Desde el pequeño municipio de Piedras (Tolima) sus habitantes mandaron un mensaje contundente y gigantesco al Gobierno Nacional y a todo el país: no a la megaminería en esa región. A través de una consulta popular consignaron 2.791 votos por el No, 24 por el Sí, dos votos nulos, y 10 tarjetas no marcadas.
¿Qué significa esto? De acuerdo a la ley inmediatamente competente, es decir, la 134 de 1994, que habla sobre mecanismos de participación ciudadana, la decisión es obligatoria. ¿Por qué? Simples formas de la democracia directa que deberán tener algún efecto: tuvo el voto afirmativo de la mitad más uno de los sufragios válidos y participó no menos de la tercera parte del total que conforma el censo electoral.
¿Cuál es el problema? Que esta decisión, que atiende las necesidades y deseos directos de una comunidad entera como la de Piedras, choca con la voluntad nacional de adelantar grandes proyectos de minería en el territorio nacional.



MME., Quibdó – Los consejos comunitarios mayores del Chocó, en cuyo territorio se realizan actividades mineras; las organizaciones indígenas y las mineras del mismo departamento, y el Gobierno Nacional, acordaron este viernes el levantamiento inmediato del paro minero en esta región del país.
La pregunta de la Consulta Popular: Las y los habitantes de Piedras deberán responder con «sí» o «no» a la pregunta: «Está de acuerdo, como habitante del municipio de Piedras, Tolima, que se realice en nuestra jurisdicción actividades de exploración, explotación, tratamiento, transformación, transporte, lavado de materiales, provenientes de las actividades de explotación minera aurífera a gran escala, almacenamiento y el empleo de materiales nocivos para la salud y el medio ambiente, de manera específica el cianuro y/o cualquier otra sustancia o material peligroso asociado a dichas actividades y se utilicen las aguas superficiales y subterráneas de nuestro municipio e dichos desarrollos o en cualquier otro de naturaleza similar que pueda afectar y/o limitar el abastecimiento de agua potable para el consumo humano, la vocación productiva tradicional y agrícola de nuestro municipio» (1).
Entre el oro y la miseria.