En lo que va del conflicto en torno al proyecto minero Tía María, las torpes intervenciones de miembros del Ejecutivo no han cesado de echar más leña al fuego a un conflicto que cada vez se vuelve más complejo. Allí están las declaraciones del Presidente del Consejo de Ministros en Arequipa y las posteriores intervenciones de los ministros de Agricultura, Energía y Minas y Ambiente
Está claro que a estas alturas el gobierno ha perdido toda iniciativa y capacidad de intervención en un conflicto que se le ha escapado de las manos. Luego de la llegada de tropas de militares a la provincia de Islay, el gobierno acaba de anunciar que el Ministerio de Economía y Finanzas ha tomado la decisión de congelar las cuentas de la alcaldía provincial de Islay y las distritales de Cocachacra, Punta de Bombón y Deán Valdivia.



Representantes de la comunidad nativa Tres Islas recorrieron miles de kilómetros desde la selva de Madre de Dios para llegar hasta el Tribunal Constitucional (TC) en Lima y exigir que éste organismo haga cumplir su sentencia
Las concesiones mineras en el distrito de Cocachacra alcanzan el 96.2 por ciento, en abril de 2015. ¿Es importante que un poblador conozca esta realidad? ¿A quién no le conviene que sea conocida? ¿Es “peligroso” informar como lo afirma un reportaje televisivo?
Los dirigentes opositores al proyecto minero Tía María, de la mexicana Southern Copper, abandonaron hoy una reunión con representantes del Gobierno sin llegar a un acuerdo para solucionar una huelga que ya ha dejado dos muertos y casi 200 heridos en la provincia de Islay, en el sur del país.
Se presentó un informe de la red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos, Latindadd, acerca de Minera Yanacocha y el papel de instituciones como el Banco Mundial, que tiene participación en esa minera. La investigación encontró que la minera Yanacocha –propiedad de Newmont, la peruana Buenaventura y el IFC- ha utilizado subterfugios contables para reportar pérdidas en sus cuentas para evitar pagar impuestos al estado peruano durante el año 2013.
A 15 años de uno de los desastres ambientales más nocivos que haya sufrido el país, el derrame de mercurio en Choropampa dejó impactos irreversibles en la salud de su población, desolación y pobreza. Hoy 8 de cada 10 choropampinos son pobres, mientras que 6 de cada 10 viven por debajo de la línea de la pobreza.
COMUNICADO A LA OPINIÓN PUBLICA
Hace unos días nos sorprendió leer[1] que la Comunidad de Naranjos manifiesta su rechazo a la renovación del convenio de usufructo con la minera Exploraciones Águila Dorada SAC. Por un momento nos sentimos optimistas respecto a una solución pacífica del conflicto que sostienen con su Comunidad hermana de Supayacu, que tanto Fedepaz como otras instituciones vienen siguiendo y denunciando desde hace varios años. Sin embargo, la sorpresa pronto se convirtió en duda al repasar eventos que se vienen suscitando en Supayacu, comunidad con la que trabajamos.
La campaña pretende demoler. Buscan dañar honras personales e institucionales. Muchas cosas se dicen sobre lo que viene ocurriendo en el valle del Tambo y el conflicto en contra del proyecto minero Tía María: se dice que se ha desatado el terror en la zona; que salen por las calles con cánticos que anuncian que “van a beber sangre de policía”; que son terroristas anti mineros; que los organismos no gubernamentales son los culpables de todo; que reciben millones de dólares; que Marco Arana es Abimael Guzmán y cuantas cosas más. El cielo es el límite.