Internacional

Zambia: Demandan a Anglo American por presunto envenenamiento masivo de niños

Por: El Desconcierto 22/10/2020
Zambia: Demandan a Anglo American por presunto envenenamiento masivo de niños Vertedero de plomo en Kabwe / Lifegate

La demanda fue presentada contra la filial africana de Anglo American por el presunto envenenamiento con plomo de más de 100.000 personas.

El pasado 21 de octubre se presentó una demanda colectiva contra la empresa Anglo American por su presunta falta en la prevención ante el envenenamiento masivo con plomo de mujeres y niños en la ciudad Kabwe (Zambia).

La demanda señala que más de 100 mil personas pudieron haber sido envenenadas con esta sustancia, debido a que la ciudad albergó una de las minas de plomo más grandes del mundo durante décadas.

En concreto, la demanda está presentada en contra de la filial de Anglo American en África, Anglo American South Africa (AASA), accionistas de la mina entre 1925 y 1974, año en que esta fue nacionalizada hasta su cierre en 1994.

De acuerdo a los documentos legales presentados, el desastre de salud pública dejado por Anglo American significa que hay más de 100,000 niños y mujeres en edad fértil en Kabwe que probablemente hayan sufrido envenenamiento por plomo como resultado de la contaminación causada por la minera.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el plomo es altamente venenoso y no existe ningún nivel de exposición que se sepa no tenga efectos nocivos para la salud.

De acuerdo a un estudio publicado en 2019, el cual analizó a 1,190 personas, en Kabwe, los niveles de plomo en la sangre de las personas eran más alto que el nivel permitido en Estados Unidos, llegando a ser nueve veces mayor en algunas localidades.

En declaraciones emitidas al medio The Guardian, Richard Meeran, representante de Leigh Day, firma legal con sede en el Reino Unido que actúa en representación de los demandantes, señaló que operar una gran mina cerca de las comunidades era un riesgo claro. «Desafortunadamente, parece que Anglo no se aseguró de que se implementaran las medidas suficientes».

A su vez, en un video grabado por los bufetes de abogados, el padre de uno de los niños demandantes indicó que “Anglo American necesita hacer algo al respecto porque han destruido nuestros cuerpos y la vida de nuestros hijos, así como sus cerebros”.

Por su parte un portavoz de la empresa señaló que una vez que se reciba oficialmente el reclamo, la empresa revisará los antecedentes y tomará todas las medidas necesarias para defender enérgicamente su posición.
https://www.eldesconcierto.cl/2020/10/22/demandan-a-anglo-american-por-presunto-envenenamiento-masivo-de-ninos/

Internacional, Litio

Tesla sacude el mercado de baterías con su mina de litio

FINANCIAL TIMES
Competencia. Con el objetivo de reducir sus costos, el fabricante de autos eléctricos compró los derechos de un terreno en Nevada para extraer el metal y construir una refinería que abastecerá una fábrica en Texas.
La compañía necesitará permisos federales para comenzar a trabajar en Nevada. (Michael Sohn/AP)
Londres 23/10/2020
Cuando Tesla celebró su Día de la Batería con distancia social el mes pasado en un estacionamiento al aire libre en California, invitó a ejecutivos de las dos grandes compañías de litio de Estados Unidos: Livent y Albemarle.

Mientras estaban sentados en sus Model 3 asignados mirando a Elon Musk en las pantallas de sus automóviles, lanzó una bomba: el fabricante de automóviles eléctricos se estaba convirtiendo en un competidor.

El presidente y cofundador de Tesla adquirió los derechos de un terreno de 10 mil acres (cerca de 4 mil 47 hectáreas) en Nevada, donde tiene planes de extraer el metal usando sal de mesa y construir una refinería de litio para abastecer una nueva fábrica en Texas. Al día siguiente, Albemarle y Livent perdieron entre ambos un total de mil 700 millones de dólares en valor de mercado debido al desplome del precio de sus acciones.

Sin embargo, los expertos y analistas de la industria se mantienen escépticos de que el grupo automotriz pueda representar una seria amenaza competitiva para los productores de litio establecidos. Dicen que es poco probable que el plan de Tesla rinda frutos en años y, en cambio, está diseñado para ejercer presión al sector, que está dominado por cinco compañías, para que aumente la producción.

“Metió un gato en el palomar”, dijo Simon Moores, director de la consultora Benchmark Mineral Intelligence. “El mensaje es: ‘No confiamos en que van aumentar el tamaño lo suficientemente rápido para nuestras necesidades, así que lo haremos nosotros mismos’. Es una pequeña bofetada en la cara de las empresas mineras upstream (exploración y extracción)”.
Te recomendamos: Elon Musk busca reducir costos de baterías para Tesla

Tesla no respondió a las solicitudes de comentarios; sin embargo, en respuesta al reportaje de Financial Times, Musk tuiteó el miércoles que “Tesla hará la extracción de litio solo cuando sea necesario”.

La firma busca reducir a menos de la mitad el costo de sus baterías en un esfuerzo por producir un coche eléctrico de 25 mil dólares que pueda competir con los vehículos de gasolina de gama media del mercado masivo.

Para alcanzar un ambicioso objetivo de producción anual de 20 millones de automóviles para 2030, que requeriría tres teravatios hora de baterías al año, la industria del litio necesita crecer más de ocho veces solo para abastecer a Tesla, según analistas de Citigroup.

La consultora de energía Wood Mackenzie indicó que se tienen que invertir 50 mil mdd en litio durante los próximos 15 años para satisfacer la demanda de baterías si el mundo quiere cumplir los objetivos del acuerdo climático de París.

Pero los productores de litio tienen dificultades para expandirse ante tres años de caída de precios. El precio del hidróxido de litio, el tipo que utiliza Tesla, registra una caída de 20 por ciento en el último año, según Benchmark Mineral Intelligence.

Sin una mayor inversión, Tesla corre el riesgo de no tener suficiente litio y enfrentarse a un posible aumento de precios durante la próxima década.

En agosto, los bajos precios llevaron a Albemarle a cerrar temporalmente sus instalaciones de litio en Silver Springs, Nevada. La compañía también redujo el gasto en una refinería de hidróxido de litio en Australia Occidental.

Para reforzar el nuevo suministro, Tesla firmó un acuerdo con la minera Piedmont Lithium, que se centra en Carolina del Norte, para comprar cinco años de producción a partir de 2022.

Ese contrato ayudará a Piedmont a acceder a financiamiento para que la mina entre en producción, según Keith Phillips, su director ejecutivo.

“Uno de los problemas que enfrenta Tesla es que en el hidróxido de litio existe un duopolio fuera de China con Albemarle y Livent”, dijo. “Pero ninguno está aumentando sus capacidades upstream, mientras que Tesla eleva sus requisitos cada año”.

Musk afirmó que Tesla reducirá el costo de producción de litio en un tercio al procesar el metal de Piedmont y otros sitios en su refinería en Texas, algo que solo satisfará una parte de sus necesidades, dijo el consultor Joe Lowry.

REPORTE
GANANCIA
Durante el tercer trimestre del año, Tesla ganó 331 mdd, lo que representa un alza de 218 por ciento respecto al mismo lapso de 2019.
CIFRAS RÉCORD
En lo que va de año, la firma acumula 435 mdd y prevé un 2020 con los mejores resultados de su historia.
FLUJO DE CAJA
Pese a la pandemia, obtuvo ingresos récord y un flujo de caja de mil 400 mdd.
https://www.milenio.com/negocios/financial-times/tesla-sacude-mercado-baterias-mina-litio

Internacional

El contexto económico del conflicto de Nagorno Karabaj

El alcalde de la ciudad de Martakert, Misha Gyurjian, observa los daños en una casa, el 19 de octubre de 2020 en Nagorno Karabaj afp_tickers
(AFP)21/10/2020
La economía no es el principal motor del conflicto entre Azerbaiyán, una potencia petrolera regional, y Armenia, mucho más pobre, por el enclave separatista de Nagorno Karabaj, pero esta guerra podría tener importantes repercusiones económicas para la región.

– Subsidios armenios –

El enclave de Nagorno Karabaj , poblado principalmente por armenios y controlado de facto por Ereván, tiene una economía modesta (713 millones de dólares en 2019) pero ha crecido con fuerza en los últimos diez años (alrededor del 10% anual), según el servicio local de estadísticas citado por el diario ruso RBK.

Sin embargo, más de la mitad de su presupuesto proviene de subsidios armenios, así como de la generosidad de la diáspora en todo el mundo, que provocó un auge en la construcción.

Si Azerbaiyán retomara el control, Armenia perdería infraestructuras y años de inversión. En 2019, Ereván entregó 120 millones de dólares al enclave, según RBK.

Entre la guerra y el coronavirus, el crecimiento de Armenia, previsto en un 4% este año, podría hundirse finalmente en un -10% o más, según Tatoul Manasserian, un economista, profesor y exmiembro del parlamento, que acaba de regresar del frente.

«No hay ninguna infraestructura económica que no haya sido dañada», dice.

Si la guerra durara, también habría un costo humano para Armenia, que tiene solo 3 millones de habitantes en comparación con los diez millones de Azerbaiyán.

«Habrá escasez de mano de obra calificada, con jóvenes ingenieros y científicos» que tendrán que dejar sus trabajos y a veces morirán en el frente, asegura.

En el lado armenio, el conflicto se ha cobrado más de 800 vidas en menos de un mes.

– Minería y electricidad –

La economía de Karabaj se basa en gran medida en el sector minero (cobre, oro, piedras preciosas). En la provincia de Martakert, las minas operadas por el grupo armenio Vallex están situadas muy cerca de la línea del frente.

Sin embargo, debido al conflicto, que comenzó el 27 de septiembre, «el complejo minero de Kachen, el mayor empleador y contribuyente de Artsakh [otro nombre para Nagorno Karabaj] (…) ha dejado de producir», según Vallex.

La región separatista también produce electricidad en presas hidroeléctricas, e incluso exportó electricidad a Armenia durante los últimos años.

– Oleoductos y gasoductos –

Azerbaiyán, rico en hidrocarburos, es el punto de partida de rutas estratégicas de transporte de petróleo desde el Mar Caspio hacia Europa.

Algunos de ellas no pasan por Rusia, como el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC) –en el que participan, entre otros, BP, Total y Eni– y que une Azerbaiyán con Turquía a través de Georgia.

También se está construyendo un gasoducto llamado Cáucaso del Sur (SCP o BTE por Bakú-Tiflis-Erzurum), operado junto a BP, que debería estar conectado con Italia a finales de 2020.

Estas dos estructuras, esenciales para la economía azerbaiyana, pasan a unos pocos kilómetros del frente. Un ataque podría perturbar gravemente la economía azerbaiyana, ya debilitada por la caída de los precios del petróleo, y desencadenar una escalada del conflicto.

«Los oleoductos y gasoductos están a dos metros bajo tierra, por lo que están protegidos de daños materiales», asegura el analista Swapnil Babele de Rystad Energy.

Pero «cualquier escenario en el que las fuerzas armenias lleguen a territorios atravesados por oleoductos y gasoductos amenaza las exportaciones de petróleo y gas de la región».

Cualquier perturbación tendría además repercusiones en Turquía, vinculada a Azerbaiyán por importantes contratos de entrega y tránsito, y arrastraría al conflicto este importante socio geopolítico de Bakú y enemigo histórico de Armenia.

– Región debilitada –

Desde hace 30 años, este conflicto impidió la integración económica de los tres países del sur del Cáucaso que surgieron tras la caída de la Unión Soviética (Georgia, Azerbaiyán y Armenia), y las compras de armas agotan los presupuestos de las partes beligerantes.

«El gasto militar de los dos países podría utilizarse para la protección social de la población y el desarrollo de la economía», lamenta Natig Djafarli, economista y secretario ejecutivo del partido de oposición azerbaiyano Real.

Armenia, sin petróleo, es el pariente pobre de la región, y las infraestructuras petroleras y de transporte no pasan por su territorio.

«Muchos proyectos regionales se han llevado a cabo sin Armenia, pasándola por alto», dice Djafarli.

Por otra parte el conflicto podría frenar las inversiones internacionales tanto en Azerbaiyán como en Armenia.
https://www.swissinfo.ch/spa/el-contexto-econ%C3%B3mico-del-conflicto-de-nagorno-karabaj/46111006

Internacional, Litio

Tianqi sufre pérdida por quinto trimestre consecutivo

20/10/2020
Tianqi, con sede en Chengdu, registró una pérdida de 406.7 millones de yuanes (USD 60.8 millones) en el trimestre de julio a septiembre, de acuerdo a un documento presentado al regulador en la Bolsa de valores de Shenzhen.

Se trata de su quinta pérdida trimestral consecutiva, lo que eleva la presión sobre la endeudada productora de litio.

La cifra fue mucho mayor a la brecha de 53.9 millones de yuanes registrada en el mismo periodo del año anterior y deja las pérdidas de la empresa en lo que va del año en 1.100 millones de yuanes (USD 164.5 millones).

Los problemas financieros del grupo chino proceden en su mayoría de la compra en 2018 de una participación en la minera chilena SQM por USD 4.100 millones, cuando el mercado internacional del litio estaba en máximos.

Tianqi tomó un crédito sindicado de USD 3.500 millones para financiar la transacción, pero desde entonces los precios del litio se derrumbaron por un exceso de suministros, una situación que se vio exacerbada por el choque en la demanda que ocasionó la pandemia de coronavirus este año.

En setiembre, Tianqi advirtió que podría incumplir el pago de un préstamo por USD 1.880 millones que vence a fines de este mes.
Fuente: Diario Financiero

Tianqi sufre pérdida por quinto trimestre consecutivo

Internacional

Rio Tinto promete reforma mientras legislador australiano acusa a la industria de genocidio cultural

Reuters 16/10/2020
CEO Jean-Sébastien Jacques ( Imagen: Rio Tinto a través de Flickr )
El presidente ejecutivo saliente de Rio Tinto, Jean-Sébastien Jacques, dijo el viernes que la minera estaba comprometida con la reforma después de que un legislador acusó a la industria de genocidio cultural incremental en una investigación australiana sobre la destrucción de una cueva antigua .

Hablando por segunda vez en una investigación parlamentaria sobre cómo la mayor minera de hierro del mundo destruyó un refugio rocoso de 46.000 años de antigüedad culturalmente significativo en Australia Occidental, Jacques repitió una disculpa y prometió que Río mejoraría sus esfuerzos.

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«Nunca debería haber sucedido», dijo Jacques a la investigación sobre la destrucción de los refugios rocosos en Juukan Gorge como parte de la expansión de una mina de hierro en mayo, lo que causó una profunda angustia a la gente de Puutu Kunti Kurrama y Pinikura (PKKP).

EL INCIDENTE HA PROVOCADO UNA REVISIÓN POR PARTE DE LOS MINEROS AUSTRALIANOS, INCLUIDOS SUS PARES BHP GROUP Y FORTESCUE, DE SUS PRÁCTICAS DE GESTIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL.

La directora ejecutiva de Rio, la jefa de relaciones corporativas, Simone Niven, y el jefe de mineral de hierro, Chris Salisbury, enfrentaron la investigación después de entregar sus renuncias el mes pasado, y se inclinaron ante la protesta de los accionistas por la destrucción de los refugios rocosos y lo que se consideró una respuesta inicial inadecuada del minero.

“Cualquiera que haya estado escuchando objetivamente esta investigación … tendría que sacar la conclusión de que se trata de una forma de genocidio incremental”, dijo a Rio el senador Pat Dodson, un aborigen, durante la investigación.

Dodson se refirió a las cláusulas de confidencialidad en los acuerdos mineros que restringen a los propietarios tradicionales de los comentarios públicos sobre sus preocupaciones patrimoniales, y las cláusulas que restringen su capacidad para utilizar leyes australianas más amplias para la protección del sitio.

También dijo que la industria minera se había aprovechado de las «leyes débiles» en Australia Occidental que permitían a los mineros solicitar la destrucción de sitios, pero que no otorgaban a los propietarios tradicionales el derecho de apelar. Las leyes del patrimonio se están reformando.

“Eres una empresa internacional. Has destruido un patrimonio importante para la humanidad … Pedir perdón es un asunto muy importante. Y me parece que su reputación futura variará mucho, al igual que la de otras compañías, en cómo se comportan con los pueblos de las Primeras Naciones ”, agregó Dodson.

Río ha tomado medidas para reformar sus prácticas de gestión del patrimonio cultural, incluido el cambio de líneas jerárquicas y responsabilidades, y la imposición de una moratoria minera de 57 kilómetros cuadrados (22 millas cuadradas) en las tierras afectadas del PKKP.

“Estamos totalmente de acuerdo y por eso estamos absolutamente comprometidos con el cambio, con la reforma. Hemos comenzado, ya hemos tomado medidas, hay más trabajo por hacer por todas las razones que acaba de mencionar ”, dijo Jacques, quien debe renunciar a fines de marzo.

Río se comprometió a modernizar sus acuerdos y crear una mayor protección del patrimonio en una carta a los 12 grupos aborígenes con los que tiene acuerdos en la región de Pilbara, firmada por el director interino de mineral de hierro Ivan Vella.

En la carta, proporcionada por Rio, dijo que no haría cumplir las cláusulas de confidencialidad que impiden que los grupos planteen preocupaciones sobre el patrimonio cultural, o aquellos que impidan las solicitudes de protección legal de cualquier sitio del patrimonio cultural.

El incidente provocó una revisión por parte de los mineros australianos, incluidos sus pares BHP Group y Fortescue, de sus prácticas de gestión del patrimonio cultural, y llevó a grandes inversores institucionales a centrarse en la gestión del patrimonio de las Primeras Naciones.

(Reporte de Melanie Burton; edición de Richard Pullin, Kirsten Donovan)

Rio Tinto vows reform as Australian lawmaker accuses industry of cultural genocide

Internacional

Producción de oro de Barrick caerá casi un 11% en el tercer trimestre

15/10/2020
Barrick Gold estimó hoy (jueves 15) una caída del 10.8% en la producción de oro del tercer trimestre, ya que el proyecto de la minera Porgera en Papúa Nueva Guinea permaneció cerrado durante el período.

La minera informó que detuvo la producción en Porgera después de que el gobierno de Papúa Nueva Guinea se negó a extender el arrendamiento de la mina en abril debido a inquietudes comunitarias y preocupaciones por la contaminación. La interrupción de la producción también lo obligó a recortar su pronóstico de producción de oro atribuible para todo el año en mayo.

Más temprano en el día, Papua Nueva Guinea y Barrick acordaron sobre Porgera, determinando que Barrick Niugini Ltd seguirá siendo el operador del proyecto.

Barrick Niugini Ltd es una empresa conjunta entre Barrick y Zijin Mining Group de China.

Barrick Gold estimó una producción de 1.16 millones de onzas de oro para el trimestre que finalizó el 30 de setiembre, en comparación con los 1.3 millones de onzas del año anterior.

Los precios del oro han subido alrededor de un 25% este año debido a la fuerte demanda del activo refugio debido a la incertidumbre causada por la pandemia del covid-19.

Aun así, los ejecutivos conscientes de los costos están dando prioridad a la rentabilidad de los inversores sobre el crecimiento de la producción y dudan en gastar en proyectos costosos.

Barrick, que tiene programado informar los resultados del tercer trimestre el 5 de noviembre, también estimó hoy la producción de cobre del tercer trimestre en alrededor de 103 millones de libras, una caída del 8% respecto al año anterior.

Las acciones de la minera que cotizan en EE. UU. cayeron un 1.6% en las operaciones previas a la comercialización, ya que los precios al contado del oro cayeron.

Producción de oro de Barrick caerá casi un 11% en el tercer trimestre

Internacional

Pandemia y extractivismo: una contaminación colonizadora cruzada

Por Thomas Chiasson-Lebel, James Alejandro Artiga-Purcell y Alejandra Watanabe-Farro | 27/09/2020 | América Latina y Caribe
Fuentes: Rebelión (foto: Mina Las Bambas, Perú, autor: Ondando, Wikimedia)

¿Será que la historia se repite? La respuesta obviamente negativa a esta pregunta no debe hacernos perder de vista que siempre corremos el riesgo de repetir errores desastrosos del pasado si olvidemos que joyerías de vidrio pueden esconder un robo y una masacre.

Cuando los colonizadores europeos llegaron a las Américas, tenían un afán de ciertos minerales que les hizo destrozar civilizaciones y culturas, esclavizar a la población indígena para explotarla, y erradicar militarmente a los que se resistían[ii]. Sin embargo, las enfermedades que trajeron los colonizadores resultaron ser más mortales que sus pulsiones extractivistas, pues sus barcos llevaban pandemias letales que se encargaron de la labor “necrófila” de eliminar pueblos indígenas, facilitando el establecimiento de poderes coloniales en el continente.

Nuestra tesis es que, aunque de forma más compleja y sutil hoy, un patrón similar, un entramado de extractivismo-pandemia-imperialismo colonizador, está desarrollándose en América latina. Un tramado complejo donde la enfermedad fortalece la captura de los territorios y poderes políticos por parte de las empresas extractivas, en su mayoría multinacionales, mientras despoja a la población local y la deja padecer en condiciones abyectas las consecuencias del virus bajo un discurso bien articulado en el cual las acciones de las empresas extractivas y sus operadores se presentan como una contribución al bien común. El extractivismo colonizador justificaba su invasión por la necesidad de “salvar” almas indígenas mediante su evangelización. El extractivismo actual se escenifica como “el salvador” de la economía—el alma de la sociedad capitalista.

La pandemia se presenta como la crisis perfecta para justificar el estado de excepción, es decir la suspensión de los frágiles espacios de contra poder que son también la poca democracia que existe en nuestros sistemas políticos. Con este, se aplica una terapia de shock extractivista, un cambio de las reglas en medio de la crisis para profundizar la penetración del extractivismo. La pandemia requiere del confinamiento de la población por razones sanitarias. Lo problemático es que sirve también a élites económicas y políticas que quieren contener las protestas y los deseos de movilización. La transformación del mandato “quédate en casa” en mandamiento anti-movilización es una manera de silenciar las oposiciones, y sirve para crear condiciones más favorables para expandir las actividades extractivas, debilitar o eliminar las pocas reglamentaciones ambientales existentes mientras las multinacionales y las empresas de este sector toman la oportunidad para limpiar su imagen corporativa.

El propósito de este artículo es llamar la atención sobre la forma en que, desde el Norte hasta el Sur del continente, la crisis actual está siendo instrumentalizada para responder a las necesidades del sector extractivo, con un patrón común que designamos como la terapia de shock extractivista.

La terapia de shock extractivista

Mirando lo que está pasando con el sector extractivo de varios países (Canadá, Chile, Ecuador, Honduras), y escuchando lo que señalan las y los defensoras de las comunidades y territorios, notamos un patrón común[iii] de terapia de shock extractivista. Naomi Klein[iv] acuñó la expresión “terapia de shock” para describir una dinámica fundamental del capitalismo de las últimas décadas, inventada por Milton Friedman, mediante la cual se aprovechan de los momentos de crisis y trauma colectivos para imponer rápidamente cambios importantes e irreversibles a favor de las grandes empresas que no se podrían imponer en tiempos normales. La terapia de shock extractivista es este mismo proceso aplicado para promover los intereses de las empresas extractivas. En la actualidad, esta articula varias dimensiones alrededor de una acción discursivo-ideológica por parte de las empresas hacia la cual confluyen actores estatales y partes de las élites económicas no vinculadas al sector. Este discurso presenta las empresas extractivas como salvadoras frente a las varias crisis, naturaliza su proximidad con el Estado, otorga la continuación de la extracción mientras se paran otros sectores económicos y favorece la profundización de sus actividades con menos escrutinio público. De esta manera, aprovecha la crisis para acertar contundentemente la centralidad del sector y descartar las oposiciones y alternativas legítimas promovidas por las poblaciones afectadas.

Su discurso

La terapia de shock extractivista se articula alrededor de un discurso en el cual las empresas se presentan como salvadoras, tanto frente a la crisis sanitaria como a la crisis económica. Prometen generar riquezas y brindar las tecnologías que permitan curar a los enfermos, redistribuir las ganancias a las víctimas de la crisis, y ser la fuente de reactivación de las economías una vez terminada la pandemia. Expresiones tales como “minería verde” y “minería responsable” resurgen ahora en el discurso de las mineras mediante campañas que buscan limpiar la imagen de empresas ambiental y socialmente desastrosas, que ahora se presentan como promotoras de la “salud y [del] bienestar”[v], o más aún comprometidas con la “resiliencia comunitaria”[vi] frente a la pandemia.

Durante la crisis sanitaria, los Estados, principalmente en el Sur global, enfrentan problemas para conseguir los recursos necesarios para apoyar a la población y proveer lo necesario al personal de la salud. En este contexto, las empresas extractivas han desarrollado una imagen de “salvador”, multiplicando las donaciones de equipamiento médico y comida para establecerse como ayuda de primera línea y pulir su imagen corporativa frente a la sociedad. Por ejemplo, la empresa minera canadiense Barrick Gold, quién encabeza el controvertido proyecto Pascua Lama, entregó un hospital de campaña de un valor aproximado de US$ 13 millones al Estado chileno en el contexto de la pandemia[vii]. En Ecuador, mientras el Estado carecía de recursos médicos en sus hospitales para asegurar la protección de los trabajadores de la salud, ciertas empresas extractivas promocionaban donaciones de insumos médicos en sectores cercanos a sus actividades, y donaciones de alimentos a poblaciones vulneradas por la crisis[viii].

Estas contribuciones tienen impactos reales en tiempo de pandemia, cuando el acceso rápido de poblaciones vulnerables a servicios y tratamientos puede marcar la diferencia entre la vida y muerte. No obstante, un análisis crítico de aquellas “contribuciones”, generalmente agrupada bajo el lema de la responsabilidad social empresarial, devela las contradicciones e ineficiencias que conllevan, y las desigualdades sistémicas que profundizan. Esta filantropía empresarial encubre el hecho de que estas mismas empresas presionan a los Estados para minimizar sus aportes fiscales, aún en tiempos de crisis. Por ejemplo, en Chile, las empresas mineras lograron que se liberen sus depósitos de garantía, originalmente destinados para cubrir los costos de sus planes de cierre de faena, recuperando así US$ 3 mil millones de dólares[ix]. Las empresas logran hacer contribuciones propias y específicas porque tienen plata, pero no quieren pagar impuestos al Estado porque prefieren a la ayuda desinteresada aquella por la cual controlan el momento y el objeto de las donaciones, y así, maximizan el impacto positivo sobre su imagen corporativa, especialmente en contextos en los cuales comunidades locales se oponen a su implementación en el territorio. Además, tales contribuciones revelan un desequilibrio de poder: multinacionales del “Norte global” logran conseguir acceso a insumos médicos esenciales que hacen falta a Estados del “Sur global”. De tal manera, empresas privadas compiten con los Estados por el rol de defensor del bien común.

Comparar esta situación con la de los colonizadores europeos que llegaron ofreciendo la fe cristiana para salvar el alma de los pueblos y naciones indígenas a cambio de su trabajo, de sus vidas, de sus territorios y de las riquezas que contenían, está lejos de ser absurdo. En ambos casos, la contraparte del despojo sirve para limpiar la imagen del despojador y tornarlo en salvador.

Este discurso al nivel de la salud se articula muy bien con el discurso económico, de aún mayor importancia para las operaciones de las empresas extractivas, las cuales supieron presentarse cómo la solución también frente a la crisis económica relacionada a la pandemia. En esta crisis, se argumenta, es necesario facilitar todas las iniciativas extractivas porque su contribución a la actividad productiva es esencial para relanzar la economía amputada por el cierre epidemiológico[x].

Este argumento ha sido adoptado enteramente por los gobiernos de los países tratados en este artículo, quienes asumieron el discurso presentando las empresas extractivas como salvadoras frente a la crisis económica. En Canadá, el gobierno de Justin Trudeau, que se presentaba como el defensor del medio ambiente después de su primera elección en 2015, anunció que levantaba la obligación de evaluación de impacto ambiental para las perforaciones marítimas exploratorias frente a las costas de Terranova-Labrador[xi]. La justificación era clara: “la capacidad de Terranova y Labrador de recuperarse al salir de la pandemia de COVID-19 dependerá en grandes medidas de la capacidad del sector [petrolero]”[xii]. En Honduras, el Ministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente agilizó, en medio de la pandemia, un portal virtual para minimizar los trámites y facilitar los proyectos extractivos.

Estas medidas materializan el discurso de las empresas extractivas adoptado por los gobiernos que presenta a la actividad extractiva como fuente de recursos para resolver la crisis económica relacionada a la pandemia. Además, como los gobiernos están acumulando deudas públicas para enfrentar la crisis, los ingresos provenientes del sector son presentados como fuente de divisas absolutamente esenciales para pagarlas. Sin embargo, la importancia relativa del sector, y lo que retorna localmente, difícilmente puede presentarse como solución. El sector extractivo tiende a emplear relativamente pocas personas, y en Latinoamérica, exporta sus productos brutos a otros países para su transformación, lo que conlleva pocos encadenamientos productivos locales. En Honduras, el sector extractivo no representa ni el 1% del PIB. Más preocupante que las pequeñas rentas mineras que se quedan en este país, son los impactos negativos que las actividades extractivas tienen sobre otras actividades económicas y de sustento local como la agricultura.

Además del impacto ambiental negativo del sector y del rechazo por parte de muchas comunidades que no quieren de estas actividades en el territorio que ocupan, las empresas extractivas difícilmente representan una solución económica mágica. Más bien, los problemas económicos relacionados con la expansión del sector han sido la base para el desarrollo de toda una literatura que describe la maldición de la abundancia (Acosta 2009) o habla de enfermedad (The Economist 2017 [1977]) y de paradojas de los recursos (Karl 1997). Esta literatura advierte que el sector extractivo tiende a producir efectos económicos negativos que socavan sus beneficios.

En resumen, las grandes empresas extractivas han aprovechado la pandemia para pulir su imagen, y presentarse como salvadoras tanto al nivel sanitario como ecológico. Considerando que este discurso es muy dudoso, vale la pena reflexionar críticamente sobre su puesta en marcha.

La puesta en marcha del discurso y la cercanía Estado-empresas extractivas

El desarrollo de este discurso por parte de las empresas, y su adopción acrítica por parte de los gobiernos, esconde algo muy preocupante por la naturalización de la cercanía Estado-empresas extractivas que genera. Mientras que el discurso liberal sobre el Estado nos lo presenta como un actor neutral y un árbitro imparcial frente a varios grupos con intereses divergentes, la imagen que nos refleja el sector extractivo actualmente es de una cercanía exclusiva con el Estado que no siente la necesidad de avergonzarse ni de esconderse. Sus discursos se mezclan de tal manera que se confunde quién representa el bien común, y desaparece del discurso el hecho fundamental que las empresas extractivas velan, antes que nada, por los intereses privados de sus accionistas, mayormente ubicados en el Norte global. Se trata así de aislar el discurso de las comunidades que rechazan las incursiones de las empresas extractivas en el territorio que ocupan, y se revierte la dinámica como si fuesen ellos quienes defienden un interés particular-privado.

En los países presentados en este artículo, resulta muy difícil diferenciar el discurso de las empresas y el del gobierno con respeto al sector extractivo porque están alineados en casi todos sus puntos. En Chile, la empresa minera Barrick Gold afirmaba al periódico El Mercurio estar en contacto constante con el gobierno para avanzar en sus proyectos, prometiendo miles de millones para salvar la economía chilena de la pandemia[xiii]. En Honduras, la situación es tal, que desde 2018 el Estado decidió mantener en secreto las decisiones con respeto a los permisos ambientales, demostrando que para el Estado, más importante que defender su legitimidad frente al público es proteger sus relaciones con las empresas mineras.

Esta cercanía y el discurso del sector extractivo como salvador permite explicar por qué, en muchos países, mientras buena parte de la actividad económica fue parada por razones sanitarias, la producción en el sector extractivo no se detuvo, aunque queda por demostrar la necesidad de muchos de estos minerales en tiempos de pandemia. En Honduras, se ha pedido el reconocimiento de la actividad extractiva como actividad esencial para permitir que siga operando durante de pandemia, pedido que fue aceptado por el congreso. En Ecuador, las mineras fueron designadas como actividades estratégicas que tenían que seguir produciendo durante la crisis. Las que bajaron sus actividades lo hicieron sin que sea obligación estatal, sino por voluntad propia, y reanudaron rápidamente sus actividades[xiv]. Esto no paró a Lundin Gold-Aurelian Ecuador que opera Fruta del Norte de producir el primer lingote de oro durante la pandemia[xv]. Comunidades indígenas denunciaron que ciertas mineras que seguían con sus actividades trataban de traspasar el control comunitario establecido por comunidades que querían aislarse para protegerse de la enfermedad. En el valle del Huasco chileno, se sospecha que la persistencia de la actividad extractiva, que implicaba la circulación de trabajadores de otros sectores del país, contribuyó a la propagación del virus en la región[xvi]. Es decir, así como el colonialismo europeo trajo enfermedades, el extractivismo que sigue durante la pandemia también contribuyó a la propagación más reciente del virus[xvii]. El discurso de las empresas extractivas como salvadoras en tiempo de crisis, así como la distribución de material sanitario, es muy útil para producir un contra-discurso a la realidad tajante que los caminos del extractivismo contribuyen históricamente al contagio. Sirve también para difuminar la frontera entre el Estado y las empresas extractivas, y que estas últimas aparezcan como las defensoras del bien común al igual que los Estados.

Profundización del extractivismo

La combinación de una cercanía Estado-empresas extractivas con el discurso de este sector como salvador no sirvió sólo para que continúe la extracción durante la pandemia, sino que fue utilizado para expandir las actividades del sector, y profundizar la penetración del extractivismo en la política y el territorio en contra de la voluntad de los pueblos. Esta profundización, construyéndose sobre siglos de colonialidad del poder—es decir un poder que se apoya sobre y reproduce jerarquías raciales[xviii]—tiende a invadir zonas habitadas por pueblos racializados, expulsándolos o alterando su vida de manera indeseada, reproduciendo así las jerarquías raciales del continente.

En Canadá, el gobierno Federal anunció nuevos créditos para trabajos en el gasoducto Costal Gaz Link. Este proyecto había sido bloqueado por protestas de la nación Wet’suwet’en al inicio del 2020 apoyadas por varios otros pueblos y naciones indígenas y no indígenas que habían bloqueado el ferrocarril en todo el país en oposición a aquel proyecto. En Honduras, se transfirió la responsabilidad de aprobación y fiscalización de los proyectos desde el Instituto Hondureño de Geología y Minas hacía el Ministerio de Economía para facilitar sus avances. Esto significó la suspensión de muchos procesos de consulta a la población que estaban en camino, y la clara afirmación que la aprobación depende de criterios económicos y no geológicos, ambientales, y menos aún democráticos.

Estos avances cristalizan la idea de terapia de shock: la instrumentalización de la crisis para promover fines que difícilmente se podría alcanzar en otros contextos. Como lo decía el ministro del Ambiente de Jair Bolsonaro, Ricardo Salles: “ahora que la prensa está dando un poco de tregua sobre los otros temas, [es tiempo de] de aprobar las reformas infralegales de desregulación y de simplificación en materia, todas aquellas reformas de las que tenemos necesidad”[xix]. En Chile, el ministro de Minería afirmaba que era tiempo de avanzar con todos los proyectos en carpeta, mientras justamente estos proyectos estaban frenados por cuestiones ambientales y resistencias comunitarias. De manera similar, el ministro de Minas de Ecuador afirmaba al inicio de la pandemia que iba a dar mayores facilidades a empresarios privados en ciertos campos petrolíferos para que avancen sus proyectos.

Todos los signos indican que la crisis está siendo instrumentalizada para profundizar el extractivismo, aprovechando el confinamiento y las restricciones de las libertades promulgadas en este tiempo para hacer reformas que benefician al sector y que van a permanecer vigentes después de la crisis. Las modificaciones legislativas y reglamentarias que levantan las limitaciones y controles de las actividades permitirán avances de proyectos que difícilmente se podrán deshacer después.

Las actividades extractivas se focalizan en recursos no renovables, lo que nos lleva a un punto sin retorno y cuyo impacto social y ambiental deja huellas indelebles. Los Estados, tanto del Norte como del Sur, han mostrado repetidamente su incapacidad en controlar las actividades de las empresas extractivas lo suficiente para evitar desastres. En Canadá, el derramamiento de Mount Polley en 2014, donde la ruptura de una represa de residuos mineros dejo escapar 4,5 millones metros cúbicos de agua contaminada, tuvo consecuencias ambientales difícilmente medibles. En 2018, un incidente similar en Brumadinho, Brasil, obtuvo la atención internacional con imágenes terribles del derrame que costó la vida de entre 130 y 250 personas, además de contaminar más de 300 km de ríos y modificar significativamente su ecosistema. Al inicio de la pandemia, la ruptura de un oleoducto en Ecuador contaminó un río afectando a aproximadamente 118 000 personas según la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), la cual subrayaba que el Estado y la empresa operadora de la tubería tomaron hasta 10 días para llevar agua potable a las comunidades afectadas[xx].

Estos eventos tienen consecuencias irreversibles, y la profundización del extractivismo con menos controles por parte del Estado anuncia la multiplicación de casos dramáticos como estos. De la misma manera que el colonialismo europeo en la región, las destrucciones resultantes del extractivismo son irreversibles, e inolvidables.

Resistencias y represión

En todos los países estudiados, hemos encontrado signos fuertes de resistencia por parte de las comunidades afectadas, de ambientalistas, y de organizaciones de varias tendencias políticas, así como indicios indudables del fortalecimiento de solidaridades internacionales respeto al tema. Como parte de la terapia de shock extractivista, la alianza entre empresas extractivas-Estado, combate estas resistencias mediante la consolidación de su discurso que presenta al sector como salvador frente a las crisis, la represión y persecución de opositores, y la desregulación permisiva que facilita la profundización de la colonización extractivista del territorio.

Pero las alternativas existen tanto para la salud como para la economía. Durante la pandemia, se han visto en el Ecuador campesinos indígenas que, pese a haber perdido su acceso a los mercados públicos por el confinamiento, decidieron dar productos en barrios pobres para proveer de alimentos a los más afectados. Otro ejemplo es la comunidad de Putaendo en Chile organizó marchas y eventos durante la pandemia para oponerse a los avances del proyecto minero Vizcachitas de la Andes Copper. Así como estos, podemos encontrar múltiples ejemplos en varias regiones del continente, donde comunidades indígenas, campesinas y rurales gestionaron el riesgo de la pandemia mediante respuestas comunitarias. Los movimientos socioambientales de defensa del territorio crean espacios para voces diversas que debaten sobre el bien común, y la coyuntura actual también ha abierto nuevos espacios y oportunidades de colaboración. Es decir: hay resistencias y hay propuestas alternativas que emergen desde los pueblos.

Al nivel regional, un grupo variado de intelectuales presentó el Nuevo Pacto Ecosocial del Sur, una invitación a que las organizaciones y comunidades sumen sus esfuerzos para producir una respuesta contra terapia de shock, basada en la justicia social, de género, étnica y ecológica[xxi]. Esta iniciativa resalta cómo la pandemia reveló la falsa y repetida consigna de que la economía de mercado es imparable. Durante la pandemia, no sólo se paró la actividad productiva en varios sectores, también muchas fábricas convirtieron su producción para responder a las necesidades del momento. Si ha sido posible parar y reorientar la economía en tiempo de pandemia, es posible hacerlo en cualquier momento.

En vez de entender este llamado al cambio como una difícil pero necesaria reorientación de nuestras relaciones con el medio ambiente y la economía, los gobiernos aliados a las empresas extractivas eligieron la vía fácil del discurso mágico del salvador extractivista. Y para sostenerlo tuvieron que recurrir, rápidamente, a la fuerza para callar los opositores. Las noticias de represión, y de protección policial y militar a las empresas, nos vienen de todos los rincones del continente.

Contra las “salidas fáciles” y las falsas promesas

Nos corresponde producir, debatir y difundir otras narrativas a la del discurso articulador de la terapia de shock extractivista, que ha sido producidas por aquellas empresas que se presentan como salvadoras. El extractivismo no va a excavar un túnel de escape frente a las crisis actuales. La pandemia y sus consecuencias no son agentes externos a nuestra realidad que vinieron interrumpir nuestra normalidad: en buena parte es el producto de aquella normalidad.

Más allá de los casos de corrupción, no es simple entender por qué hay un consenso de los gobiernos de diversos matices sobre la necesidad del extractivismo[xxii], ni cómo el sector logra tal penetración política. Un elemento de respuesta reside en la promesa de una “salida fácil” e indolora a la crisis multidimensional que enfrentan todas las sociedades de nuestro continente. El sector promete ingresos fiscales que no requieren que los gobiernos se enfrenten a las élites económicas nacionales para redistribuir una parte de sus riquezas. El sector es tan lucrativo que permite el pago de rentas que parecen importantes. Impulsar el sector evita una pelea contra los gobiernos del Norte global que apoyan ampliamente a las empresas extractivas, la mayoría ubicadas legalmente en sus territorios. La única pelea que genera el extractivismo es contra las comunidades locales, y se puede tornar en una confrontación de pueblo contra pueblo, contraponiendo los potenciales beneficios económicos del sector presentado como salvador frente a las crisis, al “inmovilismo” de los opositores. Sin embargo, el carácter multidimensional de las crisis (económica, ambiental, social y política) revelado por la pandemia no da para este tipo de facilidad, y requiere de soluciones complejas que reorganicen lo contagioso-tóxico de nuestra relación a la economía y el medio ambiente. Ver lo ilusorio y lo peligroso de las promesas del sector extractivo presentado como salvador frente tanto a la crisis económica como pandémica es un paso importante. El próximo paso es que la organización y la movilización de las comunidades logre transformar a los sectores populares en una fuerza más poderosa que aquella acumulada por las élites y las empresas extractivas con sus discursos de que el extractivismo se ha mutado en una industria “virtuosa, inclusiva, y sustentable”[xxiii] que permite vencer pandemias.

A la hora de soñar con una nueva normalidad, que incluiría otra economía y un mayor cuidado del planeta, nos despierta la pesadilla de la realidad, donde domina la normalidad y donde lo nuevo toma la forma de una terapia de shock extractivista impuesta con el mayor grado de autoritarismo adquirido por los sistemas políticos del continente. La promesa que las rentas del sector podrán solucionar la crisis económica es falsa, y las empresas extractivas, siendo parte del problema, nunca van a ser parte de la solución. La destrucción causada por los afanes que guiaban la colonización europea no va a ser la salvación hoy, así como no lo fue para los pueblos indígenas hace 500 años.

Texto escrito para el Grupo de investigación sobre la economía política cultural crítica del extractivismo, Universidad de California en Santa Cruz [i]

[i] En junio, el Grupo de investigación sobre la economía política cultural crítica del extractivismo organizó un webminario que contó con la participación de Constanza San Juan, de la Asamblea por el Agua del Huasco Alto de Chile, Pedro Landa del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación de Honduras, y Blanca Chancosode la CONAIE del Ecuador. Las tendencias identificadas en este artículo surgieron de esta conversación, y muchos de los ejemplos relatados inspirados de aquella. Agradecemos a Fernando Leiva, del grupo de investigación, por su apoyo en la conceptualización de este texto, sus comentarios y revisiones.

[ii] Los distintos poderes coloniales adoptaron diferentes estrategias de colonización. Sin embargo, su impacto sobre las poblaciones que ocupaban el territorio es complementario.

[iii] Organizaciones de Canadá, Estados Unidos y Gran Britania llegaron a conclusiones similares en una investigación basada en la revisión de casi 500 artículos de fuentes periodísticas: Voces desde el territorio disponible en: <https://miningwatch.ca/sites/default/files/voces_desde_el_territorio_final.pdf>

[iv] Klein, Naomi. 2007. The Shock Doctrine. New York: Metropolitan Books.

[v] Ver el sitio web de Barrick Gold <https://www.barrick.com/English/about/covid-19/default.aspx>.

[vi] Ver el sitio web de Newmont: <https://www.newmont.com/operations-and-projects/health-and-safety/default.aspx>.

[vii] Ver el comunicado de la Asamblea por el Agua del Huasco Alto sobre el tema : https://www.mapuexpress.org/2020/06/10/asamblea-por-el-agua-del-guasco-alto-la-mineria-es-una-pandemia-barrick-no-salva-vidas-las-pone-en-riesgo/

[viii] Ver las múltiples ocurrencias en los hilos tweeter de LundinGolg y Ecuacorriente, por ejemplo: <https://twitter.com/LundinGoldEC/status/1277700961222393856?s=20>

y <https://twitter.com/CorrienteEcua/status/1283401420591554561?s=20>

[ix] “Ministerio de Minería anuncia que mineras ya pueden utilizar seguros de garantía para sus planes de cierre de faenas”, Portal minero, 06/07/2020: <https://www.portalminero.com/wp/ministerio-de-mineria-anuncia-que-mineras-ya-pueden-utilizar-seguros-de-garantia-para-sus-planes-de-cierre-de-faenas/>.

[x] Mccopa, “Minería salvará economía peruana de la recesión”. Minería Pan-Americana, 20/08/2020. <https://www.mineria-pa.com/noticias/mineria-salvara-economia-peruana-de-la-recesion/>.

[xi] Alexandre Shield, “Forages en mer exemptés d’une évaluation environnementale”,Le Devoir, 5/06/2020, <https://www.ledevoir.com/societe/environnement/580160/forages-en-mer-exemptes-d-une-evaluation-environnementale>.

[xii] Ver el comunicado del gobierno canadiense: <https://www.canada.ca/fr/ressources-naturelles-canada/nouvelles/2020…nt-visant-a-ameliorer-le-processus-dexamen-du-forage-exploratoi.html>.

[xiii] Denunciado por la Asamblea por el Agua del Guasco Alto <https://www.mapuexpress.org/2020/06/10/asamblea-por-el-agua-del-guasco-alto-la-mineria-es-una-pandemia-barrick-no-salva-vidas-las-pone-en-riesgo/>

[xiv] <https://twitter.com/LundinGoldEC/status/1242861473241747458?s=20>

[xv] <https://twitter.com/Ian_H_Lundin/status/1274799403451244557?s=20>

[xvi] Movimiento Socio-Ambiental del Huasco: «La gran minería primero nos mata por contaminación, ahora nos mata por Covid», 29/06/2020. <https://www.facebook.com/AsambleaGuascoAlto/posts/2664294710476714>.

[xvii] El Informe “Voces del territorio” (op. cit.) identificó casos claros en Brazil, Canadá y Panamá donde la contaminación de trabajadores en las minas afectó las comunidades adyacentes a las minas.

[xviii] Quijano, Aníbal. 2014. Cuestiones y Horizontes. De la Dependencia Histórico-Estructural a la Colonialidad/Decolonialidad del Poder. Editado por Danilo Assis Clímaco. Antologías. Buenos Aires: CLACSO.

[xix] Citado en Emiliano Terán Mantovani, “Coordenadas del extractivismo en la pandemia en A. Latina”, ALAI, 27/07/2020. <https://www.alainet.org/es/articulo/208103?utm_source=email&utm_campaign=alai-amlatina>.

[xx] Comunicado de la CONAIE “René Ortiz impulsará la minería a gran escala en medio de covid 19”, 23/04/2020.<https://conaie.org/2020/04/23/gobierno-de-ecuador-reforzara-politicas-extractivistas-en-medio-de-covid-19/>.

[xxi] < https://pactoecosocialdelsur.com>

[xxii] Svampa, Maristella. 2013. “«Consenso de los Commodities» y lenguajes de valoración en América Latina”. Nueva Sociedad 244: 30–46.

[xxiii] Carolina Pizarro, “El futuro de la minería al 2035” La Tercera,11/01/2015. <https://www.latercera.com/noticia/el-futuro-de-la-mineria-al-2035/>

Internacional, Litio

Tesla ya tiene socio para el litio, mientras SQM aprueba dividendo eventual

En junta extraordinaria de accionistas de la minera se aprobó el reparto y pago de un dividendo eventual por unos US$100 millones, en medio de las dificultades de su accionista Tianqi y la capitalización de las sociedades cascada.
30/09/2020
(Pulso) El mercado del litio ha estado con importantes movimientos estos últimos días, donde se han visto involucrados importantes actores internacionales y también SQM, ligada al empresario Julio Ponce Lerou.
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En concreto, la semana pasada la gigante Tesla, de Elon Musk, anunció que planeaba extraer su propio litio en Estados Unidos, con el fin de reducir el costo en la producción de baterías de litio. Lo anterior tuvo importantes repercusiones en el mercado, pues se derribaron las acciones de SQM y la bolsa chilena fue la que más se contrajo en el mundo el miércoles pasado.

Este martes, los anuncios volvieron. En concreto, Tesla aseguró sus propios derechos de extracción de litio en Nevada, después de abandonar un plan para comprar una empresa allí.

La compañía automotriz firmó un acuerdo de materias primas a cinco años con Piedmont Lithium Ltd., que tiene un proyecto en Carolina del Norte.

La obtención de litio será a partir de depósitos de arcilla, lo que genera incertidumbre en el mercado, pues generalmente se ha considerado demasiado difícil y costosa, debido a las bajas tasas de recuperación, según la analista de BloombergNEF, Sharon Mustri. BNEF proyecta que alrededor del 5% del suministro mundial de litio extraído puede provenir de recursos no convencionales, principalmente arcilla, para 2030.

Las materias primas de litio se extraen con mayor frecuencia en operaciones de salmuera -como en Chile- que bombean líquido de depósitos subterráneos a grandes estanques de evaporación o en minas tradicionales de roca dura.
El dividendo eventual de SQM

Paralelamente, la empresa china Tianqi Lithium Corp dijo el martes que tal vez no pueda realizar un pago de US$1.880 millones de un préstamo obtenido para comprar una participación en la chilena Sociedad Minera y Química de Chile (SQM) en 2018, muy cerca de la fecha de vencimiento.

Esto sucede en medio de un complejo momento para la china, pues ha registrado pérdidas netas durante cuatro trimestres consecutivos y despidió a su presidenta el mes pasado. La empresa está en conversaciones “urgentes” con posibles inversores estratégicos, pero hasta ahora no se han firmado acuerdos legalmente vinculantes, añadió.

En paralelo, la junta extraordinaria de accionistas de SQM aprobó una distribución de dividendos eventual de US$0,37994 por acción, equivalente a US$99 millones. El 25 de agosto había sido convocada la junta extraordinaria. También se aprobó un cambio de política de reparto de dividendos. Se trata de recursos que, en caso de distribuirse, ayudarían a Tianqi a hacer caja.

Al mismo tiempo, las sociedades cascadas Oro Blanco y Pampa Calichera han informado la realización de operaciones de refinanciamiento de pasivos, la primera con Banco Consorcio, por US$20 millones, y la segunda con la misma entidad, por US$60 millones, así como también una capitalización de las sociedades.

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Internacional

Polonia se acerca a la eliminación del carbón

mineriaenlinea 24/09/2020
Las autoridades polacas y los sindicatos mineros dijeron el jueves que un acuerdo sobre un plan para reestructurar la industria del carbón contaminante y no rentable del país es inminente, ya que cientos de trabajadores que protestan contra la intención del gobierno de cerrar las minas se niegan a volver a la superficie.

Algunos de los mineros se encuentran en la clandestinidad desde el lunes, cuando comenzó la protesta. De dos minas, el movimiento se ha expandido a 10. Otros mineros han realizado manifestaciones más breves en la región carbonífera del sur del país, dijo a Reuters el miércoles un portavoz de uno de los sindicatos .

Polonia depende más del carbón que cualquier otro estado de la Unión Europea. El combustible fósil proporciona casi el 80% de sus necesidades energéticas, y el 8% de esa electricidad proviene de una sola mina de carbón, Turów .

El país también es el único miembro del bloque que no se ha comprometido a convertirse en carbono neutral para 2050.

Desde la década de 1990, los gobiernos se han enfrentado a la debilitada industria nacional del carbón. Todos ellos, incluido el actual, finalmente no han logrado implementar planes para reestructurarlo.

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Chile, Internacional

Acciones de SQM frenan caída y cierran planas tras desplome por anuncios de Tesla

Los papeles de la minera cayeron casi 10% el miércoles después de que Elon Musk dijera que elabora una batería que no requiere tanto litio.
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25/09/2020
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Ello, después de que desplomaran se desplomaran casi un 10% tras los anuncios realizados el martes por el CEO de Tesla, Elon Musk.

Así, pese a una apertura bajista, donde incluso los títulos superaron por minutos la baja de 2%, los títulos de la minera terminaron la jornada con una variación de +0,03%, cerrando en $23.106 por papel.

El martes, durante el esperado evento “Battery Day”, el CEO de Tesla, Elon Musk, dijo que la gigante de automóviles eléctricos “desarrolló una nueva tecnología para extraer litio de la roca utilizando cloruro de sodio (sal de mesa), que puede reducir su gasto actual de litio en un -33% y al mismo tiempo hacerlo más respetuoso con el medio ambiente”.

“Obtendrán espodumeno (materia prima para crear hidróxido y carbono de litio) de su propia mina en Nevada sin intermediarios. Esto significa no solo más oferta, sino también costos potencialmente más bajos que podrían extenderse a toda la industria”, agregó.

Asimismo, anunció que en la empresa están elaborando una nueva tecnología para las baterías que usan sus máquinas que las hará “más autónomas, baratas y pequeñas”, y que requerirán de menos litio. Si bien acotó que aún se requerirán varios años para ejecutar dicha tecnología, el mercado del litio reaccionó a nivel global.

Tras las palabras de Musk y el desplome de 9,2% de las acciones de SQM el día de miércoles, el ministro de Minería, Baldo Prokurica puso paños fríos a la situación y remarcó que las palabras del magnate sudafricano “es un anuncio que uno puede tomarlo como una información, pero en la suma final, creo que la electromovilidad va a aumentar considerablemente el uso del litio”