Está claro que el caso Conga ha entrado a una nueva etapa, en la que se esperan decisiones importantes de los principales actores involucrados en el conflicto. Algunos hasta se animan a decir que estamos en un escenario post Conga.
Lo cierto es que al margen de las precisiones que se puedan hacer y las denominaciones que se utilicen para definir la nueva situación, Conga y Cajamarca están en una etapa distinta y los principales actores, que han dedicado parte importante de su tiempo y energía a este caso, están obligados a ajustar sus estrategias.



Paro regional del 12 y 13 de setiembre tiene como objetivo pedir el retiro formal de empresa minera Yanacocha de Cajamarca. Organizaciones civiles y autoridades locales rechazan nuevo paro y piden más bien una solución dialogada.
El gobernador de la provincia cajamarquina, Gregorio Santos, dijo que «no es suficiente con levantar el estado de emergencia, es necesario que se cancele el proyecto Conga». Uno de los sacerdotes que trabajó como mediador cree que puede ser el inicio del diálogo y solución a la crisis minera.
El conflicto en torno a Mina Conga va durando ya lo que dura el Gobierno del Presidente Humala y se ha tumbado a dos primeros ministros con sus gabinetes. Ha costado, además, 5 muertos, decenas de heridos y más de una centena de denunciados y procesados, y el gobierno sigue sin saber bien qué hacer al respecto, salvo mantener el Estado de Emergencia en Cajamarca para impedir que la resistencia se manifieste abiertamente.
Algunas lecciones para el gobierno para evitar la violencia, priorizar el agua y garantizar los derechos de los pueblos
Campesinos y pobladores de la provincia cajamarquina de Bambamarca desafiaron la medida de excepción que impide concentraciones públicas, marcharon por la ciudad, y se trasladaron hasta la zona de influencia del proyecto minero Conga para realizar una asamblea como una muestra de protesta.
31 de Agosto 2012