En pleno contexto de debate medioambiental, a nivel internacional y nacional, hacemos una recopilación de algunos casos emblemáticos de conflicto ambiental en donde empresas mineras han estado involucradas.
El debate medioambiental se encuentra al centro de la opinión pública a nivel internacional y nacional. Se expresó en la grave situación que afectó a la Amazonía, en los incendios sucedidos en sectores de África, en sequías en distintos lugares del mundo, entre otros varios preocupantes hechos que grafican la crisis ambiental producto del cambio climático y la destrucción de la naturaleza por parte del capitalismo.
Esta situación ha generado una respuesta mediante movilizaciones y protestas en distintos países del mundo- con el movimiento #FridaysForFuture a la cabeza y la activista Greta Thunberg-, y la activación de diversos gobiernos y estados que buscan contener el descontento y posicionarse a favor del medioambiente tras los profundos cuestionamientos, especialmente, por parte de la juventud.
Es en este contexto que se abren diversos cuestionamientos que apuntan a la destrucción del medioambiente, por parte de empresas y trasnacionales que han saqueado durante décadas recursos naturales, con el propósito de obtener suculentas ganancias, sin importar el daño que se cometa a la naturaleza, a comunidades, y a la vida de los sectores más empobrecidos, especialmente si hablamos de países atrasados y saqueados por potencias imperialistas.
Si pensamos en Chile, este saqueo y destrucción ambiental se expresa en el sur del país con las grandes forestales- en manos de las familias Matte y Angelini- que han destruido los bosques nativos y robado territorios a comunidades mapuche, y también con la gran minería en manos, principalmente, de trasnacionales imperialistas, las que no solo se han enriquecido gracias a los recursos naturales del territorio, sino que también se han visto implicadas en conflictos ambientales.
Casos de daño al medioambiente y comunidades por parte de empresas mineras
La extracción de minerales en un territorio no es en sí un problema, sino que el conflicto recae en cómo se realiza el trabajo, en beneficio de quiénes, y en la consideración que se tome hacia el medio ambiente, la naturaleza, los animales y los habitantes del sector. La clase empresarial y las autoridades del país han demostrado que el impacto ambiental y la contaminación provocada por las empresas mineras no es un asunto de relevancia para ellos, pues primero que todo están las millonarias ganancias que se obtengan de la explotación de la tierra y de los minerales. Tampoco es importante la situación laboral de los trabajadores que laboran en minas, menos su seguridad, lo que ha quedado demostrado en las variadas muertes de obreros en yacimientos mineros.
Los problemas medioambientales y de contaminación que afectan principalmente a las personas que viven en las cercanías de yacimientos mineros y de empresas, son variados e impactan desde distintos frentes. El Centro de Computación de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile (CEC) en uno de sus documentos (1) establece ocho situaciones donde la extracción minera perjudica al entorno:
1) Daño a la tierra, donde se ha estimado que “el uso de tierra para uso minero entre 1976 y 2000 es de 37.000 km2; esto es cerca del 0,2% de toda la superficie terrestre (…) El grado de recuperación de esos terrenos es creciente y muchos hoyos antiguos se han utilizado para botar desperdicios de minas antiguas o domésticos”; 2) Liberación de sustancias tóxicas, donde “los metales no solo son importantes para el uso que hacemos de ellos, sino que también son parte integral de nuestra naturaleza y de otros organismos vivos (…) En el medio natural los excesos pueden generarse por drenajes de aguas de minas, de desmontes o de relaves mineros”; 3) Drenaje ácido de minas, lo que provoca las aguas ácidas “generadas por la minería actual o pasada resultan de la oxidación de minerales sulfurados principalmente pirita en presencia de aire, agua y bacterias (…) Esta agua pueden venir de tres fuentes principales: sistemas de desagüe de minas, tranques de relaves y desmontes”; 4) Salud y seguridad de los trabajadores, debido a que “existe el riesgo de exposición de los trabajadores mineros a materiales tóxicos derivados de las menas en las minas, plantas y fundiciones (ej. Cd, Pb, Hg) y a los reactivos químicos utilizados en el procesamiento de menas, para lo cual deben considerarse las medidas de protección adecuadas”, situación que no se toma con responsabilidad por parte de las empresas mineras y que se traduce en diversas enfermedades que afectan todos los años a los obreros, debido a la constante exposición a sustancias tóxicas.
El documento continúa graficando otras cuatro situaciones provocadas por la extracción de minerales, 5) Polvo, por lo que “el control de polvo debe ser importante en cualquier mina en la cual se genere polvo silíceo puesto que este puede producir silicosis y enfermedades pulmonares asociadas”, situación que hace recordar las movilizaciones convocadas por los habitantes de Antofagasta, bajo la consigna de “Este polvo te mata”- durante el 2015-, haciendo alusión a los problemas de salud generados por la empresa Antofagasta Terminal Internacional S.A. (ATI) del grupo Luksic; 6) Ruido, debido a que “las operaciones mineras, plantas y fundiciones usualmente tienen altos niveles de ruido. Este es uno de los peligros ocupacionales más comunes”; 7) Desmontes y relaves, producto de que “la minería frecuentemente involucra mover mucho material estéril o de leyes no económicas y depositarlos en desmontes en las cercanías de las minas”, un problema que viven en la actualidad los habitantes de Caimanes, debido a la contaminación del agua que ha provocado la minera Los Pelambres; y por último 8) las fundiciones que “emiten SO2, el cual junto con NOx y CO2 origina lluvia ácida. Esto también ocurre en plantas eléctricas termoeléctricas que usan carbón. Las fundiciones de Caletones de Codelco y Ventanas de Enami liberan alrededor de 400 toneladas al día de SO2 al aire”.
Los conflictos medioambientales y la respuesta de la población
“Este polvo te mata”, como se mencionó anteriormente, es la consigna con que miles de antofagastinos salieron a las calles en 2015 para evidenciar un grave problema de contaminación que afecta a la salud de la población del sector. La empresa responsable de esta situación es Antofagasta Terminal Internacional S.A. (ATI) del grupo Luksic, la que provocó que en enero de dicho año 143 niños que asisten a dos jardines infantiles que se ubican cerca del Puerto de Antofagasta, presentaran fuerte presencia de arsénico y plomo en su sangre. Debido a esto, miles de personas se movilizaron en repudio a dicha empresa que genera graves problemas a la salud a los habitantes.
Los habitantes de Caimanes estuvieron por lo menos 14 años luchando por la demolición del tranque de relaves El Mauro de la minera Los Pelambres, con el objetivo de permitir el escurrimiento de las aguas del estero Pupío a la comunidad de la zona. Fueron miles de personas las que se movilizaron y realizaron diversas protestas con el objetivo de visualizar esta situación que estuvo oculta durante años por los medios de comunicación tradicionales.
La dura represión policial y del Gobierno en más de una ocasión violentó a los habitantes de Caimanes, los que denunciaron en varios momentos esta situación. Producto de la intensa lucha de las personas, en marzo de 2015 el Juzgado de Letras y Garantía de Los Vilos ordenó la demolición del tranque, sin embargo, minera Los Pelambres anunció que apelaría legalmente.
Por su parte, en noviembre de dicho año se difundió una resolución legal que estableció que el Estado de Chile debía indemnizar a pobladores de Arica, debido a los perjuicios provocados por la contaminación causada por un acopio de minerales en un sector residencial ubicado en el cerro Chuño.
Estos tres ejemplos mencionados son solo algunos de los problemas medioambientales y de salud provocados por empresas mineras, las que son responsables directas de los perjuicios hacia la población, mientras cada año obtienen millonarias ganancias a costa de la explotación de los trabajadores y la depredación del medio ambiente.
(1) Documento “Impacto Ambiental de la Actividad Minera”. Ver en línea: http://www.cec.uchile.cl/~vmaksaev/IMPACTO%20AMBIENTAL%20DE%20LA%20ACTIVIDAD%20MINERA.pdf
Fuente:http://www.laizquierdadiario.cl/NO-SUBIR-Problemas-medioambientales-que-han-provocado-empresas-mineras-en-Chile?fbclid=IwAR1I-rIXVGvVaTEuGuzNCdM-liU0qWb78EK9vo7gMme3sYLQ-88ChG1gfKk



Este el 15° Diálogo que realizan Cochilco y Jogmec, el que se enmarca dentro de un acuerdo de colaboración suscrito por ambas instituciones.
Cifras preocupantes son las que revelará un estudio sobre glaciares que está en proceso de elaboración por parte de la Dirección General de Aguas (DGA).

El proceso de globalización ha configurado cambios en el ritmo productivo y de consumo y las implicancias ambientales de aquello, han significado la aceleración del tiempo geológico frente al tiempo histórico. Mientras las temporalidades de la naturaleza fueron siempre más permanentes frente al tiempo humano, este aumento de velocidad ha implicado cambios transcendentales en cuestiones que siempre fueron estables; como el clima, los ecosistemas o las líneas de costa, que actualmente pueden modificarse en menos de una generación humana.
La minera peruana listada en Londres, Hochschild Mining, compró un depósito de tierras raras en nuestro país, tras indicar que el mercado espera un crecimiento exponencial debido al crecimiento de las tecnologías renovables.
El senador Guido Girardi, presidente de la Comisión de Medio Ambiente y autor de la Ley de Protección de Glaciares, junto al doctor en Química, Francisco Javier Cereceda, afirmaron que “la actividad humana y la minería ya intervienen los glaciares y es imprescindible protegerlos si queremos contar con estas importantes reservas de agua para el futuro”.
A seis meses desde que la causa quedó en acuerdo, la Corte Suprema entregó hoy su veredicto en el caso de Minera Dominga. La sentencia -con cuatro votos a favor y uno en contra- fue valorada de lado y lado, tanto opositores como la empresa que desarrolla la iniciativa, Andes Iron.
Resulta insólito que sea el ministro de Minería, Baldo Prokurica, quien defiende las indicaciones incorporadas por el Ejecutivo al proyecto de Ley de Protección de Glaciares. ¿No deberían ser el Ministerio de Medio Ambiente o la Dirección General de Aguas, los interlocutores respecto de esta política pública? Es claro que el gobierno entregó a quienes están destruyendo glaciares, la prerrogativa de modificar, de acuerdo a sus intereses, el proyecto que propone protegerlos. Por ello no es necesario que responda sobre quien hace lobby para debilitar el texto. Él junto a Joaquín Villarino, del Consejo Minero, se han evidenciado al defender las indicaciones.
En pleno contexto de debate medioambiental, a nivel internacional y nacional, hacemos una recopilación de algunos casos emblemáticos de conflicto ambiental en donde empresas mineras han estado involucradas.
La definición e implementación de una Política de Industrialización en Chile debe trascender los gobiernos de cuatro años y convertirse en una Política de Estado, de modo de viabilizar el avance hacia un país más competitivo.