto derrame de Barrick Gold en mina Veladero.
El Gobierno nacional tomó una decisión inédita: habilitaron un paso fronterizo temporal para que una empresa minera chilena traslade la basura que arrojó en Argentina. Se trata de Minera Los Pelambres, de Chile, que arrojó residuos y montó una escombrera sin respetar el límite internacional, dejando miles toneladas de pasivos ambientales en San Juan. Por eso la minera Xtrata Pachón inició una demanda judicial y la empresa chilena debe sanear esos pasivos. Inicialmente el gobierno sanjuanino había convalidado un acuerdo entre ambas mineras para que la enorme pila tóxica solo sea «aislada».
Las asambleas de la provincia, nucleadas en la Unión de Asambleas Ciudadanas de Chubut UACCh, advertimos y repudiamos el permanente asalto de empresas mineras y gobiernos que anuncian la inminente explotación de yacimientos mineros en nuestro territorio. La población chubutense sostiene desde hace años un total rechazo a la actividad minera a gran escala y demanda que los discursos sobre la «prioridad por el cuidado del agua frente a la actividad minera» se plasmen en actos legislativos, dando tratamiento y aprobación al proyecto de ley presentado por Iniciativa Popular donde se impide la minería de metales y radioactivos en todas sus etapas y formas de explotación.
Hubo un plan. Quizás no fue sistemático y buena parte se fue tejiendo sobre la marcha, pero desde el minuto cero Barrick Gold hizo todo lo posible para ocultar lo que pasó y minimizar sus consecuencias, muchas veces con la complicidad del gobierno provincial. Hoy se cumple un año del mayor accidente ambiental de la minería argentina. Nada de lo que pasó fue transparente. Y todavía hay muchas preguntas sin responder y la incertidumbre tiene una sola explicación: las grandes minas son verdaderos Estados paralelos en los que el poder de las autoridades es insignificante.