Chile

IA para anticipar conflictos: lanzan en Chile plataforma que integra datos ambientales y sociales en tiempo real

20/03/2026
Accionet lanzó SIMCII, una plataforma chilena de inteligencia artificial que integra datos ambientales y sociales en tiempo real para anticipar conflictos y mejorar la gestión territorial.

En un contexto donde los proyectos productivos enfrentan crecientes exigencias en materia ambiental, social y territorial, la empresa Accionet presentó SIMCII, una plataforma chilena de inteligencia artificial territorial que integra datos ambientales y sociales en tiempo real para anticipar conflictos, optimizar la gestión y fortalecer la relación entre empresas y comunidades.

La solución tecnológica surge como respuesta a una brecha crítica en la gestión territorial: la fragmentación de la información. Hasta ahora, muchas organizaciones han debido tomar decisiones con datos dispersos, desactualizados o poco comparables, dificultando la capacidad de anticiparse a escenarios complejos en los territorios donde operan.

“Hoy, gran parte de los datos clave para la toma de decisiones, desde el monitoreo ambiental hasta la percepción comunitaria, se encuentran dispersos, llegan con retraso o no son comparables, dificultando la anticipación de conflictos y la gestión eficiente de los territorios”, explicó Juan Fontaine Correa, fundador de Accionet.
Plataforma chilena de IA territorial apunta a transformar la gestión de riesgos

Según detalló la compañía, SIMCII fue diseñada para ayudar tanto a empresas privadas como a instituciones públicas a pasar de una lógica reactiva a una gestión basada en datos, monitoreo y anticipación.

La plataforma permite reportar de forma tangible el impacto de los proyectos en los territorios, incorporando indicadores que hasta ahora resultaban más difíciles de medir de manera sistemática, especialmente en el ámbito social y medioambiental.

“La toma de decisiones basada en datos no es un concepto nuevo en el mundo empresarial. Las empresas llevan décadas midiendo producción, costos y mercados. La innovación es llevar estas métricas al ámbito social y medioambiental y convertirlas en indicadores estratégicos”, sostuvo Fontaine.

Agregó que esta necesidad no solo involucra al sector privado, sino también a municipalidades y gobiernos regionales, que deben administrar territorios con recursos limitados y demandas crecientes por parte de la ciudadanía.
Cómo funciona SIMCII: monitoreo ambiental y medición social en tiempo real

En términos operativos, la plataforma incorpora un módulo de medición medioambiental que monitorea variables como gases, olores, residuos y material particulado, entre otros indicadores, cruzándolos con datos del entorno para anticipar eventos críticos.

A ello se suma un segundo componente orientado a la dimensión social, que registra indicadores de satisfacción comunitaria y necesidades en áreas como salud, educación y empleo, evaluando en tiempo real el impacto de proyectos e iniciativas territoriales.

Ambos módulos se integran en paneles visuales que facilitan la toma de decisiones de ejecutivos, autoridades y equipos en terreno, entregando una visión más completa sobre la evolución de los territorios y los riesgos asociados a cada operación.

“Una de las principales ventajas de la plataforma es su capacidad de adaptación a distintas industrias y procesos, lo que abre su uso para múltiples sectores y fines”, destacó el ejecutivo.
SIMCII inicia operación y apunta a minería, energía y recursos naturales

Actualmente, SIMCII ya cuenta con su primer cliente activo: el proyecto Las Salinas, vinculado al sector de recursos naturales y energía. Además, la firma informó que mantiene conversaciones con distintas empresas del rubro minero, una industria donde la anticipación de riesgos socioambientales y la vinculación con comunidades son factores cada vez más relevantes para la sostenibilidad de los proyectos.
https://www.reporteminero.cl/noticia/tecnologia/2026/03/simcii-plataforma-chilena-ia-anticipar-conflictos-ambientales-sociales

Chile, Litio

Chile invierte 33 veces más en desarrollo productivo del litio que en investigar cómo proteger los salares

Barinia Montoya (Mongabay Latam)12/03/2026
Portada Salar de Gorbea. Barinia Montoya (Mongabay Latam)
Desde el lanzamiento de la Estrategia Nacional del Litio, el Gobierno ha inyectado más de 166 millones de dólares en desarrollo productivo y tecnológico. La investigación en temas sociales y ambientales ligadas al litio, en cambio, solo ha recibido poco menos de 5 millones de dólares. En la inversión pública en ciencia, por cada peso asignado a temas sociales y ambientales, se van 33 a lo productivo, relegando la conservación a un segundo plano. La brecha en las inversiones da cuenta de que la promesa de balancear el componente productivo con el ambiental no se estaría cumpliendo.

“Estamos construyendo un nuevo sueldo para Chile con el litio”, fue la promesa que hizo el saliente presidente Gabriel Boric en la cuenta pública el 1° de junio de 2025. La explotación de este mineral esencial para la transición energética traerá, según la promesa del hasta hace poco presidente chileno, empleo, recaudación fiscal y una ejemplar “protección medioambiental” que asegura respetar la naturaleza para proporcionar una mejor calidad de vida a los chilenos y chilenas.

Detrás de la ambición hay razones de peso: Chile posee una de las mayores reservas globales de litio en el mundo, estimadas en 9.3 millones de toneladas, según datos de 2024 del Servicio Geológico de Estados Unidos. El litio, que desplazó al cobre como el mineral de mayor potencial estratégico para el país, es el que permite almacenar y liberar energía de las baterías que impulsan los vehículos eléctricos, que lentamente van reemplazando a los que dependen de combustibles fósiles para operar.

El litio también es fundamental para el almacenamiento de energía para electricidad, lo que permite aprovechar a gran escala la energía producida por fuentes renovables como el sol o el viento. Esos dos sectores, el transporte y la generación de energía eléctrica, ambos aún dependientes en gran medida del petróleo o el carbón, son los que más emisiones de gases de efecto invernadero producen en el planeta.

Es por esto que se aprecia al litio como un recurso ineludible para la transición energética global y la electromovilidad, otorgándole a Chile un rol geopolítico de primer orden.

Desde 1979, el Estado chileno, en plena dictadura de Augusto Pinochet, se reservó la titularidad del litio y lo excluyó del sistema de concesiones mineras que rige para otros minerales como el cobre. En el caso del litio, sólo es posible su explotación bajo control estatal o mediante contratos especiales de operación de litio a terceros (llamados CEOL), en los que el Estado chileno mantiene la titularidad e impone condiciones específicas sobre la operación, las regalías y el volumen de producción.

Para maximizar la participación estatal en los beneficios, el ex Gobierno de Boric develó en abril de 2023 un marco legal exclusivo para el litio, que bautizó Estrategia Nacional del Litio (ENL). Su meta es posicionar al país como el mayor productor mundial, para lo cuál prevé que será necesario aumentar la explotación de salares, puesto que, actualmente, solo se extrae litio del salar de Atacama.

El objetivo de la ENL, que ahora ejecutará el gobierno conservador del recién posesionado José Antonio Kast, es claro: combinar el control estatal con la tecnología y el capital privado para aumentar la producción nacional, escalar en la cadena de valor (de modo que no se venda solo la materia prima sino productos con un valor agregado) y financiar con ello el desarrollo social, la diversificación económica y la innovación en el país.

Pero, por el otro lado, la Estrategia reconoce que los salares de alta montaña en cuya salmuera se encuentra el litio son “ecosistemas complejos y únicos, reservas de agua en el desierto y hogar de pueblos y culturas milenarios que debemos respetar y cuidar”. Esos humedales de altura, que engloban a salares y lagunas, son ecosistemas con balances hídricos altamente sensibles que albergan una alta biodiversidad microbiana, que es, en muchos casos, endémica a esa región. Además reúnen las condiciones para que tres de las seis especies de flamenco que existen en el mundo puedan anidar y reproducirse allí: el flamenco chileno (Phoenicopterus chilensis), el de James (Phoenicoparrus jamesi) y el andino (Phoenicoparrus andinus), todas en la Lista Roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), por lo que deberían establecerse medidas de protección para evitar su extinción.

Por este motivo, la Estrategia del Gobierno advierte que “para aprovechar responsablemente las oportunidades que ofrece el litio para Chile, resulta fundamental aumentar el potencial productivo, asegurando una máxima recuperación, un mínimo impacto en el ambiente y el diálogo y participación de las comunidades y pueblos indígenas en las áreas relevantes de cada operación”.

Para entender si el Estado chileno podrá lograr ese equilibrio entre impulso productivo y protección ambiental, Mongabay Latam calculó y contrastó la inversión pública en desarrollo de la industria y en impulso a la ciencia ambiental sobre estos ecosistemas. Para ello envió solicitudes de información a seis entidades públicas chilenas —el Ministerio de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación, el de Minería, el de Medio Ambiente, el de Hacienda y la Corporación de Fomento y Producción (CORFO). Además, analizó los resultados del primer concurso público de investigación en litio hecho por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), brazo estatal encargado de promover y financiar la ciencia y la tecnología en Chile. Esta investigación periodística forma parte del proyecto Litio en Conflicto, liderado por el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), en alianza con 10 medios de la región, entre ellos Mongabay Latam, para entender algunos de los problemas que rodean a la industria del litio en América Latina.

De las respuestas de las entidades públicas chilenas, en ocasiones fragmentadas y ambiguas, emerge un panorama: la ENL se lanzó con el pie puesto en el acelerador productivo, pero ha venido relegando la investigación socioambiental y la protección legal efectiva de los salares, que avanzan mucho más lento y con menores recursos. A pesar de que los tres rubros no son fáciles de comparar, que en ocasiones cruzan entre sí y que el presupuesto no es el único indicador de priorización de una política pública, la dimensión del gasto asignado da una idea aproximada de a qué sectores se les ha dado mayor importancia.

El mayor volumen de inversión proviene de la estatal Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), la entidad dueña de las reservas de litio. Sus fondos provienen directamente de los contratos de arriendo firmados por el Estado chileno con las dos únicas empresas que extraen litio desde el núcleo del salar de Atacama: la chilena SQM (Sociedad Química y Minera), que opera en una porción mayor de los yacimientos de ese salar, y la estadounidense Albemarle, que lo hace en una porción más acotada.

Según datos aportados por CORFO a esta alianza periodística, en octubre de 2025, la inversión comprometida en estos contratos asciende a 166 471 121 dólares, que equivalen a unos 150 800 000 000 pesos chilenos. Esta suma se destina casi en su totalidad al eje de producción y tecnología e investigación y desarrollo (I+D) y economía circular. Si bien esto responde al mandato de fomento productivo de la Corporación, los datos confirman que no hubo ninguna inversión dirigida específicamente a la protección de ecosistemas o apoyo directo a comunidades vecinas, según la información detallada entregada por CORFO en octubre del 2025.

El principal destinatario de estos fondos es el Instituto de Tecnologías Limpias (ITL), una corporación de derecho privado sin fines de lucro, creado como parte de un acuerdo entre CORFO y la empresa chilena SQM Salar SpA (filial del grupo SQM) para impulsar en Chile una nueva industria de energía limpia y minería verde. Es la mayor inversión de I+D aplicada del país en su historia.

Para su operación a 10 años, el ITL cuenta con un presupuesto total de 242 917 553 dólares. De esa cifra, CORFO se comprometió con 137 539 919 dólares provenientes del erario público, mientras que la diferencia fue prometida por sus socios del instituto. Entre estos, destacan once universidades chilenas, tres grandes compañías mineras de cobre (CODELCO, Antofagasta Minerals y Escondida BHP) y empresas del rubro energético y de electromovilidad como Colbún, Enérgica City, Atamos Tec y Hydrox, además del apoyo de institutos internacionales de investigación como la Universidad de Nottingham y Fraunhofer.

Si bien la propuesta del ITL es anterior a la Estrategia Nacional del Litio, su financiamiento proviene de los nuevos contratos de SQM con CORFO. Eso lo sitúa en el centro de la nueva estrategia de industrialización, como un motor de innovación con enfoque en el valor agregado y la tecnología.

Víctor Rojas, líder de litio y cadena de valor del ITL, dijo a esta alianza periodística que el instituto “no está enfocado en desarrollar proyectos de investigación de los salares, sino que más bien apunta al desarrollo de la cadena de valor”. Esto incluye, explicó, tecnologías en materiales avanzados con propiedades superiores y esenciales para mejorar el rendimiento de baterías y componentes electrónicos, electromovilidad, economía circular (un sistema que busca extender la vida útil de los productos, eliminando residuos mediante el reuso, la reparación y el reciclaje) y almacenamiento energético.

En forma paralela, la CORFO entregó a esta alianza periodística, a través de una solicitud de información, el detalle de otros 22 986 097 dólares adjudicados a cinco proyectos enfocados en la economía circular y la electromovilidad, que provienen del contrato de arriendo que mantiene con Albemarle. Estos proyectos incluyen iniciativas como el Centro de Aceleración Sostenible de Electromovilidad (CASE), ejecutado por la Universidad de Chile para impulsar la adopción tecnológica en el sector, y la Solución Modular de Atamos Tec, que junto al proyecto Second Life Batteries, busca dar un nuevo uso a baterías desechadas integrándolas en sistemas de almacenamiento para energía renovable. La lista se completa con LiBR3 y ReBatVE, centrados en la recuperación de valor mediante el reciclaje y la reutilización de baterías de vehículos eléctricos una vez cumplida su vida útil.

A esta inversión se suma además el aporte de SQM al proyecto Núcleo Li-DIMET con 5 945 105 dólares, destinado al desarrollo y escalamiento de procesos sostenibles para la producción de litio metálico en Chile desarrollado por la Universidad de Concepción.

La suma de los aportes al ITL y a estos otros proyectos confirma que la inversión estatal destinada a impulsar el negocio supera los 166 000 000 de dólares.

Además, los datos que el Ministerio de Minería entregó por transparencia señalan que, junto con las agencias que dependen de él, ha destinado un total de 1 344 000 000 de pesos (1 483 444 dólares aproximadamente) entre 2023 y 2025. De esa inversión, 750 000 000 de pesos (unos 827 814 dólares) se han destinado a la ciencia geológica básica a cargo del Sernageomin (Servicio Nacional de Geología y Minería) para estudios de recursos de litio en el salar de Atacama y otros salares. El resto se ha destinado a informes técnicos y económicos para proyectos de litio a través de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco ) y Enami.

Corfo adjudicó 22 986 097 dólares a cinco proyectos enfocados en la economía circular y la electromovilidad, que provienen del contrato de arriendo que mantiene con Albemarle.
Poca plata en ambiente y ciencias sociales

Pese a la promesa de balancear el componente productivo con el ambiental, la inversión en comprender el funcionamiento natural de los salares es significativamente más baja.

El Ministerio del Medio Ambiente (MMA), responsable de la protección legal de los salares y de la consulta indígena, informó a esta alianza periodística en noviembre de 2025, que existe un monto total comprometido de 426 198 919 pesos (unos 470 418 dólares) desde el lanzamiento de la Estrategia Nacional del Litio.

De esta suma, el grueso del financiamiento surge de un convenio de transferencia de recursos entre el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) y la Universidad de Antofagasta. El convenio, denominado plan para la creación de una Red de Salares Protegidos (RSP) — que considera la conservación de 26 salares y lagunas agrupados en 15 áreas protegidas naturales—, alcanza un monto total de 400 000 000 de pesos (unos 441 501 dólares). El saldo restante informado por la entidad, 26 198 919 pesos (unos 28 917 dólares), corresponde específicamente a los fondos contemplados para 2025 para gastos operativos asociados a los procesos de ocho consultas indígenas con vista a la creación de áreas protegidas.

Como resultado de ese trabajo, el 29 de enero 2026 el Gobierno chileno anunció la creación de seis nuevas áreas protegidas en la región de Atacama, en el norte del país. Todas tienen una misión común: proteger 10 humedales de altura, entre salares y lagunas. El pasado 6 de marzo de 2026, el Gobierno aprobó otras seis áreas protegidas en la región de Antofagasta.

Sin embargo, a pesar de estos hitos, aún restan pasos cruciales para completar la Red, como informó Mongabay Latam y CLIP.

Para las comunidades indígenas, el conflicto es directo: mientras la promesa de desarrollo económico y la maquinaria productiva avanzan a pasos agigantados, la resiliencia ecológica de su hábitat ancestral —cuya subsistencia depende de la salud hídrica de los salares— parece relegada a una carrera contra el tiempo y la burocracia.
Salar de Gorbea
Salar de Gorbea. Este ecosistema ubicado en la región de Atacama forma parte del nuevo Parque Nacional Salar de Gorbea, oficializado este 29 de enero. Foto: Roberto Lagos
La ciencia sale a flote a pesar del presupuesto

A pesar de que la Estrategia Nacional del Litio se lanzó reconociendo la “falta de institucionalidad” para generar conocimiento científico y tecnológico en el sector, la inversión para subsanar esta brecha, especialmente en ciencia no destinada a temas de producción del litio, es pequeña frente a los fondos tecnológicos.

La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID)? lanzó un concurso público en 2024 para impulsar ‘anillos de investigación’ específicamente sobre litio y salares. En total, adjudicó un total de 5 982 580 000 de pesos (6 603 289 dólares) a 10 proyectos.

Ese financiamiento interno se dividió en tres bloques temáticos. El mayor monto, 3 161 960 000 de pesos (unos 3 489 095 dólares), se destinó al eje de productividad, tecnología y geología. Esta sección, que recibió más de la mitad del total adjudicado por ANID, se enfocó en proyectos clave para la cadena de valor y la explotación, tales como: innovación tecnológica para el reciclaje, bio-recuperación de litio de desechos electrónicos, diversificación de la industria del litio, desarrollo de tecnologías avanzadas (como la extracción directa del litio o EDL, que busca usar menos agua pero que todavía no tiene consenso científico y sigue siendo controversial en círculos ambientales) y dinámicas espacio-temporales del litio.

Sus beneficiarios fueron principalmente universidades ubicadas en el norte del país, como la Católica del Norte y la de Atacama, además de centros de investigación de la zona central como la Católica y la de Concepción.

En contraste, los proyectos del eje de biodiversidad y ecosistemas, centrados en el estudio y la conservación de la vida en los salares, recibieron 1 889 120 000 de pesos (unos 2 085 121 dólares). Es decir, la tercera parte de los fondos para investigación.

Fueron tres las iniciativas financiadas bajo este fondo: la primera, liderada por la microbióloga Cristina Dorador, se centra en los servicios ecosistémicos de los salares para comprender cómo estos microorganismos sostienen la vida en condiciones extremas. La segunda, adjudicada a la Universidad Mayor, consiste en un observatorio de sistemas salinos enfocado en la diversidad geológica y biológica de lagunas y bofedales en la región de Atacama. Finalmente, el tercer proyecto es el Observatorio de Salares Andinos (OASIS), que busca integrar datos hidrogeológicos y sociales para generar una línea de base científica robusta antes de nuevas intervenciones industriales.
salar de Huasco

Finalmente, el eje de ciencias sociales y gobernanza, esencial para la evaluación socioambiental y territorial, fue el más acotado, con 931 500 000 pesos (1 028 146 dólares), lo que representa la sexta parte de los fondos para ciencia. Este eje solo financió dos proyectos, ambos liderados por investigadores de la Universidad Católica del Norte. El primero, sobre socio-tecnologías del litio, se enfoca en analizar los desafíos para una minería más sustentable e innovadora, conectando el desarrollo de nuevas tecnologías de extracción con la dimensión social y territorial. El segundo, denominado geopolíticas de los off-sites del litio (LiOness), se centra en comprender las transformaciones sociales y materiales que la producción minera impone sobre las áreas ubicadas fuera de los salares (los ‘off-sites’). Su objetivo es ofrecer datos empíricos sobre las implicaciones de la actividad en infraestructuras y comunidades situadas lejos de las zonas de extracción.

Todos los proyectos se encuentran actualmente en ejecución, por lo que se espera que los resultados finales de esta primera generación de ciencia sobre litio y salares se entreguen a partir de 2027.

En forma paralela, el 18 de diciembre de 2025, la ANID adjudicó el Fondo de Investigación en Salares 2025. A diferencia de la primera convocatoria de “anillos”, que distribuyó recursos entre proyectos que versan sobre temas productivos, sociales y ambientales, este nuevo fondo se centró netamente en temas ecológicos con el objetivo de generar conocimiento científico que promueva el equilibrio entre la explotación minera, la conservación y el respeto a las comunidades indígenas.

Bajo una modalidad de asignación rápida, el concurso otorgó un total de 791 920 000 pesos (unos 875 000 dólares). Estos recursos se repartieron equitativamente en montos de 197 980 000 pesos para cuatro propuestas con un plazo de ejecución de 12 meses. Los proyectos seleccionados centrarán su investigación en tres ecosistemas críticos: el salar Grande, el salar Aguilar y el salar La Isla, cada uno liderado por diferentes universidades nacionales.

La suma de todos los montos destinados a conservación, biodiversidad e investigación socioambiental no alcanzan los 5 000 000 de dólares.

Para la doctora en oceanografía Verónica Molina, partícipe de una de estas iniciativas e integrante del Instituto Nacional de Litio y Salares (INLiSa), la entidad pública mandatada por la Estrategia Nacional del Litio para generar conocimiento, los proyectos de la ANID cumplen un rol social y ambiental que los grandes fondos de CORFO no cubren, abordando así problemas que van más allá del ámbito puramente productivo.

La fortaleza de los proyectos Anillos reside en su carácter interdisciplinario —es decir, que no se centran en una sola disciplina—, lo que fomenta la formación de capital humano y se materializa en un trabajo directo con las comunidades, buscando una ciencia “más vinculada a la coproducción del conocimiento”, según Molina. Este modelo de descentralización permite que la ciencia se mueva realmente a los territorios. Es precisamente por este enfoque estratégico y descentralizado que el INLiSa tiene la intención de tomar y recoger activamente esta información pública, incluso analizando convenios específicos para incorporar dentro de su plan estratégico.

El INLiSa cuenta con un financiamiento anual proyectado de entre 2500 y 2800 millones de pesos (unos 2.7 a 3.1 millones de dólares) una vez que alcance su plena capacidad operativa. Este presupuesto asegura una inversión estimada de más de 25 000 000 000 de pesos (23.3 millones de dólares) para los próximos 10 años y tiene la misión dual de generar condiciones para el desarrollo sostenible de la industria y, al mismo tiempo, preservar el valor social y ambiental de los salares. Para lograr este equilibrio, el instituto articulará cuatro ejes de trabajo que incluyen el eje científico (que busca entender la dinámica de los salares y generar un consenso), el tecnológico (que acelerará la innovación privada creando una plataforma de pilotaje y un catálogo de salmueras) y el eje social y de ciencia ciudadana, que buscarán generar información sobre el impacto sociocultural y crear un repositorio central de conocimiento, valorando el conocimiento ancestral de las comunidades.

Hernán Cáceres, director ejecutivo del INLiSa, fue consultado por esta alianza periodística por la disparidad entre la inversión productiva y tecnológica versus la ambiental y el impacto de las comunidades aledañas a los ecosistemas salinos. Cáceres advierte que clasificar los recursos de manera simple en productivos y ambientales puede ser una visión “simplificada, pues deja de lado matices que son muy relevantes”.

Para el director del INLiSa, el Estado no invierte directamente en la producción de litio, sino que financia la infraestructura social. Al gastar en estudios ambientales y diálogo con comunidades (lo que él llama “gasto habilitante”), el Estado está “pavimentando el camino” y reduciendo los riesgos de conflicto para que, posteriormente, las empresas privadas o estatales puedan operar sin los frenos que hoy genera la desconfianza territorial.

Es este rol de facilitador, según Cáceres, el que justifica el bajo presupuesto directo en las áreas de protección ambiental, contrastándolo con el gigantesco fondo tecnológico y productivo de CORFO.
“Los salares no son solo litio; son personas, comunidades, agua”

Los salares “no son solo litio; son personas, son comunidades, son el agua del desierto, son biotecnologías”, declaró el ex presidente Boric durante la presentación de la Estrategia Nacional del Litio en 2023.

Sin embargo, esta promesa de valor social y ambiental contrasta fuertemente con la realidad de la chequera del Estado chileno. Incluso con la reciente adjudicación en diciembre entregada por la ANID para investigar salares específicos, la investigación en ciencias sociales y gobernanza —clave para proteger a esas ‘personas y comunidades’— sigue recibiendo una fracción mínima comparada con el impulso industrial.

En total, las respuestas de las entidades estatales sugieren que por cada peso invertido en entender mejor los ecosistemas donde se encuentra el litio y las comunidades que les rodean, otros 33 se destinan a la productividad y la tecnología para aprovechar el mineral.

Esta disparidad presupuestaria, sumada a las millonarias inversiones en exploración, sugiere que el impulso productivo avanza a una velocidad muy superior al compromiso de protección, abriendo una grieta crítica entre el discurso de cuidado y la acción de la Estrategia Nacional del Litio.

El desafío final en Chile radica en resolver la tensión que la ex Ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas, planteó recientemente: “Chile está demostrando que una política productiva, como la Estrategia Nacional del Litio, puede y debe ir acompañada de objetivos ambiciosos de protección de la naturaleza”.

Por ahora, ese desafío, aún en proceso, pone en riesgo los frágiles equilibrios de los salares y otros humedales andinos, generando un profundo interrogante sobre la capacidad real del Estado para sostener su promesa de sostenibilidad y evitar que la urgencia económica socave su patrimonio ecológico.
Litio en Conflicto

Litio en Conflicto es un proyecto liderado por el Centro

Chile, Litio

“Minerales críticos”, o el nuevo capítulo extractivista del legado Boric

A fines de enero de 2026, la ministra de Minería, Aurora Williams, entregó al Presidente Gabriel Boric la tan anunciada Estrategia Nacional de Minerales Críticos (ENMC), uno de los últimos anclajes de este gobierno para potenciar la extracción desmesurada en Chile bajo la lógica de ser un “país minero” (Ver texto de la ENMC).

Por Javier Arroyo Olea y Lucio Cuenca Berger | Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales – OLCA

Pese a lo rimbombante del acto de presentación, la fórmula no es desconocida: construir un paraguas que permitirá, en los próximos años, respaldar cuestionados proyectos mediante una ausencia generalizada de discusión pública profunda, pero orientada bajo los intereses del empresariado extractivo. Lo vimos con el Hidrógeno Verde, también con el litio, y ahora con los “minerales críticos”.

Y, como ha sido la lógica, este paraguas tampoco está libre de nudos y tensiones que son importantes de alertar ahora, como herencia del gobierno saliente y una hoja de ruta que puede aprovechar la administración entrante. Así, a continuación, presentamos cuatro nudos a tener en consideración:

Primer nudo: minerales críticos, recursos naturales no renovables

Seguramente todos y todas recordamos la asignatura de Ciencias Naturales en el colegio, donde una de las primeras cosas que nos transmitían era una clasificación básica de los Recursos Naturales, clasificados en renovables y no renovables.

El segundo de estos, el no renovable, siempre se ejemplificaba con el petróleo y la minería, donde los “recursos” eran extraídos y usados, pero sin ser regenerados en la Naturaleza. Una clasificación así de sencilla, que se repite más allá de las aulas de la educación chilena, ni siquiera llegó a las mesas de quienes construyeron la Estrategia Nacional de Minerales Críticos, siendo un concepto omitido a diestra y siniestra sin contar con mención ni su respectiva consideración en página alguna del documento; es decir, en simple, no se considera el aspecto finito de los recursos mineros, sobre los cuales el gobierno estableció la amplificación de su explotación, por lo que para esta administración, que se autoproclamó en sus orígenes como “ecologista”, los minerales en la naturaleza y nuestros territorios son infinitos, a disposición del interés extractivo.

Para abundar más en la gravedad de esta omisión, hay documentos oficiales del Ministerio de Medio Ambiente que entregan una definición oficial de Recurso No Renovable, planteando que “son aquellos recursos que poseen una capacidad finita de extracción y aprovechamiento. Estos no pueden ser regenerados de forma natural después de su explotación”, y es una definición universalmente conocida y usada por organismos de Naciones Unidas, criterio que por razones de soberanía, de sostenibilidad y en particular por justicia intergeneracional, debieran ser considerados.

Segundo nudo: Críticos o Estratégicos

La opción de adoptar el concepto de Minerales Críticos y no Minerales Estratégicos no es menor. El gobierno omitió las recomendaciones entregadas en estudios encargados a la Comisión Chilena del Cobre Cochilco y al Banco Interamericano de Desarrollo BID que planteaban la importancia de utilizar la denominación de Minerales Estratégicos para el caso de la estrategia chilena, dada las características de su economía y la abundancia de estos minerales en su territorio, pero también porque en Chile el sector industrial y manufacturero tiene bajo desarrollo, y el país no es un gran consumidor de minerales ni otras materias primas, desde fuentes internas ni provenientes del exterior.

A pesar del peso de los argumentos, el Comité convocado por el Gobierno, con una amplia composición de intereses mineros, adoptó el concepto de “minerales críticos”, lo justifica desde “una perspectiva flexible y adaptativa”, porque considera, por una parte, la “participación consolidada o potencial en el suministro global de aquel mineral”, y por otra parte “el reconocimiento de este como crítico por las economías relevantes”.

Este enfoque cruza toda la Estrategia, en el sentido que esta busca profundizar el Chile extractivista, cuando se establece como principal objetivo “consolidar a Chile como proveedor confiable y responsable de minerales críticos a nivel global”.

Por el carácter de bienes naturales (recursos) mineros no renovables, que Chile posee en abundancia y son requeridos por las economías industriales del norte global, debieran ser considerados Estratégicos desde una visión de soberanía económica, de sostenibilidad, y considerando las potencialidades que tienen estos, en una perspectiva de incorporación de ciencia y tecnología para plantearse alternativas al Desarrollo en un horizonte de postextractivista

Tercer nudo: Chile ya tiene una participación relevante en la minería global

Surge la pregunta, ¿Por qué es necesaria una Estrategia Nacional de Minerales Críticos?
Chile ya tiene un papel muy relevante en la producción minera global, especialmente en algunos minerales ahora denominados “críticos” o “de la transición”. A continuación, algunos datos:

Chile ya es el primer productor mundial de Cobre – Cu (23 %), también de Renio (53%) , y es el segundo productor mundial de Litio – Li (24 %), Molibdeno – Mo (18%) y Boro – B (11 %) (Cochilco 2023). También tiene extracciones muy favorables en Oro, Plata, Hierro y Potasio. Hay que considerar que la gran mayoría de estas minerías están en manos transnacionales privadas, por ej. el Cu en 70%, el Litio en 100% .

La otra cara de estas cifras mineras, nos habla de territorios precarizados ambiental y socialmente, asolados por la contaminación y la falta de agua, varios de ellos territorios en sacrificio, con aportes cuestionables en calidad y cantidad de empleo, y escuálidos aportes por Royalty y Tributación.

Si bien la retórica de la ministra de Minería y el Presidente Boric, tras la presentación de esta Estrategia aparece como muy loable, la representante de esta cartera, al presentar la ENMC, destaca a esta actividad económica como la “que ha forjado la identidad del país y de sus territorios, pero hoy, además, está llamada a contribuir de manera decisiva al futuro del planeta”, dice que entre las convicciones y visión de Estado tiene “una responsabilidad global: el suministro confiable y responsable de nuestros minerales críticos es fundamental para la transición energética del planeta y el fortalecimiento de sectores estratégicos para la vida humana”.

Lo cierto es que antes de hacer y dar a conocer esta Estrategia, los gremios mineros y las empresas, ahora convertidos de principales causantes de la crisis climática en nuestros salvadores, vienen transmitiendo que Chile debe aumentar considerablemente la extracción de Cobre en los próximos años, donde la reactivación de anuncios en inversiones en minería lo comprueban.

La Estrategia Nacional del Litio se plantea llegar a ser el primer proveedor mundial, hoy es el segundo con un 24% luego de Australia que tiene 47%, por lo que también debe a lo menos triplicar la extracción de Litio en los próximos años. Al parecer el sector minero transnacional ya tenía sus metas trazadas y su nueva retórica construida, la ENMC se viene a alinear y dar algunos grados de legitimación llevándola a ser una “nueva” política de Estado.

En distintas partes del documento de ENMC se define como propósito “consolidar a Chile como un proveedor confiable y responsable de minerales críticos a nivel global, contribuyendo tanto a los desafíos globales de abastecimiento de minerales como localmente, al bienestar de las comunidades y a la justicia territorial”. Ser “proveedor de minerales” es mantener y ampliar el modelo primario exportador, también denominado extractivismo minero, en un país con una profunda mega sequía, con territorios fragilizados por la fuerte presencia minera y con un prometido “valor agregado” que no toma forma ni peso.

Cuarto nudo: participación, consulta y conflictos

Chile tiene reservas de Cobre del orden de 190 millones de Toneladas (Informe “Mineral Commodity Summaries, January 2025” del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), actualmente en Chile se extraen 5,6 millones de Toneladas anuales en cifras de 2025; de mantener este ritmo de explotación, quedaría Cobre para 34 años.

De acuerdo a las proyecciones de inversión y extracción para los próximos diez años (Cochilco 2026), hay una cartera de inversiones proyectadas de US$104.549 millones, lo que elevaría la extracción a 6,03 Millones de Toneladas de cobre anual al año 2033, a ese ritmo de extracción, las reservas de Cobre se acaban en 30 años. Ni para el Cobre, ni tampoco para los otros minerales priorizados en la ENMC, se considera las reservas cuantificadas y hasta cuanto hay de disponibilidad al intensificar la explotación de los minerales, sin que paralelamente se esté pensando en la reparación socioambiental de los territorios y en actividades económicas de reposición al extractivismo minero.

Para intensificar y aumentar la explotación minera, sólo si consideramos el Cobre, con leyes mineras que van descendiendo, con rocas más duras, minas a más altura y mayor profundidad, se requerirá más energía, más agua, más insumos químicos, se generará más contaminación al aire y el suelo, más relaves y en definitiva más territorios precarizados y comunidades afectadas.

Pero, evidentemente, acá no solo se tiene en la mira al cobre, sino al conjunto de minerales que están en este largo y estrecho territorio. Y en base a eso mismo, obviamente, no basta con consultarle solo al “ecosistema minero”, denominación (eufemismo extractivista para revestir de vida una actividad que aporta más en el sentido inverso) que les gusta usar a autoridades, empresarios y académicos, que se reconocen bajo un mismo interés, aumentar la extracción minera sin límites, y sin considerar a los pueblos indígenas, comunidades y regiones realmente involucradas en esta Estrategia.

En esta línea, la ausencia de una participación pública, realización de consulta indígena e, incluso, una evaluación ambiental estratégica, son deficiencias que se repiten bajo esta y las anteriores administraciones del Estado, toda vez que buscan acelerar lo más posible la lógica rentista que ha primado sobre Chile durante las últimas décadas, por lo que la participación abierta y discusiones profundas vendrían a ser, a criterio de los columnistas de medios empresariales y los propios defensores irrestrictos del gobierno, piedras de topes para la inversión. Pero no hay pronunciamientos que den cuenta de que la consulta ciudadana sobre el Anteproyecto de la ENMC se hizo en un tiempo muy acotado, con poca participación, donde en general se repite la presencia del “ecosistema minero”, partes interesadas suplantando lo que debiera resolver el conjunto del país.

Nos encontramos, así, ante una nueva jugada del gobierno saliente que allanará el camino a la entrante ultraderecha, pero también a una desregulación generalizada en múltiples aspectos de la vida de la población de Chile y la proliferación de conflictividades socioambientales. Mientras se afilan los dientes los intereses mineros, comunidades y organizaciones sociales se han sostenido en una defensa de los territorios cuya vocación productiva no es la que se les impone, sino que aquella que nunca les han permitido discutir ni construir, y mucho menos aplicar.

Posiblemente, esta Estrategia -que nace del tan anhelado vínculo de la alianza público-privado- en el marco de la configuración que se ha dado en el nuevo consenso extractivista- será un impulso para acrecentar las tensiones locales ante un aceleramiento de proyectos extractivos, cuya “frontera”, desde hace años, dejó de ser el norte del país y la Cordillera de los Andes. Ahora, al igual que con estrategias como la del litio, el hidrógeno verde o el propio Plan de Fortalecimiento Industrial del Biobío, el empresariado nacional y transnacional se sentirá con el respaldo de la institucionalidad para avasallar en los territorios.

Pero son esos mismos territorios los que han sostenido sus resistencias, y donde se reconoce que esta Estrategia no refleja sus intereses ni mucho menos su participación y proyección. Son las comunidades y la población, que se ha sostenido en redes de organización en distintas escalas, las que ya conocen el relato minero, el impacto de ser condenados históricamente a ser un país extractivista y cómo el Estado subsidiario se ha sustentando en privatizar y mercantilizar las necesidades de los pueblos.

Asimismo, con esta acumulación de experiencia histórica, serán las mismas (y más) organizaciones y comunidades que sostendrán sus legítimas luchas frente al interés avasallador de empresas y gobierno; las que seguirán construyendo defensa territorial y se abren camino, progresivamente, a la construcción de alternativas que nazcan desde las verdaderas necesidades de la población y la Naturaleza.

https://olca.cl/oca/informes/Apunte-de-trabajo_Estrategia-Nacional-de-minerales-Criticos.pdf

Chile, Litio

La empresa estatal chilena acusa ante la justicia a francesa Eramet de «entorpecer» un proyecto de litio

Santiago (Chile) (AFP) – La empresa estatal chilena Enami acusa a la francesa Eramet de «entorpecer» un proyecto de explotación de litio que no le fue adjudicado, según un escrito presentado ante la justicia al que accedió la AFP y que puede culminar en una demanda.
05/03/2026
Rodrigo Arangua / AFP/Archivos
Enami se refiere a Eramet como «la futura demandada» y la acusa de «entorpecer el proyecto» de litio a través de la presentación de una serie de acciones legales, según una solicitud de acceso a documentos presentada en enero por la estatal chilena ante un juez civil en Santiago.

La estatal chilena Empresa Nacional de Minería (Enami) descartó a Eramet y firmó en septiembre de 2025 un contrato con Rio Tinto, la segunda minera más grande del mundo, para la explotación de tres salares en el desierto de Atacama, en el norte de Chile: Aguilar, La Isla y Grande.

La apuesta conjunta busca extraer hacia 2032 unas 75.000 toneladas de carbonato de litio al año. Chile es el segundo productor mundial de este mineral, clave en la transición energética.

«Tenemos la obligación de ejercer todas las acciones que el derecho nos confiere para defender los intereses de la empresa», afirmó el miércoles el vicepresidente de la estatal Enami, Iván Mlynarz.

«Los antecedentes están en tribunales y esperamos que la justicia se pronuncie», agregó.

El grupo francés Eramet anunció en noviembre de 2023 la compra de concesiones mineras que comprenden los terrenos donde se ubican los tres salares que explotarán Enami y Rio Tinto, por 95 millones de dólares.

Pero esa adquisión no comprende al litio, cuya explotación en Chile sólo puede darse en acuerdo con el Estado.

Según Enami, el grupo francés adquirió esas concesiones mineras sabiendo que no incluían la explotación del litio y «con el único objetivo de mejorar sus chances de una eventual asociación» con la estatal para explotar este mineral.

Pero no fue escogida y «las pertenencias mineras que pensó utilizar como ventaja para ser seleccionada, ahora las utiliza para entorpecer el proyecto», de acuerdo a la solicitud judicial presentada.

Contactada por la AFP, la empresa francesa explicó escuetamente que sus acciones corresponden a «medidas para proteger sus derechos como concesionario minero en los salares altoandinos y sus alrededores».

Chile tiene la mayor reserva mundial comprobada de litio, según el Servicio Geológico de los Estados Unidos. El metal es utilizado en la fabricación de baterías de autos eléctricos y artículos electrónicos.

Rio Tinto invertirá unos 3.425 millones de dólares en el proyecto minero, según Enami.

Es su segunda asociación de este tipo en Chile, pues en 2025 la multinacional firmó un acuerdo con la cuprífera estatal Codelco para extraer litio de Maricunga, el segundo yacimiendo más importante a nivel mundial.
https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20260304-chile-inicia-una-batalla-judicial-contra-la-francesa-eramet-por-entorpecer-un-proyecto-de-litio

Chile

Caso El Teniente: Fiscalía de O’Higgins incauta a ex altos ejecutivos de Codelco

Kevin Hinostroza 20/02/2026
División El Teniente de Codelco
En octubre de 2025 se realizaron otras incautación a otros ex ejecutivos de Codelco. Foto: Codelco.
Se realizió la incautación de equipos electrónicos al ex vicepresidente de operaciones, Mauricio Barraza Gallardo; y al ex general de la División El Teniente, Claudio Sougarret Larroquete.

En línea con la investigación por el denominado caso Codelco, a raíz del derrumbe registrado en julio de 2025 y que costó la vida a 6 trabajadores en la mina El Teniente, la Fiscalía Regional de O’Higgins (Chile) ha ordenado la incautación de diversas especies de 2 ex ejecutivos de Codelco desvinculados la semana pasada, cuya diligencia fue autorizada por el Juzgado de Garantía de Rancagua.

Incautación
Se trata de la incautación de equipos electrónicos correspondientes al ex vicepresidente de operaciones, Mauricio Barraza Gallardo, y de quien fuera el gerente de operaciones y ex general de la División El Teniente, Claudio Sougarret Larroquete.
Trabajadores en mina El Teniente, en Chile.

Además, durante los allanamientos realizados en octubre pasado, se incautaron las especies del ex gerente de proyectos, Rodrigo Andrades Contreras, el tercer ejecutivo desvinculado por la empresa recientemente en razón de los resultados de la auditoría, los que fueron informados a la opinión pública la semana pasada por la cuprífera estatal.

Las diligencias investigativas realizadas hoy, han sido encargadas por el equipo de fiscales que dirigen la investigación y materializadas por personal de la PDI que trabajan de manera preferente en esta causa, tanto en los domicilios particulares de los imputados como en dependencias de Codelco, desde donde han puesto a disposición de la indagatoria, diversa evidencia digital relacionada con los hechos investigados, además de los equipos institucionales entregados voluntariamente por la misma empresa.

Caso El Teniente: Fiscalía de O’Higgins incauta a ex altos ejecutivos de Codelco

Argentina, Chile, Litio

Chile abastecen el 97% del litio que importa EEUU

Juan Rivadeneira 15/02/2026
El Servicio Geológico de ese país lo ubicó entre los minerales cuya importación supera el 50% del consumo interno. La demanda global aumentó 20% y el precio repuntó en la segunda mitad de 2025, impulsado por el mercado de baterías. La “narrativa” china del sodio como reemplazo

En el contexto de la alianza sobre minerales críticos que recientemente lanzó el gobierno de Donald Trump, incluyendo a la Argentina, y el Project Vault, por el que busca garantizarse la provisión de esos minerales vía precios mínimos y acumulación de stocks a partir de un fondo de financiamiento por USD 12.000 millones, el Servicio Geológico de EEUU (USGS) dio a conocer esta semana el “Mineral Commodity Summaries 2026”.

El documento pasa revista a la situación de 84 minerales, 24 más que la más reciente lista de “minerales críticos” elaborada a partir de informes de los Departamentos de Estado, Guerra (antes llamado Defensa), Energía e Interior.

En cuanto al litio, el mineral en cuya producción global la Argentina tiene mayor incidencia, el informe consigna que con 43% y junto a Chile (54%), los vecinos trasandinos proveen el 97% de las importaciones de litio de EEUU.

El documento afirma que la demanda global sigue en alza por el avance de los autos eléctricos y el almacenamiento de energía y detalla que la producción mundial creció 31% en 2025, el consumo se incrementó un 20% y el precio aumentó en la segunda mitad del año, impulsado por la expansión del mercado de baterías.

La construcción de plantas de reciclaje de baterías en EEUU y las asociaciones entre automotrices y recicladores, agrega, buscan asegurar el suministro del mineral en un contexto de fuerte dependencia de las importaciones.

El USGS explica que la producción de litio a escala comercial en EEUU provino de una operación de salmuera continental en Nevada y que dos empresas norteamericanas (que se abstiene de identificar, por cuestiones de secreto estadístico) produjeron carbonato, cloruro e hidróxido de litio a partir de materia prima local e importada.
Baterías

Además, detalla que a escala global el 88% de la producción litífera fue para producir baterías, 4% para refinación de cerámica y vidrio, 2% cada una para grasas lubricantes y tratamiento de aire y el resto para otros usos, incluyendo aplicaciones médicas.

El consumo de litio para baterías, dice la agencia norteamericana, aumentó mucho debido al uso de baterías recargables de litio en el mercado de vehículos eléctricos (EV) y a la construcción de grandes baterías estacionarias para redes eléctricas, amén de dispositivos electrónicos portátiles y herramientas eléctricas. Además, observa, durante el año continuó la construcción de plantas de reciclaje.

Excluyendo la producción de EEUU la producción mundial de litio en 2025 aumentó un 31%, alcanzando unas 290.000 toneladas desde 222.000 toneladas en 2024. El USGS refiere volúmenes de litio metálico. Una tonelada de litio metálico equivale a 5,28 toneladas de carbonato de litio, la métrica básica del sector, en que también se mide la producción argentina.

Según los datos consignados, la producción argentina fue la que más creció el año pasado, de 13.800 toneladas de “litio metálico”(poco menos de 73.000 toneladas de carbonato) en 2024 a 23.000 toneladas (equivalente a poco más de 120.000 toneladas de carbonato) en 2025, un aumento de más del 66%, según el USGS, que revisó los datos de 2024 que había dado en su informe anual anterior.

Pese a su fuerte aumento, la producción litífera argentina no llegó a sobrepasar las de Australia, China, Chile y Zimbabue, aunque la proyección es que el país podría escalar en el ranking en 2026 y en los años siguientes, debido al ramp-up (aumento de la producción) de los proyectos ya activos y el aporte de los que entrarán en producción en los próximos años.
Peso sudamericano

Si se consideran las reservas que informa el USGS, la Argentina y Chile sumadas detentan el 36% de las reservas mundiales, por sobre Australia (22.7%) y China (12,4%).

De los minerales críticos cuyo dominio EEUU pretende limitarle a China, el litio es aquel en que el gigante asiático tiene la pata más floja “aguas arriba” de la cadena, en la etapa inicial. Aunque China detenta más del 60% de la capacidad de procesamiento, su relativa debilidad de reservas y suministro primario se hace más notable si se tiene en cuenta que las principales reservas pertenecen a países políticamente más cercanos a Washington que a Beijing, como Australia, Argentina, Chile y Canadá.Video: La guerra por elVideo: La guerra por el ‘oro blanco’, China y Estados Unidos posan sus ojos en la zona del Triángulo del Litio (Archivo DEF)

En un status intermedio puede situarse a Brasil (socio de China en el BRICS) y, más cercanos a China, a Zimbabue y Mali, en África. Pero cualquiera sea la cuenta que se haga, más del 90% de las reservas mundiales están en países más cercanos a EEUU que a China.

Por otra parte, según los datos que informa el Servicio Geológico norteamericano, en términos de “recursos” (insuficientemente explorados o cuyo costo de extracción no habilita contarlos como reservas) el mapa está aún más desequilibrado: la Argentina, Chile y Bolivia, el “triángulo del litio” sudamericano, suman 64 millones de toneladas, más de seis veces por sobre las 10 millones de toneladas de China.

El documento norteamericano recuerda que entre 2021 y principios de 2023 la demanda llevó a un pico del precio del litio, que se desplomó en los años siguientes.

¿Quiebre de tendencia?
Esa tendencia parece haberse roto el año pasado. “El considerable crecimiento en las ventas de vehículos eléctricos en China y Europa y el aumento de la demanda de sistemas de almacenamiento de energía (grandes baterías ”estacionarias”), contribuyeron al incremento de los precios del litio en la segunda mitad de 2025, dice el informe. En China, precisa, el precio spot (de contado) del carbonato de litio aumentó un 11% hacia noviembre pasado y el del espodumeno (litio de roca que empresas chinas compran de Australia y países africanos) aumentó 21 por ciento.

De hecho, según datos de la consultora Trading Economics, en lo que va del año y en los últimos doce meses el precio spot del litio aumentó 21 y 88% respectivamente, contra 17 y 75% que en los mismos períodos aumentó el precio del oro.

También es destacable que aunque el desplome del precio del litio en años anteriores había llevado a cerrar y posponer proyectos litíferos en varios países del mundo, la Argentina esquivó esa tendencia. Y en 2025 –destaca el USGS, “se concretaron importantes expansiones de capacidad de producción en Argentina, Brasil, Canadá, Chile, China, Malí, EEUU y Zimbabue”.

Según expertos como Joe Lowry, CEO y fundador de Global Lithium, conocido como Mister Lithium, la “narrativa china” que deprimió los precios del litio desde principios de 2023 estaba destinada a agotarse entre 2025 y 2026.

La principal apuesta del gigante asiático para afrontar una potencial escasez de provisión litífera es el lanzamiento de las baterías de ion de sodio “Naxtra” de CATL, el principal productor chino y mundial de baterías.

Hasta ahora, las baterías de ion de sodio han sido utilizadas en vehículos muy livianos (monopatines, bicicletas, motos) debido a su baja “densidad energética”, muy inferior a la de ion de litio.

A principios de este mes, sin embargo, CATL y la automotriz china Changan lanzaron el primer auto eléctrico con batería de sodio.

Las ventajas que argumentan son menores precios (el sodio es más abundante y barato que el litio), menor flamabilidad y mayor retención de energía a temperaturas de 20 a 30 grados bajo cero, y la futura organización de un sistema de canje rápido de baterías en estaciones de carga.

Por ahora, debido a su menor densidad energética, un auto a batería de sodio tiene una autonomía muy inferior al de uno a batería de litio. El argumento de mayor retención y capacidad de carga a temperaturas árticas o antárticas no parece que fuera a ser tan decisivo en el mercado mundial y apuntaría más bien a sostener la “narrativa china” para seguir manejando el precio mundial del litio. fuente:infobae

Minerales fundamentales: Argentina y Chile abastecen el 97% del litio que importa EEUU

Chile, Litio

Por errónea estimación en ingresos del litio, Corfo se ve forzada a vender activos para traspasar al fisco

Luego de recaudar menos de la mitad de lo esperado por contratos de litio, el Ministerio de Hacienda solicitó a la entidad la transferencia de US$ 387 millones para cumplir con la Ley de Presupuestos.
12/02/2026
Una fallida estimación de los ingresos que Corfo proyectaba recibir en 2025 por los contratos de litio del Salar de Atacama —calculados originalmente con un precio del carbonato entre US$13.000 y US$15.000 la tonelada, pero que finalmente cayó a un rango de US$8.900 a US$10.000— generó una brecha que obligó a la corporación a cubrir un diferencial de US$387 millones para completar los US$737 millones que debía traspasar al fisco según la Ley de Presupuestos; como los ingresos efectivos solo permitieron transferir US$349 millones, el Ministerio de Hacienda solicitó el cumplimiento íntegro del monto, lo que llevó al Consejo de Corfo a autorizar en diciembre la venta de activos financieros por $225.500 millones, la liquidación de inversiones transitorias por $80.000 millones y la transferencia de $49.776 millones por reembolsos de operaciones con bancos multilaterales, sumando en total $354.843 millones (equivalentes a los US$387 millones requeridos), operación que no incluyó la venta de participaciones en empresas pero que representaría cerca del 10% de los activos financieros de la institución —cuyo patrimonio bordea los US$3.000 millones— y que, si bien no tendría impacto inmediato en sus programas según su vicepresidente ejecutivo, sí afecta su planificación financiera de mediano y largo plazo.

Fuente: Emol.com – https://www.emol.com/noticias/Economia/2026/02/12/1191285/corfo-venta-activos-traspaso-fisco.html

Chile

Denuncia por presunta exposición a metales en faena La Coipa: familia apunta a Kinross y la empresa descarta vínculo causal

Caso “Fofi” reabre debate sobre exposición a metales en faenas. Kinross descarta relación causal; oficios piden fiscalización a la SMA y registros SNIFA muestran antecedentes.
13/02/2026
Una denuncia difundida por medios regionales reactivó el debate sobre salud ocupacional, calidad de agua de uso sanitario y fiscalización ambiental en faenas mineras. Se trata del caso de una menor apodada “Fofi”, cuyos padres atribuyen su condición de salud a una presunta exposición a metales que —según su relato— habría afectado a la madre durante su trabajo en Minera Mantos de Oro (Kinross Chile), en la faena La Coipa, Región de Atacama.

La compañía, en tanto, emitió una declaración oficial en la que asegura haber actuado “de buena fe” desde el inicio, afirma que no existe relación causal entre el trabajo en sus operaciones y los diagnósticos denunciados, y sostiene que instituciones técnicas habrían descartado un origen laboral.
Lo que plantea la familia: presunto nexo con exposición laboral

De acuerdo con el reportaje de Diario La Región, la madre —identificada como trabajadora de la compañía— sostiene que su hija presenta altos niveles de múltiples metales y que el origen se explicaría por una exposición ocurrida en faena, planteando que se habría producido una transferencia durante el embarazo o la lactancia.

En una publicación posterior, el mismo medio informó que la familia entregó una carta al Presidente, solicitando apoyo y gestión institucional, en un contexto en que también se mencionan necesidades de tratamiento y recaudación de fondos.
La respuesta de Kinross Chile: “inexistencia de relación causal” y monitoreos

En su declaración oficial de febrero de 2026, Kinross Chile indicó que:

Ofreció apoyo técnico y económico para contribuir a definir el estado de salud, el tratamiento y el origen de los diagnósticos, lo que —según la empresa— fue rechazado.
Sostuvo que existe “inexistencia de relación causal” y afirmó que tanto SUSESO como CITUC habrían descartado una enfermedad de origen laboral y la “transferencia biológica en los términos denunciados”.
Señaló que realiza monitoreos constantes de aguas utilizadas en sus instalaciones y que el agua de consumo humano en faena corresponde a agua embotellada provista por un contratista.
Indicó que los trabajadores incorporados en Grupos de Exposición a Metales y Metaloides (menciona 69 personas) han sido sometidos a vigilancia biológica con resultados “normales”.

Recalcó que ha entregado antecedentes a las autoridades y que el caso debe resolverse con evidencia científica.
Antecedentes públicos: oficios parlamentarios piden fiscalización a la SMA

Más allá del intercambio público entre denunciante y empresa, existen registros oficiales que muestran que el tema ha sido puesto en conocimiento del Estado.

Un oficio de fiscalización ingresado a la Cámara de Diputadas y Diputados solicita a la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) fiscalizar en terreno eventuales riesgos asociados a la presencia de metales en agua de pozos subterráneos utilizada en la faena para duchas y baños, además de requerir mediciones en agua y aire, identificación de fuentes, y antecedentes de monitoreos desde 2020.
Qué muestran los registros ambientales disponibles

En el sistema público SNIFA (SMA) aparece la unidad fiscalizable “KINROSS – LA COIPA” (titular: Compañía Minera Mantos de Oro) con instrumentos ambientales aplicables y seguimiento reportado en la plataforma.

Asimismo, en SNIFA figura un procedimiento sancionatorio histórico asociado a “KINROSS – LA COIPA” (rol D-011-2016), cuyo estado aparece como “Terminado – PDC Satisfactorio” (programa de cumplimiento satisfactorio), con fechas de inicio 2016 y término 2019.
Claves del caso: qué se define en sede sanitaria, laboral y ambiental

En términos prácticos, la controversia se resolverá —si avanza— en distintos planos:

Sanitario y de seguridad social: eventuales pronunciamientos técnicos (como los aludidos por la empresa) pueden incidir en la calificación de origen y medidas a adoptar.
Laboral/judicial: si existen acciones en curso, el estándar de prueba dependerá de peritajes, trazabilidad de exposición, y resoluciones del tribunal competente.
Ambiental y de cumplimiento: la fiscalización solicitada en oficios apunta a determinar condiciones del agua/aire y cumplimiento normativo, con resultados verificables por mediciones y antecedentes.
https://www.reporteminero.cl/noticia/noticias/2026/02/denuncia-por-presunta-exposicion-a-metales-en-faena-la-coipa-familia-apunta-a-kinross-y-la-empresa-descarta-vinculo-causal

Chile

SMA formula cargos contra proyecto Mina Mantos del Pacífico por incumplimientos ambientales

Miguel Rifo 28/01/2026
Durante actividades de fiscalización se constató que el área de acopio de minerales estaría operando fuera del área autorizada en su permiso ambiental.

La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) formuló un cargo en contra de Compañía Minera Gatico S.A., titular del proyecto Mina Mantos del Pacífico, ubicado en la comuna de Tocopilla, Región de Antofagasta.

El proyecto, que cuenta con Resolución de Calificación Ambiental (RCA) desde 2015, contempla la explotación de minerales oxidados de cobre del yacimiento Mantos del Pacífico mediante el sistema de rajo abierto, a través de las operaciones unitarias de perforación, tronadura, carguío y transporte. El mineral extraído es transportado para su posterior procesamiento en la planta de beneficio de minerales de la Mina Mantos de la Luna.

En el marco del Programa de Fiscalización de la SMA, fiscalizadores de la Oficina Regional de Antofagasta realizaron una inspección ambiental al proyecto, en conjunto con la Dirección Regional de Antofagasta del Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN).

A partir de la revisión del área, apoyada en el análisis de imágenes satelitales, se constató que el acopio de minerales se extendería sobre una superficie aproximada de 22 hectáreas, hacia el sureste del proyecto, fuera del polígono evaluado ambientalmente.

Con estos antecedentes y tras el análisis legal correspondiente, la Superintendencia del Medio Ambiente formuló un cargo leve en contra del titular, al verificar que el área de acopio de minerales marginales excede el área evaluada ambientalmente.

La jefa de la Oficina Regional de la SMA en Antofagasta, Javiera de la Cerda, señaló que “el análisis de imágenes satelitales permitió constatar que el titular estaría desarrollando actividades fuera del área autorizada en su permiso ambiental. En ese sentido, es fundamental recordar que los proyectos deben ajustarse estrictamente a lo evaluado y aprobado ambientalmente”.

Compañía Minera Gatico S.A. contará con un plazo de 15 días hábiles para presentar un Programa de Cumplimiento y de 22 días hábiles para formular sus descargos, contados desde la notificación del procedimiento sancionatorio.
https://www.reporteminero.cl/noticia/noticias/2026/01/antofagasta-sma-cargos-mina-mantos-del-pacifico-incumplimientos-ambientales

Chile

Chile introduce el silencio administrativo para destrabar permisos de inversión minera

Rolando Alza 28/01/2026

Reforma establece que, transcurrido un plazo sin pronunciamiento de la autoridad, ciertos permisos se entenderán automáticamente otorgados.
Reforma permitirá que ciertos permisos se entiendan otorgados si la autoridad no responde dentro de los plazos legales.

El silencio administrativo se ha convertido en uno de los ejes centrales de la reforma al sistema de permisos en Chile, diseñada para enfrentar los retrasos que han limitado el desarrollo de proyectos mineros, energéticos y de infraestructura, explicó Manuel José Barros, socio del Estudio Carey, durante una conferencia organizada por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE).

Según Barros, la nueva ley busca corregir una práctica recurrente en la administración pública chilena: el incumplimiento de los plazos legales para otorgar permisos, pese a que estos se encuentran expresamente fijados en la normativa vigente. La ausencia de respuesta oportuna, señaló, ha generado altos niveles de incertidumbre jurídica para los inversionistas, en particular para el capital extranjero.
Permisos con aprobación automática

La reforma introduce el silencio administrativo como institución del derecho administrativo, estableciendo que, transcurrido un plazo sin pronunciamiento de la autoridad, ciertos permisos se entenderán automáticamente otorgados, sin necesidad de una resolución expresa.

Barros precisó que el nuevo régimen no se aplica de manera indiscriminada. La ley distingue seis tipos de permisos, de los cuales:

Tres se entenderán rechazados si vence el plazo sin respuesta.
Tres se entenderán aprobados, principalmente aquellos vinculados a construcción, funcionamiento del proyecto y autorizaciones de segunda categoría.

Este diseño, explicó, busca equilibrar la agilización de inversiones con el resguardo de estándares técnicos, ambientales y sociales.
Cambio estructural en la relación Estado–inversión

Subrayó que el silencio administrativo representa un cambio profundo en la lógica de tramitación, ya que por primera vez el sistema deja de depender exclusivamente del pronunciamiento explícito de la autoridad para avanzar en determinados permisos.

No obstante, advirtió que su aplicación efectiva dependerá de la elaboración de reglamentos, los cuales deberán definir con precisión qué permisos estarán sujetos a este mecanismo, un proceso que podría extenderse durante todo el año 2026.
logo de Codelco

Incentivos y sanciones

Para evitar abusos, la reforma incorpora sanciones a funcionarios públicos cuyas demoras injustificadas provoquen incumplimientos de plazos, así como mecanismos de control posterior sobre los permisos que se otorguen por silencio administrativo.

Barros señaló que este esquema busca generar incentivos claros para una gestión más eficiente, reducir la discrecionalidad y otorgar mayor previsibilidad a los titulares de proyectos, especialmente en sectores intensivos en capital como la minería.
Impacto directo en minería

En el ámbito minero, el silencio administrativo se complementa con otras medidas de la reforma, como la simplificación de permisos sectoriales y la reducción de plazos para proyectos considerados estratégicos, en los cuales los tiempos legales se reducen hasta en 50%.

“El objetivo es que los permisos dejen de ser un cuello de botella para aprovechar el ciclo favorable de los commodities y atraer inversión”, sostuvo Barros, remarcando que la eficacia del nuevo régimen dependerá de su correcta implementación y del cambio cultural dentro de los servicios públicos.
https://www.rumbominero.com/chile/chile-silencio-administrativo-para-destrabar-permisos-de-inversion-minera/