La Argentina es uno de los cuatro países de América Latina que acumulan más conflictos de índole socioambiental provocados por empresas mineras en cuanto a contaminación, restricción o escasez de agua, falta de consulta previa a las comunidades, disputas territoriales, desplazamiento de pueblos originarios, cambios de uso de suelo, violaciones de derechos humanos e incumplimiento de políticas de responsabilidad social corporativa, pero también por la repartición de rentas e ingresos tributarios provenientes de las actividades mineras, tal como lo indica un flamante estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
De acuerdo con el portal mexicano Jornada, la Argentina y México comparten el segundo lugar entre una veintena de naciones mineras de la región que afrontan esta clase de problemas.
Cada uno tiene 26 casos, y de ese modo sólo son superados por Perú y Chile, que cuentan con 33 conflictos mineros, que la CEPAL atribuye a «la falta de una legislación minera que incluya leyes ambientales, sociales, laborales y territoriales, entre otras, y que -sobre todo- sea firme al monitorear y sancionar la falta de cumplimiento de las políticas de desarrollo sostenible de los países en cuestión».



Reclamamos discusión nacional sobre que matriz energética requieren nuestros pueblos. En conmemoración del 22 de octubre de 1986, día histórico para nuestro país, todas las agrupaciones, colectivos y movimientos sociales de Argentina decidieron lanzar un frente nacional antinuclear. A casi tres décadas de haber rechazado la instalación del primer Repositorio de Desechos Radiactivos de Alta Actividad, popularmente conocido en la Patagonia como el Basurero Nuclear de Gastre, la energía nuclear en el mundo aún no logró gestionar definitivamente los residuos radiactivos.
El 12 de octubre, una combinación de grupos ambientalistas efectúa acciones de protesta simultáneas y alcanza —con resultados disímiles— distintos puntos de reunión distribuidos a lo largo de la RN-40. El despliegue se ha decidido durante un encuentro que mantuvo la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) en la capital de Corrientes, entre los días 20–23 de junio.1 La mítica RN-40, creada en 1935, flanquea de norte a sur la cordillera de los Andes, conectando con sus 5140 kilómetros de extensión once provincias argentinas.