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Progreso para quién? Las contradicciones de la exploración minera: Una mirada a las falsas promesas

26 de Mayo 2011
Hundira Cunha
El municipio de Caetité es conocido internacionalmente por sus riquezas subterráneas, se sabe que el uranio se puede encontrar aquí (la mayor mina a cielo abierto en América Latina), la amatista, MN, calcedonia, barita, oro, el amianto, el topacio y el hierro (con sucesivos estudios y la exploración por varias compañías). Pero lo poco que se dice, es que la explotación de recursos minerales, causa cambios profundos en la vida de la población de Caetité , estos cambios no tienen nada que ver con el progreso o la mejora de la calidad de vida, sino todo lo contrario ya que la ciudad, a causa de las actividades mineras tienen un alto índice de migración forzosa, deterioro del agua y la vegetación, formando una red de desequilibrio del medio ambiente.

Localidades con escenarios históricos de exploración minera tiene problemas ambientales muy similares, el aumento de actividades marginales y la ilusión de que algún día las cosas mejorarán. Sin embargo, la riqueza que yace bajo tierra es compartida por unos pocos. Y existe sobretodo, una fuerza maldita que impulsa la devaluación de otras riquezas de nuestra tierra, especialmente lo que se dice de la producción campesina en que las comunidades rurales son vistas como un obstáculo para la exploración minera ya que de ellas es robada la tierra, el agua y toda la convivencia de los que viven con la naturaleza se reduce a los recursos naturales, y como tales es posible tratarlos como una mercancía.

A partir del ejemplo concreto de la ciudad de Caetité podemos demostrar que la promesa de progreso que gira en torno a la implantación de las empresas mineras no significa que hayan números positivos en el desarrollo social, porque a pesar de tener Producto Interno Bruto (PIB) que garantizaría un ingreso de alrededor de R $ 5,100 por persona (IBGE: 2008), la incidencia de la pobreza en Caetité alcanza el 40% de la población (IBGE, 2003), lo que demuestra claramente la mala distribución del ingreso. La ilusión del aumento de empleo es aplastada por el éxodo rural masivo y un considerable número de viudas de maridos vivos, las mujeres que pasan meses separadas de sus maridos e hijos que se van a cortar la caña de azúcar y a la cosecha de café por la falta de acceso a empleo en la ciudad. Esto es preocupante teniendo en cuenta que la agricultura campesina es una actividad fuerte del crecimiento económico de Caetité. En la localidad rural se cultiva plátano, yuca, café, naranja, maracuyá, entre otros, y ganado de carne y leche. Los agricultores todavía manejan el comercio de alimentos con verduras, queso, frijoles, harina de yuca, mandioca, chimango, etc.

Si hubiese una relación justa entre la inversión realizada por el Estado en la minería, en la agricultura campesina y otros servicios con certeza habría un escenario de desarrollo para todos en Caetité. Sin embargo, lo que ves es el gasto exorbitante por la extracción de mineral y un pequeño número para la mejora de la calidad de vida de la población. Está prevista una obra de 6 mil millones, casi un tercio del presupuesto anual del Estado de Bahía, para la eliminación de mineral de hierro de la empresa Bahía Minería LTD. También se invierten miles de millones más para la investigación y la exploración de uranio para la generación de energía nuclear.

La pregunta sigue siendo: ¿Cuáles son los montos gastados por el gobierno municipal, estatal y federal para educación, salud, saneamiento de Caetité? Todavía caben otras preguntas, por ejemplo, porque el ferrocarril pasa por Caetité  y no están previstas estaciones para el flujo de la producción campesina? Porque el gobierno federal no ha construido un centro de excelencia en oncología, a sabiendas de que existe una alta tasa de muertes por cáncer en la ciudad? Porque el estado demora tanto en la regularización de los territorios de las comunidades tradicionales?

Las respuestas a estas preguntas son muy simples: No hay interés público en la minería, los principales afectados por las empresas mineras no tienen poder de consumo de aquellos productos de la minería, la minería no es la única ni la principal salida  para el desarrollo de un región. La minería es de interés privado de unos pocos y muchos de esos pocos ni siquiera conocen Caetité, poco les importla gente de Caetité.

Por lo tanto, la pregunta que nunca se calla: MINERIA – el progreso de quién?