Movilizadoras por la profundidad de los temas abordados y por la dura realidad que se atraviesa en los territorios. Se analizaron los mecanismos que utiliza la actividad minera necesariamente vinculados a un sistema que solo logra la concentración de la riqueza y cómo los medios de comunicación se constituyen en un arma de reproducción de la desigualdad y a través de ellos se instala un discurso que legitima la destrucción de la Casa Común. También se analizó el contexto regional y la historia de la mega minería en América Latina, lo determinantes que fueron los gobiernos de los años 90 para implementar políticas en favor de las multinacionales del extractivismo.



El grito de la madre tierra, clamando por por prácticas más armónicas en sintonía con el Buen Vivir, llegaron desde Honduras, Guatemala, El Salvador, Colombia, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Argentina y otros puntos del globo. La fraternidad que se genera entre quienes llegan desde puntos tan distantes es en sí misma una de las mayores satisfacciones con que volveremos a nuestras tierras. Con una intensa agenda que comenzó a las 8 de la mañana de Bogotá y finalizó a las 22 hs, completamos el primer día de intenso trabajo del equipo pleno de la Red de Igresias y Minería (I y M).
El Concejo Municipal de Cajamarca aprobó la convocatoria a una consulta popular minera para que los habitantes de esa población del suroccidente del Tolima decidan si están de acuerdo o no con que se realicen megaproyectos de explotación que afecten los recursos hídricos y el medio ambiente. Centenares de vecinos se concentraron a las afueras del Concejo esperando la aprobación de dicha iniciativa que busca frenar el proyecto minero de oro La Colosa, que ejecuta la compañía AngloGold Ashanti en zona rural de ese municipio.
La movilización cumplida el pasado fin de semana se realizó sin contratiempo alguno y dejando en claro la defensa del agua y del territorio.
Con esta iniciativa buscan que, al igual que en Ibagué, sean lo habitantes los que definan si sus territorios deben ser expuestos a la minería. El representante a la Cámara Harry González, promueve esta iniciativa para que sean los caqueteños quienes decidan si quieren o no explotación minera en esta zona del país.
Por primera vez, el 2 de octubre, una ciudad colombiana decidirá por medio de un referéndum si quiere o no explotación minera en su territorio. Para ello debe enfrentarse a enemigos poderosos. «La minera Anglo Gold invirtió más de 100 millones de dólares para ganarse la simpatía de la gente y de los políticos», dijo el alcalde de la ciudad colombiana de Ibagué. «Nosotros tenemos la soberanía sobre el suelo. La Nación la del subsuelo. Pero como para poder acceder al subsuelo es necesario pasar por la superficie, nosotros decidimos si el suelo se puede romper para proyectos de megaminería», explicó el Jaramillo.
Cansados de lo que ellos consideran atropellos, los habitantes del corregimiento La Victoria de San Isidro, zona rural del municipio de La Jagua de Ibirico, taponaron la entrada a la mina donde se adelanta el Proyecto La Jagua que explotan las firmas CMU, CDJ y CEP de la multinacional Glencore, y de manera pacífica protestaron por lo incumplimientos que ha tenido la empresa con la comunidad.
La comunidad dice que la mina afecta nacimientos de agua en el municipio boyacense. Habitantes de la zona han protestado y rechazan la apertura de la mina El Banco en la vereda Pedregal.
Ya se definió la fecha para la consulta popular minera en Ibagué, de acuerdo con el decreto emitido por el Alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo, la población de esa ciudad podrá definir si aprueba o no la realización de proyectos mineros el próximo el 2 de octubre.
La posibilidad de que haya en Concordia territorios para la explotación minera ha generado rechazo entre la comunidad. Por las principales calles de la cabecera municipal marcharon este fin de semana cientos de habitantes del Suroeste antioqueño para manifestarse en contra de entrada de la minería a la economía y cultura de la región.